El desconocido Sistema Solar III: ¿Existe un planeta X?

Si sabemos lo bastante sobre el Sistema Solar para decir que es una construcción en filigrana, podría ser razonable suponer que sabemos dónde están todas las piezas. Pero merodeando por los oscuros huecos del Sistema Solar, según se rumorea, hay un mundo aún no observado, el Planeta X, un cuerpo helado tal vez del tamaño de Marte o incluso de la Tierra.

El planeta X sería la adición más significativa al Sistema Solar desde el descubrimiento de Plutón, el ahora famoso no-planeta, en 1930. Cuando la Unión Astronómica Internacional votó para degradar a Plutón al estatus de planeta enano en 2006, establecieron tres criterios para que un planeta pudiera ser considerado de pleno derecho en nuestro Sistema Solar: debe orbitar el Sol; su gravedad debe ser suficiente para tener una forma casi esférica; y debe ser lo bastante masivo para haber limpiado su órbita de otros objetos. Plutón falla en este tercer punto. Es sólo uno de los muchos objetos del Cinturón de Kuiper (KBOs), trozos helados de escombros que salpican el espacio desde la órbita de Neptuno a 30 unidades astronómicas hasta alrededor de las 50 UA, siendo 1 UA la distancia entre la Tierra y el Sol.

Cualquier nuevo objeto habría tenido que limpiar bien el cinturón de Kuiper para ser considerado como planeta. Aún mas intrigante es que los estudios del Cinturón de Kuiper la existencia del planeta. Algunos KBOs viajan en una órbita extremadamente alargada alrededor del Sol. Otros han inclinado sus órbitas en ángulos casi rectos respecto a las órbitas de los planetas principales. “Estos podrían ser signos de perturbación procedentes de un objeto lejano masivo”, dice Robert Jedicke, científico del Sistema Solar en la Universidad de Hawai.

No existe, en absoluto, consenso respecto a este punto. Una migración lenta inicial hacia el exterior de los planetas gigantes podría explicar algunas de estas extrañas órbitas de los KBOs – aunque hay dificultades para explicar las propiedades observadas del cinturón.

A lo largo de los últimos 20 años, se han observado enormes franjas del cielo buscando cuerpos de movimiento lento, y se han observado muchos más de 1000 KBOs. Pero estos estudios de área amplia pueden observar sólo grandes objetos brillantes; los estudios de exposición más larga pueden encontrar objetos más pequeños y tenues que cubren sólo áreas más pequeñas del cielo. Un objeto del tamaño de Marte a una distancia de, digamos, 100 UA, sería tan tenue que podría haber escapado fácilmente a la detección.

Eso podría cambiar pronto. En diciembre de 2008, el primer prototipo de Telescopio Panorámico de Estudio y Sistema de Respuesta Rápida (Pan-STARRS) entró en servicio en el observatorio Haleakala en Maui, Hawai. Pronto, cuatro telescopios – equipados con las mayores cámaras digitales del mundo, con 1400 millones de píxeles cada una – buscarán en el cielo buscando cualquier cosa que parpadee o se mueva. Su principal propósito es buscar asteroides potencialmente peligrosos ligados a la Tierra, pero los habitantes del Sistema Solar exterior no escaparán a sus ojos.

Jedicke y su equipo están ocupados en el desarrollo de software para observar objetos automáticamente usando Pan-STARRS. El descubrimiento de otro planeta sería emocionante, comenta. La única explicación para su presencia sería que estos granes cuerpos se formaran muy al inicio de la historia del Sistema Solar, sólo para ser expulsados por la gravedad de los planetas gigantes posteriormente. Esto reforzaría nuestra ideas sobre cómo debe haberse desarrollado el Sistema Solar, y tal vez colocaría un escalón hacia lugares más recónditos.


