NASA reproduce un bloque básico de la vida en el laboratorio
Escrito por Kanijo en Astrobiología, Biología, QuímicaCientíficos de la NASA que estudian el origen de la vida han reproducido el uracilo, un componente clave en nuestro material hereditario, en el laboratorio. Descubieron que una muestra de hielo que contenía pirimidina expuesta a radiación ultravioleta bajo condiciones similares a las del espacio producía este ingrediente esencial para la vida.
La pirimidina es una molécula en forma de anillo hecha de carbono y nitrógeno y es la estructura básica del uracilo, parte de un código genétido basado en el ácido ribonucleico (ARN). El ARN es clave para la síntesis de proteínas, pero desempeña muchos otros papeles.
“Hemos demostrado por primera vez que podemos crear uracilo, un componente del ARN, no biológicamente en un laboratorio bajo las condiciones que encontramos en el espacio”, dijo Michel Nuevo, científico investigador en el Centro de Investigación Ames de la NASA en Moffett Field, California. “Estamos demostrando que estos procesos de laboratorio, en los que simulamos lo que ocurre en el espacio exterior, pueden crear un bloque básico fundamental usado por los organismos vivos de la Tierra”.
Nuevo es el autor principal de un artículo de investigación titulado “Formation of Uracil from the Ultraviolet Photo-Irradiation of Pyrimidine in Pure Water Ices”, publicado el 1 de octubre de 2009 en Astrobiology vol. 9 no. 7.
Los científicos de Ames de la NASA han estado simulando los entornos que se encuentran en el espacio interestelar y en el Sistema Solar exterior durante años. A lo largo de este tiempo, han estudiado una clase de compuestos ricos en carbono, conocidos como hidrocarburos aromáticos policíclicos (PAHs), los cuales han sido identificados en meteoritos, y son los compuestos ricos en carbono más comunes observados en el universo. Los PAHs normalmente son estructuras anilladas de seis átomos de carbono que recuerdan a hexágonos fusionados.
La pirimidina también se ha encontrado en meteoritos, aunque los científicos aún no saben su origen. Puede ser similar a los PAHs ricos en carbono, en los que puede producirse en el estallido final de una estrella gigante roja moribunda, o formarse en las densas nubes de gas y polvo interestelar.
“Las moléculas como la pirimidina tienen átomos de nitrógeno en sus estructuras de anillo, lo que las hace bastante débiles. Como molécula poco estable, es más susceptible a la destrucción por radiación, en comparación con sus homólogos que no tienen nitrógeno”, dijo Scott Sandford, investigador de ciencia espacial en Ames. “Queríamos comprobar si la pirimidina puede sobrevivir en el espacio, y si puede sufrir reacciones que a su vez la conviertan en una especie orgánica más compleja, tal como la nucleobase uracilo”.
En teoría, los investigadores pensaron que si las moléculas de pirimidina podían sobrevivir lo suficiente para migrar en las nubes de polvo interestelar, podrían ser capaces de protegerse de la destrucción por radiación. Una vez en las nubes, la mayor parte de las moléculas se congelan en granos de polvo (muy similar a la mezcla de tu aliento cuando se condensa en una ventana fría durante el invierno).
Estas nubes son lo bastante densas para apantallar gran parte de la radiación espacial que las rodea, ofreciendo por tanto cierta protección a las moléculas de su interior.
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| Estructuras moleculares de la pirimidina y el uracilo. |
Los científicos comprobaron sus hipótesis en el Laboratorio Astroquímico de Ames. Durante su experimento, expusieron la muestra de hielo que contenía pirimidina a la radiación ultravioleta bajo condiciones espaciales, incluyendo vacío, temperaturas extremadamente bajas (aproximadamente -171 grados C), y radiación hostil.
Encontraron que cuando la pirimidina se congelaba en el hielo de agua, es mucho menos vulnerable a la destrucción por radiación. En lugar de destruirse, muchas de las moléculas tomaban nuevas formas, tales como el componente del ARN uracilo, el cual se encuentra en la composición genética de todos los organismos vivos de la Tierra.
“Estamos tratando de abordar los mecanismos del espacio que forman estas moléculas. Considerando lo que produjimos en el laboratorio, la química del hielo expuesta a radiación ultravioleta puede ser un vínculo importante entre lo que pasa en el espacio y lo que cayó en la joven Tierra en desarrollo”, comenta Stefanie Milam, investigadora en NASA Ames y coautora del artículo de investigación.
“Nadie entiende realmente cómo empezó la vida en la Tierra. Nuestros experimentos demuestran que una vez formada la Tierra, muchos de los bloques básicos de la vida probablemente estaban presentes desde el inicio. Dado que estamos simulando condiciones astrofísicas universales, es probable que lo mismo suceda cada vez que se forma un planeta”, explicó Sandford.
Miembros adicionales que ayudaron a llevar a cabo la investigación y son coautores del artículo incluyen a Jason Dworkin y Jamie Elsila,dos científicos de NASA en el Centro de Vuelo Espacial Goddard de la NASA en Greenbelt, Maryland.
Autor: Ruth Dasso Marlaire
Fecha Original: 5 de noviembre de 2009
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La Investigación llevada a cabo por estos científicos y sus resultados, no hacen más que confirmar que, las leyes del Universo son las mismas en todas las regiones del Cosmos por muy lejanas que estas se puedan encontrar, allí estará presente la materia que lo conforma y, de entre todos los elementos, para el caso que nos ocupa, destacaremos eso que se ha dado en llamar CHON (Carbono, Hidrógeno, Oxígeno y NItrógeno) que, en el medio adecuado…puede hacer que surja lo que conocemos por vida.
Todos tenemos en mente el experimento de Miller guiado por Harol Urey, y, ha pasado mucho tiempo ya desde entonces, con lo que, los científicos de hoy, no sólo saben más y tienen más medios, sino que, además, tienen a su disposición una tecnología inimaginable en tiempos pasados y, el resultado obtenido en este experimento no me sorprende nada, toda vez que, es un resultado acorde al planteamiento y a los medios dispuestos para ello. En definitiva el resultado a un escenario dispuesto a imagen y semejanza de la Naturaleza del pasado.
Las atmósferas de los planetas vecinos, y, las temperaturas que en ellos reinan, no son precisamente las más idóneas para que la vida germine en ellos. Sin embargo, en algún que otro satélite, como es el caso de la luna de Júpiter, Europa que constituye un mundo completamente helado, aunque debajo de la superficie
(así se cree) podría existir un océano de agua no tan fría y calentada gracias a la influencia de las mareas de Júpiter ¿quién podría asegurar que allí, en presencia de agua líquida, no podría haber alguna forma de vida?
Titán, con una atmósfera de metano y nitrógeno y en cuya superficie podría haber nitrógeno líquido y compuestos orgánicos sólidos, lo que también se puede decir de Tritón el satélite de Neptuno. Así que, son tres satélites que podrían (es concebible) tener alguna forma de vida.
La radiación ultravioleta incidiendo sobre esos materiales (creo) es el agente, junto con el agua, que hace posible el surgir de la vida en sus formas más elementales, el resto, es trabajo de la evolución y de la adaptación al medio y, todo eso, como pasó en la Tierra, lleva miles de millones de años.
Me gustaría hablar aquí de todos los aspectos biológicos y químicos implicados en el proceso de que la materia “inerte” se eleve hasta la materia viva pero, estoy en horas de trabajo y, aunque soy mi propio jefe, los recursos ante la Hacienda Pública y el TRibuinal Económico Administrativo no se hacen sólos.
Un saludo amigos.
Noticia de transcendental importancia, porque en la estructura del agua todavía falta encontrar mucho mas vinculado con la existencia que excede la vida animal.
“En el principio está el agua” Tales de Mileto
El agua, sí, el agua tal como la conocemos, es vida, aún sin comprender, pero como hacia allá vamos a partir de evidencias obtenidas en diversos laboratorios que muestran un comportamiento propio de la vida.
El alma del hombre se parece al agua:
de los altos cielos a la tierra baja para, nuevamente,
con ligeras alas, en eterna danza,
tornar otra vez a esta tierra ingrata.
Cuando de alta roca con estruendo rueda,
el puro manantial brioso se despeña,
con hirviente curso que el contorno vela,
hacia el hondo valle que allá abajo espera.
Entre huraña espuma las peñas rebasa,
que a su paso oponen inútil muralla,
Y en gradual descenso al fondo se lanza.
Sobre un manso cauce el prado recorre
Y en su liso espejo, llegada la noche,
se miran los astros que esmaltan el cielo.
Rival de sus ondas y a la par amante,
es el viento leve, voluble, inconstante,
que alborota y peina, todo a un mismo tiempo,
Su trenza espumante.
¡Oh alma del hombre, como al agua te asemejas!
¡Destino del hombre como al viento recuerdas!
Johann Wolfgang von Goethe
No será necesario mucho tiempo más para llegar al entendimiento.
“Cualquier lugar donde hay agua líquida, hay vida.” Alfred McEwen
Las sucesivas etapas se conforman a partir asociaciones, tal ocurre en el mundo atómico, la molécula de agua es la proto célula del mundo biológico conocido.
Masaru Emoto en su libro MENSAJES DEL AGUA nos muestra unas magnificas imágenes de agua cristalizada, que se conforman a pensamientos y emociones que evidencia como los seres Humanos, el Agua y el Universo, se encuentran conectados.
Mas al respecto, en el artículo EL AGUA PROTOCELULA, en el blog al que se accede,pinchando a mi nombre,
Masaru Emoto es un estafador y un charlatan que tiene tanta relacion con lo tratado en esta noticia como un huevo y una castaña.
Pero vamos, viendo el pabulo que le das a muchas absurdeces en tu blog no me extraña que escribas algo asi o que pretendas tergiversar resultados de laboratorio para dar un viso de realidad a tanta charlataneria.
Agua, fuego, tierra y aire… O era metal, madera, fuego, aire y agua? Ah, y el éter, claro… Retrocedamos más de 20 siglos… En fin…
Sobre el tema que plantea Emilio Silvera, me gustaría añadir la pregunta del “¿por qué?”, sin otra pretensión que la de esclarecer este proceso bioquímico tan extraño como es la vida.
Parece como si este universo estuviera dispuesto precisamente para ello, para la vida. Y no hablo de diseño inteligente, sino de universo inteligente, tal y como afirma en su libro homónimo James Gardner:
“La vida, la inteligencia y el Universo no son cosas separadas, sino aspectos diferentes de un mismo fenómeno.”
Por resumir injustamente lo que dice Gardner, sería algo así como que las variables físicas que han dado lugar a este universo, forman parte de un complejo programa que subyace en su fondo, y del que la vida y la inteligencia son partes de un proceso “computacional” intrincado en la misma física del cosmos, cuyo propósito es reproducirse.
Leí este libro hace tiempo, y sus planteamientos son, cuando menos, muy interesantes.
Un saludo, y felicidades por el blog.