Cometas “oscuros” pueden suponer una amenaza para la Tierra

Una composición de imágenes procedente de la Deep Space 1 de la NASA muestra características del núcleo del cometa Borrelly, con chorros de polvo escapando del núcleo y la “coma” de polvo similar a una nube de polvo y gases rodeando el núcleo. El falso color se usa para revelar detalles de los chorros y la coma)

Los cometas oscuros pueden estar merodeando por el Sistema Solar, suponiendo una amenaza para la Tierra.

Los comentas y asteroides peligrosos son monitorizados por distintas agencias espaciales bajo un esfuerzo conjunto conocido como Spaceguard. La inmensa mayoría de objetos encontrados hasta el momento son asteroides rocosos. Aún así, los astrónomos con sede en el Reino unido Bill Napier en la Universidad de Cardiff y David Asher del Observatorio Armagh en Irlanda del Norte afirman que muchos cometas podrían seguir sin detección. “Podría darse el caso de que los cometas oscuros durmientes sean un peligro significativo pero mayormente invisible”, dice Napier.

En un trabajo anterior, Napier y Janaki Wickramasinghe, también de Cardiff, han sugerido que cuando el Sistema Solar hace su peso periódico a través del plano galáctico, lanza comentas en nuestra dirección (New Scientist, 19 April 2008, p 10).

Estas periódicas lluvias de cometas parecen correlarse con las fechas de antiguos cráteres de impacto encontrados en la Tierra, lo cual sugiere que la mayor parte de los impactadores del pasado fueron cometas, no asteroides.

Ahora Napier y Asher advierten que algunos de estos cometas pueden estar aún volando por el Sistema Solar. Otras observaciones apoyan su idea. El índice al que los brillantes cometas entran en el Sistema Solar implica que debería haber 3000 de ellos volando por los alrededores, aunque sólo hay 25 conocidos.

Puede que no los veamos, dicen ambos, simplemente por que son demasiado oscuros (Astronomy & Geophysics, DOI: 10.1111/j.1468-4004.2009.50118.x).

Tales cometas oscuros no son tan insólitos. Tienen lugar cuando el hielo de agua reflectante de un cometa “activo” se ha evaporado, dejando tras de sí una corteza orgánica que sólo refleja una pequeña fracción de luz.

En 1983, el Cometa IRAS-Araki-Alcock pasó sobre la Tierra a una distancia de 5 millones de kilómetros, el acercamiento más cercano conocido para un cometa en los últimos 200 años. Se observó apenas dos semanas antes de su máxima aproximación. “Sólo tenía un 1 por ciento de su superficie activa”, dice Napier. El Cometa Borrelly, visitado por la sonda Deep Space 1 de la NASA en 2001, se encontró que titne unas manchas oscuras extremadamente grandes sobre su superficie.

“Puede haber cierto mérito en esta idea”, dice Steve Larson del Estudio del Cielo Catalina de la Universidad de Arizona en Tucson, uno de los principales contribuyentes a Spaceguard.

Clark Chapman en el Instituto de Investigación del Suroeste en Boulder, Colorado, es escéptico, pero apunta que tales cometas oscuros “absorberían la luz solar muy bien” y por tanto sólo podrían detectarse por el calor que emiten.


Autor: Paul Parsons
Fecha Original: 11 de febrero de 2009
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