Las partículas subatómicas tienen libre albedrío

Es posible que el libre albedrío que experimentamos sea el resultado del libre albedrío de las partículas subatómicas.

Si los humanos tienen libre albedrío, entonces también lo tienen las partículas subatómicas como los electrones, según dicen unos matemáticos estadounidenses.

“Si lo experimentadores tienen una cierta libertad, entonces las partículas tienen exactamente el mismo nivel de libertad”, escriben los matemáticos John Conway y Simon Kochen, de la Universidad de Princeton en Nueva Jersey, en un reciente artículo publicado en Notices of the AMS.

“Es más, es natural suponer que esta última libertad es la explicación final de la nuestra”, dicen.

El mundo cuántico

La mecánica cuántica es una teoría que usa la probabilidad para predecir cómo se comportan las partículas. Pero en una base de caso a caso, el comportamiento de cada partícula es casi completamente impredecible.

No aceptando tal comportamiento impredecible, algunos científicos han propuesto la existencia de fuerzas hasta la fecha desconocidas o propiedades que llaman “variables ocultas”. Argumentan que la aleatoriedad de las fuerzas desconocidas es sólo una ilusión, y el comportamiento sería completamente predecible – o ‘determinista’ – sólo si pudiéramos conocer las variables ocultas.

Esto, según defiende el dúo, ya no es una interpretación válida de la mecánica cuántica. “Cualquier teoría debe contener ahora algún grado de indeterminación – o ‘libre albedrío’”, dijo Stephen Bartlett, físico cuántico de la Universidad de Sydney, que está de acuerdo con la idea general de los argumentos dados por el dúo de Princeton.

“Conway y Kochen demuestran que la aleatoriedad no depende de nada. Demuestran que la salida de estos eventos de aleatoriedad cuántica son real y completamente independientes de cualquier cosa que haya sucedido en el pasado”, añade.

El teorema de libre albedrío

Los matemáticos estadounidenses basaron sus deducciones en tres teoremas inexpugnables, los cuales también van en consonancia: ‘espín’ – que mide una propiedad cuántica llamada espín de una partícula elemental; ‘gemelo’ – que un par de partículas estén correlacionadas; y ‘minuto’ – que es la restricción del experimentador de que lo que mide no puede comunicarse más rápido que la velocidad de la luz.

Si los experimentadores son libres para elegir entre experimentos – es decir, la elección de los experimentos no está predeterminada por eventos anteriores – entonces la partícula también debe decidir cómo actuar en el estímulo del momento.

Bartlett cree que el trabajo de Conway y Kochen es convincente. “Es un resultado bastante interesante. Su investigación cae en la amplia categoría de explorar cómo de extraño es el mundo cuántico”, dice.

Conway está actualmente presentando su teorema en una serie de charlas en la Universidad de Princeton.



Autor: Cat O’Donovan
Fecha Original: 25 de marzo de 2009
Enlace Original

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Comments (31)

  1. fernando

    Naaaaah. De no poder determinar el comportamiento de una partícula a que ésta tenga “libertad” (voy a tomarme directamente lo del “libre albedrío” como una licencia poética) hay un salto cualitativo demasiado grande. De hecho, el que la suma de “decisiones individuales” de esas mismas partículas forme patrones completamente predecibles indica que sí hay unas leyes subyacentes. Por otra parte, es absurdo pensar que el universo esté regido por leyes matemáticas sólo a partir de determinada escala, y que por debajo de ella no existan leyes físicas, que es lo que pretenden decir estos tipos.
    Cuando me imagino el tema de la dualidad onda-corpúsculo siempre visualizo una cuerda de una guitarra: no sabemos exactamente dónde está hasta que con un experimento paramos la cuerda: entonces averiguamos que justo en ese momento, la cuerda estaba oscilando en ese punto en concreto, aunque era impredecible saber a priori cuál iba a ser, salvo por estadística. Sin embargo, si repetimos el experimento miles de veces, nos saldrá una curva estadística que refleja exactamente las ecuaciones que rigen esa oscilación. No encuentro ninguna diferencia entre eso y la mecánica cuántica: una cosa es que no conozcamos o no seamos capaces de calcular las oscilaciones que se producen a esas escalas, y otra muy distinta que esas oscilaciones no sigan un patrón matemático (como pasa con la cuerda de la guitarra, naturalmente).

  2. Las partículas subatómicas tienen libre albedrío…

    [c&p] Si los humanos tienen libre albedrío, entonces también lo tienen las partículas subatómicas como los electrones, según dicen unos matemáticos estadounidenses. “Si lo experimentadores tienen una cierta libertad, entonces las partícula…

  3. Como fernando, a mi me parece ridículo lo que comentan estos ‘matemáticos’. En verdad, tras estas opiniones hay ciertos intereses…

  4. Fernando, tienes razón en lo que dices, pero creo que no entiendes el fondo de la cuestión.
    En mecánica cuántica, podemos hablar de probabilidad de encontrar un cierto estado, pero no de qué lleva a que en una partícula concreta tenga ese y no otro estado. Las variables ocultas son una idea que pretende dar coherencia a este efecto, diciendo que realmente no es aleatorio, si no que detrás del comportamiento por el que sale un estado u otro hay fuerzas y leyes desconocidas… ocultas.
    Te pongo un ejemplo sencillo. Una moneda: estadísticamente puedes sacar cara o cruz con una probabilidad del 50%
    La diferencia entre una moneda y un spin electrónico (que puede ser “Up” o “Down” con probabilidad 50%) es que en la moneda podemos saber por las leyes de la mecánica cual va a ser el resultado que salga según el movimiento que le imprimamos a la monedas. En el Spin no podemos predecir el resultado indudablemente y no podemos establecer que toquemos el spin de cierta forma que seguro salga cierto resultado. Sencillamente porque para el Spin no hay leyes mecánicas detrás (conocidas).
    Ahora bien, lo que han hecho estos matemáticos es un trabajo refutando la idea de “variables ocultas”. Por otro lado debo indicar que muy pocos físicos aceptan a día de hoy la validez de “las variables ocultas”.

    Ahora, sobre el libre albedrío, puede ser una licencia poética o no tanto. El libre albedrío filosófico que se supone que tenemos es la posibilidad de realizar una elección que no está predeterminada por ninguna ley y por tanto es independiente de cualquier proceso pasado. La comparación que se hace por la similitud no deja de ser interesante, por que la única diferencia en ese enunciado de libre albedrío es que en vez de aplicarse a personas se aplica partículas.
    En el fondo estoy de acuerdo con su afirmación porque nuestro comportamiento está determinado por las leyes naturales, pero cualquier grado de no determinación (entendiéndolo según el enunciado que dí antes) que pueda existir macroscópicamente, debe provenir de este efecto cuántico y por tanto como mucho podemos ser tan “libres” como lo sean nuestras partículas. Las comillas las pongo porque nadie tiene porque estar de acuerdo con el enunciado que he dado de libertad, en cuyo caso la comparación seguramente no proceda.
    Lo que quiero decir es que no es una comparación tan tonta si se enfoca de la forma en que se propone implícitamente en el artículo.

  5. Javi

    Por favor, que no nos cuenten cuentos. O sea, que como estamos formados por partículas y para las partículas rige el principio de incertidumbre, de ello resulta que tenemos libre albedrío. Este silogismo lo he oído mil veces y me suena tan hueco y falaz como los argumentos que se supone demuestran la existencia de Dios y que nunca han convencido a nadie que no fuese creyente previamente. Pero como no lo había oído es la inversa: como los humanos son libres (o al menos eso creen), las partículas también lo son. Toma ya.

    ¿Y si son libres los humanos y las partículas no pueden tener entonces libre albedrío las piedras, o los mocos verdes? ¿Acaso ellos no están también formados por partículas? ¡Que discriminación, que injusticia!

    P.D. Perdonad el tono: cuando oigo ciertas cosas no puedo evitarlo. La ciencia siempre se ha caracterizado por ser sobría y no especular más de lo necesario, y siguiendo con esta tradición los científicos deberían ser más moderados cuando hacen extrapolaciones de este tipo.

  6. turok

    Conway es uno de los grandes matemáticos de nuestro tiempo.Y lo que dice, junto con su colega, me parece bastante acertado.De todos modos si a alguien no le gusta, sólo tiene que coger un lápiz y un papel y refutar su teorema.Así que ya sabes, Fernando, anímate, y refutales.Les mandas un artículo con tus ecuaciones que demuestren que estan equivocados y acaso consigas un premio Nobel.Ni que decir tiene que Conway y Kochen te quedaran además muy agradecidos por hacerles ver su error.Lo repetiré, por si no ha quedado claro.La mecánica cuántica está completa.No hay variables ocultas.Por tanto la arbitrariedad no depende de nada.El entrelazamiento es “real” y está en la base de la superposición de estados.Y como dijo John A.Wheeler.”Comprenderemos lo sencillo que es el Universo, cuando entandamos lo extrañisimo que es”.

