Nueva forma de vida vírica descubierta en las fumarolas de las profundidades oceánicas

Las fumarolas hidrotermales de las profundidades oceánicas parecen mundos alienígenas, sus paisajes y fauna no son similares a ningún otro en la Tierra. Ahora un nuevo estudio sugiere que la vida también funciona allí de forma distinta.

Mientras estudiaba los virus que habitan las hirvientes aguas que rodean una fumarola en el Pacífico Occidental, Eric Wommack notó que una gran proporción resultó ser dóciles inquilinos que merodeaban dentro de sus anfitriones bacterianos sin causar muchos problemas. Los fagos marinos – los virus que parasitan bacterias y arqueas en el mar – tienden a infectar a sus anfitriones, dividirse y estallar como globos.

“Nunca habíamos visto esto antes en cualquier otro lugar del océano”, dice Wommack, microbiólogo en la Universidad de Delaware en Newark, quien construyó un dispositivo que se hunde en el lecho oceánico y, con la ayuda de un submarino remoto, transporta muestras de 120 litros de agua a un bote que espera en la superficie.

En lugar de secuestrar bacterias para generar a su progenie, estos virus de división celular – o lisogénicos – insertan sus cortos genomas en los de la propia bacteria, dotándola de genes potencialmente útiles.

Genes de supervivencia

“Tal vez los virus que están albergando estas bacterias tengan genes que en realidad estén ayudando a las bacterias a sobrevivir en este entorno hostil”, dice Wommack.

Durante las épocas de estrés, los fagos despiertan y realizan copias de sí mismo. En este despertar, los virus puedes encapsular por error genes bacterianos y pasarlos a los nuevos microbios.

Por ahora, no está claro qué tipo de genes de los virus de las fumarolas hidrotermales se transportan entre los anfitriones. De las 258 secuencias virales que el equipo de Wommack ha recuperado de una fumarola térmica a 2500 metros bajo el océano, aproximadamente a 800 km al oeste de Costa Rica, sólo un cuarto encajaba con la secuencia de genes conocida.

Los virus de las fumarolas hidrotermales podrían ofrecer a las bacterias genes que les ayuden a lidiar con el gran calor, el cual deforma las proteínas, explica Wommack. Los virus también podrían ayudar a las células a seguir vivas metabolizando fuentes de energía alternativas, como el azufre, cambiando genes del metabolismo claves de un lugar a otro.

Para obtener un mejor manejo de la vida de los virus, Wommack planea recolectar muestras adicionales para un mayor secuenciado de ADN. Su equipo también tomará muestras de virus de otras fumarolas en la costa de Baja, México para ver si la vida dócil es común en otras localizaciones.

Curtis Suttle, experto en virus marinos en la Universidad de British Columbia en Vancouver, concuerda en que los virus marinos lisogénicos podrían transferir nuevas características a las bacterias. Las bacterias que causan el cólera, apunta, sólo provoca enfermedades cuando es infectada por un virus.

“Hay aproximadamente el número de Avogadro (sobre 6 x 1023) de infecciones teniendo lugar en el océano, y cada una de esas interacciones puede resultar en una transferencia genética de información entre el virus y el anfitrión”, comenta.



Autor: Ewen Callaway
Fecha Original: 21 de agosto 2008
Enlace Original

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Comments (10)

  1. Nueva forma de vida vírica descubierta en las fumarolas de las profundidades oceánicas…

    Las fumarolas hidrotermales de las profundidades oceánicas parecen mundos alienígenas, sus paisajes y fauna no son similares a ningún otro en la Tierra. Ahora un nuevo estudio sugiere que la vida también funciona allí de forma distinta….

  2. Poco a poco se van descubriendo nuevas formas de vida en los lugares más agrestes e inhóspitos. Lo que viene inmediatamente a la mente es: ¿Pasará igual en los planetas de nuestro sistema solar y en el universo en general?

  3. Yo siempre he pensado que todo el dinero que se destina al estudio del espacio extraterrestre se debería destinar (parte) a estudiar esa gran desconocido que es el Océano… ¿quién sabe las cosas que se ocultan en las profundidades abisales?

