Tabla de arcilla cuneiforme traducida por primera vez

Una tabla de arcilla cuneiforme que ha intrigado a los eruditos durante 150 años ha sido traducida por primera vez. La tablilla conocida por ser una observación contemporánea a los sumerios del impacto de un asteroide en Köfels, Austria, y se ha publicado en un nuevo libro, A Sumerian Observation of the Köfels’ Impact Event (Observación Sumeria del evento de impacto de Köfels.

El gigantesco corrimiento de tierras centrado en Köfels en Austria de 500 metros de espesor y cinco kilómetros de diámetro ha sido un misterio desde que los geólogos lo vieron por primera vez en el siglo XIX. La conclusión arrojada por una investigación a mediados del siglo XX fue que debía ser el producto del impacto de un gran meteorito debido a las pruebas de una aplastante presión y explosiones. Pero esta visión perdió apoyo cuando se desarrolló una mejor comprensión de los lugares del impacto a finales del siglo XX. En el caso de Köfels no hay cráter, por tanto a los ojos modernos no tiene la apariencia que debería tener un lugar de impacto. No obstante, las pruebas que desconcertaron a los anteriores investigadores siguen sin explicarse desde la visión de que es simplemente otro desplazamiento de tierras.

Esta nueva investigación de Alan Bond, Director General de Reaction Engines Ltd y Mark Hempsell, Profesor Senior de Astronáutica en la Universidad de Bristol, trajeron de vuelta al tapiz la teoría del impacto. Se centra en otro misterio del siglo XIX, una tablilla cuneiforme de la colección del Museo Británico No K8538 (conocida como “el planisferio”). Fue descubierta por Henry Layard en los restos de una biblioteca en el Palacio Real de Nínive, y fue realizada un escriba asirio aproximadamente en el 700 a.C. Es un trabajo astronómico dado que tiene dibujadas las constelaciones sobre él y un texto con los nombres de las constelaciones. Atrajo una gran cantidad de atención pero con el paso de los años nadie ha logrado dar una explicación convincente a lo que es.

Con modernos programas de ordenador que pueden simular trayectorias y reconstruir el cielo nocturno de hace miles de años los investigadores han establecido a qué se refiere la tablilla del planisferio. Es una copia de un cuaderno nocturno de un astrónomo sumerio donde registró los eventos del cielo antes del amanecer del 29 de junio de 3123 a.C (calendario Juliano). La mitad de la tablilla registra las posiciones de los planetas y las coberturas de nubes, igual que cualquier otra noche, pero en la otra mitad se registra un objeto lo bastante grande por su forma para ser notado incluso aunque estuviese aún en el espacio. Los astrónomos hicieron una precisa nota de la trayectoria relativa de las estrellas, el cual con un error mejor de un grado es consistente con un impacto en Köfels.

La observación sugiere que el asteroide tenía aproximadamente un kilómetro de diámetros y que la órbita original alrededor el Sol era del tipo Aten, una clase de asteroide que orbita cerca de la Tierra, y que es resonante con la órbita de la Tierra. Esta trayectoria explica por qué no hay cráter en Köfels. El ángulo de entrada era muy bajo (seis grados) y significa que el asteroide cortó una montaña llamada Gamskogel sobre la ciudad de Längenfeld, a 11 kilómetros de Köfels, y esto provocó que el asteroide explotase antes de que alcanzara su punto de impacto final. Conforme viajaba hacia el valle se transformó en una bola de fuego de aproximadamente cinco kilómetros de diámetro (el tamaño del corrimiento de tierras). Cuando impactó con Köfels creó una enorme presión que pulverizó la roca y provocó el corrimiento de tierra pero debido a que no había un objeto sólido no creó el clásico cráter de impacto.

Mark Hempsell, discutiendo sobre el evento de Köfels, dijo: “Otra conclusión puede obtenerse de la trayectoria. La columna dejada por la explosión (la nube en forma de hongo) se curvaría sobre el Mar Mediterráneo reentrando en la atmósfera por Levante, el Sinaí y el Norte de Egipto.

“El calor del terreno, aunque muy corto sería suficiente para incendiar cualquier material inflamable – incluyendo cabello humano y ropa. Es posible que más gente muriera bajo la columna que en los Alpes debido al impacto”.


Autor: Joanne Fryer
Fecha Original: 31 de marzo de 2008
Enlace Original

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Comments (5)

  1. Manlio E. Wydler

    Lo menos que se puede decir que es algo muy interesante. Flor de meteorito, casi un asteroide completo, de los medianos chicos.

  2. Es cierto que aquellas tablillas misteriosas con escritura cuneiforme ha traido de cabeza a muchos estudiosos que ansiaban saber, lo que aquellos extraños signos significaban.

