Psicólogos de la Universidad de Harvard han desarrollado un nuevo método para estudiar la percepción extrasensorial que, según argumentan, puede resolver el debate de un siglo de antigüedad sobre la existencia del fenómeno. De acuerdo con los autores, su estudio no sólo ilustra un nuevo método para el estudio de la percepción extrasensorial, sino también la prueba más contundente obtenida hasta la fecha en contra de la existencia de la percepción extrasensorial o PES.

La investigación fue liderada por Samuel Moulton, estudiante graduado en el Departamento de Psicología en la Facultad de Artes y Ciencias de la Universidad de Harvard junto a Stephen Kosslyn, Profesor John Lindsley de Psicología en Harvard y se publicó en el ejemplar de enero de 2008 de la revista Journal of Cognitive Neuroscience. Los científicos usaron un escáner cerebral para comprobar si los sujetos tenían conocimiento que no podía explicarse a través del procesamiento perceptual común.

“Si existe alguno de estos procesos de PES, entonces los cerebros de los participantes deberían responder de forma distinta a los estímulos PES y a los no-PES”, explica Moulton. “En lugar de esto, los resultados muestran que los cerebros de los participantes respondieron de forma idéntica a los estímulos PES y a los no-PES, a pesar de reaccionar con fuerza a las diferencias de cómo eran los estímulos y mostrando efectos sutiles relacionados con los estímulos.”

Casi la mitad de los adultos de los Estados Unidos cree en la existencia de la PES, los cuales incluyen la telepatía (conocimiento directo de los pensamientos de otra persona), clarividencia (conocimiento directo de eventos lejanos), y precognición (conocimiento directo del futuro). La gente informa comúnmente de conocimiento inexplicado de la muerte de un ser querido o la identidad de una llamada de teléfono, por ejemplo, y atribuyen este conocimiento a un procesado mental paranormal.

El gobierno de los Estados Unidos dio crédito a tales afirmaciones cuado reveló que había gastado millones de dólares en el reclutamiento y entrenamiento de espías psíquicos durante la Guerra Fría. Además, se ha informado de estudios de investigación que apoyan la existencia de la PES, incluyendo una serie de estudios influyentes analizados por el psicólogo Daryl Bem de la Universidad de Cornell. Estos estudios, no obstante, dieron pocas pistas sobre los mecanismos — normales o paranormales – que producían los resultados anómalos. Quizás lo más revelador sea que otros fallaron al replicar estos resultados.

Para un mejor test de la PES, los autores decidieron desarrollar un nuevo método, el cual se dirigía directamente a la presunta fuente de la PES: a saber, el cerebro. Argumentan que dado que el cerebro proporciona y almacena información – incluso eventos que no percibimos de forma consciente o información que no podemos recordar de forma consciente – puede ofrecer una prueba mucho más exhaustiva para la PES que el comportamiento o los informes subjetivos.

“El cerebro muestra una respuesta suprimida a los estímulos que una persona ha visto antes, incluso cuado esos estímulos se presentan subliminalmente, por lo que la persona no tiene consciencia de haberlos visto; además, muestra una respuesta mejor a los estímulos que una persona espera”, dice Moulton. “Dado que el conocimiento y la expectación tienden a una activación cerebral, la neuroimagen nos ofrece una prueba de una potencia única para los sutiles procesos cognitivos o perceptuales”.

Para estudiar si existen la PES o no, Moulton y Kosslyn presentaron a los participantes dos tipos de estímulos visuales: un estímulo de PES y otro no-PES. Estos dos tipos de estímulos eran idénticos con una excepción: el estímulo Pes no se presentaba sólo visualmente, sino también telepáticamente, clarividentemente y precognitivamente a los participantes.

Para presentar los estímulos de forma telepática, los investigadores mostraron fotografías a los participantes de su gemelo, pariente, compañero sentimental, o amigo, que estaba sentado en otra sala. Para presentar el estímulo de forma clarividente, los investigadores mostraron las fotografías en un monitor de ordenador lejano. Y para presentar los estímulos de forma precognitiva, los investigadores mostraron a los participantes las fotografías de nuevo en el futuro.

¿Esto es una prueba concluyente de que la PES no existe? “No”, dice Moulton. “No se puede afirmar la hipótesis nula. Pero al mismo tiempo, algunos resultados nulos son más concluyentes que otros. Esta es la mejor prueba hasta la fecha contra la existencia de la PES. Tal vez más importante aún, este estudio ofrece a los científicos una nueva forma de estudiar la PES que evita los obstáculos de las anteriores aproximaciones”.

Esta investigación fue patrocinada por la Fundación Bial y la Beca Memorial Richard Hodgson Memorial.


Autor: Amy Lavoie
Fecha Original: 3 de enero de 2008
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5 Respuestas a “La neuroimagen falla al demostrar la percepción extrasensorial”
  1. wiwi dice:

    ohhh que sorpresa!! de verdad falla???

  2. Dubitador dice:

    La ausencia de evidencia no es evidencia de ausencia.

  3. haik dice:

    mira , yo creo que todo eso existe , pero. no para nosotros .. no crean que el que hiso esa systema es, mas para controlar nos a distancia, hacer cambios, ect . . y no dar nos el volante en el mano .. parece que existe , pero para los humanos seria algo aliatorio.. que no se puede controlar,

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