Evolución molecular – La ‘complejidad irreducible’ reducida

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Un equipo internacional de investigadores dice que ha descubierto un diseño para una comprensión general de la evolución de la “maquinaria” de nuestras células, proporcionando más pruebas a nivel molecular, que apoyan uno de los principios clave de la Teoría de la Evolución de Darwin.

Una explicación no Darwiniana, procedente de los creyentes en el Diseño Inteligente, propone que estas complejas máquinas eran de una “complejidad irreducible”. En otras palabras, son tan claramente complejas y completas que no podrían haber evolucionado sino que deben haber sido diseñadas por una entidad inteligente.

“Nuestras células, y las células de todos los organismos, están compuestas de máquinas moleculares. Estas máquinas están compuestas de partes, cada una de las cuales contribuye a una función parcial o elemento estructural de la máquina. Cómo unas máquinas de múltiples componentes tan sofisticadas pudo evolucionar ha sido algo bastante misterioso y muy controvertido”, dijo el profesor de la Universidad Monash Trevor Lithgow. “Nuestra investigación demuestra que estas máquinas, aunque completas y complejas, fueron el resultado de la evolución. Las máquinas “núcleo” simples se establecieron en los primero eucariotas basándose en las proteínas pre-existentes que habían proporcionado anteriormente funciones distintivas simples. Por tanto se mantienen como una prueba de que la Teoría de la Evolución de Darwin accede al nivel molecular”.

Como sistema modelo, la investigación se centró en una máquina molecular específica, el complejo TIM, el cual transporta proteínas a las mitocondrias. Las mitocondrias son un compartimento de las células humanas que sirven como “centrales” de producción de energía. En una primera etapa de la evolución, las mitocondrias se derivaron a partir de las bacterias que vivían en las primeras células eucariotas.

“Nuestras células literalmente son quimeras de una célula “nodriza” y estas bacterias intracelulares. Las bacterias no tienen complejos TIM – para comprender de dónde procede el complejo TIM simplemente aplicamos el razonamiento científico aplicado y observamos a las bacterias modernas similares a los organismos que dieron lugar a las mitocondrias”, dijo Lithgow.

El grupo estudió la bacteria Caulobacter crescentus y encontró proteínas bacterianas relacionadas con los componentes del complejo TIM mitocondrial. Demostraron entonces que estas proteínas bacterianas no se encuentran como parte de máquinas de transporte de proteínas.

“François Jacob describió la evolución como un mecánico, adosando proteínas de una función para generar máquinas más complejas capaces de nuevas funciones”, dijo Lithgow. “Nuestro trabajo describe un ejemplo perfecto de la propuesta de Jacob, y demuestra que la Teoría de la Evolución de Darwin explica maravillosamente cómo pueden llegar a existir las máquinas moleculares”.


Fecha Original: 14 de septiembre de 2009
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