Los científicos de Génesis por fin tienen algo de suerte: Pistas de oxígeno en el viento solar

Cuando el paracaídas de reentrada falló, un hombre colgando de un helicóptero portando un gancho no tuvo ninguna posibilidad de agarrar el objeto. En lugar de esto, entró en la atmósfera e impactó en la capa crujiente de arena del Desierto de Utah. Esto no es un sketch de los Monty Python, fue la desaparición de las muestras retornadas por la sonda Génesis cuando el mecanismo de descenso falló al liberar los paracaídas el 8 de septiembre de 2004. La esperanza de analizar alguna de las prístinas muestras de la atmósfera solar se disipó rápidamente cuando los científicos se dieron cuenta que la preciosa carga probablemente se destruyó o contaminó. Pero ahora, con un poco de suerte y mucha paciencia, los científicos de la misión han recuperado algunas muestras del naufragio y esperan que puedan cumplirse a la mayor parte de los objetivos de la misión a pesar de todo …

Lanzada desde la Tierra el 8 de agosto de 2001, la nave Génesis fue enviada al primer punto lagrangiano Tierra-Sol (L1) para recolectar partículas de viento solar con el objetivo de comprender nuestro Sol y el desarrollo del Sistema Solar. Todo iba como la seda para esta misión de la clase Discovery de la NASA (que consiste en una nave y una sonda de retorno de muestras) y la sonda recopiló partículas de viento solar desde diciembre de 2001 a abril de 2004 exponiendo un conjunto de recolectores de muestras.

Una vez completada la tarea, la nave retornó a la Tierra y la sonda de retorno de muestras se separó de Génesis. La sonda cayó a través de la atmósfera para comenzar el despliegue del paracaídas. Debería haberse desplegado cuando los sensores detectaron una súbita aceleración conforme la atmósfera de la Tierra se hacía más gruesa. Pero debido a un fallo técnico, esto no sucedió. El paracaídas debería haber permitido que la sonda se deslizara suavemente a través de la atmósfera, y usando una técnica de captura en helicóptero única (un tipo con un gancho colgando de un helicóptero intentando recuperar la sonda a mitad de la caída), disminuiría el impacto que experimentaría la sonda. Cuanta menor fuerza en el impacto, mejores opciones de recuperar las delicadas partículas del viento solar.

Para su horror, los científicos de Génesis sólo pudieron ver cómo la sondas de retorno de muestras de casi 300 kg impactaba en el Desierto de Utah a más de 300 km por hora.

Sorprendentemente, la sonda no se destruyó por completo y gran parte del contenido quedó protegido del impacto cuando el barro blando y la arena del desierto atenuaron el golpe. También, el conjunto de recolectores permitió que las partículas de viento solar quedaran profundamente incrustadas en el material, manteniéndolo limpio de cualquier material terrestre que pudiese haber contaminado las muestras cuando la sonda impacto. Aún así, la perspectiva parecía deprimente para cualquier análisis de las muestras de la misión de 164 millones de dólares que se esperaba que volviese de una pieza.

Afortunadamente, la misión Génesis tuvo suerte – quedan suficientes muestras sin contaminar por restos terrestres y estas diminutas partículas solares están empezando a ayudar a los científicos a comprender las partículas que existen en la sala limpia definitiva: el espacio interestelar. No sólo eso, estas partículas tienen la clave del desarrollo de nuestro Sistema Solar (de ahí el nombre de misión “Génesis”) y proporcionan pistas para el desarrollo de estrellas, nebulosas y planetas en otros sistemas

De particular interés serán las medidas de las formas primordiales de oxígeno cuando son emitidas desde el Sol en el viento Solar. Si podemos medir las cantidades de isótopos de oxígeno en el viento solar, tendremos un punto de partida a partir del cual se formaron el resto de isótopos de oxígeno. La Tierra, la Luna y los meteoritos tienen unas cantidades enormemente distintas de oxígeno -16, oxígeno-17 y oxígeno-18. El porqué aún es un misterio para los científicos. Usar los datos de Génesis como base para este trabajo nos ayudará a comprender cómo los isótopos de oxígeno evolucionaron de forma tan distinta en diferentes partes del Sistema Solar.


Autor: Ian O’Neill
Fecha Original: 16 de marzo de 2008
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Comment (1)

  1. [...] Los científicos de Génesis por fin tienen algo de suerte: Pistas de oxígeno en el viento solarwww.cienciakanija.com/2008/03/16/los-cientificos-de-genesis-… por arabit hace pocos segundos [...]

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