Las Voyager celebran su 30 aniversario

Las dos naves Voyager de la NASA celebran tres décadas de vuelo mientras vagan hacia el espacio interestelar a miles de millones de kilómetros del límite del sistema solar.

La Voyager 2, fue lanzada el 20 de agosto de 1977, y la Voyager 1 el 5 de septiembre de 1977. Ambas naves continúan retornando información desde distancias más de tres veces más lejos de Plutón, donde la heliosfera exterior del Sol llega al límite del espacio interestelar.

”Voyager”

“La misión Voyager es una leyenda en los anales de la exploración espacial. Abrió nuestros ojos a la riqueza científicos del Sistema Solar exterior, y ha sido pionera en la exploración más profunda de los dominios del Sol jamás llevada a cabo”, dijo Alan Stern, administrador asociado para el Consejo de la Misión Científica de la NASA en Washington, D.C. “Es un testamento para los diseñadores, constructores y operadores de las Voyager el que ambas naves sigan enviando hallazgos importantes más de 25 años después de que concluyera su misión principal a Júpiter y Saturno”.

La Voyager 1 actualmente es el objeto fabricado por los humanos más alejado con una distancia al Sol de 15,6 mil millones de kilómetros. La Voyager 2 está a unos 12,6 mil millones de kilómetros.

Originalmente diseñadas como una misión de cuatro años a Júpiter y Saturno, el viaje de las Voyager se extendió debido a sus éxitos logrados y a una extraña alineación planetaria. La misión de dos planetas finalmente se convirtió en una gran gira por cuatro planetas. Tras completar la misión extendida, las dos naves comenzaron la tarea de explorar la heliosfera.

Durante su primera docena de años de vuelo, las naves exploraron Júpiter, Saturno, Urano, Neptuno y las lunas de cada uno. Estos planetas eran mundos desconocidos hasta ese momento. Las Voyagers retornaron imágenes nunca vistas antes y datos científicos y ayudaron a hacer descubrimientos fundamentales sobre los planetas exteriores y sus lunas.

Las naves revelaron la turbulenta atmósfera de Júpiter, la cual incluye docenas de sistemas de tormentas huracanadas interactuando, y volcanes en erupción sobre la luna de Júpiter, Io. También mostraron las ondas y fina estructura de los anillos helados de Saturno por el tirón de las lunas cercanas.

“La misión Voyager ha abierto en Sistema Solar de una forma que no era posible antes de la Era Espacial”, dijo Edward Stone, científicos del proyecto Voyager en el Instituto Tecnológico de California en Pasadena, California. “Nos reveló a nuestros vecinos del Sistema Solar exterior y nos demostró cuánto nos queda por aprender y lo diversos que son los cuerpos que comparten el Sistema Solar con nuestra Tierra”.

En diciembre de 2004, la Voyager 1 comenzó a cruzar la última frontera del sistema Solar. Llamada heliopausa, esta área turbulenta, aproximadamente a 14 mil millones de kilómetros del Sol, es donde los vientos solares frena y termina en un fino gas que rellena el espacio entre estrellas. La Voyager 2 podría alcanzar este límite a finales de este año, colocando a ambas Voyagers en su etapa final hacia el espacio interestelar.

Cada nave porta cinco instrumentos científicos completamente funcionales para estudiar el viento solar, las partículas energéticas, campos magnéticos y ondas de radio cuando viajen a través de esta región inexplorada del espacio profundo. Las naves están demasiado lejos del Sol para usar energía solar, y en lugar de esto encenderán sus generadores radiactivos que producen menos de 300 vatios de potencia, la cantidad de energía necesaria para encender una bombilla brillante.

“La operación continuada sobre estas naves y el flujo de datos de los científicos es un testamento para las habilidades y dedicación de los pequeños equipos de operación”, dijo Ed Massey, director de proyecto de las Voyager en el Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA en Pasadena, California.

Las Voyagers llaman a casa a través de la Red de Espacio Profundo de la NASA, un sistema de antenas alrededor de todo el mundo. Las naves están tan distantes que las órdenes desde la Tierra, viajando a la velocidad de la luz, necesitan 14 horas de ida para alcanzar a la Voyager 1 y 12 horas para llegar a la Voyager 2. Cada Voyager recorre aproximadamente 1,6 millones de kilómetros por día.

Cada una de las Voyagers porta un disco de oro que es una cápsula del tiempo con saludos, imágenes y sonidos de la Tierra. Los discos también tienen indicaciones de cómo encontrar la Tierra si la nave es recuperada por algo o por alguien.

La próxima misión de exploración de planetas exteriores de la NASA es New Horizons, que ahora mismo está pasando por Júpiter y se llevará a cabo una histórica misión en el sistema de Plutón en julio de 2015.


Autor: Personal de SPACE.com
Fecha Original: 20 de agosto de 2007
Enlace Original

Comparte:
  • Print
  • Digg
  • StumbleUpon
  • del.icio.us
  • Facebook
  • Twitter
  • Google Bookmarks
  • Bitacoras.com
  • Identi.ca
  • LinkedIn
  • Meneame
  • Netvibes
  • Orkut
  • PDF
  • Reddit
  • Tumblr
  • Wikio

Like This Post? Share It

Comment (1)

  1. Hablar de las Voyager es hacerlo de un hito. Estas sondas espaciales suplieron nuestros ojos y sentidos y, desdee distancias enormes, nos enviaron datos e imágenes de lo que nosotros no podíamos ver.

    Muchas han sido las Imágenes que hemos tenido el placer de ver de esos planetas hermanos que,distantes de la Tierra, no nos quieren mostrar sus secretos que tenemos que arrancarles mediante estos sofisticados ingenios espaciales que, le evitan al hombre tener que pasar por el trance, siempre desagradable de las radiaciones y otras incomodidades que aún no hemos sabido resolver.

    Otmósferas, composición de superficies, actividades volcánicas y presencia de agua, hidrocarburos, y otros muchos parámetros y elementos hemos podido conocer gracias a esta misión que, a pesar del tiempo transcurrido, sigue ahí, para darnos hasta el final lo que necesitamos saber de esos otros mundos que, alejados del nuestro, nos impiden de momento la visita directa.

    Quede aquí un pequeño Homenaje a las Voyager de cuya contribución a la Ciencia Astronómica, nunca podremos estar lo suficientemente agradecidos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *