‘Cara yo gano, cruz tú pierdes’: Cómo los parapsicólogos anulan los resultados negativos

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Poderes mentales

Los parapsicólogos tienden a ver los resultados positivos como un apoyo de las hipótesis psi, mientras que aseguran que los resultados negativos no cuentan como pruebas en su contra. Aquí tienes cómo funciona este proceso de autoengaño y cuatro sugerencias para superarlo.

Tras más de sesenta años de experimentación, los investigadores no han llegado a un consenso sobre la existencia de la psi (capacidad psíquica). Algunos defienden que existen abrumadoras pruebas a favor o en contra de la hipótesis psi, mientras otros simplemente creen que no es posible responder a la pregunta de una forma u otra. Uno de los principales obstáculos para zanjar la cuestión psi implica la forma en que se tienen en cuenta los resultados nulos (Alcock 2003). Muchos parapsicólogos han adoptado una aproximación en su trabajo de “cara yo gano, cruz tú pierdes”, viendo los resultados positivos como apoyo de la hipótesis psi mientras que los resultados negativos no cuentan como pruebas en su contra.


Nuevos procedimientos de elección cuidadosa

Los parapsicólogos frecuentemente crean y prueban nuevos procedimientos experimentales en un intento de producir pruebas de laboratorio para la psi. La mayor parte de estos estudios no arrojan resultados significativos. No obstante, en lugar de verlo como pruebas en contra de la capacidad psíquica, tales hallazgos negativos normalmente se atribuyen a que el experimento se llevó a cabo en condiciones que no eran propicias para la psi. O nunca son publicados (el “efecto archivado”, ver Douglas M. Stokes, “The Shrinking File­drawer”, SI, Mayo/Junio 2001) o son tranquilamente olvidados incluso si llegan a una revista o conferencia. De vez en cuando, uno de estos estudios produce unos resultados significativos. Tales estudios normalmente contienen artefactos metodológicos potenciales, en parte debido a que están usando nuevos procedimientos que tienen que ser escrutados por la comunidad investigadora. Además, el estatus evidencial de estos hallazgos positivos es de juicio problemático dado que han surgido a partir de una masa de estudios no significativos. No obstante, es más probable que los estudios no significativos se presenten a una conferencia o sean publicados en una revista, normalmente vistos por sus partidarios como pruebas tentativas de psi, actuando como catalizador de futuros trabajos.

Hasta donde yo sé, sólo un artículo ha revelado una visión sobre la escala potencial de este problema. Watt (2006) resumió todos los proyectos relacionados con la psi de estudiantes de último año que habían sido supervisados por personal de la Unidad de Parapsicología Koestler de la Universidad de Edimburgo entre 1987 y 2007. Watt estudió treinta y ocho proyectos, veintisiete de los cuales predijeron un rendimiento global significativo en una tarea psíquica con el resto prediciendo diferencias significativas entre condiciones experimentales. El trabajo examinó un rango de procedimientos nuevos y establecidos, incluyendo, por ejemplo, buscar un penique oculto mediante radiestesia, el control psicokinético de la visión de un globo siendo dirigido hacia unos pinchos por un ventilador, el presentimiento de fotografías ilustrando expresiones faciales emotivas, detectar el estado emocional de un emisor en un experimento de telepatía, estudios ganzfeld, y adivinación de cartas. Es interesante apuntar que el artículo de Watt también demostró un sesgo en el informe. Sólo siete de los treinta y ocho estudios se habían hecho de dominio público, presentados como artículos en conferencias convocadas por la Asociación Parapsicológica. Todos estos artículos habían predicho un rendimiento global significativo de la tarea psi. Hubo una fuerte tendencia entre los parapsicólogos a hacer públicos aquellos estudios que encontraron hallazgos positivos, con sólo aproximadamente un 70 por ciento (cinco de siete) de los estudios siendo presentados en conferencias mostrando un resultado global significativo, contra un 15 por ciento (tres de veinte) de los que no se informó. El análisis de Watt, aunque informativo, subestima el número total de estudios relacionados con la psi llevados a cabo en la Universidad de Edimburgo, debido a que no incluyó los estudios realizados por estudiantes antes de su último año, experimentos de estudiantes de postgraduado y personal, o ningún trabajo realizado antes de 1987. Multiplica estas cifras por el número de parapsicólogos que han llevado a cabo y supervisado investigación psi por todo el mundo a lo largo de los últimos sesenta años aproximadamente, y la escala del problema se hace evidente.