    • fernando

      “¿Si a alguien no le gusta, sólo tiene que coger un lápiz?”. Bueno, y pasarse 20 años estudiando matemáticas ¿no?. No tengo tanto tiempo, y el tema no me interesa tanto. No todos somos matemáticos; alguien tiene que cultivar el campo, y esas cosas. Sin embargo, eso no debería impedirme opinar.
      En cuanto a la mecánica cuántica, más vale que no esté completa, porque si lo está, lo único que se puede decir de ella con certeza es que está equivocada, pues como seguro que sabes bien, falla en el momento en que se aplica fuera de determinados ámbitos. Lo mismo que la relatividad. Nos guste o no, sabemos que los dos pilares sobre los que se asienta la ciencia actual están incompletos o equivocados. Y por cierto: las cosas siempre han sido “reales” hasta que se ha demostrado que no lo eran; desde la planeidad de la Tierra, hasta las ecuaciones de Newton. Pero bueno, qué te estoy contando que no sepas ya…

  7. Iba a decir lo mismo que Javi, quien además me ha superado indeciblemente con lo de los mocos verdes (¡derecho a la vida para el moco verde, ya!)
    Lo que puedo aportar sobre el tema, va en las entradas que hice en mi blog en la serie “Como el sol cuando amanece”:
    http://abordodelottoneurath.blogspot.com/search?q=como+el+sol+cuando+amanece

  8. LOKI

    Bueno, no es cuestión de refutar o no las teorías, pero esta al menos no me parece la más correcta.

    La exactitud de la ciencia es discutible siempre y cuando no se acote el infinito o no se construya un concepto viable sobre el mismo. Cosa que a día de hoy es INEXISTENTE. Por tanto, lo que dicen estos señores está muy bien, pero bien podría ser de la otra manera, que todo siguiera un patrón o estuviera programado de una manera no comprensible hasta el momento por los humanos. De todos modos, el camino más fácil es decir que existe el libre albedrío. Como concepto he de decir que me parece un tanto peregrino. Quizá habría que profundizar en las razones y el por qué de hacer público este “descubrimiento”, seguramente ahí encontraremos la respuesta.

  9. Turok

    Fernando, si fueras científico habrias sido más duro conmigo.Así que gracias por tu amabilidad.Puedo asegurarte que la mecánica cuántica está completa en el sentido de la no existencia de variables ocultas.Si no me crees a mí.Puedes consultar con Amir D.Aczel,con Horne,Zeilinger,, Shimony o Alain Aspec.Por lo que dices sobre la Relatividad y la Teoria de campos cuántica, efectivamente, tienes razón.Pero considera una cosa para; hablar de los planetas, los cúmulos de galaxias, las personas,las estrellas, los agujeros negros y del mismisimo Big-Bang, nos sirve la relatividad general(aunque falle en los agujeros negros) y funciona perfectamente bien.Pero si empezamos a hablar de cositas como los electrones, los protones,los neutrones, los quarks,los gluones o de los fotones,nos adentramos en el reino de la locura cuántica.Tambien funciona perfectamente, la prueba, el ordenador con que escribo esto.Así que tenemos dos teorias que funcionan bien en sus respectivos ámbitos.Nos falta soldarlas y construir una física que abarque Galileo-Newton-Einstein y toda la mecánica cuántica.Sólo falta la gravedad.No sabemos como es la gravedad en la escala de Planck(gravedad cuántica).