  4. Holaquetal

    Bnas, desde luego un mundo totalmente desconocido, pero hay una cosa que me ha dado curiosidad, dice: … insertan sus cortos genomas en los de la propia bacteria, dotándola de genes potencialmente útiles… tengan genes que en realidad estén ayudando a las bacterias a sobrevivir en este entorno hostil…Los virus también podrían ayudar a las células a seguir vivas metabolizando fuentes de energía alternativas, como el azufre, cambiando genes del metabolismo claves de un lugar a otro…..
    ¿¿Tendra esto algo que ver con la evolucion?? pudieron los anfibios empezar a respirar fuera del agua asi?

  5. SIGRESMAN

    Pues claro que tiene que ver con la evolución.
    Eso es una transferencia de genes horizontal (TGH) HGT en Ingles, aunque existan mecanismos varios los Virus suelen ser los mayores responsables. Es bien conocido en Procariotas (Bacterias) y desde no hace mucho se ha documentado en Eucariotas (Plantas y Animales).

    http://es.wikipedia.org/wiki/Transferencia_horizontal_de_genes

    En Filogenetica uno de los mayores problemas para encontrar la evolución Genetica de un organismo es precisamente este fenomeno, la aparición de secuencias geneticas que por decirlo así se han obtenido de un organismo no relacionado, por cruce entre los organismos.

    Precisamente algo parecido a esto es lo que estamos realizando con la manipulación Genetica de organismos y alimentos, insertar mediante virus mayormente, extractos de codigo de otros organismos en los que se sabe bien como funcionan esos genes, para que el organismo receptor realize esa misma tarea. Vamos que no estamos haciendo nada que la naturaleza no lleve millones de años haciendo.

  6. ishar

    Supongo que dadas las extremas condiciones de vida si que bien podría haber vida en algunos otros lugares… Y ciertamente, puede que el lecho marino nos aporte algunas ventajas que el inhospito “vacio” nos pueda aportar, y ademas está mas cerca… jeje.

  7. [...] traducido y posteado en Ciencia Kanija, el post original se publicó en NewScientist y su autor es Ewen [...]

  8. Tritio

    Parece que la vida se abre camino por allí por donde le es posible hacerlo. Buena noticia, cada vez estoy más convencido que existe vida microbiana no muy lejos de aquí.

  9. La noticia es muy interesante y confirma lo que ya, en parte, intuíamos sobre las profundidades marinas y las maravillas que allí, en las zonas de residencia de éstas fumarolas termales, podían estar pasando.

    Tanto el univeros procariota como el eucariota es fascinante, y, de ese mundo bacteriano podríamos aprender muchísimo si persistimos en ahondar más en los conocimientos que ya tenemos sobre el tema.

    ¿Qué duda nos puede caber a estas alturas de que en el universo de lo muy pequeño se han gestado ecuaciones de tanta importancia que, sin ellas, la vida aquí sería diferente? Estamos hablando de evolución, de adaptación de transiciones de fases biológicas de cuya importancia sabremos cuando podamos llegar a saber lo que, de momento, no sabemos.

    Lo cierto es que, en estas fumarolas termales de las profundidades oceánicas están algunas respuestas a preguntas que debemos contestar y, al igual que en Rio Tinto en Huelva y en otros lugares del mundo, nos encontramos con estas increíbles criaturas que viven a pesar de las condiciones extremas que allí se puedan encontrar, como el frío o el calor, la salinidad o el ph, etc.

    Y, claro está, todo esto nos lleva (como decía alguien por ahí arriba) a comprender que, la vida, se abrirá paso allá donde se le presente la menor oportunidad y, desde luego, en este Universo nuestro, por falta de sitios no se quedará.

    En cien mil millones de galaxias y cada una con una media de cien mil millones de estrellas, ¿cuántos planetas y lunas no habrá para que la vida prolifere?

    La vida está aquí y también ahí fuera. No estamos sólos en el Universo y, con el tiempo, como decía en la tumbra de Hilber en Gotinga (Alemanía): Debemos saber. ¡Sabremos!.

    emilio silvera

  10. belu

    pero…. que hay en esa nueva tierra?

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