Grandes espejismos

Puerta

De los cristales de colores que “armonizan auras” a los grupos de investigación de fenómenos “inexplicados” como el Bigfoot, la ciencia basura está por todos lados. Alguna de la misma incluso se ha hecho popular, como la homeopatía, el tratamiendo de dolencias con soluciones tan diluidas que no contienen ingredientes activos. Otra es la astrología, el estudio de los movimientos de las estrellas y planetas que dictan nuestras personalidades y temas cotidianos.

La mayor parte se presentan a sí mismas con un toque de ciencia real o, al menos, con una jerga que suena a científica. Sus vendedores, también, aparecen decorados con el encanto de la ciencia.

Históricamente, los sanadores y chamanes se adornan con símbolos espirituales como máscaras, amuletos y, tal vez, las extrañas patas de pollo. Hoy, muchos aún venden aceite de serpiente, pero a menudo se disfrazan con guantes y batas blancas. Con un poco de fachada, lo sobrenatural se hace científico.

Las pseudociencias pueden sonar inocuas, pero no te engañes, dice James Randi, antiguo mago que se convirtió en escéptico profesional, con sede en Fort Lauderdale, Estados Unidos. “Cualquier desinformación o mala representación, especialmente si aparece en forma de ciencia u otras fuentes genuinas, pueden ser, y a menudo son, dañinas”, comenta. “Necesitamos recibir datos fiables para diseñar, alterar y dirigir nuestras vidas”.

Pero para cualquiera que se preocupe en escarbar la superficie, dice Randi, los fraudes son fácilmente detectables. La verdadera ciencia busca la verdad a través de métodos rigurosos; se esfuerza por no dejar preguntas sin respuesta; proporciona pruebas sólidas que algún otro investigador puede reproducir. Se promueve la crítica y el cuestionamiento y esto constantemente lleva a la ciencia a una evolución a la vista de las nuevas pruebas.

Las prácticas alternativas y paranormales, tales como la canalización de los muertos y la homeopatía, ignoran el método científico, seleccionan los datos que apoyan su causa y promueven afirmaciones que son difíciles de comprobar. Tales prácticas distorsionan nuestra visión del mundo y permanecen estrechamente cerradas al escrutinio.

Aunque pretenden ser parte del espectro científico, y por tanto merecedoras de confianza, las pseudociencias a menudo hacen afirmaciones que van más allá de la explicación científica y evitan las críticas con descripciones de lo místico, de otro mundo, o lo divino. Pero, como los escépticos están hartos de decir: “Antes de decir que algo está fuera de este mundo, deberíamos primero asegurarnos de que realmente no está en este mundo”. Vamos a echar un vistazo rápido sobre afirmaciones que no son lo que parecen.

1. Abducciones alienígenas

OVNI

Cada año, se hacen miles de nuevos informes por parte de gente que afirma haber experimentado un “encuentro cercano de tipo cuatro” (una abducción alienígena). Este tipo no se incluyó en la escala original desarrollada por el astrofísico J. Allen Hynek, asesor científico de estudios OVNI de las Fuerzas Aéreas de los Estados Unidos y que popularizó la película de 1977 de Steven Spielberg Close Encounters of the Third Kind (Encuentro en la tercera fase).

Bajo la escala de Hynek, el primer tipo es ver algo extraño – luces raras y objetos aéreos extravagantes. El segundo es experimentar efectos físicos junto con avistamientos, tales como calor, radiación, parálisis o interferencias con el motor del coche, televisión o radio. El tercer tipo es ver “seres animados” asociados con los otros dos fenómenos.

A lo largo de varios años, Hynek trató de llevar el ojo científico al estudio de los objetos voladores no identificados, pero nunca fue capaz de convencerse de que tenían un origen extraterrestre. Señala que una minoría afirma no sólo haber visto alienígenas, sino hacer sido abducidos por ellos.

De acuerdo con una encuesta de Associated Press en 2007, el 14% de los estadounidenses dicen haber visto un OVNI – eso son 43 millones de personas. Una pequeña minoría informa de haber sido abducidos por extraterrestres (normalmente subidos abordo de una nave y examinados) – aunque otra encuesta de 1991 estima la cifra en hasta 3,7 millones de personas que creen que han sudo abducidas.

Si crees que eso es mucho, la organización sin ánimo de lucro Comunidad Internacional para la Investigación Alienígena te lo refutará: afirman que estudios empíricos demuestran que “hasta mil millones de humanos… han sido abducidos por [civilizaciones] hiperdimensionales, anfibio-reptilianas”, de acuerdo con su director Joe Montaldo.

Las abducciones no son sólo un fenómeno estadounidense. “Me visitaron una noche en mi habitación, en lo que ahora sé que se conoce como evento típico de abducción”, dice Steve Smith (no es su nombre real), de Sydney, Australia, que afirma haber sido llevado a una nave alienígena. “Lo que me sucedió es exactamente lo mismo que describe otra gente con la que nunca he hablado”, comenta. “Me levanto con la sensación de unos ojos que me observan, un tipo de sonido zumbante, y entonces de pronto estaba fuera de mi ventana… no podía moverme”.

Como muchos otros “abducidos”, Smith afirma haber hablado con sus captores con su mente y – después de ser pesado y medido – fue devuelto sano y salvo a su cama. Su experiencia es tremendamente similar a incontables informes recopilados en los trabajos de los “ufólogos”, la gente que trabaja siguiendo e informando de avistamientos OVNI y de las más extrañas abducciones alienígenas. A menudo surgen los mismos elementos: extraños sonidos, luces y formas; sentimiento de inmovilización; sensación de volar y caer; comunicación telepática y verse a uno mismo desde arriba.

Pero durante todos los años de investigación, millones de ostensibles visitas alienígenas y copiosa literatura, los ufólogos y terapeutas de abducciones (sí, de verdad existen), sólo pueden ofrecer evidencias anecdóticas.

Cuando se les presiona pidiendo pruebas, muchos insisten en que las pruebas sólidas se encuentran en el accidente de una nave alienígena que llegó a la Tierra, pero que ha sido cerrado y clasificado por agencias gubernamentales clandestinas. Aunque las explicaciones que implican a la experimentación alienígena y una pizca de conspiración gubernamental son emocionantes, las pruebas apuntan en una dirección bastante diferente.

Un simple y ordenada explicación para el fenómeno de las abducciones sería que la gente simplemente está contando historias de sus experiencias buscando fama o fortuna, dice Randi.

Pero no es un caso abierto y cerrado. A menudo, los abducidos cuentan como: “ejemplos de espejismos reconocidos, establecidos y reales”, dice. “Mucha de esta gente está genuina, honesta y sinceramente engañada por sus impresiones de ser atacados, molestados o incluso llevados por seres místicos de varios tipos”.

El hecho de que muchas descripciones sean “inusualmente realistas y emocionalmente intensas” sugiere que hay algo tras ellas, dice el neuropsiquiatra Christopher French, de Goldsmiths College en la Universidad de Londres en Inglaterra.

“Muy poca gente que haya sido examinada seriamente sobre este tema [las abducciones alienígenas] creen que los afirmantes mienten, aunque inevitablemente siempre hay uno o dos metirosos”, señala. “La vasta mayoría parecen ser sinceros. Por supuesto, eso no significa que las propias afirmaciones sean ciertas”.

Como muchos otros investigadores que estudian el fenómeno, French cita a la parálisis del sueño como la explicación más probable – donde los músculos se paralizan durante el sueño REM. La parálisis del sueño tiene lugar en adultos sanos, aunque la mayor parte de nosotros no lo sabíamos.

Sin embargo, raramente la gente está consciente durante la parálisis, dice, lo cual “puede ser una experiencia muy aterradora”. Alguna gente experimenta la parálisis del sueño junto con otros síntomas, “incluyendo alucinaciones visuales y auditivas”, comenta. Esto podría tener en cuenta las luces, sonidos y otras extrañezas experimentadas.

Los que la sufren pueden experimentar también “un fuerte sentimiento de presencia”, añade French. “No es poco común, ni sorprendente, que la gente informe de sentir un miendo intenso durante la experiencia”.

Y debido a que la parálisis del sueño no es ampliamente conocida, pero los cuentos de abducciones alienígenas están por todas partes, es más probable que crean que han tenido un terrorífico encuentro espiritual o alienígena en lugar de una experiencia fisiológica desagradable.

Pero aunque la parálisis del sueño puede tener en cuenta una gran parte del misterio de las abducciones, no lo abarca por completo. Aquí es donde entra en juego la pseudociencia de la “memoria reprimida”. Los ufólogos defienden que los alienígenas borran gran parte de la memoria de los abducidos en los eventos, dice French. “Muchos de ellos recomiendan que [los abducidos] pasen por una regresión hipnótica, en la creencia equivocada de que la hipnosis proporciona una llave mágica para abrir memorias ocultas”.

Si podemos o no reprimir recuerdos y posteriormente recuperarlos sigue siendo una cuestión abierta, pero los experimentos han demostrado que el poder de la sugestión puede usarse de manera muy efectiva para crear falsos recuerdos. Un ejemplo citado a menudo es el escenario en el cual se da a una persona una lista de palabras connotativas tales como “bordar” y “coser” – y más tarde recuerda las palabras incluyendo la palabra “aguja”, que no estaba en la lista.

“Todas las pruebas experimentales demuestran que las memorias ‘recuperadas’ usando la hipnosis pueden a menudo estar basadas completamente en fantasías, expectativas y trozos de recuerdos reales. Así es, por tanto, como se forman los falsos recuerdos de episodios anteriores de abducciones alienígenas”, dice French.

2. Círculos de las cosechas

Círculos de las cosechas

Probablemente los has visto en imágenes: esos patrones aplanados que han aparecido en un gran número de campos de cultivo desde la década de 1980. Los ‘cereólogos’ son investigadores auto-proclamados que han estudiado los orígenes y significado de los círculos.

En lo que se refiere a excéntricos, los cereólogos son los más de lo más. Muchos de ellos son auténticos académicos que han pasado años estudiando los círculos de los cultivos e incluso formaron sus propios grupos de investigación.

Son un grupo dedicado a intentar por todos los medios recopilar pruebas sólidas para sus creencias. Pero siempre se mantienen ciegos a las pruebas que van contra el origen alienígena del arte en los cúltivos. La prueba irrefutable, por supuesto, es que los círculos en los cultivos son mentiras perpetradas por bromistas, artistas y niños, dice Randi.

“Es difícil concebir por qué unos alienígenas intergalácticos optarían por escribir en campos de grano en lugar de en aparcamientos públicos en un trozo de papel”, comenta, pero aún más difícil es comprender por qué persiste esta pseudociencia.

Randi señala a las aventuras de Doug Bower y Dave Chorely, que admitieron a principios de la década de 1990 que estaban tras los círculos originales que iniciaron la locura en Gran Bretaña, siendo su primer y más famoso ejemplo el de un círculo simple en una colina de Hampshire que atrajo los ojos de todo el mundo.

Incluso demostraron para la televisión cómo habían hecho los grandes círculos, usando sólo planchas de madera y cuerda. Otros bromistas se subieron al tren después de Bower y Chorely, y una rápida búsqueda en YouTube revela grandes cantidades de videos documentando sus esfuerzos.

Otro clavo en el ataud es el famoso video grabado cerca del Castillo Oliver en Irlanda, mostrando bolas de luz que aparentemente creaban un círculo. Una vez que se usaron como prueba irrefutable del origen alienígena de los círculos, la compañía productora tras el video declaró entonces que era un engaño, y mostraron cómo se falsificó el montaje.

Para abreviar, las pruebas de que los círculos de los cultivos son una estafa son muchas, y los métodos para crearlos se han mostrado como fácilmente reproducibles. Aún así, los cereólogos persisten, ignorando las pruebas que no apoyan su causa. Los círculos de las cosechas son simplemente demasiado grandes y complejos para haberlos hecho de esta forma, afirman investigadores como Eltjo Haselhoff autor de The Deepening Complexity of Crop Circles.

Otros defienden que aunque algunos círculos son engaños, muchos son genuinos. Incluso han generado alguna excéntrica prueba para respaldar sus afirmaciones. El fallecido astrónomo inglés Gerald Hawkins, por ejemplo, llevó a cabo un análisis matemático de los círculos de las cosechas, estudiando sus tamaños para deducir proporciones geométricas.

Vio que éstas eran enteras, que correspondían con las teclas blancas de un piano. Cuando las tocó, dijo Hawkins, las composiciones asociadas con los círculos ‘genuinos’ producían un sonido agradable, mientras que las hechas por los bromistas no.

