Podría probarse la propulsión por hipermotor en el LHC

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Atlas del LHC

El principio subyacente a una novedosa forma de propulsión podría ser comprobado en el acelerador de partículas más potente del mundo.

En 1924, el influyente matemático alemán David Hilbert publicó un artículo llamado “The Foundations of Physics” en el cual describía un extraordinario efecto colateral de la Teoría de la Relatividad de Einstein.

Hilbert estaba estudiando la interacción entre una partícula relativista que se mueve acercándose o alejándose de una masa estacionaria. Su conclusión fue que si la partícula relativista tenía una velocidad mayor que la mitad de la velocidad de la luz, la masa estacionaria debería repelerla. Al menos, así es como parecería para un observador inercial lejano.

Este es un resultado interesante, además de más o menos olvidado, dice Franklin Felber físico independiente que reside en los Estados Unidos (el artículo de Hilbert se escribió en alemán).

Felber ha dado un vuelco a esta idea, prediciendo que una partícula relativista también repelería a la masa estacionaria. Dice que este efecto podría explotarse para propulsar una masa inicialmente estacionaria a una buena fracción de la velocidad de la luz.

La base del motor de “propulsión de hipervelocidad” de Felber es que el efecto repulsivo permite a la partícula relativista enviar un impulso específico que es mayor que su momento específico, y por tanto logra velocidades mayores que la velocidad de la partícula que dirige. Dice que es análogo a la colisión inelástica entre una masa pesada contra una masa estacionaria mucho más ligera, a partir de la cual la masa más ligera rebota con aproximadamente el doble de velocidad de la masa pesada.

Es más, Felber predice que esta velocidad puede lograrse sin generar las graves tensiones que podrían dañar a un vehículo espacial o sus ocupantes. Esto se debe a que la nave sigue una trayectoria geodésica en la cual la única tensión surge de las fuerzas de marea (aunque no está claro por qué serían sustanciales estas fuerzas) .

Es una idea genial pero sólo poco mejor que la ciencia-ficción si no fuese por un corolario más: Felber propone un experimento que podría demostrar sus ideas o condenarlas.

Resulta que cuando esté encendido y funcionando, el LHC acelerará partículas al tipo de energías que generan esta fuerza repulsiva. La idea de Felber es configurar una masa de prueba cerca de la línea del rayo y medir las fuerzas sobre ella cuando pasen cerca las partículas.

La fuerza repulsiva que predice Felber será diminuta pero podría ser detectada usando masas de prueba resonantes. Y dado que el experimento no interferiría con la tarea principal del LHC de colisionar partículas, podría funcionar simultáneamente.

Aunque la enorme energía del LHC hace del mismo la primera opción para un experimento de tal tipo, Felber dice que los efectos también podrían verse en el Tevatron del Fermilab, aunque con una fuerza de señal que sería de tres órdenes de magnitud menos.

Tal vez eso es algo a cosiderar para la despedida del viejo Tevatron, antes de que empiece su detención el próximo año.


Artículo de Referencia: arxiv.org/abs/0910.1084: Test of Relativistic Gravity for Propulsion at the Large Hadron Collider

Fecha Original: 8 de octubre de 2009
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