Polvo marciano: ¿Prueba de agua y vida?

Un Fénix (Phoenix) ha reaparecido en el Instituto SETI, esta vez en la forma del siguiente aterrizador en Marte de la NASA, que ha tenido la participación del Dr. John Marshall en el equipo científico. La misión Phoenix de la NASA está dirigida a Marte para buscar agua y compuestos de carbono que podrían indicar vida en Marte. Al igual que el pájaro mitológico del mismo nombre, la Misión Phoenix de la NASA surge de los restos de sus predecesores. Usará muchos componentes de una nave construida originalmente para una misión de aterrizaje en Marte en 2001, que quedaron cuidadosamente almacenados después de que se cancelara la misión.


Agua helada en el polo norte marciano. Crédito: ESA/DLR/FU Berlin (G. Neukum)

Este es el segundo “Fénix” del Instituto SETI; el primero fue el Proyecto Phoenix que surgió tras la desaparición del Investigador de Microondas de Alta Resolución (HRMS) de la NASA en 1992. HRMS había sido diseñado para llevar a cabo una investigación amplia y apuntar a una estrella en su búsqueda de pruebas para la vida sensible (también conocido como señales de civilizaciones tecnológicas) en la Vía Láctea. El Instituto SETI tomó las piezas de HRMS, y mediante la filantropía privada, inauguró una década de investigación SETI de estrellas objetivo usando los principales radio telescopios de todo el mundo bajo la bandera del Proyecto Phoenix.

Hoy, la Misión Phoenix de la NASA busca pruebas de vida microbiana en el cercano planeta Marte, y el Instituto SETI también está involucrado.

El Dr. John Marshall es un científico investigador del Centro Carl Sagan (CSC) del Instituto SETI con unos intereses concretos; estudia el polvo. No pienses que es el “basurero”, sino que es un geólogo que trabaja a escala microscópica. Estudia el polvo y comprende cómo el agua y el viento han alterado la superficie de esos diminutos trozos de roca para aprender sobre la historia geológica de los materiales aquí en la Tierra, y pronto, en Marte. Marshall es co-investigador en la Misión Phoenix de la NASA, que tiene planificado su lanzamiento para el 3 de agosto. Phoenix es una misión de “exploración” dirigida por Peter Smith de la Universidad de Arizona. Así como otros científicos del CSC, Marshall colabora con frecuencia con científicos e ingenieros de universidades y centros de la NASA para llevar a cabo investigación a bordo de misiones espaciales de la NASA.

El aterrizador Phoenix se posará en los terrenos helados cerca de la capa de hielo permanente del polo norte de Marte y explorará la historia del agua en el hielo mientras monitoriza el clima polar. Phoenix es la primera exploración de la NASA de un hábitat potencial moderno sobre Marte (en busca de compuestos relacionados con el carbono) desde los años 70 cuando la misiones Viking de la NASA aterrizaron sobre Marte. La carga científica de Phoenix iincluye instrumentos construidos para el aterrizador de 2001y versiones mejoradas de otros vuelos del Mars Polar Lander, perdido en 1999. En particular, el Dr. Marshall analizará las imágenes del microscopio que es parte de MECA, el Analizador de Conductividad, Electroquímica y Microscopía que buscará polvo en las muestras de superficie.

El Dr. Marshall recibió su formación como geólogo en el Colegio Universitario de Londres en Inglaterra, pero ha pasado la mayor parte de su carrera profesional en los Estados Unidos. La especialidad de Marshall es la sedimentología, y específicamente el estudio de los clastos – que son granos de polvo y arena que se forman a partir de erupciones volcánicas, tormentas de polvo, dunas de arena, sedimentos de ríos, arena de playa, etc. Estos son granos de polvo de un tamaño entre las partículas de harina – unas pocas micras de diámetro – a los granos de arena que encuentras en la costa. Durante tres décadas, Marshall ha investigado el material desde dos perspectivas – su apariencia bajo el microscopio, y su comportamiento electrostático. Con la Misión Phoenix, está poniendo su microscopio en Marte, buscando pruebas de agua y vida cerca de la capa de hielo polar.

