Excavaciones en Oriente Medio sugieren una nueva visión sobre el amanecer de la civilización
Escrito por Kanijo en HistoriaDurante décadas, los chicos en las escuelas aprendían que la civilización humana surgió hace unos 5000 años junto al río Eúfrates en Mesopotamia, junto al Nilo y junto al Indo. Pero los arqueólogos que trabajan en un amplio arco desde las estepas rusas a través de Irán y hasta la Península Arábiga han encontrado pruebas de una compleja red de ciudades que prosperó en la región en la misma época, sugiriendo un drástico cambio en la visión del surgimiento de la civilización humana.
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En un artículo en el ejemplar del 3 de agosto de la revista Science, el escritor de noticias Andrew Lawler detalla los descubrimientos de los equipos de investigadores y el surgimiento de un esfuerzo multinacional para unir estas piezas y conseguir ordenar las nuevas pruebas en una comprensión unificada.
Aunque los esfuerzos están en su primera etapa, escribe Lawler, muchos de los arqueólogos dicen que los hallazgos están reescribiendo el conocimiento histórico de la civilización humana ofreciendo “una descripción mucho más compleja en la cual docenas de centros urbanos prosperaron entre Mesopotamia y el Indo, comerciando con artículos y, posiblemente, adoptando las tecnologías, arquitecturas e ideas unos de otros.
“Aunque Mesopotamia es aún la cuna de la civilización en el sentido de que la civilización urbana comenzó allí”, añadió Lawler en una entrevista, “ahora sabemos que el área entre Mesopotamia y la India generó gran cantidad de ciudades entre el 3000 y el 2000 a.C”.
Las pruebas que apoyan esta nueva visión se discutieron el mes pasado por los científicos de más de una docena de países — incluyendo Rusia, Irán, Italia, Francia, y los Estados Unidos — en una reunión de la Asociación Internacional para el Estudio de las Primeras Civilizaciones en el Espacio Intercultural de Oriente Medio en Ravenna, Italia. Lawler fue el único periodista presente.
Los arqueólogos compartieron sus hallazgos de docenas de centros urbanos de aproximadamente la misma época que existieron entre Mesopotamia y el valle del río Indo lo que hoy es India y Pakistán. Las “pruebas más drásticas”, informa Lawler, vienen del área del sureste de Irán, cerca del río Halil y el sur de la ciudad moderna de Jiroft, donde un equipo liderado por Yousef Madjidzadeh ha descubierto restos de una gran y saludable ciudad.
“La antigua ciudad de mitad a finales del tercer milenio a.C cubrió más de dos kilómetros cuadrados, dominada por una gran ciudadela flanqueada por una gran plataforma escalonada al norte”, dice el artículo. “Una sala excavada el año pasado en la ciudadela incluye un torso humano de ladrillo de 2 metros de altura con pinturas de ocre aún adheridas a la superficie. La escultura, dice Madjidzadeh, es la mayor del mundo de este tipo para esta época”.
Los cementerios de esta área han sido saqueados, pero aún así, dijo Lawler, demuestran la afluencia de los antiguos residentes. “Madjidzadeh encontró una gran tumba excavada en la piedra que parecía no haber sido tocada desde que se saqueó en la antigüedad”, escribió. “Una escalera lleva a la cámara inferior que contiene ocho áreas de enterramiento; y dispersas en ellas había 600 cuentas de calcedonia y otros materiales preciosos”. En un poblado cercano abandonado por los saqueadores, los investigadores “encontraron 1200 pequeñas cuentas lapislázuli y turquesa, piezas de 40 o más vasijas de clorita, y de 40 a 50 vasijas de cobre — al menos una con un grabado ornamental”.
Además, los huecos de los ladrones en este lugar desenterraron los restos de otra alfarería que data del 4000 a.C
En un segundo lugar, al noreste de Jiroft, los investigadores han encontrado los restos de “una bulliciosa metrópolis entre el 2550 y 2400 a.C, de un tamaño de 150 hectáreas y con al menos 380 lugares menores rodeando la región”. Las pruebas sugieren que tan antiguamente como en el 3000 a.C, la ciudad se benefició del comercio a largas distancias. “Los artefactos de esta era incluyen lapislázuli de Afganistán, conchas marinas de la costa de Pakistán, vasijas importadas del Indo, y juegos de mesa del estilo de los que encontramos en Ur”, dijo Lawler.
Los investigadores ven pruebas de redes comerciales de largo recorrido para productos e ideas: el cobre de Omán se ha encontrado en Mesopotamia y tal vez en la región del Indo; vasijas de Omán han sido halladas en Asia Central. En Gonur, Turkmenistán,los investigadores han encontrado sellos de Mesopotamia y la región del Indo, junto con algunos productos iraníes. Y algunas pruebas sugieren que los carros tirados por bueyes y camellos pueden haber sido usados para facilitar el comercio en una etapa tan temprana como la mitad del tercer milenio a.C. Y desde la Mesopotamia Oriental al Indo, los arqueólogos han encontrado plataformas ceremoniales masivas con algunas características comunes.
Como antesala a este artículo, Lawler escribió sobre Hassan Fazeli-Nashali, el nuevo jefe del Centro de Investigación Arqueológica en Teherán que espera transformar la arqueología iraní. “Mi objetivo principal es forjar un vínculo entre las universidades iraníes y extranjeras”, dijo Fazeli-Nashali a Lawler. “En la Universidad de Teherán, empezamos a un simple proyecto en Teherán en 2003 con la cooperación entre otras de las Universidades de Leicester, Bradford, y Durham [del Reino Unido]. También tenemos un proyecto para examinar el proceso de urbanización de los Montes Zagros, que involucra a las Universidad de Reading, Londres, Teherán, y Hamadan.
“Nuestro país se resiste a beneficiarse de la cooperación, por lo que quiero animar a la gente a que vengan a Irán… . Esta no es una época para que la arqueología se haga política”.
Autor: Edward W. Lempinen y Evelyn Brown
Fecha Original: 2 de agosto de 2007
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