Incluso sin matemáticas, los antiguos diseñaban máquinas sofisticadas

Los textos clásicos revelan una nueva comprensión sobre la historia de las catapultas y balanzas.

Apártate Arquímedes. Un investigador de la Universidad de Harvard ha encontrado que los antiguos artesanos griegos eran capaces de diseñar máquinas sofisticadas sin necesidad de comprender la teoría matemática que subyace a su construcción.

Los análisis recientes de tratados técnicos y fuentes literarias del siglo V a.C revelan que la tecnología floreció entre los profesionales con limitados conocimientos teóricos.

“Los artesanos tenían su propio tipo de conocimiento que no tenía que estar basado en la teoría”, explica Mark Schiefsky, profesor de cultura clásica en la Faculta de Arte y Ciencias de Harvard. “No iban a la Academia de Platón a aprender geometría, y aún así eran capaces de construir dispositivos calibrados con precisión”.

La balanza, usada para medir el peso en todo el mundo antiguo, es la mejor ilustración de los hallazgos de Schiefsky sobre la distinción entre el conocimiento teórico y el de los artesanos. Trabajando con un grupo liderado por Jürgen Renn, Director del Instituto Max Planck para la Historia de la Ciencia en Berlín, Schiefsky ha encontrado que la balanza romana — una balanza con brazos desiguales — se usó a principio de los siglos V y IV a.C., antes de que Arquímedes y otros pensadores de la era helenística dieran una demostración matemática de sus bases teóricas.

“La gente supone que Arquímedes fue el primero en usar la balanza romana dado que suponen que no se podía crear una sin conocer la ley de las palancas. De hecho, puedes — y la gente lo hacía. Los artesanos tenían su propio conjunto de reglas para hacer la escala y calibrar el dispositivo”, dice Schiefsky.

Las necesidades prácticas, así como la prueba y error, llevó al desarrollo de tecnologías como la balanza romana.

“Si alguien lleva un trozo de carne de 50 kilos al ágora, ¿cómo lo pesas?”, pregunta Schiefsky. “Sería genial tener un contrapeso de 5 kilos en lugar de uno de 50, pero para hacer eso necesitas cambiar el punto de equilibrio y comprender ostensiblemente el principio de proporcionalidad entre el peso y la distancia desde el fulcro. Aún así, estos artesanos fueron capaces de calibrar sus dispositivos sin comprender la ley de la palanca”.

Los artesanos aprendieron a mejorar estas máquinas a través del uso productivo en el curso de sus carreras, dice Schiefsky.

Con el surgimiento del conocimiento matemático en el era helenística, la teoría comenzó a ejercer una mayor influencia en el desarrollo de las tecnologías antiguas. La catapulta, desarrollada en el siglo III a.C., proporciona la forma en que se sistematizó la ingeniería.

Con la ayuda de las fuentes literarias y datos de las excavaciones arqueológicas, “Podemos rastrear con certeza cuando comenzaron los antiguos a usar métodos matemáticos para construir la catapulta”, apunta Schiefsky. “Las máquinas se construyeron y calibraron con precisión”.

Los reyes alejandrinos desarrollaron y patrocinaron un programa de investigación activa para un mayor refinamiento de la catapulta. A través de la experimentación y la aplicación de métodos matemáticos, tales como el desarrollado por Arquímedes, los artesanos fueron capaces de construir una máquinas de gran potencia. Tendones de animales trenzados ayudaron a incrementar el poder del brazo de lanzamiento, el cual podría arrojar piedra de 25 kilos o más.

La catapulta tuvo un gran impacto en la política del mundo antiguo.

“Podías atacar repentinamente una ciudad que anteriormente había sido impenetrable”, explica Schiefsky. “Estas máquinas cambiaron el curso de la historia”.

De acuerdo con Schiefsky, la interacción entre el conocimiento teórico y el saber práctico es crucial para la historia de la ciencia occidental.

“Es importante explorar lo que hicieron los artesanos y lo que no hicieron”, dice Schiefsky, “de forma que podamos comprender mejor cómo encaja su trabajo en el arco del desarrollo científico”.

La investigación de Schiefsky está patrocinada por la Fundación Nacional de Ciencia y el Instituto Max Planck para Historia de la Ciencia en Berlín.


Autor: Emily Simon
Fecha Original: 1 de octubre de 2007
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Comments (5)

  1. [...] Incluso sin matemáticas, los antiguos diseñaban máquinas sofisticadaswww.cienciakanija.com/2007/10/03/incluso-sin-matematicas-los… por mezvan hace pocos segundos [...]

  2. […]Los textos clásicos revelan una nueva comprensión sobre la historia de las catapultas y balanzas.[…]

  3. santaklaus

    Buscad Antikitera en Google. Es una isla griega donde se encontró un artilugio con ruedas dentadas, del alrededor del siglo I antes de Cristo, que servía para predecir la posición del Sol y la Luna.

  4. las patas

    La mejor catapulta es:la BALLESTA ROMANA; es la que tira un proyectil lejos, lejos, tan lejos, que te alcanza jeje. La verdad, es muy interesante, saver sobre estas maquinas de la edad antigua y que en nuestro tiempo, han sido modificadas; yo no savia de esta creacion, si no hasta que tuve que realizar un trabajo, teorico y crearla, es padre!!!bye. chavos, esta uper interesante.

  5. noemi prof.de tecnologia

    es muy interesante me gustaria saber mas mis alumnos les interesa saber aparatos tecnologicos antiguos gracias

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