Los humanos modernos usaron el fuego para fabricar herramientas

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Las pruebas de las que se informa en el ejemplar del 14 de agosto de la revista Science demuestran que los primeros humanos que vivieron en las costas de África hace 72 000 años usaron un complejo tratamiento del calor para fabricar hojas y herramientas de dos caras. La silcreta no calentado (a la izquierda) pueden mostrar drásticos cambios de color y textura tras calentarlo y descamarlo (derecha). Un equipo internacional, incluyendo a tres investigadores del Instituto de Orígenes Humanos de la Universidad Estatal de Arizona, apuntan que la silcreta no se encuentra más cerca de 5 kilómetros de sus excavaciones en Pinnacle Point, Bahía de Mossel en Sudáfrica, y que la mayor parte de las piezas encontradas están extremadamente descamadas. (Imagen de Kyle Brown/South African Coast Paleoclimate, Paleoenvironment, Paleoecology, Paleoanthropology Project)

El descubrimiento coloca la cognición compleja en hace 72 000 años, y tal vez mucho antes.

Se ha informado de pruebas de que los humanos modernos que vivían en las costas más al sur de África hace 72 000 años, emplearon pirotecnología – el uso controlado del fuego – para incrementar la calidad y eficacia de su proceso de fabricado de herramientas de piedra, tal y como se cuenta en el ejemplar del 14 de agosto de la revista Science. Un equipo internacional de investigadores, incluyendo tres del Instituto de Orígenes Humanos de la Universidad Estatal de Arizona (ASU), deducen que “esta tecnología requería una novedosa asociación entre fuego, su calor, y un cambio estructural en la piedra con el consiguiente beneficio de las escamas”. Además, sus hallazgos abren la idea de la cognición compleja en estos primeros ingenieros.

“Nuestra idea del proceso de tratamiento de calor demuestra que estos primeros humanos modernos manejaron el fuego de una forma detallada y sofisticada”, dice Kyle Brown, autor principal de candidato doctoral en la Universidad de Ciudad del Cabo, y director de campo y laboratorio en la Bahía den Mossel, Sudáfrica, para el Instituto de Orígenes Humanos de la ASU.

“Demostramos que los primeros humanos modernos hace 72 000 años, y tal vez hace 164 000 años en las costas de Sudáfrica, usaban hogares controlados en un proceso complejo para calentar piedra y cambiar sus propiedades, un proceso conocido como tratamiento por calor”, dice Brown.

“La tecnología del tratamiento de calor comienza con un momento genial – alguien descubre que calentar las piedras las hace más fácilmente descamables”, dice Curtis Marean, director del proyecto y coautor del artículo. Marean es paleoantropólogo en el Instituto de Orígenes Humanos y profesor en la Escuela de Evolución Humana y Cambio Social en la Facultad de Artes Liberales y Ciencias de la Universidad Estatal de Arizona.

“Este conocimiento se traspasa entonces, y de una forma única en los humanos, la tecnología lentamente aumenta en complejidad conforme crece en sofisticación el proceso de calentado, enfriado y descamado”, dice Marean.

Esto crea un proceso tecnológico en una larga cadena que los investigadores explican que requiere una cognición compleja, y probablemente lenguaje, para aprender y enseñar.

El calor transformó una piedra llamada silcreta, la cual era bastante mala para fabricar herramientas, en una asombrosa materia primera que permitió a los humanos modernos hacer herramientas muy avanzadas.

El momento eureka

El centro de la investigación de Brown implica replicar experimentalmente los tipos de herramientas y producción de desechos encontrados en las excavaciones arqueológicas africanas para comprender cómo y por qué fabricaron y usaron esas herramientas.

“En numerosos estudios de campo con el coautor David Roberts, que es un experto mundial en formación de silcreta, fuimos incapaces de situar afloramientos de piedra con material que encajasen con la textura de grano fino y a menudo color rojizo de los artefactos de silcreta que excavamos en Pinnacle Point”, dijo Brown. “La silcreta que habíamos recopilado simplemente no era adecuado para la producción de herramientas”.

La mayor parte de la silcreta que encontraron estaba intensamente descamado. Era inusual encontrar una pieza mayor de unos pocos centímetros. No obstante, un día en 2007, mientras Brown y Marean estaban en la excavación 5-6 de Pinnacle Point (PP5-6) encontraron una enorme escama de silcreta incrustada en ceniza – la mayor que habían visto nunca en un lugar arqueológico, casi 10 centímetros de diámetro.

