Big Bang

El Big Bang fue el inicio del universo que conocemos, dicen la mayor parte de los científicos. Pero, ¿fue el inicio?, y ¿será el final?

Una descripción popular del joven universo es un único Big Bang, después del cual el espacio se hinchó rápidamente como una burbuja gigante. Pero otra teoría propone que vivimos en un universo de 11 dimensiones, donde todas las partículas están compuestas por diminutas cuerdas vibrantes. Esto podría crear un universo obligado a un ciclo de Big Bangs y Big Crunchs, repetidos en un blucle.

Aún está por ver qué escenario está más cerca de la verdad, pero los científicos dicen que nuevos experimentos que están ahora en proceso podrían proporcionar pronto más respuestas.

El Big Bang

De acuerdo con la Teoría del Big Bang, el universo comenzó siendo extremadamente denso y caliente. Hace alrededor de 14 000 millones de años, el propio espacio se expandió y enfrió, permitiendo finalmente la formación de átomos y que se agruparan para formar las estrellas y galaxias que vemos hoy.

En esto, la mayor parte de los científicos concuerdan.

“Diría que hay un 100% de consenso, en realidad”, dice el físico de partículas de la Universidad de Pennsylvania Burt Ovrut, sobre la teoría del Big Bang. “Hay una abrumadora evidencia – todas las predicciones son ciertas”.

Por ejemplo, esta teoría predice que el universo actual estaría lleno de una omnipresente luz dejada por el Big Bang. Este resplandor, conocido como radiación del fondo de microondas cósmico, se descubrió en 1964, casi 20 años después de que se hubiese predicho.

No obstante, qué sucedió en el momento exacto, y que pasó inmediatamente después, está abierto al debate.

Una burbuja gigante

Una idea predominante que conecta los puntos entre el Big Bang y el universo que vemos hoy es la conocida como inflación. Esta es la idea de que durante los, aproximadamente, primeros 10-34 segundos (0,0000000000000000000000000000000001 segundos), el universo sufrió una expansión exponencial, duplicando su tamaño al menos 90 veces. Durante esta etapa inicial, la materia estaba en un estado muy distinto al actual.

Esta teoría podría explicar algunos de los principales obstáculos propuestos por el Big Bang: ¿Por qué el universo parece mayormente plano, con aproximadamente la misma cantidad de materia dispersa igualmente en todas las direcciones?

“Si imaginas que la materia estaba en un estado diferente en los inicios del universo, cambia toda la historia”, dijo Andreas Albrecht, físico teórico de la Universidad de California en Davis y uno de los precursores de la inflación. “La física puede crear esa suavidad por ti. La inflación también lo hace plano. Todo encaja maravillosamente en esta historia contada por la inflación”.

Pero Albrecht y otros admiten que la teoría no explica aún todo el cuadro.

“La inflación es, con facilidad, la teoría más popular en la cosmología”, dijo el físico teórico Neil Turok, director del Instituto Perimeter para Física Teórica en Ontario, Canadá. “Es una buena teoría, pero tiene algunos puntos débiles. No puede describir el momento del Big Bang”.

La teoría del Big Bang ve al universo iniciándose a partir de una singularidad – un concepto matemático de temperatura y densidad infinitas empaquetadas en un único punto del espacio. Pero los científicos no creen que esto sea lo que sucedió realmente.

“Realmente no sería infinito”, explica el físico Paul Steinhardt, director del Centro Princeton para Ciencia Teórica en la Universidad de Princeton en Princeton, Nueva Jersey, y otro arquitecto de la inflación. “Infinito simplemente significa que las matemáticas colapsan. Es una afirmación de que no deberías haber extrapolado tus ecuaciones tan lejos, debido a que te estallan en la cara”.

Ni la teoría del Big Bang ni la teoría inflacionaria pueden describir lo que sucedió en ese momento.

Y la inflación tiene otros problemas, para algunas personas. Debido a las fluctuaciones cuánticas, distintas partes del universo podría inflacionar a distintos ritmos, creando “universos burburja” que son mucho mayores que otras regiones. Nuestro universo puede ser uno dentro de un multiverso, donde reinan distintas escalas y leyes de la física.

“Esto significa que todo y nada de lo que pueda suceder, sucederá”, dijo Steinhardt a SPACE.com. “Por lo que, básicamente, todo podría ser una predicción de la inflación. Para mi esto es un problema fundamental y no sabemos cómo librarnos de él”.

Otros dicen que aunque la inflación puede que aún no esté completa, aún así es lo más útil que tenemos para describir el origen del universo.

“Incluso si todas las cosas son posibles, resultaría que algunas cosas son mucho más posibles que otras, y aún podrías hacer una predicción”, dice Albrecht. “El verdadero entusiasmo para mi, es que hay tantos datos que apoyan la inflación que realmente parece que merece la pena pensar en estas preguntas”.

Ciclos and ciclos

En 2001, Steinhardt y Turok propusieron una idea conocida como modelo cículo, basada en un concepto anterior llamado universo ekpirótico que habían ideado junto a Ovrut.

En este escenario, el universo pasa por una secuencia sin fin de “bangs” y “crunchs” – es decir, periodos de expansión seguidos de periodos de contracción. En cada transición, el universo tendría una temperatura y densida finita, en lugar del infinito de la singularidad, y la expansión y contracción serían relativamente lentas, en oposición a la rápida expansión exponencial propuesta por la inflación.

La idea se basa en la Teoría M, una versión de la Teoría de Cuerdas que sugiere que toda partícula es, de hecho, un diminuto bucle de cuerda cuyo patrón de vibración determina qué tipo de partícula será. No obstante, la Teoría M requiere que el universo tenga 11 dimensiones. Hasta el momento, sólo podemos detectar cuatro – tres espaciales y una temporal. Pero puede que haya otras siete ocultas, según dicen sus defensores.

Los científicos llaman brana a la parte de cuatro dimensiones visible del universo, y sugieren que pueden existir otras branas de cuatro dimensiones dentro de este espacio de 11 dimensiones.

“Si se tiene otra brana en dimensiones superiores, es extremadamente probable que se mueva e impacte con con la nuestra”, dice Ovrut. “Tienes una brana con la estructura exacta de nuestro mundo real, y otras branas que probablemente impactarán con la nuestra, y toda la energía de los universo en colisión entraría en juego. Oye, eso me suena mucho a un Big Bang”.

Los defensores de la idea dicen que ofrece una emocionante forma de abordar el tema de qué desencadenó el Big Bang, y evita algunos de los problemas de la inflación.

“En la teoría cíclica no sólo describes el último estallido, sino también los anteriores”, explica Turok. “Es una descripción mayor, más completa y esperemos que más consistente lógicamente”.

Pero otros investigadores dicen que el modelo cíclico no han llegado lo bastante lejos para ofrecer una alternativa real a la inflación.

“La inflación tiene problemas cuando tratas de hacer que funcione a gran escala, pero no creo que los cíclicos hayan trabajado realmente tan duro para hacer que funcione mejor”, dice Albrecht. “Creo que tienen las manos llenas de problemas técnicos”.

Probando los modelos

Afortunadamente, los científicos puede que no tengan que esperar mucho para saber qué teoría es mejor. Los modelos hacen predicciones diferentes sobre ciertos aspectos del universo que hoy puede medirse.

Por ejemplo, la inflación podría haber creado ondas gravitatorias – distorsiones del espacio-tiempo provocadas por la gravedad – que deberían ser observables.

Algunos nuevos instrumentos, como el satélite Planck lanzando en 2009, y un instrumento conocido como polarímetro que está siendo construido en el Telescopio del Polo Sur en la Antártica, podrían medir esas ondas.

“Si observáramos esas ondas gravitatorias, acabarían con las teorías cíclicas ekpiróticas de rebote”, dice Steinhardt. “Sería muy consistente con la idea de inflación”.

Sin embargo, no encontrar las ondas no sería un golpe fatal para ninguna teoría, dado que algunas versiones de la inflación no requieren ondas gravitatorias. Sea cual sea el caso, sería apasionante, dicen los científicos.

“La calidad de los datos astronómicos se está disparando”, dice Albrecht. “Probablemente se recopilarán los datos en los próximos cinco a diez años, y veremos qué pasa”.


Autor: Clara Moskowitz
Fecha Original: 19 de marzo de 2010
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13 Respuestas a “El Big Bang: Una teoría sólida, pero siguen los misterios”
  1. “En este escenario, el universo pasa por una secuencia sin fin de “bangs” y “crunchs” – es decir, periodos de expansión seguidos de periodos de contracción. En cada transición, el universo tendría una temperatura y densida finita, en lugar del infinito de la singularidad, y la expansión y contracción serían relativamente lentas, en oposición a la rápida expansión exponencial propuesta por la inflación.

    La idea se basa en la Teoría M, una versión de la Teoría de Cuerdas que sugiere que toda partícula es, de hecho, un diminuto bucle de cuerda cuyo patrón de vibración determina qué tipo de partícula será. No obstante, la Teoría M requiere que el universo tenga 11 dimensiones. Hasta el momento, sólo podemos detectar cuatro – tres espaciales y una temporal. Pero puede que haya otras siete ocultas, según dicen sus defensores.

    Los científicos llaman brana a la parte de cuatro dimensiones visible del universo, y sugieren que pueden existir otras branas de cuatro dimensiones dentro de este espacio de 11 dimensiones”.

    Lo mismo daría leer cualquier otra parte del artículo que, en realidad nos viene a decir lo poco que aún sabemos de lo que realmente pudo pasar en ” aquellos primeros momentos” y, aparte de la certeza que hemos podido conseguir en el saber de la evolución de los átomos y de las estrellas y de que el Big Bang es el Modelo más aceptado y el que más concuerda con las observaciones que hasta ahora hemos podido realizar, la verdad es que, seguros, lo que se dice seguros, no lo estamos de casi nada.

    Eso sí, de la evolución de la materia en el interior de las estrellas y mediante las explosiones de supernovas hacemos un viaje que nos lleva desde el Hidrógeno al Helio, Litio, Carbono, Nitrógeno, Oxígeno, Sodio, Magnesio, Aluminio, Silicio, Azufre, Cloro, Argón, Potasio, Titanio, Hierro, Cobalto, Niguel Cobre, Cinc, Torio o Uranio. De estos materiales están hechos los mundos y también nosotros de muchos de ellos pero, la certeza no está ni en el big bang ni tampoco en el big crunch, en realidad no sabemos en qué clase de Universo estamos y, sólo podemos especular.

    En realidad La baja densidad media de materia en el universo significa que si agregáramos material en estrellas o galaxias, deberíamos esperar que las distancias medias entre objetos fueran enormes.El universo visible contiene sólo:

    1 átomo por metro cúbico

    1 Tierra por (10 años luz)³

    1 Estrella por (10³ años luz)³

    1 Galaxia por (10⁷ años luz)³

    1 “Universo” por (10¹⁰ años luz)³

    El cuadro expresa la densidad de materia del universo de varias maneras diferentes que muestran el alejamiento que cabría esperar entre los planetas, estrellas y galaxias. No debería sorprendernos que encontrar vida extraterrestre sea tan raro. Por otra parte, la densidad de materia del Universo no parece que pueda hacer posible el Big Crunchs.

    No pocas veces podemos leer como “doctos” licenciados dicen que ellos conocen lo que es el Universo, por ejemplo, o lo que pasó en los primeros tres minutos a partir de lo que llamamos Big Bang. En realidad, se están refiriendo a que tienen un modelo del Universo temprano, y que este mo0delo encaja con los resultados que hasta el momento hemos obtenido mediante experimentos y observaciones.

    No siempre este modelo científico es una fiel imagen de la realidad. Los átomos y las moléculas que componen el aire que respiramos, por ejemplo, se pueden describir en términos de un modelo en el que imaginamos cada partícula como si fuera una pequeña esfera perfectamente elástica, con todas las pequeñas esferas rebotando unas contra otras y contra las paredes del recipiente que las contiene.

    Esa es la imagen mental, pero es sólo la mitad del modelo; lo que lo hace modelo científico es describir el modo como se mueven las esferas y rebotan unas contra otras mediante un grupo de leyes físicas, escritas en términos de ecuaciones matemáticas. En este caso, éstas son esencialmente las leyes del movimiento descubiertas por Newton hace más de trescientos años. Utilizando estas leyes matemáticas es posible predecir, por ejemplo, que le pasará a la presión ejercida por un gas si se aplasta hasta la mitad de su volumen inicial. Si hacemos el experimento, y, el resultado que se obtiene encaja con la predicción del modelo, este será un buen modelo.

    De hecho, todos los modelos científicos tienen aplicabilidad limitada. Ninguno de ellos es “la verdad “. Cuando un científico afirma, por ejemplo, que el núcleo de un átomo está compuesto por partículas denominadas protones y neutrones, lo que en realidad debería decir es que el núcleo de un átomo se comporta, bajo determinadas circunstancias, como si estuviera formado de protones y neutrones. Los mejores científicos toman el “como sí “, pero entienden que sus modelos son, efectivamente, sólo modelos; científicos menores a menudo olvidan esta diferencia crucial.

