Hielo ártico revelado

Un radar orbitador ha atravesado las nubes para supervisar el flujo y reflujo del hielo ártico

Una vista global del Océano Ártico. Usando un radar avanzado que ve a través de cualquier condición meteorológica, los investigadores están ahora capacitados para determinar como el calentamiento de la Tierra puede estar cambiando la cubierta de hielo marina del Ártico. El hielo marino en la región polar es un importante indicador de las condiciones climáticas globales. Crédito: NASA/JPL.

Investigadores de la NASA tienen una nueva percepción de los misterios de los hielos marinos del Ártico, gracias a las excepcionales capacidades del satélite canadiense RADARSAT. El Ártico es el menor de los cuatro océanos mundiales, pero puede jugar un gran papel ayudando a los científicos a supervisar los cambios climáticos de la Tierra.

Usando los sensores especiales de RADARSAT para tomar imágenes nocturnas y escudriñar a través de las nubes, los investigadores de NASA pueden ver ahora la capa de hielo del Ártico completa. Esto permite rastrear cualquier desplazamiento y cambio, con un detalle sin precedente, durante un invierno completo. Las imágenes generadas por el radar de alta resolución son unas 100 veces mejores que las tomadas por satélites previos.

Usando esta nueva información, los científicos del Laboratorio de propulsión a Chorro de NASA, Pasadena, California, pueden generar mapas exhaustivos del grosor del hielo marino del Ártico por primera vez. “Antes sólo podíamos conocer la extensión de la capa de hielo”, dice el Dr. Ronald Kwok, investigador principal de JPL para un proyecto llamado Grosor del Hielo Marino Derivado de Imágenes de Radar de Alta Resolución (Sea Ice Thickness Derived From High Resolution Radar Imagery). “También sabemos que la extensión del hielo marino ha decrecido en los últimos 20 años, pero sabemos muy poco acerca del grosor del hielo”.

“Debido a que el hielo marino es muy delgado, aproximadamente 10 pies (3 metros) o menos”, explica Kwok, “éste es muy sensible a los cambios climáticos”.

Hasta ahora, las observaciones del grosor del hielo marino polar habían sido posibles para áreas específicas, pero no para la región polar completa.

Estas dos imágenes de radar de hielo cubriendo un área de 96 x 128 km del Mar de Baufort, al Norte de la costa de Alaska, fueron tomadas con nueve días de separación. Los elementos más brillantes son hielos más viejos y gruesos y las áreas oscuras muestran jóvenes, hielos recientemente formados. La imagen más nueva está mostrada en la izquierda. En el lapso de nueve días, se han formado grandes y extensas grietas en la capa de hielo como resultado del movimiento del mismo.

La nueva técnica de mapeo de radar también ha dado a los científicos una visión más cercana de cómo la capa de hielo marino crece y se retuerce en el tiempo. “Usando esta nueva colección de datos, tenemos la primera estimación de qué cantidad de hielo se produce y dónde se forma durante el invierno. Nunca habíamos podido hacer esto antes”, dice Kwok. “A través de nuestros mapas de radar del Océano Ártico, podemos ver el hielo realmente de forma aislada y el escaso crecimiento del hielo en las nuevas aperturas”.

RADARSAT ofrece a los investigadores una pieza del puzzle global cada tres días creando una imagen completa del Ártico. Los científicos de la NASA entonces ponen estas piezas del puzzle juntas para crear una vista temporal de esta remota e inhóspita región. Hasta ahora, han procesado imágenes de una estación completa.

Los científicos también están usando datos de RADARSAT para estudiar la evolución de las placas de hielo Antárticas. Este mapa de radar de baja resolución de la Antártida fue creado en 1999.
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“Podemos ver grandes grietas en la capa de hielo, donde la mayor parte del hielo crece”, dice Kwok. “Estas grietas son mucho más grandes de lo que pensamos previamente, algunas con 1200 millas de longitud (2000 kilómetros)”. Kwok continuó, “si el hielo se hace más delgado debido al calentamiento, esperamos ver más de estas grandes grietas en el Océano Ártico”.

Los científicos creen que este es uno de los más significativos adelantos en las dos últimas décadas en la investigación del hielo. “Ahora estamos en una posición para una mejor comprensión de la capa de hielo marino y el papel del Océano Ártico en el cambio climático global”, dice Kwok.

El radar puede ver a través de las nubes y cualquier clase de sistema meteorológico, de día o de noche, y debido a que las regiones Árticas están normalmente nubladas y sujeto a largos y oscuros inviernos, el radar está demostrando ser extremadamente útil. Sin embargo, compilar estos datos en imágenes extremadamente detalladas del Ártico es todo un reto.

“Ésta es verdaderamente una innovación importante en términos de la cantidad de datos procesados y la novedad de los métodos usados”, dice Verne Kaupp, Director de las Instalaciones Alaska SAR de Alaska en la Universidad de Alaska, Fairbanks.


La misión es un proyecto conjunto entre JPL, las Instalaciones SAR de Alaska, y la Agencia Espacial Canadiense. Lanzado por la NASA en 1995, el satélite RADARSAT es manejado por la Agencia Espacial Canadiense. JPL dirige el proyecto Grosor del Hielo Marino Derivado de Imágenes de Radar de Alta Resolución para Iniciativa de Ciencias de la Tierra de NASA, Washington, DC. La Iniciativa de Ciencias de la Tierra está dedicada a estudiar cómo afectan a nuestro entorno global los cambios naturales y los inducidos por los humanos.

Fecha original : 2000-08-22

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