Telescopio de 40 años aún es un explorador galáctico

Los sistemas electrónicos de más de 40 años han sido durante mucho tiempo enviados al basurero. Pero los astrónomos que usan el radio telescopio gigante de 305 metros de Arecibo en Puerto Rico dicen que aún ofrece capacidades únicas, a pesar de un panel de revisión que el año pasado instó a la Fundación Nacional de Ciencia a recortar sus apoyos. El plato de radio – el mayor del mundo – es necesario para probar la relatividad general y las teorías de evolución galáctica, dicen los que lo apoyan.

”Radiotelescopio

“Estamos muy esperanzados en el futuro”, dice Bob Brown, director del Centro Nacional de Astronomía e Ionosfera, el cual opera en Arecibo. Brown habló tras una reciente reunión en Washington, DC, Estados Unidos, discutiendo la astronomía de vanguardia que aún puede hacerse con el observatorio.

Aunque inmóvil, la mayor ventaja de Arecibo es su tamaño – es tres veces más grande que el segundo mayor plato del mundo, el móvil Telescopio Robert C Byrd Green Bank de 100 metros en West Virginia. Su tamaño la hace extremadamente sensible a las ondas de radio en cualquier instante, permitiéndole detectar rápidamente cambios en objetos débiles, o comparar muchos puntos a través del cielo.

Probando a Einstein

Tal sensibilidad aún tiene demanda – los astrónomos envían peticiones para tres o cuatro veces más tiempo de observación del que hay disponible. Cuando el centro de la galaxia entra en su campo de visión, tal demanda llega a nueve veces más del tiempo disponible.

Arecibo es famoso históricamente por el descubrimiento de púlsars. Ahora los astrónomos quieren aprovecharse de su alta sensibilidad para detectar cambios en el sincronismo de los pulsos de estas densas y giratorias estrellas.

Tales observaciones podrían revelar cómo las estrellas están ondulando el tejido del espacio-tiempo a su alrededor emitiendo ondas gravitatorias conforme rotan – proporcionando una prueba de la Teoría de la Relatividad General de Einstein, la cual predice éste fenómeno. “Tal tipo de ciencia es exclusiva de Arecibo”, e importante para la física en general, dice Brown.

La reunión de Washington también discutió planes para cartografiar la distribución del hidrógeno intergaláctico en el cielo. Investigaciones anteriores ya buscaron medir la cantidad de hidrógeno vinculado a las galaxias cercanas, pero el nuevo estudio mirará en áreas donde no hay galaxias presentes.

Caza de asteroides

El objetivo es ver si granes cantidades de gas de hidrógeno sin consolidar son restos primordiales del Big Bang, o fueron arrancados de las galaxias que interactuaban entre sí conforme evolucionaban. La respuesta tendrá un gran impacto sobre la comprensión de los astrónomos de la evolución galáctica, dice Brown.

Arecibo también es crucial para los investigadores de asteroides, como uno de los dos únicos radares planetarios del mundo. Las observaciones de radar son la mejor forma de caracterizar las órbitas de los asteroides que potencialmente podrían golpear la Tierra.

Arecibo puede observar asteroides al doble de distancia que el otro único radas planetario, la antena Goldstone de 70 metros de la NASA en California, Estados Unidos, aunque Goldstone puede observar más cielo debido a que es completamente móvil.


Autor: Jeff Hecht
Fecha Original: 19 de septiembre de 2007
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