¿Alienígenas? Sí. ¿OVNIs? No.

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Cuando doy conferencias públicas, casi puedo garantizar que durante la fase de preguntas y respuestas se me preguntará: ¿Cree en los alienígenas y OVNIs?

Mi respuesta normalmente genera una sonrisa: “Sí, y no”.

En lo que respecta a los alienígenas, sospecho con bastante convicción que existe vida en el espacio. Conocemos unos 300 planetas que orbitan otras estrellas, y apenas hemos empezado a observar. Sólo en nuestra Galaxia de la Vía Láctea probablemente hay, literalmente, miles de millones de planetas. La vida en la Tierra comenzó con bastante rapidez, relativamente hablando, después de que la corteza se enfriase y se formase el agua líquida, por lo que sabemos que no es difícil que la vida de inicie… y es completamente posible que exista vida microbiana en lunas que orbitan a Júpiter y Saturno.

Por lo que pensar que los alienígenas existen tiene una base científica bastante decente. Pero aquí hablaremos de una cosa totalmente diferente.

Existen decenas de miles de informes de OVNIs cada año. Esa es una de las razones por las que mucha gente cree que los alienígenas no están visitando: ¡no hay forma de que hubiese tantos informes si algunos no fuesen reales!

Pero ese es un razonamiento incorrecto. De hecho, la gran mayoría de los OVNIs de los que se informa son cosas comunes en el cielo. El planeta Venus es increíblemente brillante; la mayor parte de la gente no me cree cuando se lo señalo. Creen que es un aeroplano cercano, o algún tipo de brillante objeto terrestre.

No sólo eso, sino que si estás conduciendo, parece que te sigue a través de los árboles debido a que está tan alejado. Si está bajo en el horizonte, las turbulencias del aire pueden hacer que parpadee y cambie de color. ¿Te suena familiar? ¿Cuántos informes de OVNIs has oído en los que un gran objeto (la gente a menudo confunde brillo con tamaño) seguía a alguien en el coche y cambiaba rápidamente de color?

Eso es. Venus.

Satélites de fabricación humana pasan sobre nuestras cabezas varias veces cada hora, y algunos brillan mucho debido a que su superficie de espejo o paneles solares captan la luz solar. Los meteoros surcan los cielos, los cristales de hielo reflejan la luz del Sol y la Luna, los efectos atmosféricos hacen que un objeto lejano parezca distorsionado y de gorma extraña. Todas estas cosas han sido confundidas con naves alienígenas.

Por lo que conozco, la mayor parte de la gente malinterpreta lo que ve. Pero además de esto hay otra cosa. Si las naves alienígenas están realmente abduciéndonos y jugando con nuestros aviones, entonces se esperaría que la gente que pasa más tiempo observando el cielo sean los que lo ven más a menudo. ¿Y quién pasa más tiempo observando?

Los astrónomos aficionados, por supuesto. Son observadores dedicados, que salen cada noche a escrutar el cielo. Si “La Verdad Está Ahí Fuera”, entonces los astrónomos aficionados estarían informando de la inmensa mayoría de OVNIs.

Pero no lo hacen. ¿Por qué no? ¡Porque ellos comprenden el cielo! Saben cuándo una luz titilante es Venus, o un satélite, o una detonación nuclear, o un globo de aire caliente, y por eso no informan de ello.

Este es, para mi, el argumento que acaba con la teoría de que los alienígenas no están visitando. Si lo estuvieran los astrónomos aficionados los observarían.

Por supuesto, podrías decir que “Simplemente porque ellos no vean los OVNIs no quiere decir que no sean reales. ¡Sólo se necesita una prueba para demostrar que los alienígenas están aquí!” Eso podría ser correcto, pero recuerda, empezamos la línea de razonamiento de que ellos están aquí, ¡debido a que se informa de muchos casos de OVNIs! Una vez que te das cuenta de que la abrumadora mayoría de casos OVNI son simplemente cosas cotidianas, entonces ese argumento de “sólo toma uno” se hace mucho más débil.

Pero te daré una sorpresa, no obstante: Estoy de acuerdo. Verdaderamente sólo necesitas tomar uno. ¡Pero uno que sea una buena prueba! Algo mejor que un único testigo ocular, un objeto borroso, una fotografía difusa, o un video desenfocado (¡qué demonios!, con los efectos digitales que tenemos hoy día, ni siquiera te puedes fiar de un video completamente nítido). Se necesita una muestra de un metal no terrestre. Un alienígena real. Alguna prueba incontrovertible que sea imposible de negar.

Pero nunca obtenemos eso. ¿Por qué no? Creo que es debido a que no estamos siendo visitados. Cuando Klaatu aparezca y aterrice en el césped de la Casa Blanca, estaré encantado de cambiar de idea. Pero hasta entonces, bueno, seguiré mirando al cielo. Aprendiendo lo que hay allí, y lo que no. Algún día podrías observar el auténtico objetivo.

Pero incluso si no lo haces, descubrirás lo que realmente hay allí… y hay un abundante tesoro que lograr en el cielo, incluso para nosotros, humanos pegados aquí al planeta Tierra.



Autor: Phil Plait
Fecha Original: 25 de noviembre de 2008
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