    • fernando

      Turok, yo no discuto que la mecánica cuántica, tal como está planteada, esté “completa” en el sentido de que no deje lugar a nuevas variables. Yo niego la mayor, es decir (cómo expresarlo…) la “validez conceptual” de la mecánica cuántica en sí. A pesar de su precisión y exactitud, llega un punto en el que no funciona para explicar los sucesos experimentales, por tanto, y con absoluta certeza, es “sólo” una aproximación a la realidad, pero no LA descripción de la realidad. Siendo así, no sirve como argumento demostrativo de que el universo no puede ser de otra manera. Al contrario: “sabemos” que es de otra manera. Que la teoría M necesite cambios muy sutiles o muy profundos en las teorías actuales, lo desconocemos. Utilizando el mismo ejemplo que antes, el de la mecánica newtoniana, teníamos una teoría que funcionaba perfectísimamente en todo rango de velocidades, salvo si nos acercábamos a la velocidad de la luz. Y de esa teoría, con ese levísmo punto oscuro, pasamos nada más y nada menos que a la relatividad, y nuestro concepto del universo cambia brutalmente.
      ¿Cómo podemos saber que con la mecánica cuántica no va a pasar lo mismo? Y eso por no mencionar que nadie entiende la mecánica cuántica. ¿Qué demonios es eso de la dualidad onda-corpúsculo?… En fin: que en mi modesta y poco ilustrada opinión, no tenemos ni idea de lo que pasa REALMENTE ahí abajo. Un saludo.

  10. Tengo razones para apoyar la postura de Fernando: no tenemos ni puñetera idea de cómo es realmente el mundo; sin embargo a través de cierto método desarrollado a lo largo de 400 años intentamos hacernos una ‘idea’ que nos sea útil para sacar provecho de cuanto experimentmos.

    En cualquier caso, el problema de la propuesta de estos matemáticos es que el libre albedrío és un término teológico que implica la posibilidad del milagro: que un ente no sea condicionado absolutamente por nada. Pero una cosa es que la naturaleza nos resulte imposible de conocer y por tanto, de determinar perfectamente, y otra muy distinta es que cualquier cosa pueda ser posible porque sólo dependa de sí misma, al no estar condicionada por nada más.

    A mi parecer, todo esto es un problema psicológico en el sentido de que si la mecánica es una forma de humanizar la naturaleza, es decir, de convertir cuanto experimentmos en algo comprensible para una inteligencia como la nuestra mediante artificios como el punto, el número, la lógica (dos “cosas” son iguales, etc), entonces, estudiando el ‘mundo’ en realidad nos vamos conociendo mejor a nosotros mismso… vamos conociendo mejor nuestras capacidades y limitaciones.

    Saludos

    Admito que estamos ante un tema a discutir

  11. Hombre, la mecánica cuántica no es la teoría definitiva, ni mucho menos. Pero eso no significa que no sepamos lo que ocurre allí a bajo. Los agujeros de la cuántica surgen a la hora de explicar fenómenos cosmológicos, pero que para lo que estamos discutiendo pueden obviarse.
    Para el tema que tratamos podemos decir que es muy sólida.
    Se han buscado variables ocultas durante años y (cito a mis profesores de cuántica) la evidencia experimental es muy contundente: no hay variables ocultas. la demostración de estos señores viene encaminada a decir que no hay tales variables, sólo que jugando con un concepto filosófico, no sé si por polémica, si por que se fuman muchos porros o porque tienen prejuicios religiosos. Tampoco me importa.

    Estoy completamente de acuerdo con que la mecánica cuántica es una APROXIMACIÓN a la realidad (igual que todas las teorías), pero si las tales variables ocultas se han buscado y buscado y todo parece indicar que no están ahí. Por tanto a día de hoy y hasta que se encuentre algo, habrá que considerar que no lo hay. La ciencia no puede trabajar con las infinitas hipótesis que podrían cubrir cada hueco en cada momento: se trabaja con lo que hay hasta encontrar pruebas de que haya algo que no hemos considerado. Por eso, la visión de estos matemáticos es correcta a la luz de lo que sabemos, suponiendo, como ya dije, una cierta definición de libertad. Fuera de esa definición es una memez (y la definición es muy discutible). Además de que habría que salvar el escollo de pasar de lo microscópico a lo macroscópico, cosa que no hacen.

    A mí me parece que simplemente se están cachondeando de la idea filosófica de libertad a base de leyes naturales.

  12. Javi

    Ahora que me ha bajado la adrenalina me gustaria matizar con más calma algunas aseveraciones que se han hecho. Como ni siquiera soy físico quizás sea posible rebatirme fácilmente, pero de todas formas me gustaría intentarlo.

    Una es la de rebatir a estos dos autores para obtener el Nobel (propuesta de Turok). Por supuesto yo ni me meto, pero le doy la vuelta al argumento. Si realmente hubieran demostrado algo serían ellos los que obtendrían el Nobel, ellos y toda su descendencia, pues habrían resuelto científicamente nada menos que uno de los problemas que más neuronas ha quemado en los últimos siglos. Pero profetizo que no lo van a obtener, señal de que su demostración no es tan evidente como se presume.

