¿Cómo funciona el cerebro?

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¿Nuestro cerebro puede descifrar el inicio de los tiempos y el final del universo, pero es incapaz de comprenderse a sí mismo?

Con miles de millones de neuronas, cada una con miles de conexiones, nuestra cabeza es una compleja, y congestionada, autopista. Los neurólogos y científicos cognitivos actualmente están investigando cómo surgen de la mente los pensamientos, acciones, y finalmente la consciencia.

Esta máquina compleja es difícil de abarcar hasta para el más sesudo de los científicos. Pero la recompensa por tal logro podría ser descomunal.

“Si comprendemos el cerebro, comprenderemos tanto sus capacidades como sus limitaciones para las ideas, emociones, razonamiento, amor y cualquier otro aspecto de la vida humana”, dijo Norman Weinberger, neurocientífico de la Universidad de California en Irvine.

Los rompecabezas del cerebro

¿Qué es lo que hace del cerebro una nuez tan difícil de romper?

De acuerdo con Scott Huettel del Centro para Neurociencia Cognitiva en la Universidad de Duke, la respuesta estándar a esta pregunta sería algo como: “El cerebro humano es el objeto más complejo conocido del universo … la complejidad hace poco viables los modelos simples y los modelos precisos imposibles de entender”.

Aunque esta respuesta típica es correcta, dijo Huettel, es incompleta. El auténtico inconveniente para la ciencia cerebral es el de mirarnos el ombligo. Huettel y otros neurocirujanos no pueden dar un paso más allá de sus propios cerebros (y experiencias) cuando estudian el cerebro.

“Un factor más pernicioso es que todos creemos que entendemos el cerebro – al menos el nuestro propio — a través de nuestras experiencias. Pero nuestra experiencia subjetiva es una guía muy pobre para saber cómo funciona el cerebro”, dijo Huettel a LiveScience.

“Si el cerebro humano puede entenderse a sí mismo es una de las preguntas filosóficas más antiguas”, dijo Anders Garm de la Universidad de Copenhague, Dinamarca, biólogo que estudió las medusas como modelos para el procesamiento neuronal humano de la información visual.

Mecánica mental

Los científicos han hecho algunos progresos en alcanzar un objetivo, la “mirada” directa al cerebro humano.

En los últimos años, las técnicas de fotografía cerebral, tales como la imagen de resonancia magnética funcional (IRMf) han permitido a los científicos observar el cerebro en acción y determinar cómo funcionan los grupos de neuronas..

Han señalado centros en el cerebro que son responsable de ciertas tareas, tales como huir en una situación de peligro, el procesado de la información visual, o crear dulces sueños y almacenarlos en la memoria a largo plazo. Pero comprender la mecánica de cómo colaboran las redes neuronales para permitir esas tareas ha sido más esquivo.

“No tenemos aún una buena forma de estudiar cómo los grupos de neuronas forman redes funcionales cuando aprendemos, recordamos, o hacemos cualquier cosa, incluyendo ver, oir, movernos, amar”, dijo Weinberger.

Además estos cúmulos de células cerebrales, de alguna manera dan lugar a comportamientos y emociones más complejas, como el altruismo, la tristeza, la empatía y la ira.

Huettel y sus colegas usaron IRMf para descubrir una región del cerebro vinculada con el comportamiento altruista.

“Aunque comprender la función de esta región del cerebro puede que no lleve necesariamente a identificar qué impulsa a la gente como la Madre Teresa”, dijo Huettel, “puede darnos pistas sobre el origen de comportamientos sociales importantes como el altruismo”.

¿Quién soy yo?

El misterio más preciado en la investigación científica podría decirse que esta idea de la conciencia. Cuando miras una pintura, por ejemplo, estás pendiente de ella y tu mente procesa sus colores y formas. Al mismo tiempo, la impresión visual podría generar emociones y sentimientos. Esta percepción y atención subjetiva es la consciencia.

Muchos científicos consideran que la consciencia es lo que marca la línea entre el hombre y otros animales.

Por tanto, más que de los procesos cognitivos que llevan directamente al comportamiento (desconocido para nosotros), somos conscientes del pensamiento. ¡Incluso sabemos que sabemos!

Si se resuelve alguna vez este rompecabezas, surgiría una pregunta igualmente sorprendente, de acuerdo con los neurocientíficos: ¿Por qué? ¿Por qué existe la consciencia?

Finalmente, Weinberger dijo, “comprender el cerebro nos permitirá comprender qué es verdaderamente ser un humano”.


Autor: Jeanna Bryner
Fecha Original: 2 de agosto de 2007
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