Hostil lago volcánico rebosante de vida

Laguna del Diamante

Los microbios medran en aguas saladas alcalinas que contienen arsénico.

Investigadores argentinos han encontrados flamencos y misteriosos microbios viviendo en un lago alcalino dentro de un volcán en los Andes. Los organismos, expuestos a arsénico y a gases venenosos, podrían arrojar luz sobre cómo se inició la vida en la Tierra, y su resistencia a condiciones extremas puede ser clave para nuevas aplicaciones científicas.

En 2009, un equipo liderado por María Eugenia Farías, microbióloga del Consejo Nacional de Investigación Científica y Tecnica en Tucumán, Argentina, descubrió estromatolitos vivos en los lagos Socompa y Tolar Grande en las alturas de los Andes. Los estromatolitos — colecciones de microorganismos fotosintéticos y concreciones calcáreas – se cree que tuvieron que ser comunes hace más de 3500 millones de años.

Tras el descubrimiento, los científicos argentinos decidieron echar un vistazo a los lagos y lagunas en el Puna de Atacama, una meseta desértica que se sitúa a más de 4000 metros sobre el nivel del mar, en un intento de comprender qué vida podría haber habido en la joven Tierra.

Cóctel letal

Pero cuando en febrero de 2010 exploraron la Laguna Diamante dentro del volcán aún activo Cerro Galán — una de las calderas volcánicas más grandes del mundo – encontraron, en lugar de estromatolitos, microbios y flamencos floreciendo en condiciones extremas.

Farías dice que la laguna es híper-alcalina (pH 11) y que contiene concentraciones de sal cinco veces mayores que el océano. Además, la concentración de arsénico en el agua es 20 000 veces mayor que el nivel considerado como seguro para el agua potable por la Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos. La Laguna del Diamante está situada a 4600 metros sobre el nivel del mar, por lo que cualquier vida también tiene que sobrevivir a la luz ultravioleta (UV) que es alrededor de un 40% más intensa que en las tierras bajas, así como a menores concentraciones de oxígeno, señala. Además, el volcán está activo y los gases de azufre escapan de gumarolas que pueden hacer que el entorno sea incluso más hostil.

En la laguna, el equipo encontró rocas cubiertas con alfombras de microbios, los cuales hasta el momento no se han identificado. Estos microorganismos sirven como alimento a una colonia de flamencos, que nunca habían sido observados viviendo en un entorno tan hostil como el de la laguna.

“Para alimentarse, los flamencos filtran el agua salina, retienen los nutrientes y los microorganismos y descartan los fluidos”, explica Enrique Derlindati, especialista en flamencos de la Universidad Nacional de Salta en Argentina. “Es una especie muy adaptable que puede vivir y ajustarse a distintos entornos, pero el caso de la Laguna del Diamante es muy extremo”.

Interrogante de cristal

Los investigadores determinaron que los flamencos se alimentaban de los microorganismos de las alfombras microbianas. Hasta el momento, no obstante, ha sido imposible identificar los cristales rojos también encontrados en el lugar. “Estas rocas están hechas de carbonato cálcico asociadas con pequeños corales de cristal rojo”, dice Farías. “Pero un análisis con difracción de rayos-X no muestra ningún mineral conocido o esperado”.

Con la esperanza de descubrir características médicas o aplicaciones comerciales, los investigadores están trabajando para secuenciar genéticamente cualquier bacteria, alga u hongo de las alfombras microbianas. En otras lagunas, en Puna y demás, donde las condiciones eran menos extremas, los miembros del equipo han encontrado antibióticos y bacterias resistentes a los UV, a partir de las cuales aislaron plásmidos — moléculas de ADN extracromosómico — así como enzimas que pueden funcionar en condiciones extremas. Los investigadores esperan que los resistentes organismos arrojen nuevos antioxidantes, compuestos que filtren la luz UV y enzimas que puedan ser útiles para la industria biotecnológica o para la biología molecular.

Farías dice que los hallazgos en la Laguna del Diamante pueden también llevar a pistas sobre cómo se desarrolló la vida. “Bajas concentraciones de oxígeno, alta exposición a UV e intensa alcalinidad, todo lo encontrado en esta laguna, se cree que eran las señas de identidad de la Tierra arcaica”, comenta. “Durante nuestras investigaciones en el Puna encontramos nuevos tipos distintos de plásmidos y biodiversidad, y estamos seguros que la Laguna del Diamante albergará nuevos hallazgos que nos ayudarán a explicar cómo empezó la vida en la Tierra”.


Autor: Ana Belluscio
Fecha Original: 2 de abril de 2010
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Comments (13)

  1. Hostil lago volcánico rebosante de vida [Arg]…

    Investigadores argentinos han encontrados flamencos y misteriosos microbios viviendo en un lago alcalino dentro de un volcán en los Andes. Los organismos, expuestos a arsénico y a gases venenosos, podrían arrojar luz sobre cómo se inició la vida en la …

  2. Donde dice “alfombras bacterianas” me parece que debería ir “biofilms” o biopelículas. Que eso de alfombra, suena algo raro !

    Un saludo y bonita noticia, seguro que la mita de las bacterias son familia de deinococcus radiodurans y de Thermus aquaticus

    • Hola Raven, por lo que veo el término alfombras bacterianas también se usa, ver éste o este ejemplo. No sé si se refieren al mismo concepto que las biopelículas que tú indicas o es un modismo americano.

      Un saludo

      • Quizás alfombra haga referencia a una biopelícula más “gruesa” Pero opino que son todo sinónimos de lo mismo.
        Aunque eso si, biofilms o biopelículas son lo más comunes.

        Un saludo, y gracias por responder.

  3. Luis

    Raven: el nombre correcto en castellano sería “biopelícula” –que suena a algún delirio mutagénico de Hollywood–. A mí me suena mucho mejor “tapiz bacteriano”, que también se usa.

  4. Tojeiro

    ¿ No quedaría mejor el termino, ‘colonias bacterianas flotantes’ ?

    • No pues no siempre son flotantes. Suelen formar una fina película a nuestros ojos. Pero en realidad es una intrincada “sociedad” de bacterias, sobre tejido vivo, sobre rocas, bajo el agua, sobre materia en descomposición…

  5. Leviatán

    Microbios y flamencos en un entorno de elevada salinidad tambien son comunes en otras partes, como ese otro de Santa Pola, en Alicante; eso si, sin volcán y al nivel del mar. De todas formas se me antojan muy similares, no ?
    http://www.dicat.csic.es/salinesp.html

  6. Definitivamente es un problema eso de los anglicismos.
    Bien, se supone que la vida se originó en forma de biofilms (biopeliculas o alfombres) y no en un caldo como se creía antes. Estas comunidades de microorganismos (nuestra placa bacteriana dental es una de ellas) son sumamente complejas, y en algunas de ellas se distinguen gradientes de señalización quimica que conduce a una división de tareas (una protoespecializacion). Su estudio puede arrojar luces sobre la formación evolutiva de organismos pluricelulares a partir de unicelulares.
    Algo que me parece sumamente interesante es lo de los flamencos extremofilos. Saludos.

  7. Juan Perez

    Puna es un sustantivo femenino. La Puna de Atacama, o simplemente la “puna” (con minúscula inicial) es lo que también se llama el “altiplano”: un accidente geográfico que es gigantesca meseta situada a varios miles de metros de altura sobre el nivel del mar. De puna viene el verbo apunarse, que describe el malestar que produce la altura a quienes no estamos acostumbrados; eso va de un mareo con dolor de cabeza, hasta vértigos y sangrado de narices y oídos. Estar apunado o tener el soroche (otro término común) es estar enfermo por la altura.

  8. ¿Cual es el nombre del lago?

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