    La otra es la de afirmar que las teorías de variables ocultas están descartadas. Creo que no es así. No tengo ninguna encuesta por aquí cerca, pero concedo de buen grado que la mayoría de los físicos no cree en ellas. Pero ‘mayoría’ significa sólo eso, mayoría. Y no es que aquellos que sostienen lo contrario sean sólo algunos outsiders un poco chalados y con ganas de llevar la contraria, sino que hay físicos de prestigio, por ejemplo Gerard ′t Hooft (y este sí que es un premio Nobel).

  13. Nome voy a meter con lo de las variables ocultas; voy a marcar una parte del artículo:

    “Si los experimentadores son libres para elegir entre experimentos – es decir, la elección de los experimentos no está predeterminada por eventos anteriores – entonces la partícula también debe decidir cómo actuar en el estímulo del momento.”

    ¿Así debemos creernos eso de que las partículas también tienen consciencia, o sea, tb tienen una “capacidad” de decisión propia e insobornable al más puro estilo cristiano? ¡Las partíulas también piensan de forma autónoma! Ahora sólo faltan que digan: y buscan hacer el mejor de los mundos posibles.

    Me parece que la interpretación hecha por estos matemáticos acerca de la incertidumbre cuántica da risa. Y repito, detrás de estas consideraciones aparentemente impersonales, objetivas y científicas hay ciertos intereses.

  14. Corríjanme si me equivoco. Las ecuaciones de Bell demuestran que no pueden existir variables ocultas. Lo que nos queda es que las partículas muestran ciertas propiedades con ciertas probabilidades que no son debidas a variables que desconocemos, sino que son así. Si, en ciertos pares de partículas tenemos que a una le observamos una propiedad (con cierta probabilidad, pues podía ser otra), la propiedad que observemos a la otra queda determinada. Nos cuesta entenderlo, pero el Universo sigue una ley, la de que no puede haber una cosa sin la otra (como no puede haber un polo sur sin un polo norte en el campo magnético). Las probabilidades de ocurrencia están perfectamente establecidas, como al tirar un dado. No sé a qué se le puede llamar libre albedrío. El dado no elige nada, las probabilidades de cada número siguen siendo una entre seis. Igual en el mundo de las partículas.

  15. ¿la discusión quedaría en otro plano si digo que el libre albedrio humano no existe?

    Un saludo

  16. Spinoza planteó un argumento muy curioso para decir que la Naturaleza, aunque pudiera producir infinitos entes físicos posibles careciendo, por completo, de una ley absoluta que precisamente determinara a su producción, no muestra libre albedrío.

    Éste argumento dice: aunque se produzcan infinitas entidades físicas en la naturaleza ésta no puede producir lo que está fuera de su poder de producir. Por tanto, la naturaleza sólo produce lo que puede producir, aunque sean infinitas cosas. En conclusión, agrega Spinoza, la Naturaleza carece de libre albedrío.

    Saludos

  17. [...] (Conway y Kochen) Esta semana kanijo tradujo un superinteresante artículo titulado “Las partículas subatómicas tienen libre albedrío“, y me dio un respingo solo con leer el título porque uno de los temas que más me dan [...]

  18. André

    A ver, yo, con mi mente “mecánico clásica” no soy capaz de comprender cómo puede ser que un suceso en el momento t2 no está necesariamente determinado por el estado en t1. Alguien me lo puede explicar? porque llevo mucho tiempo defendiendo un determinismo radical y claro… Yo siempre he sido de la idea de que aunque desde una escala macroscópica algo nos pueda parecer azaroso, si pudiésemos hacer lo que llama una “observación máxima”, es decir, tener absolutamente todas las variables posibles que influyen en ese fenómeno veríamos que cada cosa en t1 desembocará necesariamente de un modo determinado en el momento t2, no? debido a que existen unas leyes fijas, no?

    Gracias

  19. Ramón

    La determinación del electron si tiene o no tiene libre albedrío, sera expresado por la caracteristica de que en el mundo macroscopico y microscopico tiene una relacion entre ellas dado, que siempre las reglas operan desde la vista de un mundo “clasico”, pero solo es un caso particular para lo que es un munco “cuantico”.
    Ya expresado esto entonces tenemos en otras palabras que si los humanos tenemos libre albedrío, por que no pensar que los electrones lo tendran tambien dado que sabemos que el humano es impredesible y los electrones tambien visto desde la mecanica cuantica.

  20. ¿quien ha dicho que el experimentador tiene libre albedrío?

  21. El libre albedrío no existe por más que nos ilusione tenerlo. Se puede demostrar por medio de la filosofía, física o psicología. La moral no necesita del libre albedrío, pues sigue siendo útil en el determinismo o el azar (indeterminismo). La discusión se debería centrar en cómo debemos vivir sin libre albedrío, cómo podemos ser felices sin libertad. Todo eso es lo que analizo en mi libro: “Cómo vivir feliz sin libre albedrío” que de momento podéis descargar gratuitamente en http://www.janbover.org.

    El libro analiza todos los aspectos debatidos sobre el libre albedrío y más (con bastantes ideas propias). El libro está dividido en 5 apartados: un Estudio filosófico y un Estudio psicológico que analiza la imposibilidad del libre albedrío analizándolo desde todos los ángulos posibles, un Estudio moral que demuestra que la moralidad no tiene nada que ver con el libre albedrio, y un Estudio estadístico y Estudio práctico que analiza de qué modo podemos actuar sabiendo que no somos libres, y a pesar de todo ser felices.

    Espero que os interese y, si fuera así, que me devolváis algún comentario al finalizarlo.

    • ¿Ser felices estando todo determinado, todo previsto, todo hecho, todo sido? ¿Esa qué es, la felicidad del muerto?

    • En cualquier caso, y me remito al comentario que he hecho más abajo sobre el artículo de Conway y compañia, el “libre albedrío” es un tipo de Causa en la teología (la de la voluntad individual), que es de donde sale el concepto, y no una negación del determinismo.

  22. En cualquier caso, la “solución” que se propone, la de suponerles “libre albedrío” a las partículas subatómicas, no deja de ser un trampantojo teórico (la misma vieja solución que la vieja teología daba al problema ético de la determinación del individuo, que no por casualidad el términor mismo, el del “libre albedrío”, proviene precisamente de la teología). Téngase en cuenta que el libre albedrío no está en verdadera oposición con la causalidad o el determinismo, ya que no hace sino sustituir la vieja «causa» teológica (la misma de la Ciencia, sí) por la «voluntad» (la voluntad del individuo en cuestión) que sin embargo viene a funcionar igualmente como causa o motor del comportamiento del individuo o la partícula (a este respecto, por cierto, celebro la ocurrencia que has tenido de relacionar, o sospechar la relación al menos, entre la Física y la “Física del individuo”, esto es, la Política, que tu llamas “universo social”, pues los conceptos que se manejan en una y otra son ciertamente los mismos, como ya lo demuestra le etimología, que los latinos traducían por “individuo” al “átomos” de los griegos, que es de donde nosotros hemos sacado ambas nociones; date cuenta de que lo que esto significa no es que las partículas y los individuos se comporten igual, sino que, las analogías se dan más bien porque se tratan de LA MISMA concepción TEÓRICA, y es que, de hecho, le animo a que descubra que Física es ya una Política). El modelo explicativo que proponen Conway y Kochen es en cualquier caso el mismo que el de la causalidad mecánica, que sirve precisamente para salvar el determinismo (del que la Ciencia no podrá desprenderse sin destruirse a sí misma), con “un tinte libertario”. Pero es que, si quisiéramos hacernos cargo DE VERDAD de la libertad de la partícula (que es lo que el experimento requeriría), entonces esa libertad no podría considerarse tampoco SOMETIDA a SU VOLUNTAD, lo que no es sino volverla a determinarla atándola a una causa, sino NO SOMETIDA a nada, esto es, verdaderamente indeterminada. Lo que pasa es que, la Ciencia, claro, no puede dejar de creer en la Causa sin dejar con ello de ser Ciencia: la Causa es dogma de fe en la Ciencia, indemostrable por tanto (además de imposible por contradictoria o incongruente, como la mera dialéctica descubre), pero siempre supuesta verdadera. Hasta tal punto los fundamentos dogmáticos de la teología está supuestos en la Ciencia que, honestamente, no se la puede considerar a esta última sino una progresión de la otra. No en vano se decía en ciertos círculos aquello de que no puede uno ser ateo mientras crea en la Ciencia. Un saludo.

    • Ups, este comentario no era para esta página. Perdón. Era para otra en la que se habla del mismo artículo de Conway y compañia. En cualquier caso viene a cuento.

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