Los campos magnéticos podrían revelar exoplanetas

La Tierra, Júpiter y estrellas de giro rápido generan campos magnéticos que recuerdan a los de los imanes, a pesar de las enormes diferencias en la fuerza del campo y tamaño de la estructura interna de estos objetos. (Cortesía Karin Peschke Max-Planck-Institut für Sonnensystemforschung)

En el año 400 desde que Galileo apuntase su primer telescopio hacia los cielos, una nueva forma de observar el cielo – basada en el magnetismo – podrían centrar los focos sobre estrellas significativamente más pequeñas así como sobre los planetas que orbitan estrellas distintas al Sol (exoplanetas).

La mayor parte de objetos astronómicos se cree que poseen campos magnéticos; sabemos esto debido a la radiación de sincrotrón que emiten las partículas atrapadas en ellos. Los campos magnéticos de los planetas similares a la Tierra son relativamente fuertes y se cree que se originan a partir de patrones de convección en el interior de los planetas. Los campos magnéticos solares, por otra parte — como el del Sol — son relativamente débiles y se cree que emergen a partir de una capa de un intenso borde entre las secciones internas y externas de las estrellas.

Ahora, un grupo de teóricos alemanes afirman que esta división es demasiado simplista en el caso de estrellas pequeñas y planetas muy grandes. Sugieren que algunos planetas y estrellas, menos de un tercio de la masa del Sol, general potentes campos dipolares como el de la Tierra. De ser cierto, esto llevaría a emisiones muy grandes de radiación de sincrotrón que podrían detectarse desde la Tierra.

Ulrich Christensen del Instituto Max Plank para Investigación del Sistema Solar en Northeim, Alemania y sus colegas han verificado con éxito su modelo con medidas conocidas de Júpiter, un grupo de jóvenes estrellas en contracción, y un grupo de enanas marrones de rotación rápida (Nature 457 167).

Cuestión de escala

En las dinamos solares “estándar”, un campo magnético se genera en el interior de la estrella en una región conocida como “tachocline”; una zona que divide el interior de las estrellas donde la conducción domina la transferencia de calor desde el exterior donde predomina la convección. Un súbito cambio en el índice de rotación en esta capa crea una mayor división que intensifica una dinamo magnética residual.

Desafortunadamente, este modelo no funciona para cierta clases de estrellas tales como las de rotación rápida, cuya masa es menor de un tercio de la del Sol. Christensen y sus colegas sugieren que en este casi la división que genera la dinamo podría originarse a partir de células de convección a gran escala: regiones de gas ionizado que suben y bajan conforme pasan.

Este efecto había sido predicho anteriormente pero en el modelo de Christensen va más lejos dado que también predice la fuerza del campo. “La diferencia clave es nuestra relación de escala propuesta: vinculamos directamente la fuerza del campo de energía en la superficie con el flujo de energía disponible desde el interior”, dijo Christensen a physicsworld.com.

¿Iluminar los cielos?

Tras correlacionar sus modelos con las observaciones existentes de las Estrellas T Tauri y las viejas Enanas M, Christensen notó que su modelo también requería estrellas y planetas de rotación rápida. La razón para esto aún no se comprende por completo.

Dadas estas advertencias, Christopher Johns-Krull de la Universidad de Rice menciona que, “Aunque el trabajo de Christenson y sus colegas es un paso adelante impresionante en nuestra comprensión del comportamiento de la dinamo magnética en los objetos celestes, está lejos de ser una descripción completa del proceso”.

Tal vez el aspecto más prometedor son las ondas de radio que se generan a partir de los potentes campos magnéticos. Este año — el Año Internacional de la Astronomía — un nuevo radiotelescopio europeo central conocido como LOFAR comenzará a barrer los cielos buscando ondas de radio de baja frecuencia. Christensen dijo, “Espero que proyectos como LOFAR tomen nota de nuestra investigación y esto puede llevar a los astrónomos a detectar nuevas estrellas y posiblemente planetas extrasolares”.


Autor: James Dacey
Fecha Original: 8 de enero de 2009
Enlace Original

Comparte:
  • Print
  • Digg
  • StumbleUpon
  • del.icio.us
  • Facebook
  • Twitter
  • Google Bookmarks
  • Bitacoras.com
  • Identi.ca
  • LinkedIn
  • Meneame
  • Netvibes
  • Orkut
  • PDF
  • Reddit
  • Tumblr
  • Wikio

Like This Post? Share It

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *