¿Qué son las compensaciones de carbono?

Aunque la mayor parte de los estadounidenses son conscientes de que incrementamos el dióxido de carbono en la atmósfera consumiendo combustibles fósiles cuando conducimos nuestros coches o calentamos nuestras casas, tendemos a pensar menos sobre el impacto invernadero de otras actividades diarias.

Tim Considine, profesor de recursos naturales en la Universidad Estatal de Pennsylvania, dice que no deberíamos olvidar que la mitad de la electricidad que usamos para todo desde tostar nuestro pan para el desayuno a hacer funcionar nuestros ordenadores, proviene de plantas de energía de combustión de carbón.

Las emisiones de carbono son consideradas los principales culpables de la crisis del calentamiento global, un hecho que ha espoleado a los investigadores de la industria y la universidad a buscar tecnologías más limpias que el carbón. (Por ejemplo, la Universidad Estatal de Pennsylvanis y Chevron firmaron recientemente una alianza estratégica para explorar las posibilidades)

Alternativas más limpias que la quema de carbón y gas natural están listas para convertirse en una parte mucho mayor del cuadro de las energías, dice Considine, quien cree que a pesar de la promesa de energías renovables cosechadas mediante paneles solares y turbinas eólicas, aún nos queda “un largo camino” para poder dar energía al país a partir de estas fuentes.

“Alguna gente que propone la energía solar y eólica no son realistas”, dice Considine. “Esas opciones aún no están listas para su uso masivo. Es improbable que produzcan grandes cantidades de energía eléctrica fiable y de bajo coste en un futuro a corto plazo”

Otra aproximación cada vez más popular son las compensaciones de carbono.

Hasta la fecha, 174 países han ratificado el Protocolo de Kyoto, el cual les obliga a reducir sus emisiones nacionales de gases invernadero o a contratar un traspaso de emisiones, un plan en el cual los países que contaminan pueden comprar créditos de carbono a los que no lo hacen.

Ahora las compañías se están alineando en lo que llaman el “asalto del oro verde” par vender a los consumidores la promesa de eliminar carbono plantando árboles, invirtiendo en energías renovables o, en el caso de Planktos, una compañía de Foster City, California, fertilizar una franja de océano con polvo con alto contenido en hierro lo que espolearía el crecimiento del plankton que absorbe de carbono.

“Neutro en carbono” se ha convertido en la última coletilla de moda, con John Edwards y Hilary Clinton comprometiéndose a que al menos parte de sus campañas conseguirán tal estatus, y grupos de rock como Coldplay, Barenaked Ladies, y Bon Jovi comprando compensaciones de carbono para eliminar las emisiones de carbono de sus giras.

Incluso la Cámara de Representantes de los Estados Unidos gastó 89 000 dólares en noviembre en créditos para compensar 30 000 toneladas anuales de carbono expulsado desde la planta de energía de combustión de carbono del Capitolio de los Estados Unidos, como parte del compromiso de la Portavoz Nancy Pelosi de hacer más ecológico el Capitolio para finales de 2008. El mercado de las compensaciones de carbono en los Estados Unidos es actualmente de 100 millones de dólares y crece con rapidez.

¿La compra de compensaciones de carbono representa una alternativa menos cara y más conveniente a la propia reducción del consumo de combustible fósil? ¿O estamos llenando los bolsillos de las compañías que se aprovechan de esta tendencia?

Considine dice que aunque las compensaciones de carbono atraen la atención a las causas ambientales y al hacer surgir la conciencia pública, se están viendo acosadas por muchas razones.

Dado que la regulación para esta nueva industria aún está en desarrollo (a través, por ejemplo, del Mecanismo de Desarrollo Limpio del Protocolo de Kyoto), las compañías que venden compensaciones no están vigiladas de cerca para asegurar que siguen sus promesas.

Los críticos también dicen que las compensaciones pueden desviar el foco lejos de los esfuerzos de eficiencia energética y la necesidad de un cambio significativo en los hábitos de uso de la energía . (Los ciudadanos globales en media generan 4,5 toneladas de dióxido de carbono anualmente, comparados con las 20 toneladas del estadounidense medio por año).

La Comisión Federal de Comercio ha prometido llevar a cabo una revisión en 2008 de cómo las compañías promocionan afirmaciones ambientales, incluyendo medidas para compensar las emisiones de dióxido de carbono. Los compradores recelosos de los timos buscan proyectos legítimos de compensación de carbono que puedan verificar “Una Guía del Consumidor para Proveedores de Minoristas de Compensaciones de Carbono ” por el grupo ambiental Aire Limpio/Planeta Frío, el cual identifica ocho de los vendedores más fiables de compensaciones de carbono.

Considine advierte que no hay una solución perfecta para cortar las emisiones de carbono, dado que no existen fuentes de energía disponibles en el futuro cercano.

“Puede ser difícil evitar incrementos sustanciales en los precios de la electricidad si fuésemos serios con el tema de la eliminación del carbono”, añade. “Este es el hecho de la cuestión. Ser ecológico puede ser costoso”.


Autor: Lisa Duchene
Fecha Original: 10 de diciembre de 2007
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