Demasiada radiación para que los astronautas lleguen a Marte

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Olvídate del riesgo de que los cohetes estallen, o de ser golpeado por un trozo de basura espacial. La radiación puede ser el mayor obstáculo para la exploración humana más allá de la órbita baja de la Tierra y podría estropear una misión recientemente propuesta a la órbita de Marte.

Un panel reunido por la Casa Blanca para revisar las actividades de vuelo espacial humano de la NASA sugiere que enviar astronautas a las lunas de Marte, Fobos o Deimos, surgieron entre otras posibilidades publicadas en el informe de la semana pasada .

Desde tal posición, los astronautas podrían usar robots por control remoto para explorar la superficie marciana y recopilar muestras – del planeta así como de la propia luna – para un posterior estudio detallado en la Tierra. Esto evitaría la necesidad de desarrollar un caro hardware para aterrizar humanos en un cuerpo con una gravedad sustancial, como Marte.

“Yo, por ejemplo, iría a Fobos o Deimos sin pensármelo, incluso sin esperanza de aterrizar en Marte”, dice el científico planetario Pascal Lee del Instituto de Marte, una organización científica con sede en California.

Pero la insidiosa amenaza de la radiación espacial en forma de rayos cósmicos galácticos podrían mantener a los astronautas confinados mucho más cerca de casa.

Los rayos son, en realidad, protones acelerados y núcleos atómicos más pesados que caen sobre nuestro Sistema Solar desde todas direcciones. Pueden cortar las moléculas de ADN cuando pasan a través de las células vivas y los daños resultantes pueden derivar en cáncer.

La gente que vive en la Tierra está protegida por la atmósfera y el campo magnético de nuestro planeta, el cual también proporciona cierta protección a los astronautas en la Estación Espacial Internacional. Las misiones lunares son lo bastante cortas para mantener bajo el riesgo de radiación, y la propia Luna bloquea casi la mitad de las partículas que llegan. Las tripulaciones en largos viajes más allá de la órbita baja de la Tierra no tendrían tal protección.

Un escudo de aluminio o plástico relativamente ligero puede bloquear partículas cargadas procedentes del Sol. Pero se necesitarían unos escudos impracticablemente gruesos y pesados para detener los rayos cósmicos galácticos de alta energía. “El escudo no es una solución al problema del riesgo”, dice Frank Cucinotta, científico jefe de los estudios de radiación en el Centro Espacial Johnson de la NASA en Houston, Texas.

Las tecnologías alternativas – que generarían burbujas de plasma que podrían proteger la nave sin añadir mucho peso – están aún en una etapa inicial de desarrollo.

Entonces, ¿cómo de peligroso sería un viaje a la órbita de Marte? Las estimaciones de cuánta dosis de radiación espacial incrementa el riesgo de cáncer están repletas de incertidumbres. Pero los cálculos de Cucinotta y sus colegas sugieren que el viaje no encajaría con las reglas actuales de la NASA, las cuales tienen como objetivo mantener el riesgo de cáncer fatal en la vida de un astronauta procedente de la radiación espacial por debajo del 3 por ciento.

Para los viajes fuera del campo magnético de la Tierra, los astronautas podrían alcanzar ese límite en menos de 200 días en una nave con paredes de aluminio de casi 4 centímetros de grosor, de acuerdo con las estimaciones del peor caso (Radiation Measurements, DOI: 10.1016/j.radmeas.2006.03.011).

Pero el panel de la Casa Blanca espera que una misión de ida y vuelta a una luna marciana llevaría casi cuatro veces ese tiempo, con una duración de 750 días. Dado que tales viajes exponen a los astronautas a más radiación de lo que actualmente está permitido, el panel pidió a la NASA si simplemente consideraría aceptar un riesgo más alto para las misiones. Steven Lindsey, director de la oficina de astronautas de la NASA, cree que la mayor parte de los astronautas probablemente estarían abiertos a tal idea. “Depende de la persona”, dice. “Tengo miembros de la tripulación que volarán en cualquier cosa”.


Autor: David Shiga
Fecha Original: 16 de septiembre de 2009
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