XNAV dirige la ruta mediante un púlsar de Rayos-X

Púlsar de rayos-X

XNAV – o Navegación por rayos-X – podría ser el GPS del Sistema Solar (o incluso de la galaxia. Los astrónomos de rayos-X han cartografiado un número sustancial de púlsares de rayos-X cuyas emisiones pulsantes son como regulares relojes atómicos. Se presentarán distintos artículos en la conferencia IEE/ION PLANS 2008 describiendo cómo esta idea podría aplicarse a la navegación de naves espaciales.

Un púlsar de rayos-X es una estrella de neutrones magnetizada en un sistema estelar binario con una estrella compañera normal. La fuerza del campo magnético de una estrella de neutrones es un billón de veces más potente que el campo magnético de la Tierra medido desde la superficie de la Tierra.

El material de la estrella compañera es recogido por la estrella de neutrones, dirigiéndolo a los polos magnéticos. Este gas cae en la estrella de neutrones a velocidades de más de la mitad la de la luz; los puntos calientes resultantes generan temperaturas de más de un millón de grados. Cuando la estrella de neutrones rota, estos puntos calientes polares producen pulsos regulares de radiación de rayos-X de forma similar a los faros.

Estas fuentes son altamente fiables, y tienen una posición fija. Las medidas de fase de estas fuentes pueden usarse para establecer la posición de una nave.

Se han propuesto distintas mejoras al sistema de Navegación por rayos-X. En Noise Analysis for X-ray Navigation Systems (Análisis del ruido para sistemas de navegación por rayos-X, se sugiere que podría predecirse con precisión el rendimiento de un sistema XNAV más allá de la órbita de Júpiter.

En Online Time Delay Estimation of Pulsar Signals for Relative Navigation using Adaptive Filters (Estimación del retardo temporal on-line de señales de pulsares para navegación relativa usando filtros adaptativos) se sugiere que las posiciones de dos naves podrían determinarse si ambas están fijadas a un púlsar conocido que emite una forma de onda que los alcanza con un retardo temporal distintos proporcional a la distancia entre las naves. La posición inercial relativa de las naves podría determinarse observando adecuadamente las fuentes de púlsares distribuidos.

Los astrónomos han pensado durante mucho tiempo en los púlsares, que se descubrieron en 1967, como en un tipo de baliza interestelar. La increíble regularidad – y rapidez – del pulso de la señal parecía (en esa época) no tener una explicación natural.

Sin embargo, los escritores de ciencia-ficción pensaron en esa idea al menos quince años antes. Y lo que es más, se sugirió que podría ser posible crear faros. En su relato de 1952 Troubled Star, George O. Smith escribió sobre balizas espaciales que eran creadas para facilitar los viajes espaciales galácticos:

“Usamos la variable de tres días para denotar las líneas de viaja galáctico. Muy efectivo. Usamos los tipos variables más largos para oras cosas – lugares peligrosos como nubes a la deriva, o un sol muerto que podrían ser letales para una nave al igual que un banco de arena lo es para un velero. Todo es muy lógico”.

“¿…vas a crear una estrella variable fuera del Sol, sólo para esto?”

Scyth Radnor sacudió su cabeza. “Por favor, no nos juzgues duramente… ¿Vas a insistir en que tus comodidades animales son más importantes que el funcionamiento de una civilización galáctica?”


Fecha Original: 22 de mayo de 2008
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