Una explicación convincente para las réplicas intentadas sin éxito

Si un procedimiento arroja efectos psi significativos, se requieren estudios de seguimiento que usen tal procedimiento. Aunque estos estudios adicionales ocasionalmente toman la forma de réplicas estrictas, normalmente implican alguna forma de variación. Si estos estudios de seguimiento obtienen resultados significativos, a menudo son tema de un considerable debate: los defensores argumentan que los hallazgos representan pruebas de la psi, y los escépticos escrutan el trabajo buscando errores metodológicos o estadísticos. Sin embargo, cualquier fallo en la réplica puede atribuirse a las modificaciones procedurales en lugar de a la no existencia de la psi. Tal vez la versión más extrema de este comodín de “quítame ese efecto negativo” implica una apelación al “efecto experimentador”, donde cualquier hallazgo negativo se atribuye a la naturaleza de psi inhibida del parapsicólogo que lleva a cabo el estudio.

Esta anulación de los hallazgos negativos impregna la literatura parapsicológica. Por ejemplo, Kanthamani y Broughton (1994) informan de un intento a gran escala de replicar el supuesto efecto telepático ganzfeld, en el que un participante (al que se refieren como receptor) experimenta una suave forma de privación sensorial y se le pide que identifique un objetivo que está siendo observado por otra persona (un emisor) en una posición lejana. Los parapsicólogos han empleado distintos objetivos en estos experimentos, incluyendo fotografías y dibujos (objetivos estátivos) y videoclips (objetivos dinámicos). En los estudios descritos por Kanthamani y Broughton, el material objetivo constaba de imágenes elegidas aleatoriamente (principalmente impresiones artísticas del tamaño de una postal). El proyecto implicó una ingente cantidad de trabajo: investigadores que ejecutaban una serie de experimentos a lo largo de un periodo de seis años y que llevaron a cabo más de 350 sesiones ganzfeld individuales. Los estudios no arrojaron ningún efecto significativo acumulado. No obstante, Kanthamani y Broughton no perdieron tiempo discutiendo si este hallazgo nulo podría servir como prueba contra la hipótesis psi y en lugar de ellos concluyero que “probablemente es seguro decir que los objetivos de imágenes estáticas son una elección poco ideal para los experimentos ganzfeld”.

De nuevo, este proceso representa el principio “cara yo gano, cruz tú pierdes”. Las réplicas exitosas se ven como pruebas de la psi, mientras que los resultados negativos se atribuyen a que las condiciones en las que se llevaron a cabo no eran propicias para la psi.

Minería de datos

Además de explicar las conclusiones nulas a través de supuestas modificaciones procedurales fallidas, algunos parapsicólogos también adoptan la actitud de “alguna anomalía lo hará” y hacen minería de datos en un intento de producir algún tipo de resultado relacionados con la psi. Aunque tal minería de datos post hoc podría ayudar como guía en futuros trabajos, tiene poco, si es que algún, valor como prueba. No obstante, los parapsicólogos a menudo lo presentan como pruebas tentativas que apoyan la hipótesis psi.

