La Tierra: ¿Un planeta en la línea fronteriza de la vida?

Nuestro planeta está cambiando ante nuestros ojos, y como resultado, muchas especies viven al límite. Aún así la Tierra ha estado en el límite de habitabilidad desde el principio. Un nuevo trabajo de los astrónomos del Centro Harvard-Smithsoniano de Astrofísica demuestra que si la Tierra hubiese sido ligeramente menor y menos masiva, no habría tenido placas tectónicas – las fuerzas que mueven los continentes y construyen montañas. Y sin placas tectónicas, la vida tal vez nunca se hubiese afianzado en nuestro mundo.

Una súper-Tierra como la de esta concepción artística puede crecer hasta un tamaño del doble de la Tierra y hasta 10 veces su masa. Las súper-Tierras son posiblemente más amigables para la vida que nuestro mundo debido a que son más activas geológicamente. Crédito: David A. Aguilar (Harvard-Smithsonian CfA)

“Las placas tectónicas son esenciales para la vida tal y como la conocemos”, dijo Diana Valencia de la Universidad de Harvard. “Nuestros cálculos demuestran que más grande es mejor cuando se trata de la habitabilidad de los planetas rocosos”.

Esta investigación fue el tema de una conferencia de prensa en la 211 reunión de la Sociedad Astronómica Americana.

La tectónica de placas implica el movimiento de enormes pedazos de roca, o placas, de la superficie de un planeta. Las placas se extienden deslizándose unas bajo otras, e incluso colisionando entre sí, elevando gigantescas zonas montañosas como el Himalaya. Las placas tectónicas obtienen su energía del magma que hierve bajo la superficie, de forma similar a una taza burbujeante con chocolate. El chocolate de arriba se enfría y forma una piel o corteza, de la misma forma que el magma se enfría para formar la corteza del planeta.

Las placas tectónicas son cruciales para la habitabilidad de un planeta debido a que permiten una química completa y reciclan sustancias como el dióxido de carbono, que actúa como termostato y mantiene la Tierra con un clima suave. El dióxido de carbono que está encerrado en las rocas se libera cuando las rocas se funden, retornando a la atmósfera desde los volcanes y dorsales oceánicas.

“Reciclar es importante incluso a escala planetaria”, explicó Valencia.

Valencia y sus colegas, Richard O’Connell y Dimitar Sasselov (de la Universidad de Harvard), examinaron los extremos para determinar si las placas tectónicas serían más o menos probables en mundos rocosos de distintos tamaños. En particular, estudiaron las conocidas como “súper-Tierras”- planetas de más del doble del tamaño de la Tierra y hasta 10 veces más masivos. (Si fuese mayor el planeta atraparía gas a medida que se forma, convirtiéndose en algo similar a Neptuno o incluso Júpiter).

El equipo encontró que las súper-Tierras serían geológicamente más activas que nuestro planeta, experimentando una tectónica de placas más vigorosa debido a unas placas más finas sometidas a mayor tensión. La misma Tierra se encontró que era un caso límite, lo que no sorprende dado que el planeta ligeramente menor Venus es tectónicamente inactivo.

“Podría no ser una coincidencia que la Tierra sea el mayor planeta rocoso de nuestro Sistema solar, y también el único con vida”, dijo Valencia.

Las búsquedas de exoplanetas han dado como resultado cinco súper-Tierras hasta el momento, aunque ninguna de ellas tiene temperaturas amigables para la vida. Si las súper-Tierras son tan comunes como sugieren las investigaciones, entonces es inevitable que algunas disfruten de órbitas similares a la de la Tierra, haciéndolas excelentes hogares para la vida.

“No sólo hay más planetas potencialmente habitables, sino MUCHOS más”, afirmó Sasselov, que es el director de la Iniciativa Orígenes de la Vida de Harvard.

De hecho, una súper-Tierra podría mostrarse como un popular destino vacacional para nuestros descendientes en un lejano futuro. Los “anillos de fuego” volcánicos podrían extenderse por el globo mientras el equivalente al Parque de Yellowstone burbujearía con manantiales termales y estallarían con cientos de géiseres. Incluso mejor, sería posible una atmósfera similar a la Tierra, aunque la gravedad de la superficie sería de tres veces la de la Tierra en las mayores súper-Tierras.

