Supernovas monstruosas pueden explicar la misteriosa bruma galáctica

Bruma galactica por WMAP

¿Qué está causando la misteriosa “bruma” de radiación en el centro de la Vía Láctea? Puede ser una gran cantidad de monstruosas supernovas lanzando radiación que se ve amplificada por los vientos estelares magnéticos y turbulencias cerca del núcleo galáctico.

En 2003, la Sonda de Anisotropía de Microondas Wilkinson encontró una zona de radiación de microondas particularmente energética en el centro de nuestra galaxia – conocida como la “bruma WMAP”. Se propuso que esto podría estar causado por las colisiones de un nuevo tipo de partícula de materia oscura.

En lugar de esto, la señal podría ser generada por rayos cósmicos amplificados generados cuando estallan estrellas particularmente grandes, dices Peter Biermann del Instituto Max Planck de Radioastronomía en Bonn, Alemania, y sus colegas.

El centro de nuestra galaxia tiene un alto número de estrellas masivas en comparación con el resto. Estas estrellas están rodeadas por vientos estelares magnéticos particularmente fuertes. En las regiones polares de la estrella, el campo magnético del viento es paralelo a la dirección de viaje de cualquier ray cósmico que escape de la supernova. Esta configuración – además de la turbulencia particularmente alta en el centro galáctico causada por la alta concentración de estrellas – puede estar incrementando la energía de los rayos cósmicos, dice el equipo. Han enviado el artículo a la revista The Astrophysical Journal.

Dan Hooper de la Universidad de Chicago señala que aunque es prudente considerar otros escenarios aparte de la materia oscura como causa, se conoce muy poco sobre la región interna de nuestra galaxia y los campos magnéticos que hay allí.


Fecha Original: 27 de octubre de 2009
Enlace Original

Comparte:
  • Print
  • Digg
  • StumbleUpon
  • del.icio.us
  • Facebook
  • Twitter
  • Google Bookmarks
  • Bitacoras.com
  • Identi.ca
  • LinkedIn
  • Meneame
  • Netvibes
  • Orkut
  • PDF
  • Reddit
  • Tumblr
  • Wikio

Like This Post? Share It

Comments (4)

  1. Gooooor

    Errata. Dicese “rayo cósmico”.
    Creo q todabia no somos conscientes realmente de la poderosa energia q creo nuestro universo, lo q esó supone, q todabia fluctua en la Via Lactea, en la tierra, en nosotros y q, algun dia, tendremos q presenciarlo. Ahora, como será??

  2. A vueltas con el Centro Galáctico y las enormes radiaciones que allí están presentes.

    En lo que a algunas afirmaciones se refiere…”nuevos tipos de partículas de materia oscura”, por ejemplo, la cosa no parece que esté bien encaminada, ya que, según todos los indicios, la materia oscura no emite radiación (de ahí lo de oscura) como la bariónica que es luminosa por lo contrario. Así que, por mi parte, me quedo con la elección de Peter Biermann que, apunta, con buen tino, a las explosiones de estrellas masivas para explicar el fenómeno de esa inusual radiación de microondas detectada en la zona “Bruma WMAP” del Centro Galáctico.

    Por otra parte, y, como apunta Dan Hooper, de esa región central se conoce poco salvo que las energías ahí presentes son inmensas, que las estrellas masivas son abundantes y que el lugar situado en la constelación de Sagitario a 26.000 a.l. de nosotros tiene un anillo de gas (rico en moléculas) y polvo situado a unos 5-14 a.l. del centro exacto de la Galaxia. Dentro se encuentra un denso cúmulo de estrellas alrededor de la brillante radiofuente Sagitario A, que se cree que es el mismo centro de la Galaxia y que puede contener un agujero negro de varios millones de masas solares.

    Aunque altamente oscurecido por el polvo para las observaciones ópticas, el centro galáctico ha sido muy estudiado en longitudes de onda infrarrojas, de radio, de rayos X y de rayos Gamma.