La descripción de Willin (1996) de sus estudios psi ganzfeld presenta un claro ejemplo de este proceso en funcionamiento. Willin llevó a cabo un centenar de sesiones ganzfeld a lo largo de un periodo de quince meses, tomando la inusual aproximación de usar cortes musicales como objetivos. El estudio no obtuvo un resultado significativo. No obstante, el lugar de explorar si este hallazgo nulo contaba como una prueba en contra de la hipótesis psi, Willin llevó a cabo una serie de análisis post hoc, explorando, por ejemplo, la relación entre las puntuaciones psi de los participantes y su edad, profesión, aficiones, experiencias paranormales anteriores y relación con las personas que actuaban como emisores. Análisis adicionales exploraron la puntuación psi como una función del mes y la hora del día en que se llevó a cabo cada ensayo. La mayor parte de los análisis arrojaron resultados inconcluyentes, pero Willin finalmente encontró que los ensayos llevados a cabo al principio del experimento obtuvieron una puntación mejor que los últimos y sugirió que esto podría haberse debido a “un menor interés mostrado por los Receptores y Emisores o por un efecto cabra no intencionado mostrado por el Experimentador”.

Este tipo de minería de datos demuestra, de nuevo, el principio de “cara yo gano, cruz tú pierdes” en acción, con cualquier efecto nulo siendo anulado por el aparente descubrimiento de hallazgos post hoc.

Meta-análisis y selección de datos retrospectiva

Después de que se hayan llevado a cabo varios estudios usando un nuevo procedimiento, los parapsicólogos normalmente llevan a cabo algún tipo de revisión meta-analítica del trabajo. Si los resultados combinados de los estudios son significativos, el meta-análisis es normalmente tema de un considerable debate, con los defensores creyendo que los hallazgos representan pruebas de las psi y los escépticos defendiendo que puede haber una explicación normal (incluyendo, por ejemplo, sesgos en la publicación, criterios de inclusión inapropiados y una metodología pobre). No obstante, si el efecto acumulativo no es significativo, los parapsicólogos atribuyen a menudo este efecto nulo a las variaciones procedurales no propicias para la psi descritas en la sección anterior.

Tal vez más importante, la colección proceduralmente heterogénea de estudios normalmente presenta a los parapsicólogos una oportunidad de “explicar” efectos nulos globales identificando retrospectivamente un subconjunto de estudios que usaron un cierto procedimiento y arrojaron un efecto acumulativo significativo.

Una buena ilustración de esto tuvo lugar a finales de la década de 1990 durante un debate meta-analítico sobre los estudios psi ganzfeld. En 1999, Milton y Wiseman publiaron un meta-análisis de todos los estudios ganzfeld que comenzaron después de 1987 y se publicaron antes de 1997, y señalaron que el efecto acumulativo era tanto pequeño como poco significativo (Milton and Wiseman 1999). Algunos parapsicólogos criticaron este análisis, defendiendo que se habían incluido todos los estudios ganzfeld llevados a cabo durante este periodo y que se deberían haber centrado sólo en aquellos que explearon un procedimiento “estándar” desarrollado por el parapsicólogo Charles Honorton y sus colegas durante un conjunto seminal de estudios ganzfeld llevados a cabo en el Laboratorio de Investigación Psicofísica (PRL) a finales de la década de 1980. Las dificultades con esta aproximación se hacen claras cuando los investigadores fueron incapaces de decidir qué constituiría un conjunto “estándar” de procedimientos (Schmeidler and Edge 1999). Finalmente, Bem, Palmer, y Broughton (2001) se propusieron abordar este problema experimentalmente, pidiendo a varias personas que indicaran el grado en que los estudios de nuestro análisis habían empleado el procedimiento ganzfeld “estándar” de Honorton y luego correlando sus índices contra el efecto del valor de cada estudio. El lugar de proporcionar su propia descripción de procedimiento “estándar”, Bem, Palmer, y Broughton dieron a las personas que proporcionaron el índice secciones relevantes de dos artículos anteriores describiendo estudios del PRL. Sin embargo, también añadieron una serie de condicionantes adicionales, informando a los evaluadores, por ejemplo de:

Se debería tratar como un estándar el uso de muestras creativas o artísticas (dado que uno de los componentes más exitosos de los experimentos PRL usó tales muestras) o aquellos que hayan tenido experiencias psi anteriores o hayan practicado disciplinas mentales tales como la meditación (dado que ambos se sabía que tenían las mejores puntuaciones en los experimentos PRL).

La adición de selección de participantes como una condición supuestamente “estándar” no se mencionó en la sección de métodos de ninguno de los trabajos que describían el trabajo del PRL. Entonces, podría verse como un excelente ejemplo de encaje de datos retrospectivo, en el que los parapsicólogos deciden qué estudios analizar (o, en este caso, el peso asignado a ellos) en base a su resultado conocido.

De nuevo, aparece el principio de “cara yo gano, cruz tú pierdes”. Un efecto global significativo es visto como una prueba de la psi, mientras que un efecto negativo inicia una búsqueda post hoc de bolsas de significado.

Efectos de declive y abandono del barco

Los supuestos efectos psi asociados con un cierto procedimiento frecuentemente tienen el curioso hábito de apagarse con el curso de una experimentación repetida. Los escépticos defienden que esto se debe a que los parapsicólogos identifican y minimizan el potencial metodológico y los fallos estadísticos con el tiempo. No obstante, algunos parapsicólogos han aparecido con una creativa forma de explicar esta amenaza potencial, defendiendo que tal efecto de declive es una propiedad inherente a la psi o que la capacidad psíquica realmente existe pero está inversamente relacionada con el nivel de los controles experimentales empleados en un estudio (ver Kennedy 2003 para una revisión de esta aproximación).

El decremento de una supuesta psi a menudo causa que los psicólogos abandonen el barco en busca de un nuevo prodecimiento, colocándolos de nuevo en la primera casilla, listos para repetir la historia. Ésta no es una observación nueva. Por ejemplo, hace treinta años en parapsicólogo Joseph Gaither Pratt señalaba que :

Se puede tomar casi cualquier fecha aleatoria desde 1882 y encontrar literatura donde alguien en algún punto ha obtenido recientemente resultados que se describen en términos que implican que otros deberían ser capaces de confirmar sus hallazgos… Una tras otra, sin embargo, las formas específicas de trabajar usadas en estos proyectos iniciales psi han caido en desgracia y se han apartado de la escena – excepto las últimas investigaciones, las cuales se puede suponer razonablemente, que no han tenido suficiente tiempo para fallar y alejarse como lo han hecho las otras (Pratt 1978)

Este constante “abandono del barco” es una de las características que definen la investigación psi, con nuevos paradigmas que surgen cada década aproximadamente. Toma, por ejemplo, las distintas tendencias en investigación de la percepción extra sensorial (PES) que han surgido a lo largo de los años. El trabajo inicial, llevado a cabo entre la década de 1930 y finales de 1950, implicó principalmente experimentos de adivinación con cartas en los que a la gente se le pedía que identificara cartas especialmente pintadas que llevaban uno de cinco símbolos posibles. A mediados de la década de 1960 los parapsicólogos se habían dado cuenta de que tales estudios eran difíciles de replicar por lo que volvieron su atención a la telepatía en sueños y la posibilidad de los participantes de predecir la salida de objetivos seleccionados por máquinas. A mediados de la década de 1970 y principios de 1980, los experimentos ganzfeld y de visión remota se impusieron como paradigmas predominantes. En 1987, una gran revisión del área por parte de los parapsicólogos K. Ramakrishna Rao y John Palmer defendió que dos conjuntos de estudios PES proporcionaban las mejores pruebas para la replicabilidad de las psi: los experimentos ganzfeld y el efecto PES diferencial (en el que los participantes aparentemente puntuaban por encima del azar en una condición de un experimento y por debajo del azar en otro). Más recientemente, los parapsicólogos han desviado su atención hacia los supuestos efectos de presentimiento, en los que los participantes parecen responder a un estímulo antes de que se les presente. Finalmente, ahora existen señales de que es probable que el próximo procedimiento nuevo adopte una perspectiva neuropsicológica, centrándose en las medidas EEG o de IRMf cuando la gente completa tareas psi.

Conclusion

Los parapsicólogos han tendido a adoptar una aproximación de “cara yo gano, cruz tú pierdes” en su trabajo, viendo los resultados positivos como un apoyo a la hipótesis psi mientras que aseguran que los resultados negativos no cuentan como pruebas en contra. Esto implica nuevos procedimientos de elección cuidadosa de una masa de resultados aleatorios, variación de cualquier procedimiento supuestamente “exitoso” y luego culpar a estas variaciones por la falta de replicación, buscar significados post hoc cuando un meta-análisis produce un resultado nulo, explicar los efectos de declive como algo inherente a las propiedades de las psi y finalmente abadonar el barco hacia el siguiente procedimiento prometedor. Este mareante proceso da como resultado un conjunto de datos ambiguo que, como en la ilusión óptica clásica de una mujer vieja y una joven atractiva, nunca contiene suficiente información para permitir cerrarlo en una dirección u otra.

Para ayudar a que el campo avance y cerrar rápidamente la cuestión psi, los parapsicólogos tienen que hacer cuatro importantes cambios en su forma de ver los resultados nulos. Primero, deberían dejar de intentar grandes cantidades de nuevos procedimientos y seleccionar cuidadosamente aquellos que parecen funcionar. En lugar de esto deben identificar uno o dos que ya hayan dado los resultados más prometedores. Segundo, en lugar de variar procedimientos que parecen exitosos, deberían hacer una serie de réplicas estrictas llevadas a cabo en laboratorios que sean sólidas metodológicamente e incorporen la mayor parte posible de condiciones propicias para las psi. Tercero, los investigadores deberían evitar la tentación de meta-análisis retrospectivos pre-registrando los detalles clave implicados en cada uno de los estudios. Y, finalmente, los investigadores tienen que dejar de abandonar el barco de un procedimiento experimental a otro y tener el coraje de aceptar las hipótesis nulas si los favoritos selecionados no producen ningún efecto significativo y replicable.

Espero que este proceso ayude a consignar el debate psi a los libros de historia y que los parapsicólogos no se vean más situados en la barrera defendiendo que “hay suficientes pruebas para justificar un mayor trabajo, pero no las suficientes para concluir una cosa u otra”. En lugar de anular los resultados negativos, los experimentadores deberían ser lo bastante valientes para dar lo mejor de sí mismos y descubrir finalmente si realmente existe la psi.


Referencias:

* Alcock, J.E. 2003. Give the null hypothesis a chance: Reasons to remain doubtful about the existence of psi. In Psi Wars: Getting to Grips with the Paranormal, ed. J. Alcock, J. Burns, and A. Freeman, 29–50. Charlottes­ville, VA: Imprint Academic.
* Bem, D.J., J. Palmer, and R.S. Broughton. 2001. Updating the ganzfeld database: A victim of its own success? Journal of Parapsychology 65: 207–218.
* Kennedy, J.E. 2003. The capricious, actively evasive, unsustainable nature of psi: A summary and hypotheses. Journal of Parapsychology 67: 53–74.
* Kanthamani, H., and R.S. Broughton. 1994. Institute for Parapsychology ganzfeld-ESP experiments: The manual series. Proceedings of Presented Papers: The Parapsychological Association 37th annual convention, 182–189.
* Milton, J., and R. Wiseman. 1999. Does psi exist? Lack of replication of an anomalous process of information transfer. Psychological Bulletin 125: 387–391.
* Pratt, J.G. 1978. Prologue to a debate: Some assumptions relevant to research in parapsychology. The Journal of the American Society for Psychical Research 72: 127–139.
* Rao, K.R., and J.R. Palmer. 1987. The anomaly called psi: Recent research and criticism. Behavioral and Brain Sciences 10: 539–51.
* Schmeidler, G.R., and H. Edge. 1999. Should ganzfeld research continue to be crucial in the search for a replicable psi effect? Part II. Edited ganzfeld debate. Journal of Parapsychology 63: 335–388.
* Watt, C. 2006. Research assistants or budding scientists? A review of 96 undergraduate student projects at the Koestler Parapsychology Unit. Journal of Parapsychology 70: 335–356.
* Willin, M. J. 1996. A ganzfeld experiment using musical targets. Journal of the Society for Psychical Research 61: 1–17.

Autor: Richard Wiseman
Fecha Original: enero/febrero de 2010
Enlace Original

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