“Si un humano fuese a visitar una súper-Tierra, experimentaría un poco más de dolor de espalda, pero merecería la pena visitar tan grandioso destino turístico”, sugirió Sasselov con una sonrisa.

Añadió que aunque una súper-Tierra tendrían el tamaño de nuestro planeta, tendría una geografía similar. Una tectónica de placas más rápida menos tiempo para formar montañas y cuencas oceánicas antes de que la superficie fuese reciclada, dejando montañas no más altas y cuencas no más profundas que las de la Tierra. Incluso el clima sería comparable para un mundo en una órbita similar a la Tierra.

“El paisaje sería familiar. En una súper-Tierra te sentirías casi como en casa”, dijo Sasselov.

Con su sede central en Cambridge, Massachusetts, el Centro Harvard-Smithsoniano de Astrofísica (CfA) es una colaboración conjunta entre la Observatorio Astrofísico Smithsoniano y el Observatorio de la Universidad de Harvard. Los científicos del CfA, se organizar en seis divisiones de investigación, estudiando el origen, evolución y finalmente el destino del universo.


Fecha Original: 9 de enero de 2008
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Comments (10)

    • Alex M. Albadan

      Quizas las condiciones existentes en este momento no se vean con mucho futura para los seres que vivimos y compartimos la tierra , sin embargo todavia tenemos tiempo de mejorar esas condiciones y nos quedemos aqui disfruando de esta hermosa tierra, cada aspecto que encontramos ,gran variedad de paisajes, biodiversidad,etc. considero que en ninguna otra parte la encontremos , en lugar de buscar una alternativa de dejar el problema a un lado y buscar nuevos orizantes deberiamos preocuparnos mas bien por solucionar lo que estamos arruinando y buscar soluciones y no buscarnos mas dificultades y como todo una nueva droga trae contraindicaciones y en este caso no creo que sea la exepcion, no soy experto como los de harvard pero el avance de la ciencia en todos sus ambitos no siempre a sido un 100% segura
      QUE PIENSAN USTEDES?

    • EDIXON FERNEY SEQUERA G.

      En realidad, la verdad es que nos hemos dedicado a acabar con elmedio que nos rodea, poco es lo que hacemos por protegerlo y no podemos seguir asi ya que al inervenir de manera directa o indirecta con la naturaleza, estamos acabando con nuestra vida y tambien con la de las nuevas generaciones. La solución real es concientizarnos para la acción de preservar la estabilidad de los procesos naturales a toda costa.

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  3. juan manuel

    hablar de algo como super-tierras es como hablar de superheroes con la diferencia que puede llegar hacer veridico…creo que llegara el punto que nuestro planeta tomara otro rumbo si vemos esta casi destruido…la incursion de un nuevo habitat o e descubrimiento de un lugar mejor llavara a todos los habitanmtes de la tierra a desertar y buscar nuevas alternativas y de eso se esta encargando la NASA.

  4. las placas tectonicas son un movimento enorme de pedasos de roca en la superficie de un planeta por eso hay que cuidar el planeta y medio ambiente no arrojando residuos o particulas en el planeta porque si no reciclamos el planeta se esta acabando

  5. La geotectónica: La última vez que ha funcionado, ha llevado el miedo a una región de México con ese terremoto que, ¡menos mal! que no causó grandes desgracias. Veamos que es, todo esto.

    Los grandes accidentes de la superficie terrestre (el fondo marino, los continentes y sus cordilleras) han sido generados por el imparable movimiento de los rígidos bloques de la litosfera. Las grandes placas oceánicas divergen en las crestas dorsales oceánicas, donde surge el magma creando nueva corteza basáltica, que se desliza a lo largo de fallas hasta que finalmente chocan con los bordes continentales donde se hunden en profundas fosas, zonas de subducción, para ser recicladas en el manto. Aunque el recorrido entre la dorsal y la fosa se completa en 107 años, algunas zonas continentales permanecen muy estables, estando cubiertas por rocas cuya edad es casi veinte veces la edad de las más antiguas cortezas marinas, que a su vez, datan de unos doscientos millones de años.

    Movimientos divergentes: cuando dos placas se separan una de la otra, generalmente desde las dorsales oceánicas.

    Dondequiera que choquen las relativamente rápidas placas tectónicas oceánicas con las enormes placas continentales, se forman cadenas montañosas en continua elevación. Los ejemplos más espectaculares se subducción y formación montañosa son, respectivamente, la placa del Pacífico sumergiéndose en las profundas fosas del Asia oriental, y el Himalaya, que se eleva por el choque de las placas índica y euroasiática.

    El Himalaya es una cordillera en el continente asiático. Se extiende por los países de Bután, China, Nepal e India.

    En otras zonas de la litosfera, la afloración de rocas calientes del manto debilita inicialmente y agrietan posteriormente la corteza continental, hasta que finalmente, formando nueva corteza oceánica, separan los continentes. Ejemplos de diversos estadios de este proceso son el Mar Rojo, el golfo de Adén y las fracturas del Valle del Rift, en el este de África.

    La zona es conocida como el Gran Valle del Rift y corresponde a la fractura geológica producida por la fricción entre la Placa Africana y la Placa Arábiga. Vista desde Google Maps, son una serie de estrías de entre 3.000 y casi 5.000 kilómetros de longitud. Comenzó a formarse hace más de 30 millones de años, y previsiblemente será el punto de separación entre los continentes africano y asiático.

    Este proceso de separación continental parece ser bastante regular. Se observan periodos de formación montañosa por compresión en el intervalo de cuatrocientos a quinientos millones de años, a los que sigue, unos cien millones de años más tarde, un resurgir de la rotura. Esta secuencia se repite en un ciclo supercontinental en el que se alterna la separación de grandes zonas continentales con su agrupamiento.

    Las plumas de magma que perforan la litosfera también crean focos calientes duraderos que están asociados a los volcanes. Las islas Hawai y la cadena de montañas oceánicas que se extienden desde ellas hasta Kamchatka constituyen la manifestación más espectacular de focos calientes que surgen en medio de la veloz placa del Pacífico, entre los que actualmente se encuentran los ríos continuos de lava del volcán Kilauea y la lenta creación de la futura isla hawaiana de Loihi.

    Las enormes plumas de magma que afloran desde las capas profundas del mano han dado origen a grandes superficies de lava, la mayor de las cuales es la meseta oceánica de Ontong Java, que cubre dos millones de kilómetros cuadrados, y la meseta del Decán y la siberiana, que son las mayores formaciones basálticas continentales. La generación de estas extensas formaciones afecta de manera importante a la composición de la atmósfera debido a las grandes emisiones de CO2 y SO2 que las acompañan, y que causan elevaciones de la temperatura troposférica y lluvias ácidas, con los consiguientes efectos cruciales en la biota.

    Los procesos energéticos de la geotectónica terrestre son complejos. Incluso resulta todavía incierta la contribución relativa de las fuerzas involucradas en el movimiento de las placas tectónicas. Las dos fuerzas más importantes están asociadas a la convección del material caliente del manto y al hundimiento de las zonas frías, con flotabilidad negativa, de la litosfera oceánica en las zonas de subducción. Este último proceso es debido a diferencias de densidad, máxima a una profundidad de doscientos o trescientos kilómetros, que generan un momento de fuerzas en el manto viscoso responsable de la principal fuerza convectiva.

    la distribución de los cinturones sísmicos y volcánicos, que coinciden con la situación de las fosas y dorsales oceánicas, han permitido mostrar una superficie terrestre fragmentada en placas litosféricas. A partir de profundos estudios se estableció la hipótesis de la expansión del fondo oceánico, que, resumidamente, afirmaba que continuamente se está formando suelo oceánico en las dorsales oceánicas

    Las velocidades de las placas, al ser estudiadas, se observa que las que cuentan con una mayor proporción de sus bordes en zonas de subducción se mueven a velocidades de 60 a 90 kilómetros por millón de años, mientras que la velocidad de las placas en las que no hay hundimiento de bloques es inferior a 40 kilómetros por millón de años.

    Sin embargo, la contribución de la emisión de material del manto no es despreciable, ya que la considerable energía potencial gravitatoria de extensas zonas de rocas calientes hace que se genere nueva corteza marina en las dorsales oceánicas con una velocidad que es, al menos, tres veces superior a la velocidad con que se genera en los planos abisales.

    La combinación de ese “tirar” a lo largo de las zonas de subducción y de “empujar” en las dorsales da lugar a velocidades, para las placas más rápidas, de aproximadamente 20 cm/año durante cortos periodos de tiempo. Entre estas placas que se mueven rápidamente se encuentran no sólo los pequeños bloques como Nazca y Cocos, sino también la enorme placa del Pacífico, lo cual indica que la fuerza de arrastre del manto, proporcional al área y a la velocidad, debe ser relativamente pequeña.

    La mayor parte del flujo de calor que se ha medido en la Tierra debe atribuirse a la formación de nueva litosfera oceánica.la distribución de los cinturones sísmicos y volcánicos, que coinciden con la situación de las fosas y dorsales oceánicas, han permitido mostrar una superficie terrestre fragmentada en placas litosféricas. A partir de profundos estudios se estableció la hipótesis de la expansión del fondo oceánico, que, resumidamente, afirmaba que continuamente se está formando suelo oceánico en las dorsales oceánicas

    Las velocidades de las placas, al ser estudiadas, se observa que las que cuentan con una mayor proporción de sus bordes en zonas de subducción se mueven a velocidades de 60 a 90 kilómetros por millón de años, mientras que la velocidad de las placas en las que no hay hundimiento de bloques es inferior a 40 kilómetros por millón de años.

    Sin embargo, la contribución de la emisión de material del manto no es despreciable, ya que la considerable energía potencial gravitatoria de extensas zonas de rocas calientes hace que se genere nueva corteza marina en las dorsales oceánicas con una velocidad que es, al menos, tres veces superior a la velocidad con que se genera en los planos abisales.

    La combinación de ese “tirar” a lo largo de las zonas de subducción y de “empujar” en las dorsales da lugar a velocidades, para las placas más rápidas, de aproximadamente 20 cm/año durante cortos periodos de tiempo. Entre estas placas que se mueven rápidamente se encuentran no sólo los pequeños bloques como Nazca y Cocos, sino también la enorme placa del Pacífico, lo cual indica que la fuerza de arrastre del manto, proporcional al área y a la velocidad, debe ser relativamente pequeña.

    La mayor parte del flujo de calor que se ha medido en la Tierra debe atribuirse a la formación de nueva litosfera oceánica.

    Se considera que la península de Baja California se formó por esta falla. Este mismo proceso está moviendo a la ciudad de Los Ángeles en dirección hacia la Bahía de San Francisco (ambas están en lados opuestos de la falla) a una velocidad de unos 4,5 cm por año. Este no puede ser percibido a simple vista, pero ha ocasionado numerosos daños a obras de ingeniería como acueductos, carreteras y edificios. Como consecuencia de esta falla se originan numerosos terremotos, habiendo acontecido algunos de considerable magnitud como los de 1857, extendiéndose desde Parkfield hasta El Cajón (magnitud estimada: 8,0); el de San Francisco de 1906 (magnitud estimada: 7,2); o el terremoto de Loma Prieta de 1989, cerca de Santa Cruz de California (magnitud: 7,1) y El Centro California en 1940 y el más actual ocurrido en Baja California el domingo 4 de abril de 2010 con una magnitud de 7,2 grados.

    Cuando la Naturaleza se pone en marcha…¿qué podemos hacer nosotos? Y, sí, podemos incidir de alguna manera en el devenir del planeta pero, finalmente será el mismo planeta el que imponga sus reglas pasando, si hace falta, por encima de los seres que lo habitan que, en realidad, no son su mayor preocupación.

    Cada cual se tiene que ocuopar de su popio bienestar y, si nosotos, seres “inteligentes” no sabemos adecuarnos al medio y abusamos de él deteriorando sus ecosistemas…tendremos consecuencias.

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