Nueva teoría explica los misteriosos riscos de Mercurio

Una visión de na Cámara de Pequeño Angular de a nave MESSENGER el 16 de enero de 2008. Un científico cree que la roca del manto empuja la corteza de Mercurio para formar los lóbulos escarpados que se ven en esta imagen a lo largo de la superficie del planeta. Crédito: NASA/Johns Hopkins University Applied Physics Laboratory/Carnegie Institution of Washington

La superficie de Mercurio no está sólo salpicada con cráteres de impacto, sino también arrugada con misteriosas cadenas de riscos.

Los científicos creen que los acantilados “lóbulos escarpados” — de aproximadamente 3,2 kilómetros de altura y cientos de kilómetros de largo – se crearon cuando la corteza de Mercurio fue agrupada alrededor de su menguante interior, algo similar a lo que sucede en un trozo de fruta deshidratada. Una nueva teoría, sin embargo, sugiere que placas en ascenso de roca caliente del manto crearon las crestas características del planeta, ayudando a crear los acantilados.

“Hay un alineamiento preferente de norte a sur para estas laderas”, dijo Scott King, geofísico planetario de la Universidad Tecnológica de Virginia a SPACE.com. “Si simplemente tienes una esfera menguante, entonces no hay razón para que estén alineados. Debería ser justamente aleatorio”.

En lugar de sólo una corteza menguante, King cree que las capas lineales de roca empujaron la corteza del planeta desde abajo, empujando las características similares a acantilados. Detalló esta hipótesis modelada por ordenador en la edición on-line del 16 de mazo de la revista Nature Geoscience.

“Es una idea muy plausible”, dijo Sean Solomon, investigador principal de la nave MESSENGER de la NASA en la Institución Carnegie de Washington, quien no estuvo implicado en el estudio. “Esto da un buen conjunto de predicciones que podríamos observar, por lo que es altamente comprobable”.

Nuevas vistas

Antes del sobrevuelo de enero de 2008 de MESSENGER sobre Mercurio, Mariner 10 fue el visitante más reciente del planeta — pero eso fue hace 33 años.

Mariner 10 captó sólo la mitad de la superficie del planeta más interior del Sistema Solar, dijo King, evitando un veredicto final sobre si los acantilados tenían una orientación a lo largo de todo el planeta. Este escenario ha mejorado drásticamente con los nuevos datos de MESSENGER.

“Vimos un tercio de la parte que no habíamos visto antes de este reciente sobrevuelo”, dijo King, apuntando que las nuevas vistas también tenían distintos ángulos del Sol para destacar las nuevas regiones montañosas. “Aún parece que la idea de una orientación se mantendrá”.

King dijo que después de que la nave MESSENGER alcance la órbita estacionaria alrededor del planeta en marzo de 2011, los científicos sabrán con seguridad si las laderas están alineadas por todo el planeta.

“Hasta entonces, no tendremos una cobertura del 100 por cien”, dijo King. Por ahora, la nave está pasando a toda velocidad cerca de la órbita de Venus y acercándose a Mercurio para una segunda pasada en octubre de 2008 y una tercera en septiembre de 2009.

Empuje del manto

Suponiendo que las laderas están efectivamente alineadas, King cree que una fina capa de manto aún actibo bajo la corteza de Mercurio puede ser la culpable de las características en forma de acantilados.

“Tiene un núcleo de hierro muy grande comparado con la Tierra, Venus y Marte”, dijo King del corazón metálico de Mercurio. “La roca que hay por encima está confinada en una corteza realmente fina”.

Debido a que difícilmente hay espacio para que la roca del manto caliente serpentee hacia la superficie del planeta, el modelo de King sugiere que el material se ve forzado a un patrón ondulado de columnas lineales o en forma de láminas. En la Tierra – donde el espacio del manto abunda bajo la corteza — la roca que sube está mayormente apretada en columnas cilíndricas.

“La dinámica es muy distinta en Mercurio. He realizado una serie de modelos, y este patrón ondulatorio se ha mostrado casi siempre”, dijo King. “Las presiones creadas por el mismo en la corteza pueden ser enormes”.

¿Aún activo?

Aunque tanto King como Solomon concuerdan en que los riscos de Mercurio probablemente detuvieron su formación hace unos pocos miles de millones de años, el modelo de King sugiere que la actividad de convección podría estar aún removiéndose bajo la superficie del planeta.

“Se embotella una gran cantidad de energía cuando creas un planeta, y se necesita un largo tiempo para que el calor salga del sistema”, dijo King. “Aún es debatible si la convección continúa hoy o no”.

Solomon dijo que los instrumentos a bordo de MESSENGER que pueden monitorizar los cambios en la masa deberían ser capaces de decirnos si la roca caliente aún se mueve bajo la superficie fría y endurecida de Mercurio.

“Si las nuevas imágenes muestran una orientación de los lóbulos escarpados, Scott [King] puede haber descrito la convección del manto de Mercurio en el pasado”, dijo Solomon. “Si tal convección están aún teniendo lugar, deberíamos ser capaces de usar a MESSENGER para detectar la actividad en el campo gravitatorio y topografía del planeta”.


Autor: Dave Mosher
Fecha Original: 25 de marzo de 2008
Enlace Original

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