Los rayos cósmicos aceleran el crecimiento de los árboles

Abetos de Sitka

Los rayos cósmicos, que constantemente impactan en la Tierra y están regulados por el viento solar, pueden influir en cómo de rápido crecen los árboles, de acuerdo con una investigación británica.

El estudio, publicado en la revista New Phytologist estudia los factores que influyen en el crecimiento de los abetos de Sitka (Picea sitchensis) del Bosque de Ae en Dumfriesshire, Escocia.

Los árboles crecen más rápido durante el verano cuando se incrementa la radiación solar. Pero otros factores, tales como la cobertura de nubes y la cantidad de dióxido de carbono en la atmósfera, pueden también influir en el crecimiento.

Anillos de los árboles

Los investigadores midieron la anchura de tres anillos en 30 cortes de abetos conservados en un congelador. Mientras buscaban factores climáticos que pudiesen influir en el crecimiento de los árboles, hicieron el sorprendente descubrimiento de que los árboles crecen más rápido en un patrón que encaja con los ciclos de rayos cósmicos galácticos; partículas de alta energía (mayormente protones) que fluyen desde el espacio.

La intensidad de los impactos de rayos cósmicos sobre la Tierra en cualquier momento está modulada por la fuerza del viento solar, la cual a su vez está vinculada a la actividad solar. Por ejemplo, cuando hay pocas manchas solares, durante el mínimo solar, hay más rayos cósmicos galácticos impactando en la Tierra.

Dado que la actividad solar varía en un ciclo de aproximadamente 11 años, hay periodos cuando el Sol está relativamente tranquilo y la intensidad de los rayos cósmicos galácticos es alta.

Correlación desconcertante

Estos periodos entre 1961 y 2005 encajan con el crecimiento en abetos registrados en los anillos de los árboles, informan los investigadores, liderados por Sigrid Dengal del Instituto de Ciencias Atmosféricas y Ambientales de la Universidad de Edimburgo en Escocia.

Pero hasta el momento, nadie sabe por qué el vínculo – el cual es pequeño, pero estadísticamente significativo – debería existir. “Estos fenómenos cíclicos han sido identificados previamente en registros de anillos de árboles pero raramente explicados”, dijo Dengel a Cosmos Online.

Un mecanismo que está siendo considerado por Dengel y sus colegas es la tendencia de los rayos cósmicos a crear partículas que “siembran” nubes. Una investigación en la revista estadounidense Science en 2002 sugirió que este efecto puede explicar por qué la variación solar puede tener un efecto relativamente grande en el clima cambiando la cantidad de cobertura de nubes sobre la Tierra.

Los escépticos dicen que la creación de una cobertura de nubes por parte de los rayos cósmicos es demasiado pequeña para desempeñar un papel en la variación del clima. Si el modelo es correcto, no obstante, entonces los investigadores dicen que la cobertura de nubes podría incrementar la cantidad de luz solar “difuminada” en lugar de directa que impacta en los bosques.

La luz solar difuminada penetra mejor en la frondosidad del bosque que la luz solar directa, dijo Dengal, y promovería la fotosíntesis y el crecimiento.

La otra hipótesis propuesta por el equipo es que los rayos cósmicos, de alguna forma influyen directamente en el crecimiento de los árboles, lo cual se ha sugerido como una posibilidad en estudios de material orgánico expuesto a rayos cósmicos en experimentos espaciales.

Fenómenos intrigantes

El experto en fisiología vegetal y crecimiento de árboles David Ellsworth, de la Universidad de Sydney Occidental, en Australia, dijo que era un “fenómeno intrigante, y que la hipótesis de que el crecimiento de abetos estaba causado por la radiación difusa creada por los rayos cósmicos galácticos, era “razonable”.

No obstante, añade que hubo aspectos de la investigación que fueron especulativos y, como apuntan en un comentario en la misma revista unos autores finlandeses, serían necesarios más datos procedentes de distintas localizaciones para evaluar el efecto.



Autor: Heather Catchpole
Fecha Original: 27 de octubre de 2009
Enlace Original

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Comments (8)

  1. Jurl

    Es lo bastante tortuoso como para ser verdad. Decía Bohr, creo, “su teoría es disparatada… pero no lo bastante para ser verdadera”. xD

  2. Karlox

    Esta hipótesis está relaccionada con la que anuncia un impacto mayor de lo esperado, de la tendencia al alza o la baja de la actividad solar durante los sucesivos cciclos solares (actual 24) en el clima global de la Tierra.
    De acuerdo a estas hipótesis -para algunos- el ´clima´global de la Tierra estaría enfriándose en la última década, en concordancia con una tendecia general a la baja de los últimos ciclos solares. LLevada al extremo esta teoría niega el efecto Calentamiento Global causado por el hombre…
    Personalmente -por lo leído aquí y allá- pienso que sí es verdad el efecto del hombre sobre el clima terrestre a partir de la era industrial y que -porqué no- el efecto de la actividad solar y sus fluctuaciones -algunas no conocidas en su magnitud temporal- pudieran tener un efecto mayor del conocido hasta ahora.
    Me sorprende que estos dos puntos de vista, o hipótesis no sean compatibles para tanta peña…

  3. LOKI

    Poco a poco se van descubriendo factores que hasta ahora no se tenían en cuenta y que influyen ya no solo en el crecimiento de los árboles como indican en este artículo si no también de manera directa en los seres vivos.

    Respecto a los ciclos solares, pues seguramente estarán también ligados a otros ciclos externos a la vía láctea pero que por ahora no conocemos.

  4. [...] traducido y posteado en Ciencia Kanija, el original se publicó en COSMOS, su autor es Heather [...]

  5. kike

    Pues por esa regla de tres, quizás en las radiaciones de los rayos cósmicos se pueda encontrar el revulsivo que hizo posible la vida; todo es posible….

  6. Julio Gordón

    Un documental visto en el canal Odisea vincula los rayos cósmicos directamente con la generación de nubes, ergo … lluvia, ergo … árboles contentísimos

  7. Khant

    Bien, y como dice la chimoltrufia “hay cosas que ni que, tengo o no tengo razón”, existen especies en las cuales influyen muchos otros factores que aceleran, desaceleran e incluso desplazan individuos de sus comunidades, claro, una fuente principal del crecimiento es la superficie de captación del espectro de luz ejemplo; en los invernaderos se les estimula a ininterrumpir el proceso de la fotosíntesis resultado, un crecimiento acelerado y maduración pronta de las estructuras reproductoras, porque los abetos son muy grandes?, habrá relación con su gran tamaño y tendencia a desarrollar una mayor superficie de captación para convertirse en una especie exitosa ó será por su competencia con otras especies?, quizá competencia intraespecifica, el punto es, si fuese verdadera su correlación, seria mas fácil la captación de la luz “diseminada por las nubes o el humo del porro o que se yo”, pero, las especies tenderían a tener otro comportamiento de crecimiento, quizá, en lugar de crecer hacia arriba, porque no hacia los lados? comúnmente se tiene este comportamiento en las comunidades vegetales, de allí que se conocen términos como bosques cerrados o abiertos, presisamente por la preción que ejersen otros individuos sobre estos y claro la disposición de la luz.

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