Los ladrillos de la vida sobreviven a una explosión de supernova

Los astrónomos sospechan que la Tierra joven fue un lugar muy duro. Las temperaturas eran extremas, y el planeta estaba constantemente bombardeado por escombros cósmicos. Muchos científicos creen que los materiales que dieron origen a la vida, o ladrillos, deben ser muy resistentes para haber sobrevivido a este entorno tan tumultuoso.

Ahora, el Telescopio Espacial Spitzer de la NASA nos ha enseñado que las moléculas orgánicas que se cree que están entre los ladrillos de la vida, llamados hidrocarburos aromáticos policíclicos, pueden sobrevivir al entorno explosivo de una supernova. Las supernovas son muertes violentas de las estrellas más masivas. En su muerte estos objetos expulsan toneladas de ondas energéticas hacia el cosmos, destruyendo gran parte del polvo que las rodea.

Crédito: X-ray: NASA/SAO/CXC; Infrared: NASA/JPL-Caltech/A. Tappe & J. Rho

Esta imagen compuesta del Telescopio Espacial Spitzer de la NASA y el Observatorio de rayos-X Chandra muestran los restos de una de tales explosiones. En esta imagen, la luz infrarroja a 4,5 micras se redirige como azul, 8,0 micras a verde, y 24 micras a rojo. Mientras tanto, la luz de rayos-X de banda ancha se redirige al púrpura. El remanente, llamado N132D, puede verse como esa menuda capa de gas rosa en el centro de la imagen. El color rosáceo revela un choque entre las ondas de choque de alta energía de la explosión y los granos de polvo de su alrededor.

En el fondo, se muestran pequeñas moléculas orgánicas llamadas Hidrocarburos Aromáticos Policíclicos, o PAHs, en tonos de verde. Asimismo, los puntos azules representan las estrellas de la Vía Láctea a lo largo de este línea de visión.

El hecho de que los hidrocarburos aromáticos policíclicos puedan sobrevivir a una supernova indica que son increíblemente resistentes – como cucarachas cósmicas sobreviviendo a un ataque nuclear. Tal dureza podría ser una prueba de que estas moléculas están, efectivamente, entre los ladrillos de la vida.

Achim Tappe del Centro Harvard-Smithsoniano para Astrofísica en Cambridge, Massachusetts, usó el instrumento espectrográfico de Spitzer para detectar abundantes cantidades de hidrocarburos aromáticos policíclicos a lo largo de los restos de supernova N132D. Los restos se localizan a 163 000 años luz de distancia en una galaxia cercana llamada la Gran Nube de Magallanes.

“El hecho es que vemos que los hidrocarburos aromáticos policíclicos sobrevivieron que sobrevivieron a la explosión indican que son resistentes”, dice Tappe.

Estas intrigantes moléculas están compuestas de átomos de carbono e hidrógeno, y se han visto dentro de cometas, alrededor de las regiones de formación estelar y los discos de formación planetaria. Dado que toda la vida de la Tierra está basada en el carbono, los astrónomos sospechan que el carbono original de la Tierra podría haber venido de estas moléculas – posiblemente de comentas que impactaron contra el joven planeta.

Los astrónomos dicen que hay algunas pruebas de que una estrella masiva explotó cerca de nuestro Sistema Solar justo en sus inicios, hace unos 5000 millones de años. Si es así, los hidrocarburos aromáticos policíclicos que sobrevivieran habrían ayudado a sembrar la semilla de la vida en nuestro planeta.

El artículo de Tappe se publicó en el número del 10 de diciembre de 2006 de Astrophysical Journal.



Autor:Linda Vu
Fecha Original: 13 de junio de 2007
Enlace Original Spitzer
Enlace Original JPL

Comparte:
  • Print
  • Digg
  • StumbleUpon
  • del.icio.us
  • Facebook
  • Twitter
  • Google Bookmarks
  • Bitacoras.com
  • Identi.ca
  • LinkedIn
  • Meneame
  • Netvibes
  • Orkut
  • PDF
  • Reddit
  • Tumblr
  • Wikio

Like This Post? Share It

Comments (0)

  1. [...] Los ladrillos de la vida sobreviven a una explosión de supernovawww.cienciakanija.com/2007/06/14/los-ladrillos-de-la-vida-so… por mezvan hace pocos segundos [...]

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *