El vuelo espacial humano debería dirigir la evolución

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Las misiones Apolo inspiraron a una generación pero, ¿estaba la humanidad corriendo antes de aprender a andar? Crédito: Centro Espacial Johnson de la NASA

Los planes para la exploración humana del Sistema Solar y más allá, a menudo polarizan las opiniones entre el público y las comunidades científicas.

Algunos creen que la humanidad debería progresar hacia el exterior una etapa cada vez, mientras que otros insisten en que los mayores progresos científicos se lograrán lanzando misiones más audaces, con humanos explorando planetas cuanto antes mejor. El Dr. Kai Multhaup, físico que trabaja en Westfälische Wilhelms-Universidad de Münster en Alemania, está firmemente a favor de “un paso a cada momento”, como ha explicado recientemente en el Congreso de Ciencias Planetarias Europlanet.

Habitantes del Sistema Solar

Este es un serio dilema al que se enfrentan los políticos de la exploración espacial: ¿establecer un punto de apoyo en la órbita baja de la Tierra y planear nuevas misiones tripuladas a la Luna, o concentrarse en exploración robótica de planetas como Marte? La idea de Multhaup está clara: “Morábamos en las cavernas, y ahora vivimos en las oficinas. El siguiente paso para nosotros es convertirnos en habitantes del Sistema Solar”. Él cree que los humanos deben progresar en el espacio, no sólo para el progreso científico sino para saciar nuestro sentido natural de aventura y, finalmente, para asegurar la supervivencia de nuestra especie.

“El vuelo espacial humano no sólo trata de la ciencia”, dice Multhaup. “Lo veo como un director de la evolución. Somos una especie exploradora, y cuando tenemos la tecnología para ir a algún sitio, vamos. Es sobre nuestra cultura y el deseo humano de evolucionar y expandirse, y para protegernos a nosotros mismos contra las catástrofes que pueden borrar la vida de planetas y acabar con civilizaciones”.

Cree que aún queda mucho por aprender de misiones tripuladas largas a la Luna, y la experiencia es necesaria antes de aventurarse con éxito a mundos más lejanos como Marte. “La lanzadera espacial y la estación a menudo son criticadas”, doce. “Tienen fallos, pero son importantes. No puedes llevar la lanzadera a la Luna o unir un motor a la Estación Espacial Internacional y enviarla a Marte, debido a que no están diseñadas para explorar. Están creadas para funcionar en la órbita baja de la Tierra, y nos enseña cómo vivir y trabajar allí”.

Saltos de gigante para la humanidad

Hasta la fecha, la gran mayoría de exploración del Sistema Solar ha sido llevada a cabo por máquinas. Multhaup reconoce su valor, especialmente cuando estudian muchos lejanos, demasiado distantes para enviar humanos con la tecnología actual. Pero, “los robots no pueden hacer mucho más”, comenta. “Han tenido un gran éxito, pero existen millones de programadores trabajando muchas horas sólo para que rueden medio metro y echen un vistazo a algo. Si envías a un geólogo a Marte podrías lograr muchísima más información en un periodo de tiempo más corto”.

Entonces está el problema de inspirar al público. El dinero del contribuyente paga las misiones espaciales, y aunque las sondas robóticas han aumentado su interés, nada capta la imaginación como la exploración humana.

Las misiones anteriores a nuestro satélite natural, ciertamente lo lograron, pero Multhaup cree que se extralimitaron. “Mucha gente se inspiró con las misiones Apolo a la Luna, y por supuesto fue algo fantástico”, dice Multhaup. “Pero era como dar el segundo paso antes que el primero”. Cree que la carrera a la Luna sin establecer una presencia a largo plazo en la órbita baja de la Tierra, hizo inevitable que se difuminara esa energía por enviar humanos a explorar el espacio.

Una visión para el futuro

Entonces, ¿cómo piensa Multhaup que debería ser un plan de exploración sensato? Dice que es importante continuar una presencia en la órbita de la Tierra usando construcciones como las estaciones espaciales. El siguiente paso es establecer bases en la Luna, las cuales finalmente se convertirán en colonias humanas permanentes. Lo siguiente sería una gran misión a Marte, durante la cual se darían los primeros pasos humanos en un planeta distinto al nuestro. Tras esto debería venir una investigación intensiva del Cinturón de Asteroides y posiblemente operaciones de minería para proporcionar recursos a construcción de bases cada vez más alejadas. Finalmente, nos moveríamos a las lunas heladas de los gigantes gaseosos como Saturno. El hielo es probable que sea muy útil, si no esencial, para la vida humana más allá de nuestro planeta hogar, y lunas tales como Encelado podría ser como oasis en el desierto.

Multhaup hace especial énfasis en que esta estrategia casi con toda certeza llevaría siglos implementarla. Pero tomando las cosas una detrás de otra en una aproximación medida, cree que se logrará esa inercia y que el progreso futuro será estable.

Por supuesto, la opinión de Multhaup es sólo una entre muchas. Algunos creen que la mejor aproximación a la exploración del espacio es mandar robots en lugar de humanos, mientras que otros creen que debería mirarse más allá de asentamientos lunares y en la órbita de la Tierra, y en lugar de esto centrar todos nuestros esfuerzos en enviar humanos a Marte. El debate sobre la dirección de la exploración del Sistema Solar a menudo es feroz, y existen incontables factores a tener en cuenta, incluyendo el valor científico de las misiones y el apoyo político para las mismas. Discutir hoy los problemas y sopesar los pros y contras de las distintas aproximaciones finalmente nos llevará a determinar nuestro futuro en el espacio.



Autor: Lee Pullen
Fecha Original: 22 de enero de 2009
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