  2. Esta ahora ampliamente aceptado que el Universo donde habitamos surgió a partir de una singularidad con densidad y energía “infinitas“ que dio lugar a una bola de fuego caliente y densa a la que llamamos Big Bang. En los años veinte y treinta, los astrónomos descubrieron por primera vez que nuestra Galaxia es simplemente una isla de estrellas dispersa entre muchas galaxias similares, y que grupos de estas galaxias se están apartando las unas de las otras a medida que el espacio se expande.

    Esta idea del Universo en expansión fue realmente predicha por la teoría general de la relatividad de Einstein, terminada en 1916 pero no se tomó en serio hasta que los observadores hicieron sus descubrimientos. Cuando se tomó en serio los matemáticos descubrieron que las ecuaciones describían exactamente el tipo de expansión que observamos, con la implicación de que si las galaxias se van alejando con el tiempo entonces deberían haber estado más juntas en el pasado, y hace mucho tiempo toda la materia en el Universo debería estar acumulada en una densa bola de fuego.

    Es la combinación de la teoría y de la observación la que hace que la idea del Big Bang sea tan convincente; en los años sesenta llegó una clara evidencia, con el descubrimiento de un siseo débil de ruido de radio, la radiación cósmica de fondo, que viene de todas las direcciones del espacio y se interpreta como la radiación restante del mismo Big-Bang.

    Como la expansión del Universo, la existencia de esta radiación de fondo fue predicha por la teoría antes de ser observada experimentalmente. A finales del siglo XX, la combinación de teoría y observaciones había establecido que el tiempo que ha pasado desde el Big Bang es de unos 14 mil millones de años, y que existen cientos de miles de millones de galaxias como la nuestra dispersas de un extremo al otro del Universo en expansión.

    La pregunta a la que se están enfrentando ahora los cosmólogos es ¿cómo empezó el mismo Big Bang? El punto de partida para enfrentarnos a esta pregunta es el modelo estándar propio de los cosmólogos, que combina todo lo que han aprendido de las observaciones del universo en expansión con el entendimiento teórico del espacio y el tiempo incorporado a la teoría general de Einstein.

    El establecimiento de este modelo se ha visto favorecido por el hecho de que cuanto más lejos miramos del Universo, más tiempo atrás vemos. Debido a que la luz viaja a una velocidad finita, cuando miramos galaxias alejadas millones de años luz, la vemos como si estuvieran presentes como eran millones de años antes, cuando salió la luz que llega ahora a nuestros telescopios.

    Con telescopios potentes, los astrónomos pueden ver qué aspecto tenía el Universo cuando era más joven (y la radiación cósmica de fondo nos permite “ver”-con radiotelescopios- la última etapa de la bola de fuego que fue el Big bang).

    Lo más atrás que hemos visto, el origen de la radiación de fondo corresponde a un tiempo unos pocos cientos de miles de años después del momento del Big Bang, cuando todo el Universo estaba lleno de gas caliente (conocido técnicamente como plasma) a aproximadamente la misma temperatura que la que tiene la superficie del Sol hoy en día, unos pocos miles de grados Celsius. En ese momento, lo que ahora es el Universo visible entero era solo una milésima parte de su tamaño actual y no había objetos individuales en la escala de las estrellas o galaxias en el remolino de material caliente.

    Moviéndonos hacia adelante en el tiempo, las irregularidades observadas en la radiación de fondo son justamente del tamaño y estructura correctos para explicar el origen de las galaxias y de los grupos de galaxias –son las semillas donde creció la estructura que vemos en el Universo hoy-.

    Yendo hacia atrás en el tiempo, la estructura de las irregularidades vista en la radiación de fondo nos habla sobre el tipo de irregularidades que había en el Universo cuando era incluso más joven, justo hasta ese momento atrás en que la teoría general por sí misma se rompe.

    Lo primero, y más importante, que hay que decir sobre estas irregularidades en la radiación de fondo es que son diminutas. Son tan pequeñas que al principio era imposible medirlas, y la radiación parecía que viniera perfectamente uniforme desde todas las direcciones en el espacio (isotropía). Si la radiación fuera perfectamente uniforme, todo el modelo estándar del Universo se desbarataría, ya que si no hubiera habido irregularidades en la bola de fuego del Big Bang no habría habido semillas desde donde las galaxias pudieran crecer, y nosotros al no haberse formado las estrellas y fabricado en sus núcleos los materiales complejos de los que estamos hechos, no estaríamos aquí.

    El hecho de que los científicos estén tratando de resolver estas preguntas han convencido a los astrónomos de que debería haber irregularidades en la radiación de fondo, sólo había que desarrollar instrumentos sensibles para medirlas.

    En este sentido podríamos citar el satélite de la NASA COBE que fue capaz de hacer medidas suficientemente sensibles para demostrar que había efectivamente minúsculas ondulaciones en la radiación de fondo. Las dos preguntas clave derivadas del descubrimiento son: ¿por qué la radiación de fondo es casi lisa?, ¿Qué crea las ondulaciones?

    La primera pregunta es más profunda de lo que se pueda pensar, porque incluso hoy, 14 mil millones de años después, el Universo es todavía casi liso. Esto no es obvio si contrastamos la luminosidad de una galaxia como nuestra Vía Láctea con la oscuridad del espacio entre las galaxias pero enseguida se hace evidente a mayores escalas. El Universo no es exactamente uniforme, pero incluso en términos de distribución de las galaxias es uniforme en cierto sentido.

    Si tomamos una fotografía de las galaxias vistas en una pequeña zona del cielo se parecerá mucho a otra fotografía de una zona del mismo tamaño de otra parte del cielo. La radiación de fondo es incluso más uniforme, y parece exactamente la misma desde todos los puntos del espacio dentro de una fracción del 1 por ciento. La profundidad de esta observación descansa en el hecho de que no ha pasado el tiempo suficiente desde el Big Bang para que todas las diferentes partes del Universo interactúen unas con otras y deje de ser liso.

    Esta homogeneidad está relacionada con otra característica extraña del Universo denominada subplanitud. La teoría general de la relatividad nos dice que el espacio (en sentido estricto, el espacio-tiempo) se puede curvar y deformar por la presencia de materia. Localmente, cerca de un objeto como el Sol o la Tierra, esta deformación del espacio-tiempo produce el efecto que llamamos gravedad.

    Cósmicamente, en el espacio entre las estrellas y las galaxias el efecto combinado de toda la materia en el universo puede producir una curva gradual en el espacio en uno de los dos sentidos.

    Aquí tendríamos que continuar hablando de la densidad crítica y de la clase de universo que tendríamos en función de la cantidad de materia que este contenga. Sin embargo, dejaremos ese punto del universo cerrado, abierto o plano, ya que, no es el objeto del comentario.

    Estudios cada vez más sofisticados de la radiación de fondo, que culminaron con las observaciones hechas por el satélite WAP de la NASA a principios de éste siglo XXI y del Planck Explorer de ESA un poco más tarde, mostraron que el Universo efectivamente está indistinguiblemente cerca de la planitud, de modo que su densidad debería estar indistinguiblemente cerca de la Densidad crítica. Esto dio lugar al rompecabezas de donde estaba la masa “desaparecida” (esa que llamamos materia oscura que, nunca se ha visto, ni produce radiación, ni sabemos como se hizo, de qué clase de partículas está conformada –si es que son partículas- y, un sin fin de interrogantes más que, ahora no sabemos contestar).

  3. En realidad, la teoría de la inflación es todavía un trabajo en progreso, y, como en el caso de la GUT, existen diferentes variaciones o modelos sobre el tema. Lo que está claro de todo esto es que, no se puede negar, ni el esfuerzo realizado, ni el éxito alcanzado que, sin ser aún lo que se desea, sí es un paso importante en el conocimiento del Cosmos. Ahora sabemos de él muchísimo más que se sabía en los tiempos de Galileo, y, tanto la técnica, como las matemáticas y la física, han desarrollado la Astronomía y la Astrofísica, hasta unos niveles encomiables, teniendo en cuenta que estamos estudiando una cosa muy, muy grande y cuyos objetos están muy, muy lejos.
    Sin embargo, podemos obtener imágenes de galaxias lejanas y de nebulosas que se encuentran a miles o millones de años luz de la Tierra y, mediante técnicas del estudio del espectro, saber, de que materiales están formados.

    Es aún muy grande el espacio oscuro que tenemos que alumbrar para conocer en plenitud nuestro vasto Universo, son muchas las zonas que están en la penumbra, y, debemos y tenemos la obligación de continuar profundizando en el saber del Universo que nos acoge.

    Yo, que soy un simple aficionado, eso sí, muy enamorado del Universo y apasionado de todas las maravillas que encierra que, sin que lo pueda evitar me fascinan, a veces pienso en que, el Universo entero podía haber surgido de una fluctuación cuántica del vacío, gracias a la combinación de inflación y a una curiosa propiedad de la gravedad.

    Esta curiosa propiedad de la gravedad es que guarda energía negativa. Cuando algo (¡cualquier cosa!) cae hacia debajo de un campo gravitacional (como el agua que se precipita desde la montaña) la energía es liberada………Pero eso, será otra historia que ya contaremos. Ahora, para no cerrar en falso el comentario, diré que, no existe ningún límite, en principio, en cuanta masa (en sentido estricto masa-energía, teniendo en mente E=mc2) puede tener una fluctuación cuántica, aunque cuanto más masiva sea una fluctuación, menos probable es que suceda.

    El cosmólogo americano Ed Tyron señaló que en principio una fluctuación cuántica que contiene la masa-energía de todo el Universo visible podría salir de la nada, y que aunque la masa-energía de tal fluctuación sería enorme, en las circunstancias correctas la energía gravitacional negativa del campo gravitacional asociado a toda esta masa equilibraría perfectamente esto, de modo que la energía total de la fluctuación sería cero.

    La implicación, naturalmente, es que nuestro Universo nació (o brotó) de este modo desde el espacio-tiempo de otro universo, y que no hubo principio y no habrá final. Sólo un mar infinito de universos burbujas interconectados (como el propuesto por Stephen Hawking).

    Particularmente a mí, no me desagrada ésta idea de loos infoinitos universos y la cambio, con los ojos cerrados, por el Big Crunch. Es probable que si el Big Cruchs al final fuese un hecho, la humanidad ya no estaría aquí pero, como nunca se sabe, como me decía mi padre: “Niño, más vale un “por si acaso” que un “yo creí”.

    ¡Qué cosas!

  4. Las especulaciones sobre el orgigen del Universo es una vieja actividad humana. Vieja, porque la especie humana no tiene ningún certificado de nacimiento. Estamos obligados a investigar nuestros orígenes nosotros solos. y al hacerlo hemos hallado necesario examinar el origen del mundo del que formamos parte.

    De nuestras observaciones y especulaciones, resultaron y nos dijeron más sobre nosotros mismos que sobre el universo que pretendíamos describir. Todas, en cierta medida, eran proyecciones psicológicas, esquemas proyectados por nuestras mentes sobre el cielo y lo que allí podíamos observar como sombras danzantes en un fuego fatuo.

    Los mitos de la creación precientíficos dependían en su superviviencia menos con los datos de observación (de los que, de todos modos, había muy pocos) que del grado en que eran satisfactorios, o tranquilizantes o poéticamente atractivos.

    Los sumerios, que vivían en una confluencia de ríos, concebían la creación como consecuencia de una lucha en el barro entre los dioses. Los mayas, obsesionados por los juegos de balón, conjeturaban que su creador se transformaba en un balón solar cada vez que el planeta Venus desaparecía detrás del Sol. El pescador tahitiano hablaba de un dios pescador que arrastró sus islas desde el fondo del océano; los espadachines japoneses formaron sus islas de gotas de sangre que caían de la hija de una espada cósmica.

    Hombre, hoy no es lo mismo pero, si extrapolamos dichos pensamientos a las muchas teorías que por ahí circulan…no vayan ustedes a creer que, teniendo el tiempo transcurrido, la cosa es tan diferente. Eso sí, ahora contamos con muchos más datos para poder dejar tranquilos a los “dioses” y emplear la lógica y el sentido común que nos proporcionan los datos que nuestros increíbles ingenios nos pueden facilitar.

    ¡El Universo! ¡La Gravedad! ¡El Vacío Cúantico! ¡Los océanos de Higgs! ¿Será todo eso como creemos que es?.

    El Universo pudo surgir del Big Bang, o, por el contrario podrá estar su origen en esa Génesis del vacío de la que algunos hablan, o, quizá el Universo mismo sea en realidad una “Fluctuación del Vacío”.

    En realidad: ¿Qué sabemos nosotros?

