Prueba definitiva de un dinosaurio nadador

Esbozo de un terápodo nadando en las costas de lago Cameros del Cretático en España. Dibujo por Guillaume Suan, Universidad de Lyon, Francia

Un extraordinario camino submarino con 12 huellas consecutivas proporciona la prueba más convincente hasta la fecha de que algunos dinosaurios nadaban. El camino de una longitud de 15 metros, situado en el camino de La Virgen del Campo en la Cuenca del Cameros, España, contiene el primer registro largo y continuo de natación por un dinosaurio terápodo no aviar.

Un equipo liderado por Rubén Ezquerra, de la Fundación Patrimonio Paleontológico de La Rioja en La Rioja, España, descubrió las huellas en un área muy conocida por su abundancia de caminos de dinosaurios terrestres que datan de principios del Cretácico hace 125 millones de años. Los hallazgos del equipo se informarán en el número de junio de la revista GEOLOGY, publicada por la Sociedad Geológica de América.

El camino consta de 6 pares asimétricos de 2-3 marcas de arañazos cada uno. Cada conjunto de marcas de arañazos, preservadas por una capa de arenisca, tienen una media de 50 centímetros de longitud y 15 centímetros de ancho. El espacio entre ellas sugiere unos saltos bajo el agua de 243-271 centímetros.

Conjunto de marcas de arañazos del camino nadado por el terápodo. A-D son huellas de garras del lado izquierdo; E-H son huellas de garras del lado derecho. Nota la delicada naturaleza a los arañazos y la marcada asimetría en respuesta a la corriente de agua evidenciada por el movimiento ondulatorio de las marcas; el dinosaurio posiblemente luchaba por mantener un camino recto. Las barras de la escala son de 10 centímetros.

De acuerdo con el coautor Loic Costeur, del Laboratorio de Planetología y Geodinámica de Nantes, de la Universidad de Nantes en Francia, las huellas en forma de S dibujan una imagen de un gran animal flotando arañando con sus garras los sedimentos a medida que nadaba en un río de aproximadamente 3,2 metros. Las marcas onduladas de la superficie indican el lugar donde el dinosaurio nadaba contra la corriente, luchando por mantener un camino recto.

“El dinosaurio nadaba con movimientos alternativos de los miembros inferiores, con un movimiento natatorio pélvico de remo”, dijo Costeur. “Es un estilo de nadar de cámino ampliado con movimientos similares a los que usan hoy los bípedos modernos incluyendo las aves acuáticas”.

La pregunta sobre si los dinosaurios podrían nadar ha sido investigada durante años. Hasta ahora, sin embargo, había muy pocas pruebas concluyentes que documentasen este comportamiento. Algunos descubrimientos iniciales se encontró más tarde que eran producidos por sequedad del terreno o fueron categorizadas como trazas fantasma, posibles trazas sin una ruta preservadas en las capas inferiores de sedimentos.

“El camino de La Virgen del Campo abre la puerta a varias áreas de investigación nuevas”, dijo Costeur. “El nuevo modelado biomecánico incrementará nuestra comprensión de la fisiología y capacidades físicas del dinosaurio, así como nuestra visión de los nichos ecológicos en los que vivía”.


Autor: Loic Costeur
Fecha Original: 24 de mayo de 2007
Enlace Original

Comparte:
  • Print
  • Digg
  • StumbleUpon
  • del.icio.us
  • Facebook
  • Twitter
  • Google Bookmarks
  • Bitacoras.com
  • Identi.ca
  • LinkedIn
  • Meneame
  • Netvibes
  • Orkut
  • PDF
  • Reddit
  • Tumblr
  • Wikio

Like This Post? Share It

Comments (5)

  1. [...] información en Ciencia KanijaVisto en Galería de imágenes Scientific American (29 mayo [...]

  2. Hasta el momento no han encontrado pruebas suficientes para demostrar si nadaban o no.

    Muy buen artículo.

    Un saludo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *