Los astrónomos han observado lo que parecen ser dos de los primeros y más primitivos agujeros negros conocidos. El descubrimiento, basado en gran parte en observaciones del Telescopio Espacial Spitzer, proporcionará una mejor comprensión de las raíces del universo, y cómo aparecieron las primeras estrellas, galaxias y agujeros negros.
“Hemos hallado lo que probablemente son quásares de primera generación, nacidos en un medio libre de polvo y en las primeras etapas de la evolución estelar”, dice Linhua Jiang de la Universidad de Arizona en Tucson. Jiang es el autor principal de un artículo que anuncia los hallazgos en el ejemplar del 18 de marzo de Nature.
Los agujeros negros son descomunales distorsiones del espacio y el tiempo. Las más masivos y activos moran en los núcleos de las galaxias, y normalmente están rodeados por estructuras, en forma de rosquilla, de polvo y gas que alimentan y sostienen el crecimiento de los agujeros. Estos hambrientos agujeros negros supermasivos son conocidos como quásares.
A pesar de lo sucio y descuidado que es actualmente nuestro universo, los científicos creen que los inicios del mismo no tuvieron polvo – lo que les dice que los quásares más primitivos deberían también estar libres del mismo. Pero nadie había visto tales quásares inmaculados – hasta ahora. Spitzer ha indentificado dos – los más pequeños registrados – a unos 13 000 millones de años luz de distancia de la Tierra. Los quásares, conocidos como J0005-0006 y J0303-0019, fueron desvelados primero en luz visible usando datos del Estudio Digital del Cielo Sloan (SDSS). Este equipo, que incluía a Jiang, estuvo liderado por Xiaohui Fan, coautor del reciente artículo de la Universidad de Arizona. El Observatorio de Rayos-X Chandra de la NASA también había observado rayos-X procedentes de uno de los objetos. Los rayos-X, luz ultravioleta y luz óptica salen de los quásares cuando el gas que los rodea es absorbido por ellos.
“Los quásares emiten una enorme cantidad de luz, haciéndolos detectables literalmente al borde del universo observable”, dijo Fan.
Cuando Jiang y sus colegas se prepararon para observar J0005-0006 y J0303-0019 con Spitzer entre 2006 y 2009, sus objetivos no se diferenciaban mucho del grupo de quásares comunes. Spitzer midió luz infarroja procedente de los objetos junto a otros 19, todos pertenecientes a la clase de los quásares más lejanos conocidos. Cada quásar está anclado por un agujero negro supermasivo que pesa más de 100 millones de soles.
De los 21 quásares, J0005-0006 y J0303-0019 carecían de las señales características de polvo caliente, según mostraron los datos de Spitzer. La visión infarroja de Spitzer hace que el telescopio sea perfecto para detectar el brillo templado del polvo que ha sido calentado por los agujeros negros.
“Pensamos que estos primeros agujeros negros se formaron aproximadamente en la época en que se formaba el polvo en el universo, menos de 1000 millones de años tras el Big Bang”, dijo Fan. “El universo primigenio no contenía moléculas que pudiesen coagularse para formar polvo. Los elementos necesarios para este proceso se generaron y bombearon al universo posteriormente por las estrellas”.
Los astrónomos también observaron que la cantidad de polvo caliente en un quásar aumenta con la masa de su agujero negro. Cuando crece el agujero negro, el polvo tiene más tiempo para materializarse a su alrededor. Los agujeros negros en los núcleos de J0005-0006 y J0303-0019 tienen las menores masas conocidas de los inicios del universo, indicando que son especialmente jóvenes y están en una etapa en la que aún no se había formado polvo a su alrededor.
Autor: Whitney Clavin 818-354-4673
Fecha Original: 17 de marzo de 2010
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¡Mil millones de años tras el Big Bang! Verdaderamente es asombroso lo que nuestro ingenio e imaginación pueden conseguir. Donde no podemos llegar físicamente, nuestra mente se transporta por medio de ingenios tecnológicos y nos trae aquellas imágenes y datos que necesitamos conocer.
Las perspectivas de futuro para el conocimiento del Universo son grandes, y, la muestra (las muestras) están pululando por ahí afuera en forma de la Casini, Huygens, Spirit, SOHO, GAIA, ALMA, Hubble, Spitzer y un sin fin de proyectos que nos están acercando a ese universo (lejano o cercano) que durante milenios fue un misterio y que ahora, gracias a estos ingenios espaciales, son regiones cotidianas y objetos familiares.
Gracias al uso de ancho de banda mayores, a la incorporación a la redes de los grandes telescopios milimétricos, a la introducción de correcciones atmósféricas a la fase interferométrica y a la mejora de la calibración y del funcionamiento de los telescopios actuales, será posible en el futuro cercano empujar la sensibilidad de las observaciones de VLBI a 86 GHz al límite del mjy. Con esta sensibilidad, podrá estudiarse tanto la emisión compacta no térmica como la térmica, que se hace dominante a frecuencias altas.
No sólo eso: los primeros pasos para la realización de observaciones de VLBI a 147 y 215 GHz se están dando ya hoy en día. La incorporación en el futuro de telescopios muy sensibles a esas longitudes de onda como ALMA (con todas las antenas en fase) permitirá alcanzar una resolución angular inimaginable (¡mejor que 20 microsegundos de arco!) y bajar la sensibilidad hastra la decena de los miliJankies, permitiendo la detección de regiones ultracompactas en los núcleos de los ANs. En particular, para las fuentes más cercanas como SgrA, permitirá estudiar la distorsión de las imágenes y los efectos de la relatividad general en la vecindad de los agujeros negros.
¡Quién pudiera estar aquí en ese futuro que se nos hecha encima!
pero esto tambien indica que los agujeros negros fueron primero que las galaxias. ya que (segun el estudio) las moleculas de materia todavia no se agrupaban.
esta raro que formo el agujero negro?
““Los quásares emiten una enorme cantidad de luz, haciéndolos detectables literalmente al borde del universo observable”.
Al leer esto, uno cae en la cuenta de que los descubrimientos astronómicos producidos en las primeras décadas del siglo XX modificaron de raiz la imagen que se tenía del Universo como algo estático. En estos años, Harlow Shapley dio fundamento a la astronomía galáctica, desterrándo los últimos vestigios que aún quedaban del vetusto sistema tolemaico.
Con Shapley, el Universo aumentó considerablemente sus dimensiones. Pero aún tenía que crecer de forma desmesurada después de que Edwin Hubble demostrara no sólo la existencia de otras galaxias. sino que estas se alejaban de nosotros.
A partir de esta fundamental idea de un Universo en nexpansión, las aporetaciones a la Cosmología se han ido sucediendo a un ritmo trepidante y, para comprobarlo, ahí está el artículo que arriba nos ponen y que nos habla de:
““Hemos hallado lo que probablemente son quásares de primera generación, nacidos en un medio libre de polvo y en las primeras etapas de la evolución estelar.”
En verdad, se suceden los hallazgos sensacionales y maravillosos que nos hablan de un Universo de cuya diversidad y riqueza, cada día que pasa, nos tenemos que asombrar, ya que, por mucha que sea nuestra imaginación hay veces en las que la propia realidad de los descubrimientos las sobrepasa: Agujeros negros negros primitivos nacidos en un medio exento de polvo, mundos con ríos de metano… ¿Hasta dónde podremos llegar? Si ya estamos en los confines del Universo observable, espero que lo que podamos encontrar con los nuevos telescopios del futuro, sean más bellas galaxias y nuevos mundos.
Claro que, todos estos nuevos descubrimientos nos ponen ante un nuevo replanteo de muchas de las ideas que, sobre ciertas cuestiones teníamos. Y, desde luego, cada vez tenemos más claro que, tendremos que replantearnos el problema de la formación de las grandes estructuras que, a gran escala, existen en el Universo y que, como una cuestión central, debe responder la Cosmología.
Ésta no ha podido explicar aún de un modo satisfactorio por qué la materia cósmica está agrupada en galaxias, ni tampoco por qué las galaxias se encuentran en cúmulos y supercúmulos galácticos, y menos aún por qué entre éstos se disponen de formidables “burbujas de Hubble”.
Claro que, para explicar el problema de la formación de estas grandes extructuras a gran escala en el Universo, echamos mano de la misteriosa “materia oscura” que, de alguna manera (como las dimensiones enrolladas y compactadas de la Teoría de Kaluza-Kleim) venía a zanjar un espinoso tema que no tenía explicación.
Pero, tenemos que ser sensibles al modo de actuar de los astrónomos y científicios relacionados con el tema del Cosmos, ya que, sin lugar a ninguna duda, ellos, están haciendo todo lo que pueden y, no podemos pretender que la vastedad “infinita” de un Universo en expansión que ni hemos podido llegar a medir, se pueda explicar en unos pocos miles de millones de años que llevamos mirando hacia las estrellas que, por otra parte, se encuentran en galaxias situadas (no pocas veces) a miles de millones de años-luz de la Tierra).
Platón, Pitágoras, Demócrito, Tales de Mileto, Aristóteles, Aristarco de Samos, Arquitas de Tarento, Empédocles, y tantos otros (la lista sería interminable), tenían su mente para deducir y transormar en pensamientos todo aquello que podían observar en la Naturaleza. Eran los filósofos naturales que se fijaban en los fenómenos observados en la Naturaleza y, a partir de su lógica y su razón, poder determinar lo que sus sentidos les dictaba. Y, a decir verdad (a pesar de sus -por otra parte- lógicos errores) no tuvieron mal tino en señalar el camino hacia el futuro: átomos, elementos, otros mundos, todo es la misma cosa. Esas fueron algunas de las predicciones que nos han traído hasta el momento presente.
Ahora, con el Spitzer y tantos otros ingenios, la Humanidad, cuenta con su ingenio más evolucionado que aquellos que antes nombraba y, además, con estos apéndices artificiales que nos pueden transportar a cientos de miles de millones de kilómetros de nuestro habitat para contarnos lo que por ahí fuera está ocurriendo y, sobre todo, lo que ocurrió que, es la mejor manera de saber lo que pasa hoy.
Menos mal que nunca lo sabremos todo. Cuando abrimos una puerta cerrada para entrar y coger un nuevo conocimiento, lo único que conseguimos es tener una nueva herramienta (llave) para poder tratar de abrir otras muchas puertas cerradas en cuyos dinteles cuelgan los letreros de: Materia y energía oscura, los océanos de Higgs, la masa de las partículas, la energía de vacío, el material exótico, otras más altas dimensiones, y, soñadas teorías que, de una vez por todas nos explique el Universo entero y que, de una vez por todas, unifiquen las dos teorías más impportantes de la Física: La Relatividad General con la Mecánica cuántica. ¿”Veremos por fín juntos a PLankc Einstein”?
Hasta luego amigos.
Aquí lo que se pone de manifiesto es como en el universo conviven épocas diferentes a la vez. Nos llegan y nos alteran en el presente radiaciones de 13.000 millones de años atrás, esto hace que el universo forme un único sistema coherente y ‘homogéneo’. Sin esta unidad habría que hablar de dosversos y si están realmente aislados no podríamos poner un nombre al global de la naturaleza, por lo tanto no tiene sentido hablar de multiversos ya que ese gran metaverso al estar relacionadas todas sus partes forman un universo.