Asteroide, “caso práctico” para peligros potenciales

En una investigación que podría ayudar en las decisiones sobre futuros asteroides en una ruta de colisión con la Tierra, científicos del MIT han determinado por primera vez la composición de un asteroide cercano a la Tierra que tiene una ligerísima posibilidad de algún día impactar con nuestro planeta.

Tal información podría ser útil en la planificación de alguna futura misión espacial para explorar el asteroide llamado Apophis. Y si llega el momento en el que este u otro objeto se dirigiese a un impacto con la Tierra, saber de qué está compuesto podría ser un factor importante al decidir qué hacer con él.

“La caracterización básica es la primera línea de defensa”, dijo Richard P. Binzel, profesor de ciencias planetarias en el Departamento de la Tierra, Atmósfera y Ciencias Planetarias (EAPS). “Tenemos que conocer al enemigo”.

Binzel presentó sus nuevos hallazgos el 9 de octubre en la reunión anual de la División de Ciencias Planetarias de la Sociedad Astronómica Americana.

Estudiar la composición de Apophis ha sido un “caso práctico” útil, dijo Binzel, dado que “nunca sabes cuando aparecerá el verdadero” en una colisión con la Tierra. Al determinar la composición de un asteroide que suponga una amenaza, dijo Binzel, “No sabemos cuando llegará la prueba real, pero estaremos listos”.

El 13 de abril de 2029, Apophis pasará relativamente cerca de la Tierra (fallará por unos 35 000 kilómetros). Pero cuando vuelva de nuevo en 2036, existe una ligerísima posibilidad – aproximadamente de una entre 45 000 – de que tengamos una colisión en curso.

Por tanto Binzel, trabajando con los estudiantes graduados de EAPS Cristina Thomas y Francesca DeMeo y otros, han estado usando telescopios terrestres para descubrir todo lo posible sobre la naturaleza del Apophis y otros asteroides. En lugar de ensamblar una misión espacial que llevaría años y costaría millones de dólares, tales observaciones son la mejor forma de descubrir todo lo posible sobre cualquier roca espacial que pueda cruzarse en nuestro camino algún día, dice Binzel.

Usando el telescopio Magallanes en Chile y la Instalación de Telescopio Infrarrojo de la NASA en Hawai, ahora son capaces de imaginarse de qué está hecho exactamente Apophis. “La composición, creo, está, está precisada”, dijo.

La clave para comprender la composición mineral del asteroide es comprarlo con muestras de material asteroidal que ha sido enviado, libre de carga, a la Tierra, en la forma de los miles de meteoritos que se han recolectado a lo largo de los años.

El análisis espectral – medidas de cómo los meteoritos reflejan distintas longitudes de onda – puede usarse para determinar sus constituyentes minerales exactos. De forma similar, un análisis espectral de la luz reflejada de un asteroide distante muestra las mismas líneas reveladoras que nos enseñan su composición. Comparando los dos tipos de espectros, un asteroide que es sólo un lejano punto de luz puede relacionarse con una pieza de roca espacial en el laboratorio.

Binzel y sus estudiantes fueron capaces de usar tanto espectroscopía de luz visible e infrarrojo para demostrar que Apophis es “encaja bastante bien” en un tipo de meteorito raro, conocido como condrita LL. Estos representan sólo el 7 por ciento de los meteoritos conocidos que caen sobre la Tierra, y son ricos en minerales como piroxeno y olivino, que también son comunes en la Tierra.

“La belleza de haber encontrado un tipo de meteorito que encaja con Apophis es que dado que tenemos medidas de laboratorio para la densidad y fuerza de estos meteoritos, podemos inferir muchas de las mismas propiedades del mismo asteroide Apophis”, dijo Binzel.

Un objeto del tamaño de Apophis (de unos 270 metros de diámetro) podría devastar una región tan grande como Francia, o producir maremotos a lo largo de un amplio área si golpea en el mar. Se han propuesto muchas ideas de cómo tratar con tal amenaza, desde usar bombas, láser o naves espaciales para desplazarlo del camino y romperlo en pedazos cuando aún está lejano. La selección de la mejor forma de actuar puede depender de las características físicas del objeto, incluyendo su composición mineral.

Este trabajo fue patrocinado por la NASA y la Fundación Nacional de Ciencia.


Autor: David Chandler
Fecha Original: 13 de octubre de 2007
Enlace Original

Comparte:
  • Print
  • Digg
  • StumbleUpon
  • del.icio.us
  • Facebook
  • Twitter
  • Google Bookmarks
  • Bitacoras.com
  • Identi.ca
  • LinkedIn
  • Meneame
  • Netvibes
  • Orkut
  • PDF
  • Reddit
  • Tumblr
  • Wikio

Like This Post? Share It

Comments (2)

  1. anonimo

    bueno estoy tratando de crear un proyecto para tratar que el asteroide no caiga en la tierra y me servia sabes su compocion gracias

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *