¿Podemos crear criaturas cuánticas en el laboratorio?

ComparteTweet about this on TwitterShare on FacebookEmail this to someoneShare on Google+Share on RedditShare on LinkedInPin on PinterestShare on TumblrPrint this page
Los resistentes osos de agua

La extrañeza cuántica podría pronto invadir el mundo de los seres vivos, si un esquema para dar una extraña doble vida al virus de la gripe salta a la palestra.

En la teoría cuántica, un único objeto puede estar haciendo dos cosas distintas a la vez. Esta propiedad, conocida como “superposición”, es un estado delicado, se destruye al contacto con el mundo exterior. Los objetos más grandes que se han superpuesto hasta el momento son moléculas. Es difícil poner un objeto mayor, como un gato o un humano, en un estado de superposición debido a que las moléculas de aire y los fotones están rebotando continuamente contra ellos.

Pero podría ser posible con una forma de vida más pequeña, de acuerdo con Oriol Romero-Isart del Instituto Max Planck de Óptica Cuántica en Garching, Alemania, y sus colegas. Esperan demostrar la idea con el virus de la gripe, el cual exhibe algunas propiedades de la vida, debido a que puede sobrevivir en el vacío – resolviendo el problema de las molestas moléculas de aire.

Fijación por láser

Su esquema usa dos rayos láser cuya luz ejerce una sutil fuerza sobre la materia. Allí donde se cruzan los dos rayos se forma una “cavidad óptica” que mantiene al virus en el sitio.

Ajustando la frecuencia de los rayos, puede hacerse que los fotones del láser absorban la energía de vibración del virus atrapado en su centro de masas hasta que se frene a su estado de energía más bajo posible. En este “estado base” el virus está listo para pasar a la superposición.

Enviar un fotón láser hacia la trampa debería hacer el resto. Dado que un fotón es una entidad cuántica tiene más de una opción abierta. De este modo será reflejado y transmitido a la trampa, colocándola en una superposición.

Al afectar al virus, lo fuerza a una superposición tanto de su estado base como del siguiente estado de energía vibratoria. Ahora el virus debería estar haciendo dos cosas distintas a la vez – el equivalente a que tú estés cortando el césped y haciendo la compra a la vez. “Han logrado un experimento realmente fantástico – ingenioso y creo que factible”, dice Peter Knight del Imperial College de Londres.

Romero-Isart y sus colegas especulan que podrían realizar la misma hazaña con un tardígrado, u oso de agua, un animal de menos de un milímetro de tamaño que puede sobrevivir a temperaturas extremas y al vacío durante varios días.

Grandes preguntas

Hacer que un ser vivo realice dos cosas al mismo tiempo es más que una proeza física. Podría responder preguntas fundamentales sobre la naturaleza de la teoría cuántica.

La mayor parte de los físicos creen que la razón de que el comportamiento cuántico se manifieste sólo en las cosas pequeñas es que es difícil aislar los objetos de sus alrededores. Pero el eminente físico Roger Penrose de la Universidad de Oxford cree que existe un tamaño o masa crítica al cual los cuerpos dejan de ser cuánticos.

De acuerdo con Knight, los experimentos del tipo propuesto por el equipo de Romero-Isart podrían ofrecer finalmente una forma de distinguir entre la visión preponderante y la de Penrose.


Artículo de referencia

Autor: Marcus Chown
Fecha Original: 15 de septiembre de 2009
Enlace Original

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *