Sonda de la NASA retorna sorpresas desde Mercurio

La Araña en Mercurio
La Araña

El reciente sobrevuelo de Mercurio por parte de la nave MESSENGER de la NASA ha dado a los científicos una visión completamente nueva de un planeta que en un tiempo se pensó que tenía características similares a la Luna de la Tierra. Los investigadores están sorprendidos por la calidad de las imágenes y los datos que muestran un mundo único con una diversidad de procesos geológicos y una magnetosfera muy distinta de la descubierta y probada hace más de 30 años.

Tras un viaje de más de 3000 millones de kilómetros y tres años y medio, la nave MESSENGER de la NASA realizó su primer sobrevuelo el 14 de enero. La misión es la primera en enviada a orbitar el planeta más cercano a nuestro Sol. Las cámaras de la nave y otros sofisticados instrumentos de alta tecnología recopilaron más de 1200 imágenes y realizaron otras observaciones científicas. Los datos incluyen las primeras medidas cercanas de Mercurio desde que la nave Mariner 10 hizo su tercer vuelo final el 16 de marzo de 1975.

“Este vuelo nos permitió ver parte del planeta que no había sido observado antes por ninguna nave, y nuestra pequeña sonda nos ha devuelto una mina de oro de datos apasionantes”, dijo Sean Solomon, investigador principal de MESSENGER de la Institución Carnegie de Washington. “Desde la perspectiva de rendimiento de la nave y precisión de maniobras, este encuentro fue casi perfecto, y estamos encantados con todos los datos científicos que tenemos ahora disponibles”.

Al contrario que la Luna, la nave demostró que Mercurio tiene grandes acantilados con estructuras que serpentean durante cientos de kilómetros a lo largo de la superficie del planeta. Estos acantilados mantienen un registro de los patrones de actividad de fallas en la historia inicial del planeta. La nave también reveló cráteres de impacto que parecen muy distintos de los cráteres lunares.

Los instrumentos proporcionaron un perfil topográfico de cráteres y otras características geológicas del lado nocturno de Mercurio. La nave también descubrió una característica única a la que los científicos llaman “La Araña”. Esta formación nunca se ha visto en Mercurio y no se ha observado nada similar en la Luna. Está en el centro de un cráter de impacto conocido como la cuenca Caloris y consiste en más de 100 estrechas fosas de suelo plano radiando hacia el exterior desde una compleja región central.

“La Araña tiene un cráter cerca del centro, pero si el cráter está o no relacionado con la formación original o se produjo después no está claro por ahora”, dijo James Head, co-investigador del equipo científico en la Universidad de Brown.

Ahora que la nave ha demostrado a los científicos toda la extensión de la cuenca Caloris, su diámetro ha sido revisado de la estimación de 1300 kilómetros de la Mariner 10 a los quizá 1550 de ahora de borde a borde. Las llanuras dentro de la cuenca Caloris son distintivas y más reflectantes que las llanuras exteriores. Las cuencas de impacto de la Luna tienen las características opuestas.

La magnetosfera y el campo magnético de Mercurio durante el sobrevuelo parecieron distintos a las observaciones de la Mariner 10. La nave encontró que el campo magnético del planeta estaba normalmente tranquilo pero mostraba muchas señales que indicaban presión dentro de la magnetosfera.

Los campos magnéticos como el de la Tierra y sus magnetosferas resultantes son generadas por dinamos eléctricas en forma de núcleo externo metálico líquido en las profundidades del centro del planeta. De los cuatro planetas terrestres, sólo Mercurio y la Tierra exhibían tal fenómeno. El campo magnético rechaza el viento solar del Sol, produciendo una burbuja protectora alrededor de la Tierra que sirve de escudo a la superficie de nuestro planeta contra esas partículas energéticas y otras fuentes más alejadas de la galaxia. Se esperaban variaciones similares del campo magnético de Mercurio, pero la naturaleza concreta de su campo y las escalas de tiempo para los cambios internos son desconocidas. Los siguientes dos sobrevuelos y la fase orbital anual arrojarán más luz sobre estos procesos.

El conjunto de instrumentos de la nave ha proporcionado visiones de la composición mineral de la tierra de la superficie y detectado emisiones ultravioleta de sodio, calcio e hidrógeno en la exosfera de Mercurio. También ha explorado la “cola” exosférica rica en sodio, la cual se extiende a más de 40 000 kilómetros del planeta.

“Deberíamos ver este tesoro de datos en perspectiva”, dijo el científicos del proyecto Ralph McNutt del Laboratorio de Física Aplicada en Laurel, Maryland. “Con dos sobrevuelos aún por llegar y una siguiente misión orbital intensiva, apenas hemos empezado a ir donde nadie ha llegado antes”.


Fecha Original: 30 de enero de 2008
Enlace Original

Comparte:
  • Print
  • Digg
  • StumbleUpon
  • del.icio.us
  • Facebook
  • Twitter
  • Google Bookmarks
  • Bitacoras.com
  • Identi.ca
  • LinkedIn
  • Meneame
  • Netvibes
  • Orkut
  • PDF
  • Reddit
  • Tumblr
  • Wikio

Like This Post? Share It

Comments (3)

  1. [...] cráter rodeado de fracturas radiales en el terreno que los científicos han apodado “la araña“. No están seguros de qué podría haber provocado tal formación, pero se sugiere que el [...]

  2. [...] un extraño cráter rodeado de fracturas radiales en el terreno que los científicos han apodado “la araña“. No están seguros de qué podría haber provocado tal formación, pero se sugiere que el [...]

  3. [...] Sonda de la NASA retorna sorpresas desde Mercurio [...]

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *