Dónde buscar nuevas formas de vida en el Sistema Solar

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El mejor lugar del Sistema Solar para encontrar nuevas formas de vida no es Marte, ni Europa, ni siquiera la Tierra, según defiende un astrobiólogo. En lugar de eso, deberíamos centrarnos en Titán.

Si queremos encontrar vida en todo el Sistema Solar que ha surgido de forma independientemente de la vida en la Tierra, ¿dónde deberíamos mirar? De acuerdo con Jonathan Lunine, de la Universidad de Arizona en Tucson, la sorprendente respuesta es en la gigante luna de Saturno, Titán.

No es tan alocado como suena. El argumento de Lunine está basado en la idea de que la pregunta importante para la humanidad no es si existe vida en todo el Sistema Solar sino si existe vida en todo el universo. Y esta es una diferencia importante.

Sabemos que la vida ha surgido una vez en el Sistema Solar, pero desafortunadamente esto no nos dice nada sobre su ubicuidad. La vida en la Tierra puede ser única.

Pero si encontramos pruebas de que la vida ha surgido de forma independiente dos veces en el Sistema Solar, esto sería una prueba sólida de que el universo está rebosante de bichos ETs. La palabra clave aquí es “independientemente”.

Para muchos astrobiólogos, el lugar más obvio para mirar es donde haya agua líquida. El primero en su lista es Marte, que en una época tuvo un clima más húmedo y cálido y puede aún estar húmedo en algunas zonas bajo su corteza.

El problema con Marte, dice Lunine, es la contaminación cruzada. Cualquier vida de Marte puede perfectamente haber sido enviada desde la Tierra a través de grandes impactos de meteoritos (y viceversa).

Luego viene Europa, la luna de Júpiter, la cual oculta un enorme océano salado a unos 100 kilómetros bajo su corteza helada. El océano de Europa contiene aproximadamente el doble de agua que los de la Tierra. La contaminación cruzada es una preocupación menor en Europa (aunque no puede descartarse por completo) pero el problema real es penetrar en su gruesa superficie de hielo. Si los océanos de Europa contienen vida, será tremendamente difícil alcanzarlos, aunque la NASA ha agarrado el toro por los cuernos anunciando una nueva y gran misión a dicha luna.

Lo que deja fuera a Titán, un objeto con una atmósfera basada en el nitrógeno aproximadamente cuatro veces más densa que la de la Tierra. El encanto de Titán está basado en su extraordinario clima. A -176 grados centígrados, el agua de Titán está a salvo en forma de hielo. Pero en la superficie, el etano y el metano desempeñan el papel del agua en la Tierra. Hay océanos de etano y lluvias y nubes de metano.

¿Podría surgir la vida en estas condiciones? Si lo ha hecho, sugiere Lunine, tendría un aspecto muy distinto al nuestro, tal vez basada en enlaces de hidrógeno en lugar de en los enlaces covalentes que mantienen unida la vida en la Tierra. Y si es así, entonces no puede haber dudas sobre la contaminación.

Es más, Lunine defiende que el clima de Titán puede ser mucho más común en la Vía Láctea que el de la Tierra, debido a que las estrellas más comunes son más pequeñas y frías que el Sol.

Por lo que la vida de Titán estaría mucho más dispersa que la vida de la Tierra.

Con su densa atmósfera y baja gravedad, Titán debería ser mucho más fácil de explorar que Europa.

Este es un argumento interesante pero genera algunas preguntas, no siendo la de menor importancia cómo hacer una detección inequívoca de tal forma de vida. Esto sería difícil, dada nuestra ignorancia de los aspectos de su existencia.

Una idea que Lunine ignora es la panspermia – la idea de que la vida en la Tierra fue sembrada desde el espacio. Sabemos que algunas nubes interestelares están repletas de hielo y moléculas orgánicas. También sabemos por los experimentos de laboratorio que, cuando se someten a la luz UV, estas moléculas puede formar vesículas similares a células, incluso a las gélidas temperaturas del espacio interestelar.

¿Podría haber pasado el Sistema Solar a través de una de estas nubes poco después de formarse? Posiblemente, y de ser así, el problema de la contaminación puede ser mucho mayor de lo que sospecha Lunine.


Artículo de Referencia: arxiv.org/abs/0908.0762: Saturn’s Titan: A Strict Test for Life’s Cosmic Ubiquity

Fecha Original: 11 de agosto de 2009
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