‘Cara yo gano, cruz tú pierdes’: Cómo los parapsicólogos anulan los resultados negativos

Poderes mentales

Los parapsicólogos tienden a ver los resultados positivos como un apoyo de las hipótesis psi, mientras que aseguran que los resultados negativos no cuentan como pruebas en su contra. Aquí tienes cómo funciona este proceso de autoengaño y cuatro sugerencias para superarlo.

Tras más de sesenta años de experimentación, los investigadores no han llegado a un consenso sobre la existencia de la psi (capacidad psíquica). Algunos defienden que existen abrumadoras pruebas a favor o en contra de la hipótesis psi, mientras otros simplemente creen que no es posible responder a la pregunta de una forma u otra. Uno de los principales obstáculos para zanjar la cuestión psi implica la forma en que se tienen en cuenta los resultados nulos (Alcock 2003). Muchos parapsicólogos han adoptado una aproximación en su trabajo de “cara yo gano, cruz tú pierdes”, viendo los resultados positivos como apoyo de la hipótesis psi mientras que los resultados negativos no cuentan como pruebas en su contra.


Nuevos procedimientos de elección cuidadosa

Los parapsicólogos frecuentemente crean y prueban nuevos procedimientos experimentales en un intento de producir pruebas de laboratorio para la psi. La mayor parte de estos estudios no arrojan resultados significativos. No obstante, en lugar de verlo como pruebas en contra de la capacidad psíquica, tales hallazgos negativos normalmente se atribuyen a que el experimento se llevó a cabo en condiciones que no eran propicias para la psi. O nunca son publicados (el “efecto archivado”, ver Douglas M. Stokes, “The Shrinking File­drawer”, SI, Mayo/Junio 2001) o son tranquilamente olvidados incluso si llegan a una revista o conferencia. De vez en cuando, uno de estos estudios produce unos resultados significativos. Tales estudios normalmente contienen artefactos metodológicos potenciales, en parte debido a que están usando nuevos procedimientos que tienen que ser escrutados por la comunidad investigadora. Además, el estatus evidencial de estos hallazgos positivos es de juicio problemático dado que han surgido a partir de una masa de estudios no significativos. No obstante, es más probable que los estudios no significativos se presenten a una conferencia o sean publicados en una revista, normalmente vistos por sus partidarios como pruebas tentativas de psi, actuando como catalizador de futuros trabajos.

Hasta donde yo sé, sólo un artículo ha revelado una visión sobre la escala potencial de este problema. Watt (2006) resumió todos los proyectos relacionados con la psi de estudiantes de último año que habían sido supervisados por personal de la Unidad de Parapsicología Koestler de la Universidad de Edimburgo entre 1987 y 2007. Watt estudió treinta y ocho proyectos, veintisiete de los cuales predijeron un rendimiento global significativo en una tarea psíquica con el resto prediciendo diferencias significativas entre condiciones experimentales. El trabajo examinó un rango de procedimientos nuevos y establecidos, incluyendo, por ejemplo, buscar un penique oculto mediante radiestesia, el control psicokinético de la visión de un globo siendo dirigido hacia unos pinchos por un ventilador, el presentimiento de fotografías ilustrando expresiones faciales emotivas, detectar el estado emocional de un emisor en un experimento de telepatía, estudios ganzfeld, y adivinación de cartas. Es interesante apuntar que el artículo de Watt también demostró un sesgo en el informe. Sólo siete de los treinta y ocho estudios se habían hecho de dominio público, presentados como artículos en conferencias convocadas por la Asociación Parapsicológica. Todos estos artículos habían predicho un rendimiento global significativo de la tarea psi. Hubo una fuerte tendencia entre los parapsicólogos a hacer públicos aquellos estudios que encontraron hallazgos positivos, con sólo aproximadamente un 70 por ciento (cinco de siete) de los estudios siendo presentados en conferencias mostrando un resultado global significativo, contra un 15 por ciento (tres de veinte) de los que no se informó. El análisis de Watt, aunque informativo, subestima el número total de estudios relacionados con la psi llevados a cabo en la Universidad de Edimburgo, debido a que no incluyó los estudios realizados por estudiantes antes de su último año, experimentos de estudiantes de postgraduado y personal, o ningún trabajo realizado antes de 1987. Multiplica estas cifras por el número de parapsicólogos que han llevado a cabo y supervisado investigación psi por todo el mundo a lo largo de los últimos sesenta años aproximadamente, y la escala del problema se hace evidente.

