Aquellos de vosotros que no tengáis más de 50 años no lo recordaréis. Y desde entonces, no ha habido una época como esa. La década de 1960 – la era de Camelot y Apolo – fue especial. Si dejas que tu mente vague casualmente a través de los eventos espaciales de las últimas décadas, y recuerdas que ningún humano se ha aventurado más allá de la órbita de la Tierra desde 1972, a veces es fácil creer que Apolo puede haber sido una casualidad histórica.

Este sentimiento surgió de nuevo recientemente en Aerospace America (enero de 2009). En su resumen de la actual agenda lunar de la NASA, Leonard David cita al famoso autor Andrew Chaiken (A Man On the Moon) quien afirma que Apolo fue una anomalía debido a que las “fuerzas políticas hicieron de la Luna nuestro destino… y se alinearon todas las fuerzas, aunque brevemente. Y para cuando llegamos a la Luna, todas esas fuerzas estaban empezando a divergir”.

Y Chaikin difícilmente estará solo.

El actor Tom Hanks — protagonista de — sugiere que Apolo podría haber sido temprano, “Hubo una voluntad nacional y una movilización de fuerzas que sólo pudo proceder de una orden ejecutiva. Podemos decir que vamos a ir a Marte algún día, pero podría ser dentro de 120 años”. Sin Kennedy puede que no hubiésemos viajado a la Luna “hasta mediados de la década de 1970 — tal vez ni siquiera hasta la de 1980”.

El famoso físico Freeman Dyson (ver Esfera de Dyson) expresó su frustración con al naturaleza política del programa de la Estación Espacial durante su desarrollo; aunque es una enrome fuente de trabajo, su utilidad para el futuro humano en el espacio no siempre fue el centro. Además Dyson no “creo que vayamos a ir a Marte en los próximos 50 años”.

Solía sufrir una frustración similar. Por ejemplo, en mi artículo de opinión de 1991 en Space News vi la exitosa forma de llevar la Guerra del Golfo como una posible lección genérica para un futuro programa planetario humano. Pero aún no era obvio para mi qué la dirigiría: “Tal vez el obstáculo clave al que se enfrentan las SEI (Iniciativas de Exploración Espacial) es identificar una motivación análoga a la amenaza iraquí…Hay pocas dudas las SEI beneficiarían a la ciencia y las relaciones internacionales, y que ciertamente elevarían el espíritu humano. LA cuestión sigue abierta: ¿pueden estas dignas razones para SEI ser reformuladas y comunicadas de forma que conviertan en motivamos tan poderosas como la amenaza iraquí?”

Desde entonces me he dado cuenta de una cosa, buscar paralelismos entre la exploración espacial humana y los conflictos militares puede ser engañoso; son criaturas diferente dirigidas por fuerzas fundamentalmente distintas. Por ejemplo, una guerra es un “Programa de Supervivencia” que puede ocurrir en cualquier momento, y no es un problema dado que la supervivencia nacional es el trabajo número 1. Aunque nunca ha ocurrido hasta el momento (excepto en las películas), el reto de desviar un asteroide que se aproxime a la Tierra podría desarrollar el mismo tipo de urgencia nacional que una guerra. Se podría argumentar también que combatir nuestra crisis económica global actual también es un “Programa de Supervivencia”, al menos en un sentido financiero. ¡La administración Obama le ha dado una alta prioridad y paquetes de estímulo que parecen ilimitados!

Nota que nuestro Programa Económico de Supervivencia es un triunfo para el vuelo espacial humano. El adalid de un retorno estadounidense a la Luna para 2020 (Mike Griffin) se ha marchado, y hay gran acuerdo sobre que una mayor estabilidad económica es un prerrequisito para llevar a la civilización humana a la Luna y más allá.

Aunque de gran valor a largo plazo para la civilización, esta jerarquía sugiere que la Visión para la Exploración Espacial (VSE) de la NASA no es un “Programa de Supervivencia”. Los programas Maslow están disparados sólo durante impulsos económicos sin par que tienen lugar un par de veces por siglo, cuando grandes segmentos de la sociedad experimentan una ebullición inducida por la prosperidad. Para muchos, esta ebullición les impulsa a niveles superiores de la jerarquía de Maslow donde los proyectos de grandes exploraciones y macro-ingeniería no sólo son apoyados, sino que parecen casi irresistibles. Pero para aquellos que no ascienden a los estados elevados de Maslow, la ebullición motivada por la prosperidad a menudo da como resultado empresas trágicamente destructivas como iniciar grandes guerras.

Los datos macroeconómicos y las tendencias históricas de los últimos 200 años indican que este modelo está estrechamente relacionado con la realidad u que tiene poder predictivo para el siglo XXI. De hecho, Apolo parece ser una “anomalía histórica” sólo debido a que las Ventanas de Maslow (es decir, los intervalos de décadas cuando florecen los Programas de Maslow) están normalmente separados por 55 a 60 años.


Autor: Bruce Cordell
Fecha Original: 3 de febrero de 2009
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6 Respuestas a “¿Fue el programa luna Apolo en la década de 1960 una “anomalía”?”
  1. meneame.net dice:

    ¿Fue el programa luna Apolo en la década de 1960 una “anomalía”?…

    La década de 1960 – la era de Camelot y Apolo – fue especial. Si dejas que tu mente vague casualmente a través de los eventos espaciales de las últimas décadas, y recuerdas que ningún humano se ha aventurado más allá de la órbita de la Tierra…

  2. ElHombrePancho dice:

    Como siempre, seguiremos esperando y soñando hasta que las fuerzas necesarias se vuelvan a alinear.

  3. Ahskar dice:

    Tal vez cuando pase la crisis haya de nuevo una pujanza económica que unida a la competitividad que desarrollarán países asiáticos en materia espacial nos empuje a una nueva era espacial. No digo que de aquí a 12 años estemos en marte, pero tal vez el regreso a la luna esté más cerca de lo que parece.

  4. Pepito dice:

    En mi opinión, lo de los 60 se debió al miedo a que el contrario obtuviese una posición ventajosa por el conocimiento de algo nuevo que era la tecnología espacial. Ahora que ya se tiene cierto conocimiento de lo que se puede o no se puede hacer, ya no hay interés pues no supone un riesgo, por lo que se mantienen las actividades al mínimo, lo justo para mantener el prestigio. Una pena, la verdad…

    El regreso a la luna…. primero tienen que sacar la nueva generación de transbordadores, o sea, 20 años. Y a partir de ahí plantearse la luna… por lo que yo creo que para finales de este siglo. Y de Marte ni hablamos!

  5. Ignacio Egea dice:

    En mi opinión, para que se vuelva a tomar en serio de forma global la exploración del sistema solar con seres humanos como tripulantes se necesitaría que un super-héroe muy listo, muy listo, dejara caer un alienígena gigante fabricado por él en medio de Manhattan matando a un montón de gente para hacer creer a toda la humanidad que existe un peligro externo que justifique tan tremendo esfuerzo.

    Un impacto meteorítico de un par de kilotones en un sitio no muy habitado, pero accesible a la prensa, serviría casi igual de bien.

  6. [...] Ciencia Kanija Thanks for featuring and translating my entire post: “Was the 1960s Apollo Moon Program an “Anomaly”?” [...]

  7.  
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