¿El níquel inició la evolución?

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Catalizador de la complejidad: Formaciones en bandas de hierro, tales como éstas encontradas en Ontario, Canadá, muestran las características químicas de la antigua agua marina cuando se formaron en océanos ricos en hierro hace miles de millones de años. Crédito: Stefan Lalonde

La vida tal y como la conocemos podría deber su existencia a los variables niveles de un humilde metal en los océanos primordiales, según un nuevo estudio.

El influjo masivo de oxígeno a la atmósfera de la Tierra hace unos 2400 millones de años – que fijó a la evolución en un camino hacia la vida multicelular – fue liberado por una cascado de eventos en los que el níquel tiene un papel protagonista, comenta.

Lo que los científicos conocen como el Gran Evento de Oxígeno “cambió de forma irreversible los entornos de la superficie de la Tierra y finalmente hizo posible la vida avanzada”, dijo el geofísico y coautor Dominic Papineau de la Institución Carnegie en Washington DC, Estados Unidos.

Gran punto de inflexión

“Fue un gran punto de inflexión en la evolución de nuestro planeta”, dice. La investigación se publicó hoy en la revista británica Nature.

Los científicos normalmente están de acuerdo en que este aumento de oxígeno fue posible gracias a una rápida bajada en los niveles atmosféricos del metano.

Pero por qué cayó el metano ha sido un misterio. Los investigadores, liderados por Kurt Konhauser de la Universidad de Alberta en Edmonton, Canadá, creen que la respuesta está en las rocas que se formaron antes de que el oxígeno fuese abundante en el aire o el océano.

Analizando los cambios a lo largo del tiempo en el nivel de las trazas de elementos en estas rocas, los investigadores notaron que los niveles de níquel cayeron justo antes de que los de oxígeno aumentaran.

Esta prueba les llevó a encajar todas las piezas del puzle teórico.

Metanogénesis

La forma predominante de vida antes del gran estallido de oxígeno era la metanogénica – un organismo oceánico unicelular que exhalaba metano como subproducto de su metabolismo. Las enormes cantidades de metano de estos metanógenos casi con toda certeza evitaron que se acumulara el oxígeno en el aire, dado que el as reacciona con él para forma dióxido de carbono agua.

Para sobrevivir, estas criaturas engullen níquel, el cual existía hace 2700 millones de años en unas cantidades 400 veces mayores que las actuales. Alrededor de hace 2500 millones de años, los niveles de níquel en los océanos habían caído a menos de la mitad.

Carentes de sus nutrientes, según dice el nuevo estudio, los metanógenos decayeron y su emisión de metano se derrumbó. Esto limpió el camino para que una nueva clase de formas de vida fotosintéticas, conocidas como cianobacterias, lograran imponerse, y empujasen la cadena de la evolución hacia la complejidad.

“Los tiempos encajan muy bien. La caída en el níquel podría haber fijado el inicio de la etapa del Gran Evento de Oxidación”, dijo Papineau.

Pero aún queda una cuestión por contestar: ¿qué provocó que cayesen los niveles de níquel?

Los investigadores apuntan a cambios geológicos. Durante las primeras fases de la historia de la Tierra, cuando la capa conocida como manto aún estaba caliente, las erupciones de lava fluían por los océanos con unos altos niveles de níquel. Pero conforme se enfrió el manto, la lava contenía muchas menos trazas del metal.

“La conexión con el níquel era algo que nadie había considerado antes”, dijo Papineau. “Es sólo un elemento marginal en el agua del mar, pero nuestro estudio indica que puede haber tenido un enorme impacto en el entorno de la Tierra y en la historia de la vida”.



Fecha Original: 9 de abril de 2009
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