    Los orígenes de la escritura (una cuestión muy polémica sobre uno de los pasos más importantes de la Humanidad), y, propiamente reconocida como tal, tiene más de un candidato, y en éste momento, son al menos tres. Para hablaros un poco de algunas hazañas del ser humano por este mundo, acudo a la obra de Peter Watson, Ideas, que hace un magistral recorrido por muchos de nuestros logros, y, os dejo una muestra:

    “Durante muchos años se dio como seguro que la escritura cuneiforme de Mesopotamia era la más antigua. Había, sin embargo, un inconveniente. El cuneiforme se compone de signos más o menos abstractos, y son muchos los que opinan que la primera escritura estaba relacionada con vínculos más fuertes e incuestionables con la pintura y los pictogramas, signos que son en parte dibujos de objetos y en parte símbolos.

    En ese punto, hay que referirse a la obra de la arqueóloga Denise Schamndt-Besserat que, a finales de la década de los sesenta, esta investigadora advirtió que por todo Oriente Próximo se habían encontrado miles de “objetos de arcilla bastante prosaicos” que la mayoría de los arqueólogos habían considerados insignificantes.

    Ella, pensaba lo contrario: que dichos objetos podían haber conformado un antiguo sistema que los estudiosos habían pasado por alto. Visitó y estudió varias colecciones de estos “especimenes”, como los llamaba, en Oriente Próximo, el norte de África, Europa y América.

    En el curso de sus estudios, descubrió que aquellos especimenes tenían, algunas veces, formas geométricas (esferas, tetraedros, cilindros) mientras que otras tenían forma de animales, herramientas o embarcaciones. Además comprendió que se trataba de los primeros objetos de arcilla endurecidos por el fuego: fueran lo que fueran, su fabricación había requerido mucho trabajo y esfuerzo, y, desde luego, no eran prosaicos.

    Esta etapa silábica es conocida en sus comienzos por un grupo de textos de Ur correspondiente a la época de las dinastías I y II de Sumer (2800 a. C.). En esos textos encontramos el primer uso identificable de elementos fonéticos y de gramática, y en la medida en la que se puede identificar el uso de sílabas en la escritura cuneiforme, podemos conocer el lenguaje sumerio. La tablilla, procedente de Ur, c. 2900-2600 a. C., describe una entrega de cebada y comida a un templo.

    Los primeros ejemplos de tablillas cuneiformes ya muestran un desarrollo progresivo en la forma de los signos y en la flexibilidad de su uso. Por ejemplo, la tablilla lateral procedente de Shuruppak, Fara, (2600 a. C.) registra cifras de trabajadores. De allí, según la literatura sumeria, procede el héroe del Diluvio, Ziusudra.

    La escritura pictográfica proto-sumeria de las tablillas de Uruk y Jemdet Nasr, está escrita dentro de rectángulos o cuadrados dispuestos aleatoriamente. Los rectángulos están puestos en filas a ser leídos de derecha a izquierda y cuando una fila se termina, comienza otra debajo.

    Finalmente, Dense tropezó con una descripción de una tablilla ahuecada encontrada en Nazi, un yacimiento del segundo milenio a. de C. al norte de Irak. La inscripción cuneiforme decía: “Cuentas que representan ganado pequeño: veinte ovejas, seis borregas, ocho carneros adultos…” y así sucesivamente.

    Cuando se abrió la tablilla, se encontraron dentro cuarenta y nueve cuentas, exactamente el número de animales escrito en la lista.

    Para Schmandt-Besserat, aquello fue “como una piedra Rosetta”. Durante los siguientes quince años examinó más de diez especímenes y concluyó que estos constituían un sistema primitivo de contabilidad y, en particular, uno que conduciría a la invención de la escritura.

    Según el historiador H.W.F.Saggs, “ninguna invención ha sido más importante para el progreso humano que la escritura”. Por su parte, Petr Charvát la llamó “la invención de las invenciones”.

    Por tanto tenemos aquí otra idea capital que poner junto a la agricultura como “la más grandiosa de todos los tiempos”. Pero, no podemos pararnos ahí. Los sumerios inventaron también el carro, un hecho básico para la historia del progreso de la humanidad. La cuestión es que si hacemos una lista de los logros que este formidable pueblo realizó antes que cualquier otro, sería difícil saber cuando parar.

    En 1946, el erudito estadounidense Samuel Noah Kramer empezó a dar a conocer sus traducciones de las tablillas de arcilla sumerias, en las que identificó no menos de veintisiete “primeros históricos” logros conseguidos, descubiertos o registrados por primera vez por los antiguos iraquíes. Entre ellos tenemos las primeras escuelas, el primer historiador, la primera farmacopea, los rimeros relojes, el primer arco arquitectónico, el primer código jurídico, la primera biblioteca, el primer calendario agrícola y el primer congreso bicameral. Los sumerios fueron los rimeros que utilizaron los jardines para proporcionar sombra y frescor, los primeros en recoger proverbios y fábulas y los primeros en tener literatura épica y canciones de amor.”

    En fin amigos, que echar una miradita al pasado nos puede enseñar muchas cosas de nuestra Historia y de lo que hemos podido ir haciendo para llegar al lugar que ahora podemos ocupar en el saber del mundo.

  3. jajaja no solo k esta muy ynteresante

  4. mui vien lo que comentas

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