Autor: Govert Schilling
Fecha Original: 31 de enero de 2009
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Comments (10)

  1. (El desconocido Sistema Solar III) ¿Existe un planeta X?…

    "Si sabemos lo bastante sobre el Sistema Solar para decir que es una construcción en filigrana, podría ser razonable suponer que sabemos dónde están todas las piezas. Pero merodeando por los oscuros huecos del Sistema Solar, según se rumorea,…

  2. Leviatán

    Además del telescopio Pan-STARRS, mencionado en el artículo, conviene recordar la misión en curso para la exploración del cinturón de Kuiper, la sonda New Horizons, que creo recordar que llegará a Plutón en el 2015, y que tiene previsto explorar alguno de esos KBO’s.
    Quizá entre ambos ( telescopio y sonda ) pueda por fin explicarse la causa de la existencia del Acantilado de Kuiper, y comprobar si la teoría de un cuerpo masivo en la zona ( el planeta X ) es posible o no. Habrá que seguir esperando hasta entonces.
    saludos!!

  3. No preguntes

    Autocitandome, comentarios que hice allá por octubre del año pasado, y que fueron tachados de “magufadas” por algún lector habitual de este blog…

    [...]Cuando me refería a Sedna como evidencia de la presencia de un objeto tal como una estrella compañera del sol de categoría enana marron o una supuesto planeta masivo suyo en una orbita muy elíptica e inclinada sobre el plano (Planeta X), no me referia al objeto en sí, sino, a la anómala órbita de Sedna, que parece violar el efecto Kozai y evidenciaría la presencia de otro objeto que esta ejerciendo fuerzas sobre su campo gravitacional.

    violación del efecto Kozai: “un cuerpo planetario de regular tamaño moviéndose a través del sistema solar con un ángulo tan extremo al plano de los demás planetas, con el tiempo sería causa de caos en sus órbitas”

    Extraigo del articulo traducido de astroseti que hacia mención:

    “Acompañando a los recientes descubrimientos realizados por el Dr. Brown, que demuestran que Sedna se mueve en una inusual órbita elíptica, Cruttenden a determinado que Sedna se mueve en resonancia con los datos orbitales previamente publicados para una hipotética estrella compañera.

    La clave que yo veo aquí es que parece moverse en RESONANCIA con otro objeto.

    En el número de Mayo de 2006 de Discover, el Dr. Brown afirma: “Sedna no debería estar allí. No hay forma de colocar a Sedna en el lugar en que está. Nunca se acerca lo suficiente como para ser afectado por el Sol, pero nunca se aleja lo suficiente como para ser afectado por otras estrellas… Sedna está pegado allí, congelado en su lugar; no hay forma de moverlo, básicamente no hay forma de ponerlo allí, a menos que se haya formado en ese lugar. Pero está en una órbita muy elíptica. No hay manera posible… pero está. De modo que, ¿qué es lo que sucede? ”

    “Walter Cruttenden está de acuerdo con que la altamente elíptica órbita de Sedna es muy inusual, pero señaló que el período orbital de 12 000 años está en clara resonancia con la esperada periodicidad orbital de una estrella compañera, tal como fue delineada en varios artículos anteriores.

    Consecuentemente, Cruttenden cree que la inusual órbita de Sedna es indicativa de la actual configuración del sistema solar, y no meramente un registro histórico. “Resulta difícil imaginar que Sedna retuvo el patrón altamente elíptico de su órbita desde los comienzos del sistema solar, hace miles de millones de años. Como la excentricidad probablemente se desvanecería con el tiempo, resulta lógico asumir que Sedna nos está diciendo algo sobre actuales, aunque inesperadas, fuerzas del sistema solar, muy probablemente las de una estrella compañera. ”

    La traducción a dicho articulo especulativo del 2006 se puede leer aquí:

    http://www.astroseti.org/vernew.php?codigo=2162

    ——

    Como el presente artículo de Govert Schilling procede de la prestigiosa NewScientist no saltan los “habituales” a tachar de magufadas las especulaciones que se hacen sobre un planeta masivo (Planeta X, Niburu, Ercobulus…etc como se le quiera llamar, el nombre es lo de menos) posible causante del acantilado de Kupier.

    Curiosa actitud crítica la de algunos, muy curiosa…

  4. dice dice dice dice que

    planeta x! oh!

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