Revelado el esqueleto homínido más antiguo

Ardi

Con 4,4 millones de años, el fósil etíope clarifica las relaciones entre humanos y chimpancés.

En una reordenación de largo alcance de la evolución humana, los investigadores informan hoy del descubrimiento del esqueleto homínido más antiguo, una hembra de 4,4 millones de años casi completa procedente de Etiopía1.

El descubrimiento demuestra que los humanos no evolucionaron a partir de los cimpancés que caminaban apoyando los nudillos, como se ha pensado desde hace mucho. Los informes, de Science, iluminan cómo las primeras fases de los humanos evolucionaron a lo largo de un linaje separado del último ancestro común compartido por los primeros homínidos y los extintos simios.

El nuevo fósil de Ardipithecus ramidus — conocido como ‘Ardi’ — ofrece la primera visión sustancial de la biología de una especie cercana en el tiempo al último ancestro común, que se estima que vivió hace unos 6 millones de años. Como los humanos modernos, Ardi podía andar erguida y no usaba sus brazos para caminar, como hacen los chimpancés. Aún así, mantiene un pulgar primitivo con el que podía agarrarse a un árbol como un simio.

“Este espectacular nuevo especimen, demuestra por qué los fósiles son realmente importantes”, dice Andrew Hill, jefe de antropología en la Universidad de Yale en New Haven, Connecticut.

Antiguos avances

Anteriormente, el esqueleto casi completo de un ancestro humano, era el de 3,2 millones de años del Australopithecus afarensis conocido como Lucy, también de Etiopía. Debido a que Lucy tenía muchos rasgos en común con los humanos modernos, no proporcionaba mucho más de una descripción de un antiguo linaje entre simios y humanos, dice Alan Walker, antropólogo biológico en la Universidad Estatal de Pennsylvania en University Park. El nuevo A. ramidus sí lo hace.

“Este espécimen es mucho más importante – y extraño”, dice Walker, añadiendo que esto generará “un considerable replanteamiento no sólo de nuestro pasado evolutivo, sino también de nuestros parientes vivos, los grandes simios”.

En un gran esfuerzo de publicación, 11 artículo científicos en Science incluyen descripciones de los restos y la geología y paleoentorno del lugar del descubrimiento, en el desierto de Afar a 230 kilómetros al noreste de Addis Abeba. Los artículos son la culminación de 17 años de estudio por parte de 70 investigadores que colaboraban en el Proyecto Middle Awash. Cuarenta y siete de ellos son autores.

“Lo importante de este fósil es que ilumina un hueco en la evolución de hace 4,5 millones de años”, dice Tim White, paleoantropólogo de la Universidad de California en Berkeley, y co-director del proyecto.

El Ardipithecus más antiguo conocido — A. ramidus kadabba — vivió hace alrededor de 5,8 millones de años en Etiopía2. Los otros homínidos más antiguos conocidos son el Orrorin tugenensis, de hace aproximadamente 6 millones de años en Kenia3, y el Sahelanthropus tchadensis, de al menos 6 millones de años en Chad4.

Culminación

En 1992, el miembro del equipo Middle Awash Gen Suwa encontró el primer espécimen de A. ramidus cerca de la villa etíope de Aramis. “Te arrastras sobre una cresta de huesos buscando fósiles”, dice Suwa, de la Universidad de Tokio. “Vi la raíz de un diente sobresaliendo de un cúmulo de matriz. Pero no tenía idea de su importancia – no creíamos que fuese un área rica”.

En dos años, se habían encontrado suficientes fósiles para generar el primer artículo que nombró y describió a grandes rasgos al animal, a partir de un total de 17 fósiles5. Lo que siguió fue una de las investigaciones antropológicas más intensivas jamás llevadas a cabo. Se han catalogado aproximadamente 6000 especímenes de vertebrados en la excavación por parte del Museo Etíope Nacional en Addis Abeba.

El trabajo se realizó bajo un intenso secreto, llevndo a algunos a conocerlo como el “Proyecto Manhattan de la antropología”. Algunos investigadores en competición se han quejado del tiempo que ha llevado publicar el trabajo sobre los fósiles.

“No estábamos interesados en cuántos artículos podíamos publicar”, dice Berhane Asfaw, co-director del Proyecto Middle Awash en el Servicio de Investigación del Valle del Rift en Addis Abeba. “Nuestro interés estaba en la cadena completa de información; eso produce la potencia del trabajo”.

A partir de más de 135 000 huesos o piezas dentales de vertebrados, el equipo identificó 110 especímenes de A. ramidus, lo que representa un mínimo de 36 individuos. El esqueleto de Ardi cosnta de 125 piezas.

Tal cantidad de especímenes anatómicos es algo inaudito para estos periodos. O. tugenesis está basado en dos fémures, algunos dientes y unos pocos huesos rotos; S. tchadensis toma su nombre a partir de un cráneo, dos mandíbulas y algunos dientes. El esqueleto de Lucy carece de algunos huesos clave para su diagnóstico en manos y pies.

Los fósiles proceden de una capa de sedimentos emparedada entre dos capas de roca volcánica conocida como toba volcánica — cada una datada en 4,4 millones de años, cerrando por tanto la fecha de los especímenes, dice un equipo liderado por Giday WoldeGabriel, del Laboratorio Nacional de Los Álamos en Nuevo México. Los fósiles en los sedimentos incluyen plantas, polen, invertebrados y pájaros, que ayudaron a fijar el entorno boscoso donde vivió Ardi.

Reconstrucción

Años de trabajo de campo descubrieron el cráneo, dientes, brazos, pelvis, piernas y pies de Ardi — todo lo cual ha sido laboriosamente preparado. El cráneo de Ardi se recuperó destrozado en más de 60 trozos dispersos por el lugar. El hueso estaba mal fosilizado – tan blando que cada trozo tenía que ser moldeado en una goma de silicona y luego digitalizado mediante barridos de tomografía computerizada. “Es una tecnología apasionante”, dice Hill. “No había forma de describir este cráneo hace 15 años”.

Sus manos y muñecas no muestran muchas características distintivas de los chimpancés, como algunos huesos largos y sistema “de absorción de impactos” en los tendones para soportar el peso corporal, dice el miembro del equipo Owen Lovejoy de la Universidad Estatal de Kent en Ohio. El pie, con su gran pulgar sobresaliendo hacia los lados, habría permitido que Ardi escalase a los árboles, andando sobre sus extremidades en sus palmas. Y su dentadura no muestra caninos superiores similares a colmillos, que la mayoría de simios usan como armas o para mostrar durante un conflicto. “Esta es una característica principal que muestra que Ardi no está en el linaje de los chimpancés modernos”, dice Suwa.

Una gran cuestión que queda es cuándo vivió nuestro último verdadero ancestro común con los simios. “Creo que fue hace entre 8 y 10 millones de años”, dice Lovejoy.

Todo lo que dijo White fue: “Encontrad los fósiles”.

Añadido de Ciencia Kanija: A pesar de lo que ustedes puedan haber leído aquí, aquí, aquí y un largo etc… no, Ardi no es el ancestro más antiguo conocido del hombre. Como habrá visto a lo largo del artículo, o en la segunda imagen, tanto el Sahelanthropus como el Orrorin son homínidos más antiguos que Ardi. La clave en Ardi está en que su esqueleto casi completo permite un análisis morfológico imposible en estos dos ancestros de los que, como se ha comentado, apenas se dispone de un puñado de huesos. Por lo que sí, es el esqueleto homínido más antiguo y no, no es el ancestro más antiguo descubierto.


Referencias:
1. White, T. D. et al. Science 326, 75-86 (2009).
2. Haile-Selassie, Y. Nature 412, 178-181 (2001).
3. Senut, B. et al. C. R. Acad. Sci. Paris Ser. IIa 332, 137-144 (2001).
4. Brunet, M. et al. Nature 418, 145-151 (2002).
5. White, T. D. , Suwa, G. , Asfaw, B. Nature 371, 306-312 (1994).

Autor: Rex Dalton
Fecha Original: 1 de octubre de 2009
Enlace Original

Comparte:
  • Print
  • Digg
  • StumbleUpon
  • del.icio.us
  • Facebook
  • Twitter
  • Google Bookmarks
  • Bitacoras.com
  • Identi.ca
  • LinkedIn
  • Meneame
  • Netvibes
  • Orkut
  • PDF
  • Reddit
  • Tumblr
  • Wikio

Like This Post? Share It

Comments (9)

  1. Muy interesante el artículo y muy importante también la puntualización del final del artículo, que nos permite sospechar cuantas veces las publicaciones más generalistas se apartan con facilidad de la “exactitud” en sus afirmaciones para obtener titulares o contenidos más espectacularres (y por lo tanto más ventas, claro).

  2. we

    mu weno tio
    las aclarao de puta madre.
    esperemo que mas investigasiones de campo den ma informasion al respecto

  3. Toranks

    Yo veo el bicharraco ese y digo “debe ser un antepasado de los humanos”. Ni se me ocurriría que pudiera serlo de los chimpancés. Lo lógico sería que los brazos encogieran y las piernas se alargaran al pasar de estadio cuadrúpedo a bípedo, y éste está más cerca del bípedo incluso que el chimpancé. No me convence como “eslabón perdido”, desde luego.

  4. Cls

    Interesante, no ya solo por el descubrimiento, si no por la increible capacidad de conservacion de obetos/personas/animales del pasado.

    Por cierto, a ver lo que tardan en tirar piedras al “tejado” los del libro “gordo” negro…

  5. Sagutxo

    Se parece a una viejecilla que es vecina mía. Es broma… pero se parece mucho !

    SalU2

  6. [...] de trabajo de excavación de fósiles del homínido Ardipithecus, entre los que se encontraban el esqueleto parcial de una hembra apodada ‘Ardi’, así como 150 000 fósiles de plantas y [...]

  7. [...] de trabajo de excavación de fósiles del homínido Ardipithecus, entre los que se encontraban el esqueleto parcial de una hembra apodada ‘Ardi’, así como 150 000 fósiles de plantas y [...]

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *