Los cristales de un meteorito tienen la clave para comprender los componentes fundamentales de los planetas

Un estudio liderado por la Universidad de Toronto ha descubierto diminutos cristales de zirconio en un meteorito procedente de Vesta (un gras asteroide entre Marte y Júpiter), arrojando luz sobre la formación de planetésimos, pequeños objetos astronómicos que forman la base de los planetas.

Fotografía de Vesta

Hasta la fecha, el estudio del zirconio en los eucrites – meteoritos formados mediante actividad volcánica – ha sido difícil debido a las fracturas debidas a los impactos y a su reducido tamaño, habitualmente de menos de 5 micras. La mayoría de los eucrites se forman en el cinturón de asteroides que orbitan entre Marte y Júpiter, un montón de escombros astronómicos de la primera época del Sistema Solar. En un estudio publicado en el último ejemplar de Science, los investigadores tomaron muestras de eucrites encontradas en la Antártica pensando que tenían su origen en Vesta. Los investigadores usaron una nueva tecnología para revelar que la roca fundida del asteroide se había vuelto sólida y cristalizado en menos de 10 millones de años desde la formación del Sistema Solar.

“Hasta ahora no habíamos sido capaces de determinar esta ventana de tiempo de forma inequívoca”, dijo el autor principal Gopalan Srinivasan, profesor del Departamento de Geología en la Universidad de Toronto. “Señalando esta ventana temporal fuimos capaces de añadir una pieza más al mapa geológico e histórico de nuestro Sistema Solar”.

Los científicos creen que en algún momento Vesta se calentó con rapidez y se fundió en un núcleo de metales y silicio, un proceso similar al que tuvo lugar en la Tierra. La energía para este proceso se liberó a partir del decaimiento radiactivo que estaba presente de forma abundante en el Sistema Solar primigenio. Lo que no está claro es cuando tuvo lugar este proceso.

Equipados con la microsonda iónica en el Museo Nacional de Suecia, Srinivasan y sus colegas de cuatro instituciones comenzaron a analizar los zirconios de los eucrites, los cuales se formaron cuando un elemento radiactivo – el hafnio-182 – aún estaba activo. El decaimiento radiactivo del hafnio-182 en otro elemento – tungsteno-182 – tarda casi nueve millones de años de vida media. Estudiando los zirconios para ver la abundancia de tungsteno-182, los investigadores fueron capaces de determinar la época en la que los eucrites se cristalizaron dentro de una ventana de tiempo.

“Los zirconios de la Tierra y el espacio tienen básicamente las mismas características”, dice Srinivasan. “Se generan cuando la roca ardiente cristaliza y se vuelve sólida para formar productos primarios de cristalización o podrían ser productos secundarios provocados por el calentamiento de un impacto. Sabemos que Vesta se volvió inactivo en los primero 10 millones de años de la formación Sistema Solar lo cual es hace casi 4500 millones de años. Esto proporciona una imagen de los inicios del Sistema Solar y nos da pistas sobre los inicios de la evolución del núcleo y manto de la Tierra”.


Autor: Karen Kelly
Fecha Original: 3 de agosto de 2007
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