“Parecía que había caído accidentalmente en la hoguera”, dice Brown. Recuerda cuántas herramientas de silcreta del sitio tenían un lustre o brillo que le recordaba a las herramientas que había examinado en las colecciones de Norteamérica cuando se trataban con calor.

“Aquí es cuando desarrollamos la idea del tratamiento por calor”, dice Marean. “La co-asociación de la ceniza cementada con la silcreta, el color rojo de la silcreta, y su tamaño inexplicablemente grande eran las condiciones que generaron el momento eureka”.

Para probar su teoría, Brown colocó algo de piedra de silcreta bajo la hoguera una noche, construyendo un gran fuego encima.

“Cuando volví a sacar la piedra al siguiente día, los resultados fueron sorprendentes. Tras el calor, la silcreta tomó un profundo color rojo y se descamaba fácilmente. Más importante aún, tenía exactamente el aspecto de la silcreta del lugar PP5-6. Usando silcreta calentado fuimos capaces de producir copias realistas de las herramientas de silcreta reales”, dice Brown.

Rocas a la barbacoa

“Aquí están los inicios del fuego y la ingeniería, los orígenes de la pirotecnología, y el puente a la tecnología más reciente de la cerámica y el metal”, dice Brown .

De acuerdo con Marean, las dos caras de la silcreta son herramientas reusables con muchas funciones potenciales: armas de caza efectivas, excelentes cuchillos y elementos de valor para trueque.

“Esto explica por qué la gente invertiría tanto esfurezo en la recolección de madera y tratamiento del calor para su producción”, dice Marean.

Y, los hogares usados para probar su teoría “fueron diseñados para imitar lo que podía haber hecho la gente en el pasado. Por tanto, no sólo hicimos silcreta calentado, sino a filetes y costillas a la barbacoa a la vez para medir los perfiles de temperatura con nuestra termoacoplación”, dice Marean.

Comportamiento simbólico y orígenes del humano moderno

“Nuestro descubrimiento demuestra que estos primeros humanos modernos tenían esta cognición compleja”, dice Brown. “Esta expresión de complejidad cognitiva en la tecnología por estos primeros humanos modernos en la costa sur de Sudáfrica proporciona más pruebas de que esta localidad puede haber sido el origen de un linaje que lleva a todos los humanos modernos, los cuales aparecieron entre hace 100 000 y 200 000 años en África”, dice Marean.

“No existe consenso sobre cuándo apareció el comportamiento humano moderno, pero hace 70 000 años hay buenas evidencias de comportamiento simbólico”, comenta. “Muchos investigadores buscan representantes tecnológicos de la cognición compleja, y el tratamiento por calor puede ser uno de ellos.

“Anteriormente a nuestro trabajo, el tratamiento por calor era ampliamente considerado como originario de Europa hace 25 000 años”, dice Marean. “Hemos empujado este límite al menos 45 000 años, y, tal vez, 139 000 años, y lo hemos colocado en la punta sur de África en Pinnacle Point”.

El lugar de África estaba en el centro de otro descubrimiento de Marean – la documentación de las primeras pruebas la explotación de recursos marinos y modificación de pigmentos – según informó el 17 de octubre de 2007, en la revista Nature.

“Combinados, estos resultados suponen un gran avance en nuestro conocimiento de los orígenes de los humanos modernos, y demuestra que algo especial en la cognición humana estaba teniendo lugar en la línea costera de Sudáfrica durante esta fase final clave de los orígenes humanos”, dice Marean.

Añade que en algún momento hace alrededor de 50 000 a 60 000 años, “estos humanos modernos dejaron los cálidos confines de África y penetraron en el entorno glacial más frío de Europa y Asia, donde se encontraron con los Neandertales.

“Hace unos 35 000 años estas poblaciones de Neandertales estaban mayormente extintas, y los humanos modernos predominaron sobre la Tierra desde España a China o Australia”, comenta Marean.

“El dominio del fuego, documentado por nuestro estudio del tratamiento por calor, nos proporciona una explicación potencial para la rápida migración de estos africanos a través de la glacial Eurasia – eran maestros del fuego y la piedra, una ventaja crucial cuando estas gentes tropicales penetraron en las frías tierras de los Neandertales”, dice Marean.


Autor: Carol Hughes
Fecha Original: 13 de agosto de 2009
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