Una explicación convincente para las réplicas intentadas sin éxito

Si un procedimiento arroja efectos psi significativos, se requieren estudios de seguimiento que usen tal procedimiento. Aunque estos estudios adicionales ocasionalmente toman la forma de réplicas estrictas, normalmente implican alguna forma de variación. Si estos estudios de seguimiento obtienen resultados significativos, a menudo son tema de un considerable debate: los defensores argumentan que los hallazgos representan pruebas de la psi, y los escépticos escrutan el trabajo buscando errores metodológicos o estadísticos. Sin embargo, cualquier fallo en la réplica puede atribuirse a las modificaciones procedurales en lugar de a la no existencia de la psi. Tal vez la versión más extrema de este comodín de “quítame ese efecto negativo” implica una apelación al “efecto experimentador”, donde cualquier hallazgo negativo se atribuye a la naturaleza de psi inhibida del parapsicólogo que lleva a cabo el estudio.

Esta anulación de los hallazgos negativos impregna la literatura parapsicológica. Por ejemplo, Kanthamani y Broughton (1994) informan de un intento a gran escala de replicar el supuesto efecto telepático ganzfeld, en el que un participante (al que se refieren como receptor) experimenta una suave forma de privación sensorial y se le pide que identifique un objetivo que está siendo observado por otra persona (un emisor) en una posición lejana. Los parapsicólogos han empleado distintos objetivos en estos experimentos, incluyendo fotografías y dibujos (objetivos estátivos) y videoclips (objetivos dinámicos). En los estudios descritos por Kanthamani y Broughton, el material objetivo constaba de imágenes elegidas aleatoriamente (principalmente impresiones artísticas del tamaño de una postal). El proyecto implicó una ingente cantidad de trabajo: investigadores que ejecutaban una serie de experimentos a lo largo de un periodo de seis años y que llevaron a cabo más de 350 sesiones ganzfeld individuales. Los estudios no arrojaron ningún efecto significativo acumulado. No obstante, Kanthamani y Broughton no perdieron tiempo discutiendo si este hallazgo nulo podría servir como prueba contra la hipótesis psi y en lugar de ellos concluyero que “probablemente es seguro decir que los objetivos de imágenes estáticas son una elección poco ideal para los experimentos ganzfeld”.

De nuevo, este proceso representa el principio “cara yo gano, cruz tú pierdes”. Las réplicas exitosas se ven como pruebas de la psi, mientras que los resultados negativos se atribuyen a que las condiciones en las que se llevaron a cabo no eran propicias para la psi.

Minería de datos

Además de explicar las conclusiones nulas a través de supuestas modificaciones procedurales fallidas, algunos parapsicólogos también adoptan la actitud de “alguna anomalía lo hará” y hacen minería de datos en un intento de producir algún tipo de resultado relacionados con la psi. Aunque tal minería de datos post hoc podría ayudar como guía en futuros trabajos, tiene poco, si es que algún, valor como prueba. No obstante, los parapsicólogos a menudo lo presentan como pruebas tentativas que apoyan la hipótesis psi.

La descripción de Willin (1996) de sus estudios psi ganzfeld presenta un claro ejemplo de este proceso en funcionamiento. Willin llevó a cabo un centenar de sesiones ganzfeld a lo largo de un periodo de quince meses, tomando la inusual aproximación de usar cortes musicales como objetivos. El estudio no obtuvo un resultado significativo. No obstante, el lugar de explorar si este hallazgo nulo contaba como una prueba en contra de la hipótesis psi, Willin llevó a cabo una serie de análisis post hoc, explorando, por ejemplo, la relación entre las puntuaciones psi de los participantes y su edad, profesión, aficiones, experiencias paranormales anteriores y relación con las personas que actuaban como emisores. Análisis adicionales exploraron la puntuación psi como una función del mes y la hora del día en que se llevó a cabo cada ensayo. La mayor parte de los análisis arrojaron resultados inconcluyentes, pero Willin finalmente encontró que los ensayos llevados a cabo al principio del experimento obtuvieron una puntación mejor que los últimos y sugirió que esto podría haberse debido a “un menor interés mostrado por los Receptores y Emisores o por un efecto cabra no intencionado mostrado por el Experimentador”.

Este tipo de minería de datos demuestra, de nuevo, el principio de “cara yo gano, cruz tú pierdes” en acción, con cualquier efecto nulo siendo anulado por el aparente descubrimiento de hallazgos post hoc.

Meta-análisis y selección de datos retrospectiva

Después de que se hayan llevado a cabo varios estudios usando un nuevo procedimiento, los parapsicólogos normalmente llevan a cabo algún tipo de revisión meta-analítica del trabajo. Si los resultados combinados de los estudios son significativos, el meta-análisis es normalmente tema de un considerable debate, con los defensores creyendo que los hallazgos representan pruebas de las psi y los escépticos defendiendo que puede haber una explicación normal (incluyendo, por ejemplo, sesgos en la publicación, criterios de inclusión inapropiados y una metodología pobre). No obstante, si el efecto acumulativo no es significativo, los parapsicólogos atribuyen a menudo este efecto nulo a las variaciones procedurales no propicias para la psi descritas en la sección anterior.

Tal vez más importante, la colección proceduralmente heterogénea de estudios normalmente presenta a los parapsicólogos una oportunidad de “explicar” efectos nulos globales identificando retrospectivamente un subconjunto de estudios que usaron un cierto procedimiento y arrojaron un efecto acumulativo significativo.

Una buena ilustración de esto tuvo lugar a finales de la década de 1990 durante un debate meta-analítico sobre los estudios psi ganzfeld. En 1999, Milton y Wiseman publiaron un meta-análisis de todos los estudios ganzfeld que comenzaron después de 1987 y se publicaron antes de 1997, y señalaron que el efecto acumulativo era tanto pequeño como poco significativo (Milton and Wiseman 1999). Algunos parapsicólogos criticaron este análisis, defendiendo que se habían incluido todos los estudios ganzfeld llevados a cabo durante este periodo y que se deberían haber centrado sólo en aquellos que explearon un procedimiento “estándar” desarrollado por el parapsicólogo Charles Honorton y sus colegas durante un conjunto seminal de estudios ganzfeld llevados a cabo en el Laboratorio de Investigación Psicofísica (PRL) a finales de la década de 1980. Las dificultades con esta aproximación se hacen claras cuando los investigadores fueron incapaces de decidir qué constituiría un conjunto “estándar” de procedimientos (Schmeidler and Edge 1999). Finalmente, Bem, Palmer, y Broughton (2001) se propusieron abordar este problema experimentalmente, pidiendo a varias personas que indicaran el grado en que los estudios de nuestro análisis habían empleado el procedimiento ganzfeld “estándar” de Honorton y luego correlando sus índices contra el efecto del valor de cada estudio. El lugar de proporcionar su propia descripción de procedimiento “estándar”, Bem, Palmer, y Broughton dieron a las personas que proporcionaron el índice secciones relevantes de dos artículos anteriores describiendo estudios del PRL. Sin embargo, también añadieron una serie de condicionantes adicionales, informando a los evaluadores, por ejemplo de:

Se debería tratar como un estándar el uso de muestras creativas o artísticas (dado que uno de los componentes más exitosos de los experimentos PRL usó tales muestras) o aquellos que hayan tenido experiencias psi anteriores o hayan practicado disciplinas mentales tales como la meditación (dado que ambos se sabía que tenían las mejores puntuaciones en los experimentos PRL).

La adición de selección de participantes como una condición supuestamente “estándar” no se mencionó en la sección de métodos de ninguno de los trabajos que describían el trabajo del PRL. Entonces, podría verse como un excelente ejemplo de encaje de datos retrospectivo, en el que los parapsicólogos deciden qué estudios analizar (o, en este caso, el peso asignado a ellos) en base a su resultado conocido.

De nuevo, aparece el principio de “cara yo gano, cruz tú pierdes”. Un efecto global significativo es visto como una prueba de la psi, mientras que un efecto negativo inicia una búsqueda post hoc de bolsas de significado.

Efectos de declive y abandono del barco

Los supuestos efectos psi asociados con un cierto procedimiento frecuentemente tienen el curioso hábito de apagarse con el curso de una experimentación repetida. Los escépticos defienden que esto se debe a que los parapsicólogos identifican y minimizan el potencial metodológico y los fallos estadísticos con el tiempo. No obstante, algunos parapsicólogos han aparecido con una creativa forma de explicar esta amenaza potencial, defendiendo que tal efecto de declive es una propiedad inherente a la psi o que la capacidad psíquica realmente existe pero está inversamente relacionada con el nivel de los controles experimentales empleados en un estudio (ver Kennedy 2003 para una revisión de esta aproximación).

El decremento de una supuesta psi a menudo causa que los psicólogos abandonen el barco en busca de un nuevo prodecimiento, colocándolos de nuevo en la primera casilla, listos para repetir la historia. Ésta no es una observación nueva. Por ejemplo, hace treinta años en parapsicólogo Joseph Gaither Pratt señalaba que :

Se puede tomar casi cualquier fecha aleatoria desde 1882 y encontrar literatura donde alguien en algún punto ha obtenido recientemente resultados que se describen en términos que implican que otros deberían ser capaces de confirmar sus hallazgos… Una tras otra, sin embargo, las formas específicas de trabajar usadas en estos proyectos iniciales psi han caido en desgracia y se han apartado de la escena – excepto las últimas investigaciones, las cuales se puede suponer razonablemente, que no han tenido suficiente tiempo para fallar y alejarse como lo han hecho las otras (Pratt 1978)

Este constante “abandono del barco” es una de las características que definen la investigación psi, con nuevos paradigmas que surgen cada década aproximadamente. Toma, por ejemplo, las distintas tendencias en investigación de la percepción extra sensorial (PES) que han surgido a lo largo de los años. El trabajo inicial, llevado a cabo entre la década de 1930 y finales de 1950, implicó principalmente experimentos de adivinación con cartas en los que a la gente se le pedía que identificara cartas especialmente pintadas que llevaban uno de cinco símbolos posibles. A mediados de la década de 1960 los parapsicólogos se habían dado cuenta de que tales estudios eran difíciles de replicar por lo que volvieron su atención a la telepatía en sueños y la posibilidad de los participantes de predecir la salida de objetivos seleccionados por máquinas. A mediados de la década de 1970 y principios de 1980, los experimentos ganzfeld y de visión remota se impusieron como paradigmas predominantes. En 1987, una gran revisión del área por parte de los parapsicólogos K. Ramakrishna Rao y John Palmer defendió que dos conjuntos de estudios PES proporcionaban las mejores pruebas para la replicabilidad de las psi: los experimentos ganzfeld y el efecto PES diferencial (en el que los participantes aparentemente puntuaban por encima del azar en una condición de un experimento y por debajo del azar en otro). Más recientemente, los parapsicólogos han desviado su atención hacia los supuestos efectos de presentimiento, en los que los participantes parecen responder a un estímulo antes de que se les presente. Finalmente, ahora existen señales de que es probable que el próximo procedimiento nuevo adopte una perspectiva neuropsicológica, centrándose en las medidas EEG o de IRMf cuando la gente completa tareas psi.

Conclusion

Los parapsicólogos han tendido a adoptar una aproximación de “cara yo gano, cruz tú pierdes” en su trabajo, viendo los resultados positivos como un apoyo a la hipótesis psi mientras que aseguran que los resultados negativos no cuentan como pruebas en contra. Esto implica nuevos procedimientos de elección cuidadosa de una masa de resultados aleatorios, variación de cualquier procedimiento supuestamente “exitoso” y luego culpar a estas variaciones por la falta de replicación, buscar significados post hoc cuando un meta-análisis produce un resultado nulo, explicar los efectos de declive como algo inherente a las propiedades de las psi y finalmente abadonar el barco hacia el siguiente procedimiento prometedor. Este mareante proceso da como resultado un conjunto de datos ambiguo que, como en la ilusión óptica clásica de una mujer vieja y una joven atractiva, nunca contiene suficiente información para permitir cerrarlo en una dirección u otra.

Para ayudar a que el campo avance y cerrar rápidamente la cuestión psi, los parapsicólogos tienen que hacer cuatro importantes cambios en su forma de ver los resultados nulos. Primero, deberían dejar de intentar grandes cantidades de nuevos procedimientos y seleccionar cuidadosamente aquellos que parecen funcionar. En lugar de esto deben identificar uno o dos que ya hayan dado los resultados más prometedores. Segundo, en lugar de variar procedimientos que parecen exitosos, deberían hacer una serie de réplicas estrictas llevadas a cabo en laboratorios que sean sólidas metodológicamente e incorporen la mayor parte posible de condiciones propicias para las psi. Tercero, los investigadores deberían evitar la tentación de meta-análisis retrospectivos pre-registrando los detalles clave implicados en cada uno de los estudios. Y, finalmente, los investigadores tienen que dejar de abandonar el barco de un procedimiento experimental a otro y tener el coraje de aceptar las hipótesis nulas si los favoritos selecionados no producen ningún efecto significativo y replicable.

Espero que este proceso ayude a consignar el debate psi a los libros de historia y que los parapsicólogos no se vean más situados en la barrera defendiendo que “hay suficientes pruebas para justificar un mayor trabajo, pero no las suficientes para concluir una cosa u otra”. En lugar de anular los resultados negativos, los experimentadores deberían ser lo bastante valientes para dar lo mejor de sí mismos y descubrir finalmente si realmente existe la psi.


Referencias:

* Alcock, J.E. 2003. Give the null hypothesis a chance: Reasons to remain doubtful about the existence of psi. In Psi Wars: Getting to Grips with the Paranormal, ed. J. Alcock, J. Burns, and A. Freeman, 29–50. Charlottes­ville, VA: Imprint Academic.
* Bem, D.J., J. Palmer, and R.S. Broughton. 2001. Updating the ganzfeld database: A victim of its own success? Journal of Parapsychology 65: 207–218.
* Kennedy, J.E. 2003. The capricious, actively evasive, unsustainable nature of psi: A summary and hypotheses. Journal of Parapsychology 67: 53–74.
* Kanthamani, H., and R.S. Broughton. 1994. Institute for Parapsychology ganzfeld-ESP experiments: The manual series. Proceedings of Presented Papers: The Parapsychological Association 37th annual convention, 182–189.
* Milton, J., and R. Wiseman. 1999. Does psi exist? Lack of replication of an anomalous process of information transfer. Psychological Bulletin 125: 387–391.
* Pratt, J.G. 1978. Prologue to a debate: Some assumptions relevant to research in parapsychology. The Journal of the American Society for Psychical Research 72: 127–139.
* Rao, K.R., and J.R. Palmer. 1987. The anomaly called psi: Recent research and criticism. Behavioral and Brain Sciences 10: 539–51.
* Schmeidler, G.R., and H. Edge. 1999. Should ganzfeld research continue to be crucial in the search for a replicable psi effect? Part II. Edited ganzfeld debate. Journal of Parapsychology 63: 335–388.
* Watt, C. 2006. Research assistants or budding scientists? A review of 96 undergraduate student projects at the Koestler Parapsychology Unit. Journal of Parapsychology 70: 335–356.
* Willin, M. J. 1996. A ganzfeld experiment using musical targets. Journal of the Society for Psychical Research 61: 1–17.

Autor: Richard Wiseman
Fecha Original: enero/febrero de 2010
Enlace Original

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Comments (7)

  1. [...] ‘Cara yo gano, cruz tú pierdes’: Cómo los parapsicólogos anulan los resultados negativos http://www.cienciakanija.com/2010/04/05/%e2%80%98cara-yo-gano-cruz-…  por Naruedyoh hace 3 segundos [...]

  2. Me impresiona la velocidad con la que Kanijo publica en este blog. Mis sinceras felicitaciones.

    Creo entender el punto de vista de los parapsicólogos, y lo expondré haciendo una analogía con una actividad que yo mismo realizo: la determinación de pruebas de paternidad. La prueba de paternidad se basa en la determinación de unos 16 sitios del ADN en el padre y el hijo, y si utilizamos también el ADN de la madre mucho mejor. La prueba tiene dos posibles resultados:
    1) Una de las copias de cada uno de los 16 sitios concuerdan entre el padre y el hijo. Este resultado se puede interpretar de dos formas. La primera es que el probable padre es realmente el padre biológico, y la segunda, que el padre biológico es otro hombre y los ADNs concordaron por casualidad. Como el segundo evento es una condición extremadamente improbable, se asume la primera interpretación (es decir, una prueba de paternidad positiva) con una alta probabilidad, generalmente superior al 99.99%. En la analogía, la prueba positiva es la prueba de psi estadísticamente significativa. Es probable que un falso positivo obedezca a la casualidad, pero esta probabilidad es tan pequeña que es desdeñable.
    2) Uno o más de los sitios no concuerdan entre el probable padre y el hijo. Esto quiere decir que la prueba es negativa. Nótese que basta con una diferencia (en realidad son dos si se toman en cuenta las probabilidades de mutación) para que la prueba resulte negativa. ¿Por qué es negativa una prueba de paternidad? Bien, hay muchísimos factores. Uno de ellos es el vecino de la esquina, pero en una población de un millón de habitantes, hay alrededor de 500,000 factores. En la analogía, esta es la prueba de psi negativa, que puede resultar no significativa por un gran número de factores, y más si se toma en cuenta que lo que buscan los parapsicólogos debe ser algo muy sutil, tal vez afectado por la enorme cantidad de ruido que genera la actividad cerebral normal.

    En otras palabras, los parapsicólogos alegan que un resultado positivo debe ser tomado como prueba de la existencia del fenómeno, ya que la probabilidad de que se dé por casualidad es tan pequeña que es desdeñable. Por otro lado hay muchísimos factores que harían fallar una prueba de este tipo. Ahora, ¿Qué tan probable es tener siete estudios de psi positivos por puro azar? Basta multiplicar la (pequeñísima) probabilidad de que cada resultado haya sido por puro azar, y se obtendrá un número de probabilidad ridículamente pequeño.

    No puedo ignorar la cantidad de relatos que he escuchado de algún tipo de “comunicación” entre familiares cercanos, como padres e hijos o entre hermanos, especialmente gemelos idénticos. Dicha supuesta “comunicación” surge en condiciones especiales, como cuando uno de los familiares se encuentra en peligro inminente o sufre un accidente, por lo que sería extremadamente difícil reproducirlo en el laboratorio. A este respecto tengo algo que decir sobre la búsqueda de la verdad, el conocimiento científico y otros tipos de información, y tomaré como punto de partida el sistema judicial, similar en todos nuestros países iberoamericanos, en un asunto tan delicado como acusar a una persona de algún crimen. ¿Qué toma en cuenta el juez para absolver o condenar al acusado? 1) La evidencia científica, muy importante y con un gran peso. Y 2) la declaración de los testigos. Si tomamos la declaración de los testigos como irrelevante, entonces nosotros, científicos de profesión, estaremos pecando de soberbia y prepotencia ante la sabiduría del legislador, y aunque una persona puede mentir, si los testigos son muchos y el relato similar, esto será un elemento de juicio suficiente a favor o en contra para que el juez dicte sentencia.

    Una aclaración: no soy parapsicólogo y soy tan escéptico como cualquiera que trabaja en el campo de la ciencia, pero creo que es extremadamente importante agotar todos los puntos a favor y en contra, y para eso tendremos que exponer los argumentos de ambos bandos.

    El abordaje metodológico sugerido al final del artículo me parece muy adecuado. De nuevo mis felicitaciones. Sin embargo (y pido disculpas a Kanijo por el atrevimiento) me parece que se introduce un sesgo a priori en contra de la psi cuando se afirma que “para ayudar a que el campo avance y cerrar rápidamente la cuestión psi…”. De demostrarse convincentemente la existencia de fenómenos de este tipo por medio de dicho abordaje metodológico, el debate estará lejos de ser dirimido.
    Un saludo.

    • Unos apuntes Edwin:

      Partir de que la psi es cierta y buscar los hechos que encajen con ella descartando los que no encajen no es honesto, lo mires por donde lo mires. Un experimento psi no tiene por qué dar resultados positivos sólo por azar, sino por una mala metodología o un mal análisis estadístico, un sesgo en los datos o mil cosas más. Pretender que lo que acierta me conviene y lo que falla es descartable no ayuda al avance ni es una metodología científica. Y pretender que la psi es cierta con un 99,999 % de probabilidad es una suposición totalmente arbitraria que debería ser probada anteriormente, de la misma forma que la probabilidad de 2 ADNs exactos en personas distintas.

      Sobre la analogía con un juicio… estoy seguro que estarás de acuerdo conmigo en que una investigación científica no es un juicio. En un juicio tratamos de averiguar el pasado, en una investigación, todo lo contrario, predecir el comportamiento futuro. De hecho la base del análisis científico es algo de lo que no se dispone en un juicio, la reproducibilidad. Ante esa capacidad de volver a recrear exactamente una situación pasada hemos de confiar en los testimonios, los cuales, en no pocas ocasiones han enviado a un inocente a la cárcel, o a sitios peores. La ciencia debe trabajar con sus propias herramientas, y una de ellas NUNCA debe ser la experiencia personal o las evidencias anecdóticas. Esto no quiere decir que sean totalmente descartables, pueden servir como hipótesis de partida (de hecho por eso se estudia la psi) pero nunca como apoyo de tal hipótesis por su falta de objetividad y replicabilidad. En breve publicaré un artículo sobre los testigos como fuente fiable de conocimiento.

      De demostrarse convincentemente la existencia de fenómenos de este tipo por medio de dicho abordaje metodológico, el debate estará lejos de ser dirimido.
      Si se demuestra convincentemente la existencia del fenómeno el debate terminará, eso parece obvio. La cuestión que no está tan clara es, que si no se demuestra la existencia, los parapsicólogos ya se inventarán algo para seguir intentando cuadrar sus creencias con la realidad.

    • Francisco Ruiz

      dice Edwin: “Dicha supuesta “comunicación” surge en condiciones especiales, como cuando uno de los familiares se encuentra en peligro inminente o sufre un accidente, por lo que sería extremadamente difícil reproducirlo en el laboratorio.”

      en este caso específico, primero, no creo que sea un evento paranormal, eso para mi es una predicción resultado de los millones de datos que ha recibido el cerebro en meses o años.

      segundo, dando por hecho que la mayoría de esos eventos son verdaderos, me parece imposible reproducirlos porque debe haber decenas o cientos de pequeños factores que llevaron a ese resultado, incluso el orden de los factors, distancia temporal entre uno y otro, hora precisa del evento, estado de ánimo de la persona, etc. en que se dan esos cientos de factores podrían alterar el resultado de ese tipo de predicciones.

      desde mi punto de vista, para los que están perdiendo el tiempo en experimentos de premonición o telepatía, yo les recomendaría que mejor se pusieran a investigar y experimentar en la predicción, y aprender a manejar millones de datos, con estadísticas, probabilidad y aprender la formulación de escenarios con matemáticas.

      Obvio que si hay miles de personas trabajando en esto, tratando de predecir el clima, la economía, la guerra…

      FRV

  3. Estoy con Manuel, sin embargo y en mi opinión, lo que falla en el planteamiento de Edwin (además del tema de los “testigos”) es que mientras en el ADN el experimento está perfectamente definido y es trivialmente reproducible, en los experimentos psi, el investigador (aunque hablo desde la ignorancia del curioso y ávido lector) hace un tanteo o, cuando menos, el experimento no es probabilísticamente sencillo.

    Es decir, el test probabilístico del ADN está perfectamente delimitado y el significado de las probabilidades resultantes están “casi” perfectamente establecidas (desconozco si por ejemplo se tiene en cuenta la densidad de variabilidad genética que ha estado en contacto con la madre natural; si es muy parecida o diferente a la del padre/hijo la fuerza de la hipótesis queda alterada).

    En los experimentos psi (al menos los descritos anteriormente) el mero hecho de calcular una probabilidad aun sin tener en cuenta una fuerza psi es cuando menos complicado (e.g. ¿cual es la probabilidad de “encontrar una moneda”?).

    Conclusión, ¿no deberían todos los experimentos psi poderse realizar “con” y “sin” la fuerza psi?, si las probabilidades (resultados) en los experimentos varían significativamente, la confianza en la hipótesis descansaría únicamente en la probabilidad arrojada por algún test de hipótesis tan usados en estadística.

    Ejemplo, construyase una simple máquina que lance una moneda al aire y contabilice el resultado. Realícense series de N tiradas con fuerza psi y otras N sin fuerza psi. Repítase M veces. Hágase un contraste de hipótesis con los 2MN resultados obtenidos (que contraste la probabilidad empírica de la moneda en un contexto y otro).

    Claro que igual se esgrime el famoso recurso de decir que “ese experimento no vale para psi”…

  4. Ahora que caigo, la mitad del experimento descrito al final (con la fuerza psi) lleva realizándose durante más de 30 años por un conjunto de máquinas dispersadas en todo el planeta, “Proyecto Conciencia Global”.

    En este caso, sustituyen la parte del experimento “sin fuerza psi” (puesto que no la pueden desactivar) por la correlación existente frente a eventos propuestos, claro talón de aquiles de dicho experimento, puesto que dicha relación se hace “a ojo” (relación “evento X produce fluctuación Y”).

    También relacionado con lo anterior, tenemos la anecdota del “test de fisher”, que utilizó para determinar si realmente una señora podía (como ella aseguraba) que podía distinguir si un té había sido preparado echando primero la leche o el té. Éste es, básicamente, el tipo de experimentos que yo creo deberían realizarse.

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