Increíbles descubrimientos realizados en cuevas remotas

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Cuevita de Catarpe es una de las distintas grutas del Desierto de Atacama en Chile exploradas por el equipo de J. Judson Wynne. Crédito: J. Wynne et al..

Los científicos que exploran cuevas en el completamente seco y mayormente inhóspito Desierto de Atacama en Chile tropezaron con un descubrimiento totalmente inesperado esta semana: agua.

También encontraron cientos de miles de huesos en una cueva, posibles evidencias de alguna actividad prehistórica humana.

Los hallazgos son preliminares y aún no han sido analizados.

La expedición está diseñada para aprender cómo encontrar cuevas en Marte estudiando las firmas térmicas de las características de cuevas y no cuevas en lugares calientes y secos aquí en la Tierra. Los científicos creen que las cuevas marcianas, algunos de las cuales pueden ya haber sido observadas desde el espacio, podrían ser buenos lugares para la vida.

No hay ningún lugar en la Tierra más seco que el Desierto de Atacama. Muchas partes de este desierto en una alta meseta nunca han recibido una gota de lluvia desde que alguien puede recordar. LA lluvia media en toda la región es de apenas 1 milímetro por año. (Sin embargo, partes de la Antártica se considera que son los lugares más secos de la Tierra).

Por lo que nadie buscaba agua.

Sorpresa total

El equipo de investigación estaba explorando la Cueva Chulacao, la mayor gruta conocida en la Cordillera de la Sal. Curiosos por naturaleza, tomaron notas de cosas que veían mientras llevaban a cabo su investigación principal. Aparte de un cabello negro. Que probablemente era de algún indígena, esta cueva era un territorio completamente virgen, explicó J. Judson Wynne, experto en cuevas del Instituto SETI y la Universidad del Norte de Arizona.

“No había huellas por donde estábamos, y sólo vi ligerísimas pruebas de uso humano”, dijo Wynne a LiveScience por correo el lunes noche cuando finalizada el día de trabajo.

Wynne y sus colegas se movieron con cuidado a través de la cueva para colocar un sensor a lo largo del muro, como parte de la investigación patrocinada por la NASA.

“Para mi sorpresa, conforme nos movimos aproximadamente a la mitad del pasillo, mi pie se hundió completamente en el terreno”, dijo Wynne. “¡Era barro! Había una gran cantidad. Estaba todo contenido dentro del flujo de sal que corría por el pasillo”.

No existe ninguna fuente de agua cercana.

El hallazgo puede mostrarse apasionante para los científicos que buscan agua en Marte. Agua que es considerada un prerrequisito para la vida tal y como la conocemos.

“En el desierto más seco del mundo, hemos encontrado agua en una cueva muy alejada de ninguna fuente de agua conocida”, dijo Wynne. “Básicamente, encontramos agua en una zona árida por debajo de la superficie de la Tierra. ¿Por qué había agua allí? ¿Cuáles son los mecanismos para la presencia de agua en estas cuevas híper-áridas? ¿Es simplemente un fenómeno relacionado con estas cuevas en concreto? ¿Existe algún tipo de sumidero húmedo que da como resultado la concentración de agua en ciertas cuevas y no en otras del Desierto de Atacama?”

Huesos, huesos, huesos

Otro descubrimiento dejó a los investigadores sacudiendo sus cabezas.

En una cueva distinta de la misma región, encontraron restos animales. Enormes cantidades.

“Encontramos cientos de miles de huesos y cráneos erosionándose fuera de los muros de la cueva”, escribió Wynne en su blog. “Por lo que hemos renombrado esta pequeña cueva como Cuevita de Huesos”.

Los investigadores tuvieron que escalar unos 4 metros para encontrar un pasadizo atravesable.

“Aquí es donde encontramos todos los huesos mezclados con ramas de árboles”, escribe Wynne.

No está claro si los animales fueron arrojados a la cueva por hombres prehistóricos o s tal vez quedaron atrapados por una inundación. Después de todo, la expedición está relacionada con imaginar las firmas térmicas de las cuevas de Marte, y el hallazgo se hizo apenas esta semana.

“Sea cual sea el mecanismo para su deposición, este hallazgo fue increíblemente genial y bastante excitante”, dijo Wynne. Pete [Polsgrove] y yo nos quedamos maravillados con la extensión de este depósito así como una discusión de lo que podría posiblemente haber llevado al depósito de estos huesos. Una vez desplegamos estos sensores en este terreno, seguimos adelante”.

Los colegas de Wynne en esta expedición: Pete Polsgrove, estudiante de doctorado en microbiología en la Universidad del Norte de Arizona; Dan Ruby, director asociado del Planetario Fleischmann y Centro Científico en Reno; el geógrafo y espeleólogo Knutt Peterson; el astrónomo autodidacta John DeDecker; la doctora de la expedición Lynn Hicks; la piloto comercial y guía del parque natural Christina Colpitts; el astrofísico del Estudio Geológico de los Estados Unidos Tim Titus; y Guillermo Chong, geólogo de la Universidad Católica del Norte en Antofagasta, Chile.

La investigación fue patrocinada por el programa de exobiología de la NASA.

Cuevas en Marte

“Nuestro objetivo global es definir los requisitos de la misión e instrumentación para detectar cuevas en Marte usando imágenes infrarrojas térmicas”, explicó Wynne.

Eso significa imaginar cómo se verían las cuevas en el infrarrojo, y cuál es el momento óptimo del día para buscar las firmas de calor de las cuevas y las características de los alrededores desde, digamos, una nave orbitando Marte. El aire alrededor de la entrada de una cueva puede ser más frío o cálido que lo que se irradia por las rocas iluminadas por el Sol.

“Las cuevas marcianas ya habían sido detectadas a través de las técnicas desarrolladas por este proyecto, y son significativas como un hábitat potencial para microorganismos y otros extremófilos que podrían existir o haber existido en Marte”, dijo Ruby en unas declaraciones anteriores a su salida a principios de mes. “También pueden servir como futuros hábitats para exploradores astronautas en el planeta rojo, así como ofrecer protección de la radiación y el hostil entorno de la superficie”.

El trabajo continuará en distintas visitas a través de 2010,y se llevará a cabo un programa similar en el Desierto de Mojave en California.



Autor: Robert Roy Britt
Fecha Original: 31 de julio 2008
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