Construir una base en la Luna: Parte 2 – Ideas de hábitat

Los planes están en marcha para construir una base para humanos en la Luna. Como probablemente has adivinado, hay unas cuantas amenazas y peligros al enviar a la humanidad a establecer un “estado real” lunar. No obstante una vez nuestros intrépidos colonos lunares comiencen a construir, los peligros se harán menores y el desarrollo se acelerará. Todo esto está muy bien, pero ¿cómo conseguiremos ese primer asentamiento en el regolito lunar? ¿Cuál será la forma de estructura de habitabilidad que mejor se adecue a nuestras necesidades? Estas cuestiones tienen respuestas obvias y otras no tan obvias por parte de los ingenieros estructurales que ya publican sus ideas y prototipos de edificios …

En la Parte 1 de esta miniserie sobre “Construir una base en la Luna”, se describieron algunos de los peligros que afrontarían los astronautas y colonos. El polvo lunar (con toda probabilidad) podría ser un riesgo para la saluda, los micrometeoritos y otros veloces proyectiles podrían hacer estallar estructuras presurizadas, las partículas de alta energía del Sol podrían irradiar asentamientos sin protección, daños en la maquinaria provocados por el vacío … en general una mezcla de malas noticias. Pero si hay algo que caracteriza a los humanos, es la capacidad de superar las adversidades y tener éxito (¡si los políticos y las finanzas los permiten, por supuesto!). Esta segunda entrega trata de las ideas de estructuras habitables que están siendo planeadas para que sirvan como primeros, interinos y definitivos asentamientos en la Luna para cuando superemos los problemas.

Se han propuesto muchos tipos de estructuras para las colonias lunares. Sin embargo, lo principal para los centros de planificación de la misión es el coste y la eficiencia. Las estructuras fabricadas en la Tierra, aunque viables, tendrían que tener muy poco peso para permitir un lanzamiento fácil fueran del profundo pozo gravitatorio de la Tierra. En general se prevé que las primeras bases lunares que se establezcan en la superficie de la Luna se construirán en la Tierra, pero una vez que esté configurada la base de operaciones, con un contingente humano (y tal vez robótico) de trabajadores/colonos, los materiales locales deberían ser extraídos y los hábitats fabricados in situ (es decir, construidos en la Luna). Alunas de las estructuras que actualmente se están considerando se detallan abajo.

Diseños hinchables

Los hábitats hinchables siempre han estado entre los favoritos, optimizan el espacio habitable mientras usan materiales ligeros. Como la Luna no tiene atmósfera (aparte de algunos gases muy tenues que se desprenden de la superficie), cualquier hábitat necesitaría ser altamente presurizado para simular la atmósfera terrestre (aproximadamente 1 atmósfera o 101 325 Pascales) y cantidades de gas atmosférico. Debido a las altas fuerzas que actúan hacia fuera (por la presión del gas matenido), puede asegurarse la integridad estructural de un hinchable. Suponiendo que la membrana del hinchable sea lo bastante fuerte, el riesgo de despresurización debería ser bajo.

Hay sin embargo un gran problema con los hinchables. En un entorno de vacío como es la Luna, hay poco protección frente a micrometeoritos (pequeñas rocas naturales espaciales o restos espaciales de fabricación humana). La catastrófica despresurización podría tener lugar si un proyectil de alta velocidad provocase una debilidad en la membrana. Existen soluciones, tale como una cobertura sobre las hábitats hinchables con una capa de regolito protector, y se necesitará poner en funcionamiento extensos mecanismos de seguridad.

Un diseño usa “almohadas” hinchables para crear una forma cuboidal (en lugar de una forma esférica más natural). Muchas de estas almohadas puede alinearse y añadirse para crear asentamientos crecientes. Mantendrían su forma usando vigas de alta tensión para combatir la caída del material de membrana. La protección de los micrometeoritos y la radiación solar provendría del regolito.

Erigibles

Los erigibles clásicos han sido ampliamente probados y son una forma de construcción establecida. Centrándose en la facilidad de ensamblaje, un plan implica enviar componentes a una órbita baja de la Tierra. Una estructura puede ser erigida fácilmente en forma de tetraedro, hexaedro u octaedro para servir como base de un modelo de habitabilidad simple. Una vez completado, el módulo podría ser enviado a la Luna donde se controlará un aterrizaje suave. Este método usa tecnología existente y puede ser uno de los conceptos más factibles para iniciar una base lunar. Una estructura básica podría también construirse sobre la superficie lunar de una forma similar.

Materiales locales

Finalmente, se espera que un asentamiento en la luna usará infraestructuras capaces de extraer materiales locales, fabricando cantidades básicas y construyendo estructuras con poco o ningún apoyo de la Tierra. Este grado de autonomía sería requerido si tiene éxito una próspera base lunar.

Sin embargo, para mantener los hábitats herméticos, se necesitará fabricar una nueva forma de hormigón. Todos los componentes para una mezcla de hormigón lunar pueden encontrarse en la Luna, aunque el agua (y por tanto el hidrógeno) estará muy solicitada. Como la Luna es rica en azufre, puede fabricarse una variedad distinta de hormigón (con menos necesidad de agua) puede crearse para ayudar en la construcción de hábitats con arcos y bóvedas. Algunos “geotextiles” podrían también hacerse con algún refinamiento avanzado, creando materiales laminados para sellar el interior de los hábitats.

Construir usando materiales extraídos localmente será probablemente uno de los métodos más avanzados de construcción e la Luna, por lo que en las primeras fases al menos, los colonos dependerán del apoyo de la Tierra.

Rovers

Para solventar el hueco entre una base inmóvil y un rover altamente móvil, la primera base puede consistir en colonos que vivan y se desplacen en una base lunar “ambulante”. De hecho, muchos diseñadores sugieren que esta solución puede ser una respuesta a largo plazo para una futura colonia en la Luna. Al contrario que el actual “Buggy Lunar”, los futuros rovers serían grandes, acomodando a varias personas dentro de una cabina presurizada. Usar rovers como base puede ser negativo para los procesos que sólo puedan lograrse en bases permanentes estáticas (por ejemplo, actividades de agricultura), pero una base ambulante permitiría a los colones la libertad de moverse cuado y donde quisieran por el paisaje lunar.


Autor: Ian O’Neill
Fecha Original: 9 de febrero de 2008
Enlace Original

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  1. [...] ↑ a b c d e f «Construir una base en la Luna: Parte 2– Ideas de hábitat ». Consultado el 23 de abril de 2009. [...]

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