  5. Jurl dice:

    El problema del Big Fart es que traga con todo lo que le echen. ¿Que aparecen ondas gravitatorias? Como Dios. ¿Que no aparecen? Como la mismísima sarna. Cuando se descubrió la radiación de fondo, la teoría del Estado estacionario fue rápidamente abandonada, hoy en día existen modelos corregidos que “admiten” también todos los presuntos datos empíricos que se ventilan, no acabo de ver ninguna razón de peso para optar entre una u otra, porque las mismas tragaderas hay que tener para pasar por debajo de este puente que de la otra horca. A mi modo de ver, tanto una como otra son lo mismo: seudociencia (realmente, se están violando demasiados protocolos del método científico). Los psicólogos deberían trabajar en serio en el modo que nuestras ideologías modelan nuestras visiones de la realidad.

  6. ersuniel dice:

    Tan sólo una observación, sr Kanijo y con la venia. Aunque su uso es habitual para nuestros amigos de Latinoamérica, la utilización de Antártica como sustantivo y no como adjetivo femenino chirría en mis oídos de peninsular y algo moruno. Espero que no se ofenda, porque últimamente llevo un carrerón. Por lo demás, como siempre y felicidades por ese 4º puesto en la lista de las mejores páginas de ciencia. Discúlpeles porque todavía no se han enterado de que es la mejor sin paliativos a este lado del universo-brana observable.

    • Jurl dice:

      DPD (Diccionario Panhispánico de Dudas):

      Antártida 1. Para denominar el conjunto de tierras situado en el polo sur terrestre son válidas las denominaciones Antártida y Antártica. La forma etimológica Antártica, derivada del adjetivo latino antarcticus (‘opuesto al Ártico’), es de uso mayoritario en Chile, donde también forma parte del nombre de una de sus regiones (XII Región de Magallanes y de la Antártica Chilena):
      «Se trataba de una misión especial para las bases estadounidenses en la Antártica» (Verdugo Casa Blanca [Chile 2004]).

      La forma Antártida —surgida por analogía con la terminación en -da de otros topónimos como Holanda, Nueva Zelanda, Atlántida, etc.— es la única usada en España y la preferida en la mayor parte de América: «El adelgazamiento de la capa de ozono en la Antártida» (Excélsior [Méx.] 14.9.01).

      2. Para el adjetivo solo es válida la forma antártico: continente antártico, fauna antártica.

      Parece que el castellano (el de España sobre todo) se hace cada follón con los topónimos xDDD.

  7. Cuando el universo se expandió y se enfrió a unos 3000 ºK, se volvió transparente a la radiación, que es la que observamos en la actualidad, mucho más fría y diluida, como radiación térmica de microondas. El descubrimiento del fondo de microondas en 1.956 puso fin a una larga batalla entre el Big Bang y su rival, la teoría del universo estacionario de F. Hoyle y otros, que no podía explicar la forma de cuerpo negro del fondo de microondas. Es irónico que el término Big Bang tuvo inicialmente un sentido burlesco y fue irónico que el término Big Bang fue acuñado por Hoyle, contrario a la teoría del universo inflacionario y defensor del estacionario.

    Cuando se habla del Big Bang, se habla de varias eras como la de la materia.
    Es la era que comenzó cuando el efecto gravitacional de la materia comenzó a dominar sobre el efecto de presión de radiación. Aunque la radiación es no masiva, tiene un efecto gravitacional que aumenta con la intensidad de la radiación. Es más, a altas energías, la propia materia se comporta como la radiación electromagnética, ya que se mueve a velocidades próximas a la de la luz.

    En las etapas muy antíguas del universo, el ritmo de expansión se encontraba dominado por el efecto gravitacional de la presión de radiación, pero a medida que el universo se enfrió, este efecto se hizo menos importante que el efecto gravitacional de la materia. Se piensa que la materia se volvió predominante a una temperatura de unos 10⁴ K, aproximadamente 30.000 años a partir del Big Bang. Este hecho marcó el comienzo de la era de la materia.

    Otra fase es la llamada era de la radiación.
    Periodo entre 10⁴³ s (la era de Planck) y 300.000 años después del Big Bang. Durante este periodo, la expansión del universo estaba dominada por los efectos de la radiación o de las partículas rápidas (a altas energías todas las partículas se comportan como la radiación). De hecho, la era leptónica y la era hadrónica son ambas subdivisiones de la era de radiación. La era de radiación fue seguida por la era de la materia que antes he mencionado, durante la cual los partículas lentas dominaron la expansión del universo.

    Otra fase que se menciona en el proceso del Big Bang es la era hadrónica.
    Corto periodo de tiempo entre 10ˉ⁶ s y 10ˉ⁵ s después del Big Bang en el que se formaron las partículas atómicas pesadas, como protones, neutrones, piones y kaones entre otras. Antes del comienzo de la era hadrónica, los quarks se comportaban como partículas libres.

    El proceso por el que se formaron los quarks se denomina transición de fase quark-hadrón. Al final de la era hadrónica, todas las demás especies hadrónicas habían decaído o se habían desintegrado, dejando sólo protones o neutrones. Inmediatamente después de esto el universo entró en la era leptónica.

    Intervalo que comenzó unos 10ˉ⁵ s después del Big Bang, en el que diversos tipos de leptones eran la principal contribución a la densidad del universo. Se crearon pares de leptones y antileptones en gran número en el universo primitivo, pero a medida que el universo se enfrió, la mayor parte de las especies leptónicas fueron aniquiladas. La era leptónica se entremezcla con la hadrónica y ambas, como ya dije antes, son subdivisiones de la era de la radiación. El final de la era leptónica se considera normalmente que ocurrió cuando se aniquilaron la mayor parte de los pares electrón-positrón, a una temperatura de 5×10⁹ K, más o menos un segundo después del Big Bang. Después, los leptones se unieron a los hadrónes para formar átomos.

    Así se cree que se formó nuestro universo, a partir de una singularidad que explotó expandiendo toda la densidad y energía a unas temperaturas terroríficas, y a partir de ese mismo instante conocido como Big Bang, nacieron, como hermanos gemelos, el tiempo y el espacio junto con la materia que finalmente desembocó en lo que ahora conocemos como universo.

    A todo esto, no podemos evitar pensar en la hipotética materia oscura que, sea lo que pueda ser, debería haber estado aquí la primera (antes que la materia bariónica), ya que, de otra manera, no se explicaría la formación de las galaxias y, sin su presencia, la materia habría sido expulsada por la expansión de Hubble sin dar la opción a que, 200 000 años después de la gran explosión, surgieran las primeras protoestrellas que dieron lugar a las primeras galaxias.

    Bueno, al menos esto es lo más aceptado de todo este Universo que hemos creado en nuestras mentes a partir de los datos que hemos podido recopilar a lo largo de unos miles de años.

  8. diego dice:

    el big bang es una singularidad segun dicen, al igual que los agujeros negros, y si los agujeros negros son las fluctuaciones entre las dististas dismensiones, o si cada agujero negro representa un mismisimo big bang; entonces a medida que se produjo nuestro big bang al mismo tiempo existian otros universos y otros big bang los cuales son desplazados por la explocion inicial a las distancias ahora conocidas de otros universos vecinos??

  9. [...] en los próximos cinco a diez años, y veremos qué pasa”. Artículo traducido y posteado en Ciencia Kanija, el original se publicó en SPACE.com, su autora es Clara [...]

  10. ama10-3 dice:

    Mi buen Gerardo, da gracias a Emilio Silvera que nos dedique su tiempo y sus conocimientos a intentar poner algo de luz en nuestros pobres cerebros. Léelo con atención y “nunca te acostarás sin saber alguna cosa más”.

    Espero que no pienses lo mismo de nuestro querido Kanijo, que nos ofrece estos artículos para hacernos pensar, para saciar nuestra curiosidad y para que algunos de nosotros nos pongamos en evidencia ‘colgando’ aquí nuestros casi siempre simplones pensamientos.

    Apreciado Diego, sigue pensando por tu propia cuenta; a mi humilde parecer vas por buen camino… y deja a los Científicos que sigan con sus teorías y fórmulas sacadas de su “ego” anclado férreamente en su sapiencia como único centro del Universo que investigan.

    Los quince mil millones de años de nuestro pequeño Universo son demasiado poco tiempo para un ‘Universo infinito’ formado por infinitos universos como el nuestro y, como bien dices, con infinitos Big Bangs, consecuencia todos ellos de infinitos Big Crunch alimentados por la materia, seguramente reducida a sus más elementales partículas, de otros Universos en expansión… como el nuestro.

    Todo ello es posible si los conceptos ‘espacio’, ‘tiempo’, ‘gravedad’ o ‘infinito’ tienen cabida en nuestras volubles e imaginativas mentalidades, incluso utópicas, ¿por qué no…?

    Un saludo muy afectuoso para todos de l’Amadeu.

  11.  
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