Con la película de 1968 La Noche de los Muertos Vivientes, George Romero trajo el concepto de zombis de movimientos lentos y comedores de carne a la cultura americana dominante. Desde el vídeo Thriller de Michael Jackson a las recientes películas como 28 días después, los zombis han continuado estremeciendo y horrorizando a la audiencia con la idea de no-muertos vagabundeando por la tierra, buscando cerebros para devorar.

¿Hay alguna evidencia real de la existencia de zombis? Y ¿por qué estamos tan fascinados con ellos?

Peter Dendle, autor de La Enciclopedia del Cine de Zombies y profesor asociado de inglés en Mont Alto en el estado de Pennsylvania, estudia a los zombis en las películas y el folclore. Él cree que aunque podría ser posible producir un estado parecido al de un zombi farmacológicamente, los zombis de Hollywood son un producto de nuestra imaginación.

Etnobotánicos y antropólogos han investigado informes de casos de “zombificación” en Haití, dice Dendle. Han encontrado que algunos curanderos tradicionales y practicantes de vudú en esta isla producen un “polvo zombi” usando tetrodotoxina, una neurotoxina muy potente encontrada en el pez globo. La tetrodotoxina es tan venenosa que según se informa la cantidad encontrada en un sólo pez globo puede matar a 30 personas. La muerte ocurre por el cese de las señales eléctricas en los nervios, conduciendo a una parálisis muscular y fallo respiratorio.

En Japón, el fugu, la carne del pez globo, es un manjar muy cotizado, aunque puede ser letal si se prepara de manera incorrecta. El sesenta por ciento de las víctimas envenenadas por el fugu mueren en horas. Si una víctima sobrevive más de 24 horas, se espera que él o ella se recupere. Pero porque el veneno de la tetrodotoxina puede inducir a las personas a un estado parecido al del coma pareciendo un muerto (mientras el enfermo permanece totalmente consciente pero completamente paralizado), hay historias de algunas víctimas del fugu siendo sacadas de sus ataúdes después de 3 días a fin de verificar su muerte.

¿Podría tal veneno ser usado para crear un zombi? Sumamente inverosímil, dice Dendle. “La cantidad de tetrodotoxina tendría que estar dentro de una gama muy específica, suficiente para poner a una persona en un estupor comatoso pero no realmente para matarla. En otras palabras esto no parece algo en lo que podrías confiar que controlas bien”.

En algunos casos, Dendle cree que centrarse en si los zombis podrían existir evita el problema real. “Digamos que este estado a lo mejor ha ocurrido unas pocas veces en la historia, quizás una vez cada generación”, propone. “Lo más interesante es la importancia de la historia como un artefacto cultural, la forma en la que nosotros configuramos nuestras comunidades y moldeamos nuestras conductas basándonos en esta serie de historias”.

En La Noche de los Muertos Vivientes de Romero, el director combina la idea de los zombis no-muertos con el vampiro, o comedores de carne, creando el zombi moderno que vemos hoy en distintas películas, televisión, e incluso en las adaptaciones de videojuegos.

“La cosa que da miedo es esta idea de entropía, es que es contagioso”, dice Dendle. “Ellos te muerden y entonces tú mueres y te conviertes en zombi, por lo que va a extenderse. Esto se convierte en este Armagedón global con sólo un puñado de supervivientes intentando escapar. Pero no puedes estar luchando en esta ardua batalla contra un adversario exasperantemente implacable”.

“Los zombis de las películas pinchan en nuestros temores apocalípticos y preocupaciones muy eficazmente”, continúa Dendle. “ Ellos quitan romanticismo a las uniones entre los seres humanos y reducen la humanidad al menor común denominador, centrándose en las  relaciones de poder en sus formas humanas más brutales. Esto es “Ejerceré mi voluntad sobre ti”. Es muy Nietzscheano” dice él.

Desde La Noche de los Muertos Vivientes, el zombi ha sido usado como una alegoría de la sociedad enferma. En la secuela 1979 de Romero El Amanecer de los Muertos muchos ven una crítica al capitalismo, con zombis vagabundeando alrededor de un centro comercial, el lugar que más recuerdan de sus vidas, arrastrando sus pies al pasar por un escaparate aturdidos. Dendle también ve cómo en las películas de miedo usan al zombi como un barómetro de nuestras inquietudes culturales.

“Nosotros estamos a la defensiva – todos son enemigos, amenazas, dispara primero, pregunta después”, dice. “Pueden parecer agradables, pero nunca sabes si son unos zombis o no, tan sólo tienes que actuar como si lo fueran hasta que sepas que son diferentes. El zombi de las películas desempeña en gran parte este papel y los personajes son examinados en este paranoico y defensivo camino”.

Mientras que el vampiro parece que domina muchas películas de terror desde la década de los 90, anota él, el zombi se ha convertido en la criatura de los últimos pocos años, con las recientes versiones de la franquicia de Romero y películas como 28 Días después”, en la que los zombis atacan Londres tras la liberación accidental de un virus mortal.

Dendle sugiere que esto es porque el personaje del zombi se encuentra claramente opuesto a nuestra cultura de la multi-tarea. “El zombi es lento, mecánicamente inepto, apenas puede usar herramientas, es un ludita, es tecnológicamente deficiente”, explica. “Pienso que esto es exactamente parte del tema, que esta generación saturada de tecnología se ha fijado en esta criatura específicamente porque hay tanta fascinación como repulsión. Debe haber algo visceralmente satisfactorio en la simplicidad del ansia e impulsos de los zombis. Y nosotros además debemos encontrar algo inaceptable en esto, sobre la conducta general, como lo lentos que son y lo mayores que parecen”.

Quizás lo que es más espantoso de los zombis es que al contrario que la mayoría de las criaturas en las películas de terror, el zombi está en nosotros.

“Hay algo acerca de este hecho, al contrario que los alienígenas del espacio o los demonios, los zombis parecen gente enferma”, reconoce Dendle. “Ellos parecen enfermos, insanos, intrusos contagiosos. Y aún humanos. Por esto causan ese efecto en este sentido”.


Autor: James Conroy
Fecha Original: 29 de octubre de 2007
Enlace Original

4 Respuestas a “¿Por qué nos fascinan tanto los zombis?”
  1. franco dice:

    por que es una creacion fantastica que inpacta al que les gusta estas peliculas y es por eso que yo siempre estoy al tanto de estas peliculas

  2. Ruco dice:

    Sabe alguien algo de Guerra Munndial Z de Max Brooks???

  3. aracely dice:

    me encanta residen evil jajaja xD
    me encata stos temas
    aiosh

    Desde Chile.

  4.  
Trackbacks
  1.  
Deja una Respuesta