El equipo de Kepler recorta costes para evitar su cancelación

Amenazados con su cancelación, el equipo que construye el telescopio espacial de búsqueda de planetas Kepler de la NASA encontró una forma de llegar la nave a la plataforma de lanzamiento a principios de 2009 sin nuevas inversiones de capital.

Kepler consta de un único instrumento, un telescopio Schmidt de 0,95 metros optimizado para el escaneo de un campo de estrellas buscando señales de planetas del tamaño de la Tierra potencialmente habitables. La integración de la nave se llevará a cabo este verano, y con el telescopio se instalará en un año a partir de ahora. Se planea que un cohete Delta 2 lance a Kepler la órbita de la Tierra.

El precio para esta misión de clase Discovery se ha elevado varias veces desde su selección en 2001 debido a una combinación de factores, incluyendo problemas con la gestión, retos técnicos y fluctuaciones de fondos más allá del control de la misión. A mediados de 2006, creyendo que los problemas de Kepler quedaban ya en el pasado, la NASA aceptó un incremento de un 21 por ciento en el coste para la construcción del telescopio, elevando el coste de la misión por encima de los 550 millones de dólares. La fecha de lanzamiento también se retrasó otros cinco meses de su objetivo original de 2006 a noviembre de 2008.

Esta primavera, el equipo de Kepler – que consta de Ball Aerospace & Technology, Centro de Investigación Ames y el Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) – dijo al jefe científico de la NASA que necesitaban otros 42 millones de dólares adicionales y cuatro meses extra más para finalizar la nave.

“Mi respuesta fue no, [el Consejo de la Misión Científica] no dirigirá más abriendo el talonario. Tienes que encontrar una forma de volver al presupuesto porque de ninguna forma tengo 42 millones de dólares para el programa astrofísica”, recuerda Stern en una entrevista del 9 de julio.

Stern dijo al equipo que volviesen en junio con un plan para realizar el trabajo dentro del presupuesto revisado aprobado por la NASA para Kepler el año anterior.

“El 1 de junio, vinieron con un petición de 54 millones de dólares en lugar de 42, en cuyo punto dije: “Proyecto Kepler, parece que pensáis que no hablo en serio … Si pensáis que no hablo en serio volved de nuevo con unos números como estos y será el final del proyecto”.
Cuando declaró en el Congreso en mayo, Stern dejó claro que el programa estaba cancelado en ese punto – y esto fue antes de que el equipo de Kepler respondiese a su llamada de recortar costes pidiendo más dinero.

Tras rechazar su petición del 1 de junio de otros54 millones, Stern dio al equipo de Kepler un mes para intentarlo de nuevo y poner al programa de nuevo en el presupuesto”.

El 6 de julio, el equipo de Kepler volvió a las oficinas de la NASA para presentar su plan.

“Nos tomaron muy en serio”, dijo Stern. “Volvieron sin ningún incremento de costes”.

El equipo de Kepler, de acuerdo con Stern, propuso mantenerse con el presupuesto aprobado por la NASA en 2006, recortando seis meses del final de la misión de 4 años, restringiendo algunas de las pruebas de la nave, reduciendo reserva de planificación y haciendo algunos cambios en la gestión.

Además, Ball Aerospace & Technologies, la forma con base en Boulder, Colorado que construye la nave y el instrumental, cedió “millones y millones de dólares de sus honorarios”, dijo Stern.

El plan pasó una revisión con Stern y otros directivos de la NASA que lo examinaron – incluyendo al asesor científico de Stern, John Mather, su delegado para programas Todd May y un representante de la Oficina de la NASA del Ingeniero Jefe – como un camino claro y viable hacia la plataforma de lanzamiento.

El portavoz de Ball, Roz Brown declinó decir cuántos honorarios había perdido su compañía o si el proyecto aún seguiría siendo beneficioso.

“No puedo especificar sobre el tema financiero”, dijo Brown el 10 de julio. “El beneficio es sólo una herramienta. Estábamos determinados a llevar el camino de vuelta al buen camino y lo hemos conseguido. Escuchamos a la NASA alto y claro”.

Kepler aún perderá su fecha de lanzamiento de noviembre de 2008 en dos o tres meses, pero Stern dijo que podría vivir con ello.

“Lo único más importante que mantener a Kepler en marcha hacia su lanzamiento es tener una gestión responsable en el Consejo de la Misión Científica”, dijo. “No quiero expedir cheques nunca más. Hay un nuevo equipo en la ciudad y no seguiremos ese camino”.

Aunque la reducción de pruebas y el recorte en la reserva de planificación podría sonar como una fórmula para el fracaso, Stern dijo que ninguna de estas acciones pondría en peligro el éxito de la misión.

“Hallaron algunos lugares donde pudieron eliminar actividades de forma responsable – donde las pruebas fueron la guinda del pastel”, dijo. “Ellos [también] tenían unas reservas de la planificación muy generosas para los estándares normales de la industria. Eligieron recortarlos ellos mismos a los estándares de JPL”.

El nuevo plan también mejoró la enrevesada estructura de gestión de Kepler, reconocida por la NASA desde hace tiempo como un contribuyente a los problemas de Kepler.

Cuando la NASA seleccionó a Kepler en 2001 para patrocinarlo bajo su programa Discovery de iniciativa científica y misiones con límite de coste, la agencia requirió al Centro de Investigación Ames – el centro de NASA del área de San Francisco que propuso Kepler – que seleccionara el JPL o el Centro de Vuelo Espacial Goddard en Greenbelt, Maryland, para ayudar en la ejecución del proyecto.

Con el JPL añadido a la mezcla, Kepler básicamente tenía, como dijo Stern, “tres jefes”: el jefe de proyecto del JPL, el jefe de proyecto de Ames, y el investigador principal novato de Kepler, el científico de Ames Bill Borucki.

Para simplificar las cosas, NASA está colocando a todo el equipo de Kepler bajo la dirección del jefe de proyecto del JPL de Kepler Leslie Livesa, experta ingeniera que trabajó en la Mars Pathfinder, fue jefe del sistema de vuelo de la, y trabajó en Starlight antes de que el ambicioso proyecto de tres telescopios fuese reducido a una demostración tecnológica en tierra.

El papel de Borucki en Kepler, mientras tanto, se ha reducido de investigador principal de la misión – básicamente el jefe principal – a investigador científico principal.

“Tuvieron que hacer algunas elecciones difíciles y una de ellas era tener a un gestor del programa profesional y no a un investigador novato para llevarlo a cabo”, dijo Stern. “Pero permanece como investigador científico principal y estará a cargo de toda la investigación científica y la llevará al triunfo”.


Enlaces Relacionados:
Kepler: Una búsqueda de planetas habitables
La misión de búsqueda de planetas Kepler seleccionada para programa de investigación

Autor: Brian Berger
Fecha Original: 16 de julio de 2007
Enlace Original

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Comment (1)

  1. es muy interesante que ponga esta informacion para nuestro conocimiento ,nombre milenko arevalo molina edad 14

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