El reflector cósmico revela galaxias “perdidas”

Millones de tenues galaxias están merodeando cerca del límite de nuestro universo, demasiado tenues para ser detectadas por la mayoría de telescopios – pero algunas descomunales explosiones cósmicas y los ojos infrarrojos supersensibles del Telescopio Espacial Spitzer de la NASA están trayendo a la luz a muchas de estas galaxias apagadas.

Las tenues galaxias ditantes de este estudio eran más pequeñas y menos masivas que nuestra vecina galáctica M82, mostrada en esta imagen. Sin embargo, como M82, están pasando por un intenso periodo de formación estelar, y las explosiones de las muertes de estrellas masivas expulsan gas y metal fuera de la galaxia. El gas y los metales expulsados pueden verse como coloridas nubes que se extienden por encima y debajo del disco central de la galaxia. Crédito: NASA/JPL-Caltech/STScI/CXC/UofA/ESA/AURA/JHU


Situadas aproximadamente a 12 500 millones de años luz de la Tierra, las galaxias distantes viven en una época en la que nuestro universo tenía apenas mil millones de años de antigüedad. Con los ojos infrarrojos supersensibles de Spitzer, los astrónomos pueden por fin captar imágenes infrarrojas e incluso “pesar” a muchas de estas galaxias que serían invisibles de otro modo.

“Pocos miles de millones de años tras el Big Bang, el 90 por ciento del nacimiento estelar tenía lugar en este tipo de galaxias tenues. Identificando su población, esperamos obtener una visión del entorno en el que se formaron las primeras estrellas del universo”, dice el Dr. Ranga Ram Chary, del Centro de Ciencia de Spitzer en Pasadena, California.

Encontrar galaxias ocultas

¿Cómo encontraron los astrónomos estas esquivas galaxias? Como un reflector dirigiendo a la gente hacia un evento destacado, los astrónomos han seguir un resplandor procedente de descomunales explosiones, conocidas como “estallidos de rayos gamma” hasta las tenues galaxias distantes. Sospechan que los estallidos de rayos gamma aparecen cuando una estrella muy masiva muere y se convierte en un agujero negro.

Los estallidos de rayos gamma son eventos fugaces – durando entre una fracción de segundo a unos pocos minutos. Esto no es tiempo suficiente para que los astrónomos puedan identificar directamente su fuente. Sin embargo, cuando la luz de los rayos gamma se apaga, un resplandor persistente puede verse en otras longitudes de onda de la luz. De hecho, el equipo de Chary usó telescopios terrestres para seguir el brillo infrarrojo de varios de estos eventos hacia sus débiles galaxias madre, meses después de que tuviesen lugar las explosiones.

El resplandor tuvo lugar cuando los electrones energéticos giraban en espiral alrededor de campos magnéticos, y liberaban luz. En su explosiva muerte, el material disparado desde la estrella masiva impacta en el gas de alrededor. Esto violenta colisión calienta el gas cercano y da energía a sus electrones.

Una vez que se determinaron las tenues galaxias, el equipo de Chary usó la cámara de conjunto infrarrojo supersensible de Spitzer para captar una imagen de la débil galaxia. La cantidad de luz de las galaxias permitió a Chary pesar las galaxias. Encontraron que estas distantes galaxias son “pesos ligeros” cósmicos, o no muy masivas comparadas con las galaxias maduras que vemos en nuestras cercanías.

“Comprender la masa y composición química de las primeras galaxias del universo y tomar imágenes de las galaxias en distintas edades, nos da una mejor idea de cómo el gas, polvo y metales – el material que originó el Sol, Sistema Solar y la Tierra – ha cambiado a lo largo de la historia del universo”, dice Chary.

Al contrario que las galaxias de hoy, Chary dice que las galaxias que viven en el universo de mil millones de años eran mucho más prístinas – conteniendo principalmente gas de hidrógeno y helio que contienen menos del 10% de los elementos más pesados que vemos en el universo local, incluso en la Tierra. Las estrellas que se formaron y vivieron en estas galaxias finalmente forjaron los elementos químicos en sus núcleos. En su muerte, las estrellas expulsan sus creaciones químicas al espacio. Parte del material pasa a crear otra generación de estrellas y finalmente planetas en las galaxias mientras que una fracción de los metales son eyectados completamente fuera de la galaxia.

El artículo de Chary se publicó en el ejemplar del 10 de diciembre de 2007 de la revista Astrophysical Journal. Los coautores de este artículos incluyen al Dr. Edo Berger, de la Universidad de Princeton en Princeton, Nueva Jersey, y al Dr. Len Cowie, de la Universidad de Hawai.


Autor: Linda Vu
Fecha Original: 24 de marzo de 2008
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Comments (3)

  1. [...] El reflector cósmico revela galaxias “perdidas”www.cienciakanija.com/2008/03/26/el-reflector-cosmico-revela… por mezvan hace pocos segundos [...]

  2. Puede ser que :
    ¿Un reflector de Rayos Cosmicos, paralize los motores de avione?

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