    La región es altamente compleja consiste en un núcleo central de unos 50 a.l. de diámetro conectado a una banda de filamentos arqueados y paralelos de más de 300 a.l. de longitud que cruza en ángulo recto el plano galáctico. Gagitario A, una componente compacta en el corazón del núcleo central, se cree que marca el centro físico de la Galaxia.

    Me hace gracia el leer que algún científico ha declarado sobre las partículas componentes de la materia oscura, cuando en realidad, nada se sabe de esa dichosa “hipotética” materia. Podríamos recordar aquí cuando algunos recurrieron a aquellas partículas que llamaron WIMPS que eran masivas y débilmente interaccionante, o, aquellas otras partículas de materia no bariónica (materia oscura caliente) que, de acuerdo con algunas teorías, fue creada en las primeras fases del BB y sobrevive hasta el presente en número suficiente como para contribuir de forma significativa a la densidad actual del Universo. El actor principal para aquella materia era el neutrino con una masa en reposo de unos 10 eV., que es 1/500 000 la masa del electrón.

    También nos hablaron de materia oscura fría compuesta por axiones, fotinos y agujeros negros primordiales (de baja masa). Sin embargo, ninguno de los modelos de la materia oscura caliente o de la materia oscura fría han resultado ser ciertos y, la búsqueda continúa, aunque ya se han oído algunas voces que ponen en entredicho la existencia de tal materia oscura.

    Pero, ciñéndonos al artículo de arriba, me inclino por explosiones de estrellas masivas (abundantes en el lugar) en supernovas que inundan el espacio circundante con la energía liberada (en su mayor parte en forma de neutrinos y 1% en energía cinética de gas expulsado).

    Está claro que la región es rica en partículas atómicas que viajan a través del espacio a velocidades próximas a la de la luz. Los protones (núcleos de hidrógeno) forman alrededor del 90% de los rayos cósmicos, y las partículas alfa (núcleos de helio) la mayor parte del resto. Los núcleos más pesados son muy raros. También están presentes en los rayos cósmicos un pequeño número de electrones, positrones, antiprotones, neutrinos y rayos gamma.

    Los rayos cósmicos tienen energías extremadamente altas, entre 10 exp.8 y 10 exp. 20 eV, que son el producto de su velocidad y su masa. Continuamente están bombardeando la Tierra, si bien los rayos cósmicos primarios raramente alcanzan la superficie, ya que colisionan con los átomos de la atmósfera terrestre. Las colisiones producen rayos cósmicos secundarios, que forman un chaparrón de rayos cósmicos.

    Pero, como en tantas otras cosas del Universo, el origen de los rayos cósmicos es por el momento incierto. La mayoría de los núcleos primarios más ligeros se piensa que son el resultado de colisiones entre núcleos más pesados al viajar desde su fuente. Las supernovas pueden explicar las energías medias y bajas observadas en los rayos cósmicos. El origen de las energías más altas es desconocido, aunque algunas posibles fuentes son los quasars y las galaxias Seyfert.

    A todo esto, tenemos que pensar en el ingente flujo de partículas atómicas procedentes de la corona de las estrellas masivas ahí presentes en el centro de nuestra Galaxia y que consisten en electrones y protones y, en menor medida, en núcleos de elementos como el helio. A medida que el gas se expande por el espacio lleva con él líneas de campo magnético, que forman patrones espirales y rotan alrededor de las estrellas emisoras a velocidades superiores a los 50 km/s y a distancias de unos pocos radios de la estrella y, si como en este caso, el lugar está plagado de estrellas masivas, todo está dispuesto para que, el maremágnum de energías y electromagnetismo esté servido, con lo cual, los fenómenos que ahí se puedan dar, son totalmente impredecibles.

    Bueno, como siempre me ocurre, de una cosa me paso a la otra y no acabo nunca. Perdonad la extensión.

    Un saludo amigos.

  3. José Luis

    El artículo es estupendo y el comentario de Emilio también.
    Esto es una maravilla. Gracias a Manuel y a Emilio.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *