La Voyager 2 demuestra que el Sistema Solar está “aplastado”

Voyager y heliosfera

La nave Voyager 2 de la NASA ha seguido a su gemela, Voyager 1, hacia última frontera del Sistema Solar, una vasta región en los límites de nuestro Sistema Solar donde el viento solar se acumula contra el fino gas entre las estrellas.

Sin embargo, la Voyager 2 tomó un camino diferente, entrando en esta región, llamada heliopausa, el 30 de agosto de 2007. Dado que la Voyager 2 cruzó el límite de la heliopausa, el llamado choque de terminación solar, aproximadamente a 16 mil millones de kilómetros de la Voyager 1 y 1600 millones de kilómetros más cerca del Sol, confirmó que nuestro Sistema Solar está “aplastado” o “abollado” – que la burbuja tallada en el espacio interestelar por el viento solar no es perfectamente redonda. Donde la Voyager 2 está realizando su cruce, la burbuja está más cercana al Sol debido al campo magnético interestelar local.

“La Voyager 2 continúa su viaje de descubrimiento, cruzando el choque de terminación múltiples veces conforme entra en la capa más externa de la burbuja heliosférica gigante que rodea al Sol y se unió a la Voyager 1 en la última etapa de la carrera hacia el espacio interestelar”, dijo Edward Stone, Científico del Proyecto Voyager en el Instituto Tecnológico de California en Pasadena, California. Los resultados del cruce del choque de la Voyager 2 están siendo presentado por todo el equipo científico de la Voyager en la reunión de Otoño de 2007 de la Unión Geofísica Americana en San Francisco.

El viento solar es un fino gas de partículas cargadas eléctricamente (plasma) arrojado al espacio por el Sol. El viento solar sopla en todas direcciones, creando una burbuja en el espacio interestelar que se extiende hasta más allá de la órbita de Plutón. Esta burbuja es llamada heliosfera, y la Voyager 1 fuera la primera nave en explorar esta capa exterior, cuando cruzó hacia la heliopausa en diciembre de 2004. Cuando la Voyager 1 hizo este paso histórico, se encontró con la onda de choque que rodea nuestro sistema solar llamada choque de terminación del viento solar, donde el viento solar es abruptamente decelerado por la presión del gas y campos magnético del espacio interestelar.

Incluso aunque la Voyager 2 es la segunda nave en cruzar el choque, es científicamente apasionante por un par de razones. La nave Voyager 2 tiene instrumento científico para trabajar con el plasma que puede medir directamente la velocidad, densidad y temperatura del viento solar. Este instrumento no continúa funcionando en la Voyager 1, y las estimaciones de la velocidad del viento solar deben hacerse de forma indirecta. Segundo, la Voyager 1 puede haber realizado sólo un único cruce del choque, y sucedió durante un lapso en los datos. Pero la Voyager 2 tuvo al menos cinco cruces en un par de días (el choque “se mueve” hacia detrás y adelante como olas en la playa, permitiendo múltiples cruces), y tres de ellos están claramente en los datos. Nos muestran un choque inusual. En una onda de choque normal, el material de movimiento rápido se frena y forma una región más densa y caliente cuando se encuentra con un obstáculo. Sin embargo, la Voyager 2 encontró una temperatura mucho menor más allá del choque de lo que se había predicho. Esto indica, probablemente, que la energía se transfiere a las partículas de los rayos cósmicos que fueron aceleradas a altas velocidades en el choque.

“Los importantes nuevos datos que describen el choque de terminación aún están siendo considerados, pero está claro que la Voyager nos ha sorprendido de nuevo”, dijo Eric Christian, Científico del Programa Voyager en las Oficinas Centrales de la NASA en Washington.

Las dos naves Voyager serán la única fuente local de observaciones de esta distante pero altamente interesante región en los próximos años. Pero en verano de 2008, la NASA lanzará una misión específicamente diseñada para fotografiar globalmente el choque de terminación y la heliopausa de forma remota desde la órbita de la Tierra. El Explorador del Límite Interestelar (Interstellar Boundary Explorer), liderado por David McComas del Instituto de Investigación del Suroeste en San Antonio, usará átomos energéticos neutros para crear mapas de todo el cielo en distintas energías de la interacción de la heliosfera con el espacio interestelar. Los átomos energéticos neutros se forman cuando partículas cargadas eléctricamente “roban” un electrón a otra partícula. Una vez neutras, viajan rectas, no afectadas por el campo magnético solar. El Explorador del Límite Interestelar detectará algunas de las partículas que son dirigidas hacia la Tierra, y el número y energía de las partículas procedentes de todas las direcciones nos dirá mucho sobre la estructura general de la interacción entre la heliosfera y el espacio interestelar.

Las Voyagers fueron construidas por el Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA en Pasadena, California, el cual continúa manejando ambas naves.


Fecha Original: 10 de diciembre de 2007
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