Pero no toda la investigación sobre los círculos de los cultivos es tan abrumadoramente del ‘más allá’. Tomemos por ejemplo el Equipo de Investigación BLT con sede en Massachusetts, Estados Unidos. La mayor organización mundial de investigación de círculos de las cosechas, afirma llevar a cabo pruebas usando el método científico. “Aproximadamente el 90% de las muchas miles de pruebas han revelado una anomalía biofísica muy interesante”, en cultivos que crecen en círculos, dicen, describiendo cómo algunas semillas de los círculos creen “hasta cinco veces más rápido que el índice normal”.

Pero “no se ha presentado ningún dato para sustentar las afirmaciones realizadas”, dice David Guest, científico agrícola y patólogo vegetal en la Universidad de Sydney que revisó algunos de los estudios del equipo de BLT. “Quiero ver las pruebas reales, pero los datos no están ahí – por lo que el lector tiene que aceptar su palabra. Así no es como funciona la ciencia, desde luego”.

El “complejo sistema de energía de plasma atmosférico” que los investigadores afirman que es el responsable de mejorar el crecimiento y resistencia de los viejos cultivos suena impresionante, dice Guest. “Pero de nuevo, sin pruebas no hay mucho que pueda decir, aparte de que son, obviamente, apasionados, pero parece que su pasión les lleva a las explicaciones que quieren en ausencia de datos reproducibles”.

Sea cual sea su posición sobre lo que causa los círculos de los cultivos, la mayor parte está de acuerdo en que hay una rica historia alrededor de la idea de los mismos. Para los cereólogos, el hecho de que el viejo folklore hable de “historias sobre hadas y elfos a los que se ve danzando en los campos y dejando círculos de césped pisoteado”, es una prueba de que los círculos son reales, según afirma uno de muchos sitios web similares.

Los creyentes también señalan a un panfleto de leñadores de hace más de 300 años, “The Mowing Devil“, el cual afirman que describe al Demonio segando un campo en un patrón circular en la primera representación de la historia del fenómeno.

Pero para Randi, esto es sólo un razonamiento falaz, a menudo usado en la ciencia basura – intentan atraer la credibilidad de viejas historias, desestimando sus orígenes como fábulas y supersticiones. Resumiendo, siempre hemos – y siempre lo haremos – querido creer en lo fantástico. De hecho, muchos científicos creen que incluso estamos programados para ello.

En 2006, Bruce Hood, un psicólogo experimental de la Universidad de Bristol afirmó que la evolución había llevado al cerebro humano a estar programado para permanecer abierto a las creencias sobrenaturales. “Los humanos nacemos con cerebros diseñados para dar sentido al mundo, y esto a veces nos lleva a creencias más allá de cualquier explicación natural”, dice. “Estamos inclinados desde un principio a pensar que hay patrones invisibles, fuerzas y esencias que habitan este mundo”.

Como señala el fallecido astrofísico Carl Sagan, en su libro, The Demon Haunted World: Science as a Candle in the Dark (El mundo y sus demonios: La ciencia como una vela en la oscuridad), tenemos una larga historia de ser ‘visitados’. Pero los testimonios sobre los hechos de estos extraños encuentros, que son de todo menos de otro mundo, dicen que los visitantes han cambiado con el tiempo y el marco de referencia cultural.

Históricamente, a la gente la visitaban diablos, demonios y otras criaturas que surgían del inframundo. Hoy, en la época de la ciencia-ficción y el viaje espacial, nos visitan alienígenas desde arriba.

De forma similar, los propios círculos de las cosechas han cambiado a lo largo del tiempo. Primero aparecían como formas planas; luego, coincidiendo con la popularidad de la geometría fractal, tomaron formas más geométricas; hoy, en la era de los ordenadores, muchas parecen digitalizadas. Y tal vez la siguiente tendencia, que empiezan a atraer ahora la atención de los medios, son los círculos en el hielo.

3. Cirugía psíquica

Cirugía psíquica

La gente con poderes psíquicos afirman ser capaces de hacer una serie de cosas – desde ver el pasado y predecir el futuro a comunicarse con los muertos.

En las décadas de 1970 1980 el célebre ‘psíquico’ Uri Geller usó los asombrosos poderes de su mente para doblar cucharas. Abundan las explicaciones lógicas para este truco de salón. Y aunque Geller y otros simplemente asombran y entretienen, hay otros que afirman dar a sus capacidades psíquicas usos más perturbadores.

Los conocidos como cirujanos psíquicos defienden ser capaces de tratar serias condiciones médicas. Hacen esto simplemente transfiriendo energía positiva (a veces referida como ‘energía Qi Gong externa’) a través del toque y la manipulación, mientras que otros – los practicantes más espectaculares y teatreros – parecen hurgar en el interior de los cuerpos con sus manos desnudas y los poderes de su mente, rebuscan y arrancan ‘energía mala’, tejido enfermo, coágulos de sangre, tumores y otras cosas igualmente desagradables.

Los pacientes, milagrosamente, no sienten dolor y no les quedan pruebas físicas de que tal procedimiento extremo haya tenido lugar, e igualmente curioso, se mantienen inmunes a las infecciones post-operatorias. Ningún mal está más allá de la cura, afirman los cirujanos psíquicos.

Cáncer, paraplejia, ceguera – todo puede arreglarse (la última aliviada simplemente sacando los globos oculares y dándoles un buen limpiado). ¿Dolor de muelas? Estás de suerte: también hay dentistas psíquicos. Incluso toman un ‘rayo-X espiritual’, el cual implica algo sobre mantener una hoja de papel blanco sobre el paciente para marcar las áreas problemáticas.

No obstante, de acuerdo con Randi, la cirugía psíquica es un ejemplo clásico de curandería. Uno fácil, comenta, es el “uso libre de términos científicos, tales como ‘cuántico’ y ‘vibraciones’, de forma incorrecta y a menudo fuera de contexto”. Varios artículos sobre terapias alternativas explican la cirugía psíquica en términos de física moderna, más popularmente mediante las teorías cuántica y del caos. Una explicación comúnmente citada dice:

“Los sanadores forman una potente fuerza o energía etérica en sus manos a través de una intensa concentración. Esta energía penetra en la materia a nivel celular e incluso a niveles subatómicos donde la materia y la energía son intercambiables. Tras la acumulación de fuerzas etéricas, la energía magnética cohesiva las separa a través de la impolarización. Y tras la operación, las células vuelven a su apariencia anterior”.

Aquí hay un montón de palabras que suenan científicas, pero pocas de ellas tienen sentido.

En el sitio web de otro cirujano psíquico se lee: “El concepto de vibración puede llevarnos a una comprensión de los principios subyacentes a la cirugía psíquica, debido a que ya sabemos que el mismo material, vibrando a distintos índices, puede existir en formas radicalmente diferentes. El agua, por ejemplo, puede ser sólido, líquido, o gas”.

Este es un hecho científico usado en un contexto no relacionado. Es un ejemplo típico de cómo la ciencia basura usa a la auténtica ciencia para parecer convincente.

Otras veces los cirujanos psíquicos intenta dejar fuera las legítimas dudas científicas. Para hacer esto, “los defensores ascriben libremente sus hallazgos y prácticas a la inspiración divina”, dice Randi. De la misma forma que los chamanes o sanadores de las sociedades pre-industriales, algunos practicantes afirman ser instrumentos a través de los que operan los espíritus.

Alex Orbito, uno de los más famosos cirujanos psíquicos del mundo, explicó una vez: “Cuando mi mente espiritual está en consonancia con la inteligencia superior que es el Espíritu Santo de Dios, mis manos emiten una energía que es más potente que la constitución física de las células humanas, por lo que simplemente dan paso a la fuerza más poderosa”.

¿Cómo pueden tener esto en cuenta los científicos y escépticos? No tenemos que hacerlo, dice Randi, sólo tenemos que ser capaces de proporcionar una respuesta más simple y razonable, y la ciencia estará de nuestro lado. La explicación rutinaria es que la cirugía psíquica es un elaborado timo.

Antiguos practicantes han procedido a demostrar los gestos de manos que practicaban, la sangre falsa y las entrañas de pollo usadas.

Un estudio de 1979 en la revista médica The Lancet describió pruebas tras la cirugía psícuica de un hombre con piedras en el riñón. Los rayos-X revelaron que las piedras de su riñón seguían allí y que la sangre vertida era sangre animal.

Hay numerosos estudios similares, y es más, se ha acusado a un número de cirujanos psíquicos por fraude, incluyendo a Orbito, que fue arrestado en Canada en 2005 (se retiraron los cargos).

Otros cirujanos han sido pillados con las manos en la masa, como Gary Magno, arrestado en 1986 en Phoenix, Arizona, con viales de fluidos rojos y paquetes de carne.

Aunque puede parecer una divertida farsa, la cirugía psíquica puede ser peligrosa. La gente que cree que ha sido tratada de un problema, no lo ha sido. No sólo la práctica es una pérdida de tiempo y dinero, dice el Consejo Nacional contra el Fraude Sanitario de los Estados Unidos, sino que “provoca un daño psicológico [y] … puede causar muertes innecesarias por mantener a la gente lejos de una atención sanitaria efectiva y a tiempo”.

4. Homeopatía

Homeopatia

A pesar de todas las evidencias que la refutan, la homeopatía mantiene un atractivo popular. Entre sus aficionados se encuentran el Príncipe Carlos de Inglaterra y algunos de la élite de Hollywood. Es una industria multimillonaria en todo el mundo cuyos remedios pueden encontrarse en la mayor parte de supermercados y farmacias.

En algunos países como China y Brasil, los remedios son incluso parte del cuidado médico estándar, y en Australia, muchas aseguradoras médicas ayudarán a pagar tratamientos homeopáticos.

A pesar de todo esto, la homeopatía es un tratamiento médico no probado (muchos dirían que refutado), basado en un conjunto de leyes inventadas en el siglo XVIII por el médico alemán Samuel Hahnemann.

Entonces, cuando las sangrías y sanguijuelas estaban en su apogeo, es fácil imaginar la atracción por una aproximación más dulce de la homeopatía. Pero hoy, es difícil entender por qué una práctica con poca base lógica mantiene tal atractivo.

La idea básica de la homeopatía es que “lo igual cura lo igual”. A través de un proceso llamado “demostración”, los homeópatas toman una sustancia (un extracto de planta o mineral), y se la dan a un grupo de prueba de gente sana.

Aquellos síntomas que observen en esa gente – que podrían ser desde urticaria a malos sueños – son los síntomas que la preparación suele tratar. Otro pilar de la homeopatía es la “ley de los infinitesimales”, la cual sostiene que los poderes de curación de una sustancia serán más potentes cuanto mayor sea su disolución.

De hecho, un remedio homeopático típico está diluido hasta el punto de que contiene mucho menos de una parte por millón de la preparación original.

Una disolución común, ’30C’, está preparada con una parte de ingrediente activo en 1060 partes de agua (a modo de ejemplo, un billón son 1012). Como los observadores agudos habrán notado, esto pasa con mucho el límite de disolución de cualquier mezcla, medida por el número de Avogrado, lo que significa que hay pocas opciones de que cualquier ingrediente quede en el agua.

O como dice el médico, escéptico y columnista británico Ben Goldacre: “una preparación homeopática convencional está tan diluida que hay aproximadamente una molécula en una esfera de agua del tamaño de la distancia de aquí al Sol”.

Y algunas preparaciones van más allá, con disoluciones de ’200C’ – lo que significa que está diluida en un factor mayor que átomos hay en el universo, dice Goldacre. Por lo que incluso aunque muchos ingredientes homeopáticos tienen efectos biológicos (dejando aparte ingredientes imaginativos tales como ‘lava’ y ‘luz lunar’), están tan diluidos que no son más que simple agua.

A la vista de este razonamiento, la mayor parte de los homeópatas están felices de admitir que las píldoras y soluciones que prescriben no contienen moléculas de la sustancia original.

Pero, dicen, que el agua ‘recuerda’ sus propiedades medicinales. Esta idea fue propuesta por el inmunólogo francés Jacques Benveniste, que informó de que una solución infinitamente diluida, que una vez contuvo alérgenos, tenía un efecto estimulante sobre los glóbulos blancos humanos.

Dado que “ninguna de las moléculas iniciales estaban presentes en las disoluciones más allá del límite de Avogadro… la información debía haberse transmitido durante el proceso de disolución/agitación. El agua podría actuar simplemente como ‘plantilla’ para la molécula”, escribe en un artículo que, controvertidamente, apareció en la revista británica Nature en 1988.

Donde Benveniste vio pruebas de un nuevo fenómeno científico, otros vieron la prueba de que estaba pasando algo por alto en sus métodos. Las críticas fueron tan intensas que un equipo de Nature, acompañados por Randi, visitaron el laboratorio de Benveniste para ver si podía replicar sus resultados en un experimento debidamente controlado de doble ciego.

Éste falló, y nadie ha sido desde entonces capaz de replicar las observaciones. Benveniste insistió, no obstante, más tarde informando que había encontrado que la memoria del agua podía almacenarse en ondas electromagnéticas, las cuales podían capturarse, transmitirse por internet y usarse para ‘activar’ agua en la otra punta del mundo.

Sin embargo, pese a lo poco creíbles que son estas disoluciones extremas y a las enrevesadas teorías, la principal razón para dudar de la homeopatía radica en el hecho de que los grandes ensayos aleatorios demuestran que no es más efectivo que un placebo.

Un placebo es un tratamiento ‘falso’ o de control sin efecto médico, a menudo usado en ensayos clínicos para evaluar el efecto de un nuevo medicamento. A pesar de la falta de una intervención médica genuina, la gente que toma placebos mejora, evidenciando el poder de nuestras mentes sobre nuestros cuerpos.

“La totalidad de pruebas fiables disponibles hasta la fecha nos cuentan una historia clara y simple: los remedios homeopáticos son placebos”, dice Edzard Ernst, profesor de medicina complementaria en la Escuela Médica Península en Exeter, Inglaterra. Durante un tiempo practicante de la homeopatía, Ernst ha llevado a cabo varios ensayos de control aleatorios y una docena de revisiones sistemáticas de dicha práctica.

Pero los homeópatas afirman otra cosa y esto, en parte, es por lo que este campo puede considerarse como un clásico de la ciencia basura: sólo mantienen las sugerencias de éxito e ignoran los fracasos. “Son incapaces de entrar en ninguna evaluación crítica de sus ideas”, dice Goldacre. “Mientras que todas las otras medicinas reciben con agrado las críticas, y mejoran con ellas, las ideas homeopáticas permanecen fijas y sin cambios”.

Aunque los propios tratamientos es improbable que sean activamente dañinos, hay otros riesgos asociados con la homeopatía. Ha habido varias muertes vinculadas a casos donde los pacientes decidieros olvidarse de los tratamientos médicos convencionales. Los homeópatas pueden también dar a la gente falsas esperanzas de que serán capaces de curar enfermedades incurables, tales como un cáncer terminal.

Los homeópatas venden muchos tratamientos como alternativas a la vacunación, que llaman “homeoprofilaxis”, cubriendo de todo, desde los meningococos y la tos convulsa a la gripe aviar.

Al mismo tiempo, estos practicantes a menudo advierten contra las vacunas demostradas médicamente. “En general, la forma homeopática de la vacuna [de la gripe] se ha mostrado que es tan efectiva y potente como la vacuna inyectable”, se lee en un sitio web homeopático. “Las ventajas, no obstante, hacen que el remedio homeopático sea mucho más deseable”.

Pero aunque la homeopatía, como la cirugía psíquica, parece inocua, hay un peligro real para la salud humana a través de la negación del tratamiento. Los oportunistas que nos presuaden lo hacen por varias razones, normalmente conectadas con el dinero.

“Deberían estar aislados, expuestos como lo que son, y sacarlos del negocio – una tarea realmente desalentadora”, dice Randi. “Deberíamos ser capaces de depender de nuestros medios de comunicación para las noticias sobre nuevos descubrimientos, afirmaciones, opiniones y eventos, sin tener que permitir la intervención hiperbólica y la falsedad declarada”.

Y en caso de que aún no estés convencido por las pruebas que desmontan lo paranormal, la Fundación Educativa James Randi ofrece un premio de 1 millón de dólares a cualquiera que pueda demostrar pruebas convincentes de poderes paranormales o sobrenaturales. Harías mejor en moverte si quieres reclamarlo, la oferta expirará en marzo de 2010.

Nota de Ciencia Kanija: El Premio de la Fundación Educativa James Randi no expirará en marzo de 2010. Tras un debate, el 29 de julio de 2009 decidían continuar con el premio como se informa en la web de la fundación.


Autor: Lauren Monaghan
Fecha Original: agosto de 2009
Enlace Original

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Comments (71)

  1. Estoy de acuerdo con los comentarios: Si la homeopatía no generara muchos beneficios, no sería tan popular. Ahora dejemos por un tiempo la homeopatía. Digamos que hay un padecimiento (caso hipotético) y se están buscando posibles tratamientos. Uno de los tratamientos consiste en una droga que se venderá a un precio elevado, y es de interés para una compañía. Un segundo tratamiento entra en la categoría de medicina alternativa, aunque ha demostrado ser efectivo en algún país oriental. Lo interesante es que este le resulta al paciente ¡casi gratis! Sin necesidad de mucha reflexión concluiremos que la inversión en investigación se destinará al primer tratamiento. Es posible que el segundo tratamiento sea incluso desacreditado como pseudociencia. Es decir, cuando se cuenta con los recursos económicos es fácil inclinar la balanza hacia el lado que genere mayores dividendos. No solo se pueden pagar investigaciones científicas, muchas de ellas sesgadas (no es que mientan, es solo que informan lo que les conviene), sino también campañas de desprestigio. La ciencia es una ocupación noble, pero la investigación científica esta inevitablemente ligada a las paciones, sentimientos e intereses de las personas. Es una actividad humana, y como tal, imperfecta.
    No es que la tenga contra las compañías farmacéuticas. Gracias a ellas hoy contamos con un gran arsenal farmacológico, sin embargo se le ha dado la espalda a otros enfoques médicos con gran potencial. Ni siquiera hay gente interesada en efectuar estudios serios con estos enfoques, ya que prefieren irse “a lo seguro”, a lo que ya está probado. Estoy de acuerdo que son los estudios clínicos los que dicen la última palabra, pero por lo menos tenemos que hacer esos estudios, ¿no es así? ¿Y quién los financiará? No es fácil soltar plata para algo que tal vez funcione. Por eso es que muchos tratamientos prometedores quedan en el olvido. Un buen ejemplo es el biofeedback, ahora olvidado luego de un auge inicial. Repito, no defiendo a nadie. Yo soy médico genetista y no sé nada de homeopatía, acupuntura u otra medicina alternativa, pero creo que aplicar el apelativo de pseudociencia a todas las clases de medicina alternativa es un poquitín denigrante.
    Alguien me preguntó por allí que donde había leído lo del efecto placebo. Bien, yo no recuerdo las referencias de todos los artículos que leo, pero no fue uno sino varios. Además, los médicos que hemos tenido contacto con pacientes sabemos muy bien del efecto de la “fe” que se le tiene al médico o al medicamento como factor a favor de la curación. Es posible que se trate se señales neuroendocrinas aun no comprendidas. Enseñar a los pacientes a contribuir a su propia curación mediante la fe, el estado anímico positivo y el autocontrol, y además gratis, implicaría pérdida económica para los tratamientos convencionales.
    Aquí les dejo el link a un artículo de Scientific American sobre el tema. Saludos.

    http://www.scientificamerican.com/article.cfm?id=placebo-effect-a-cure-in-the-mind

    • Edwin, creo que estarás de acuerdo en que las compañías farmacéuticas hacen mucho bien pero a la vez se tornan un poco salvajes. Las enfermedades “de pobres” tal como el mal de Chagas no son objeto de estudio ya que no significan un mercado potencial apetecible. También la batalla legal de la India de poder producir genéricos tiene ribetes dramáticos

      http://www.corresponsaldepaz.org/news/2010/02/23/0003
      http://www.20minutos.es/noticia/196457/0/Pleito/farmaco/generico/

      Cuando se ven casos como el retratado en la película “And the band Played on”, con científicos robando el trabajo ajeno como vulgares rateros da un poco de vergüenza ajena.

      En mi país, en 1964 la lucha por una ley de patentes de medicamentos le costó el gobierno a un presidente democráticamente electo, el doctor Arturo Illia.

      http://es.wikipedia.org/wiki/Arturo_Umberto_Illia

      No digo el caso de la homeopatía, de la cual mi conocimiento científico es aún menor que el tuyo y mi experiencia se limita a lo relatado pero en otros tipos de tratamientos podemos tener la casi certeza que se apelará a todos los recursos posibles para desacreditarlos.

  2. TLV

    Kanijo sigo tu página hace tiempo. Grandes noches paso leyendo notícias de ciencia. Pero hay cada cosa que..

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