¿Qué podemos aprender del polvo? Si preguntas a Marshall, la respuesta es “mucho”. Los diminutos granos de polvo y arena registran su historia como texturas microscópicas en sus superficies. El efecto del agua en la creación de estas texturas de superficie puede detectarse. La Misión Phoenix proporcionará las primeras imágenes microscópicas de Marte – las partículas del suelo se obtendrán mediante un brazo robótico, ay examinadas para determinar si el agua líquida ha desempeñado un papel en la evolución química y física de los materiales en el lugar del aterrizaje. Aclarar el papel del agua líquida en Marte usando pistas microscópicas puede proporcionar información valiosa sobre el antiguo clima de Marte, y el potencial para que la vida evolucionase allí. El Dr. Marshall es el científico principal para la interpretación geológica del tamaño, forma y rasgos de la textura de las partículas de suelo examinadas por el microscopio de la misión Phoenix.

Marshall trabaja también en la protección planetaria: cuando enviamos una nave a Marte, ¿cómo podemos evitar la contaminación del lugar con materiales que realmente tienen su origen en la Tierra? La Misión Phoenix buscará pruebas de agua y vida en Marte, y Marshall y otros científicos del equipo no desean descubrir materiales derivados de la Tierra en lugar de materiales marcianos. A finales de año, Marshall y el Dr. Rocco Mancinelli, microbiólogo del CSC, ejecutarán una simulación en el Centro de Investigación Ames de la NASA sobre el aterrizaje de Phoenix usando un modelo a media escala de la Universidad de Michigan para probar cómo los materiales de la nave Phoenix podrían erosionarse durante el aterrizaje y depositarse en el suelo cercano de Marte. Si se descubren compuestos de carbono en Marte, el equipo quiere estar seguro de que son marcianos.

Entre sus distintos proyectos, también estudió los demonios de polvo de la Tierra y Marte, y el significativo problema provocado por el polvo adherido (en realidad pegado) a los trajes espaciales de los astronautas. Durante los días del Apolo, los caminantes sobre la luna quedaron cubiertos con polvo lunar que se aferraba con tenacidad a sus trajes, botas y cascos, penetraba en las uniones del traje espacial, y entraba en los aterrizadores. En preparación para el retorno a la Luna, y el viaje humano a Marte, esto se mantiene como un reto significativo: ¿cómo puede protegerse al astronauta y al equipo de este adherente y penetrante polvo? Se está trabajando en ello.

Hace poco pregunté a Marshall sobre su carrera como investigador científico y cómo había tomado este camino que le lleva a Marte. Me dijo, “Aunque el espacio es un gran lugar para extender mi investigación sobre la naturaleza de las partículas y sus interacciones, estoy fundamentalmente motivado en comprender la naturaleza básica de materiales de partículas. Soy un científico, y cuando se haya dicho y hecho todo, me gustaría que se me recordase como el tipo que hizo el trabajo fundamental sobre los clastos, aquí en la Tierra y en cualquier otra parte, incluyendo Marte. Mis descubrimientos científicos son lo más importante para mi. Más que ser recordado como un científico sobre Marte que hizo algo con unas muestras de suelo marciano, me gustaría ser respetado por mi trabajo en materiales de partículas. Para mi, el espacio es simplemente un buen lugar para hacer una ciencia excelente, y eso es lo que me motiva”.

Con más de tres décadas de investigación especializada, Marshall espera leer las historias escritas en el polvo marciano en un futuro cercano cuando las imágenes del microscopio sean transmitidas a la Tierra desde el aterrizador de Phoenix. Con Marshall, aprenderemos más sobre el agua de Marte, y tal vez sobre la vida de ese pequeño mundo rojo.


Autor: Edna DeVore
Fecha Original: 2 de agosto de 2007
Enlace Original

Comparte:
  • Print
  • Digg
  • StumbleUpon
  • del.icio.us
  • Facebook
  • Twitter
  • Google Bookmarks
  • Bitacoras.com
  • Identi.ca
  • LinkedIn
  • Meneame
  • Netvibes
  • Orkut
  • PDF
  • Reddit
  • Tumblr
  • Wikio

Like This Post? Share It

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *