Carl Sagan¿Qué es el escepticismo? No es nada esotérico. Nos lo encontramos cada día. Cuando compramos un coche usado, si somos un poco listos ejerceremos algún residuo de poderes escépticos — sea cual sea la educación que nos han dado. Podrías decir: “Aquí hay un tipo con apariencia honesta. Simplemente aceptaré lo que me está ofreciendo”. O podrías decir: “Bueno, he escuchado que ocasionalmente hay algunos engaños implicados en la venta de coches usados, tal vez inadvertidos por la parte del vendedor”, y entonces haces algo. Das unas patadas a las ruedas, abres las puertas, miras bajo el capó. (Podrías hacerlo incluso si no sabes qué se supone que debe haber bajo el capó, o podrías llevar a un amigo con conocimientos de mecánica). Sabes que se requiere algo de escepticismo, y entiendes por qué. Es un fastidio que puedas estar en desacuerdo con el vendedor de coches usados, o que le hagas una pregunta que es reticente a contestar. Hay al menos un pequeño grado de confrontación interpersonal implicada en la venta de un coche usado y nadie afirma que sea especialmente agradable. Pero hay una buena razón para ello – debido a que si no ejerces un mínimo escepticismo, si tienes una absoluta credulidad sin restricciones, es probable que tengas que pagar un precio antes o después. Entonces desearás haber hecho antes alguna pequeña inversión en escepticismo.

Ahora, esto no es algo que para comprenderlo tengas que estudiar cuatro años en la universidad. Todo el mundo lo entiende. El problema es, que un coche usado es una cosa, pero los anuncios de televisión y los pronunciamientos de los presidentes y líderes de partidos son otra. Somos escépticos en ciertas áreas pero, desafortunadamente, no en otras.

Por ejemplo, hay un tipo de anuncios de aspirina que revelan que el producto de la competencia tiene sólo una parte del ingrediente anestésico que los doctores más recomiendan — no te dicen cuál es el misterioso ingrediente — mientras que su producto tiene una cantidad drásticamente superior (de 1,2 a 2 veces más por tableta). Por tanto, deberías comprar su producto. Pero, ¿por qué no tomar los dos productos en competición? Se supone que no tienes que preguntar. No apliques el escepticismo en este tema. No pienses. Compra.

Tales afirmaciones en los anuncios constituyen pequeños engaños. Nos quitan algo de dinero, o nos inducen a comprar un producto ligeramente inferior. No es tan terrible. Pero ten en cuenta esto:

Tengo aquí el programa de este año de la exposición Whole Life Expo en San Francisco. El año pasado asistieron veinte mil personas al programa. Aquí tienes algunas de las presentaciones: “Tratamientos alternativos para pacientes de SIDA: Reconstruya de forma natural sus defensas y evite colapsos del sistema inmune – conozca los últimos desarrollos que los medios han ignorado hasta el momento”. Ésta me parece una presentación que podría hacer un verdadero daño. “Cómo las proteínas atrapadas en la sangre producen dolor y sufrimiento”. “Cristales, ¿Son talismanes o piedras?” (Tengo mi propia opinión). Dice: “Dado que un cristal focaliza las ondas de luz y sonido de la radio y televisión” — los artículos de cristal lo hacen desde hace tiempo— “pueden amplificar las vibraciones espirituales de los humanos equilibrados”. Apostaría a que muy pocos de vosotros estáis equilibrados. O aquí tienes otra: “El retorno de la diosa, una presentación ritual”. Otra: “Sincronicidad, el reconocimiento experimental”. Esta fue impartida por el “Hermano Charles”. O, en la siguiente página, “Tú, Saint-Germain, y la curación a través de la llama violeta”. Y sigue, y sigue, con más anuncios sobre “oportunidades” – variando desde lo dudoso a lo espurio — que hay disponibles en la Whole Life Expo.

Si te dejasen caer en la Tierra en cualquier momento durante la ocupación humana, encontrarías un conjunto de sistemas de creencias populares más o menos similar. Cambian, a menudo muy rápido en escalas de tiempo de pocos años: Pero algunos sistemas de creencias de este tipo duran muchos miles de años. Al menos siempre tenemos un puñado disponibles. Creo que merece la pena preguntarse porqué. Somos Homo sapiens. Esa es la característica que nos distingue, la parte sapiens. Se supone que somos inteligentes. Entonces, ¿por que tenemos todo eso siempre con nosotros? Bueno, por una cosa, una gran parte de esos sistemas de creencias abordan necesidades humanas reales que no se cubren en nuestra sociedad. Hay necesidades médicas y espirituales insatisfechas, y una necesidad de comunión con el resto de la comunidad humana.

Puede que haya muchos más de tales fallos en nuestra sociedad que en muchas otras de la historia humana. Y por tanto es razonable que la gente curiosee y trate de evaluar distintos sistemas de creencias, para ver si le ayudan.

Por ejemplo, tomemos una moda pasajera, la canalización. Tiene como premisa fundamental, como el espiritualismo, que cuando morimos no desaparecemos exactamente, que alguna parte de nosotros continúa. Esa parte, nos dicen, puede re-entrar en cuerpos humanos y otros seres del futuro,y de esta forma la muerte pierde gran parte de su escozor. Es más, tenemos una oportunidad, si la canalización es cierta, de contactar con nuestros seres queridos que han muerto.

Personalmente, me encantaría que la reencarnación fuese real. Perdí a mis padres, a ambos, en los últimos años, y me encantaría tener una pequeña conversación con ellos, para decirles lo que están haciendo los chicos, y asegurarme de que todo va bien allí donde estén. Eso toca algo muy profundo. Pero al mismo tiempo, precisamente por esa razón, sé que hay gente que intentará aprovecharse de las vulnerabilidades de los desconsolados. Los espiritualistas y canalizadores mejor que tengan un argumento convincente.

O toma la idea de que pensando con fuerza en formaciones geológicas puedes decir dónde hay depósitos de mineral o petróleo. Uri Geller hace esta afirmación. Ahora, si eres un ejecutivo de una explotación minera o una compañía petrolífera, tu pan depende de encontrar los minerales o el petróleo; por lo que gastar cantidades triviales de dinero en comparación con lo que normalmente gastas en una prospección geológica, esta vez para encontrar depósitos psíquicamente, no suena tan mal. Podrías estar tentado.

O los OVNIs, la opinión de que seres en naves espaciales de otros mundos no están visitando a cada momento. Encuentro esa idea emocionante. Es, al menos, una ruptura con la rutina. He pasado una gran cantidad de tiempo en mi vida científica trabajando sobre el tema de la inteligencia extraterrestre. Piensa cuánto esfuerzo podría haber ahorrado si esos chicos están por aquí. Pero cuando reconocemos algo de vulnerabilidad emocional respecto a la afirmación, ahí es exactamente donde tenemos que hacer los esfuerzos más firmes por aplicar el escrutinio escéptico. Aquí es donde podemos hacerlo.

Ahora, volvamos a considerar la canalización. Hay una mujer en el Estado de Washington que afirma contactar con alguien de 35 000 años de edad, “Ramtha” — él, por cierto, habla inglés muy bien con lo que me suena a un acento indio. Supón que tuvimos a Ramtha aquí y supón que Ramtha es cooperativo. Podríamos hacer algunas preguntas: ¿Cómo sabemos que Ramtha vivió hace 35 000 años? ¿Quién está siguiendo el rastro de los milenios intermedios? ¿Cómo llegó exactamente a los 35 000 años? Ese es un número muy redondo. ¿Treinta y cinco mil más o menos qué? ¿Cómo eran las cosas hace 35 000 años? ¿Cuál era el clima? ¿Dónde vivió Ramtha en la Tierra? (Ya sé que habla inglés con acento indio, pero, ¿de dónde?) ¿Qué come Ramtha? (Los arqueólogos saben algo sobre lo que comía la gente de esa época.) Tendríamos una oportunidad real de descubrir si las afirmaciones son ciertas. Si realmente era alguien de hace 35 000 años, se podría aprender mucho sobre la esa época. Por lo que, de una u otra forma, si Ramtha realmente tiene 35 000 años, descubrimos algo sobre ese periodo – es antes de la Edad de Hielo de Winconsin, una época interesante — o es un farsante y cometerá un desliz. ¿Cuáles eran los lenguajes indígenas, la estructura social, con quién vivía Ramtha — hijos, nietos — cuál es el ciclo de la vida, la mortalidad infantil, qué ropa lleva, cuál es la esperanza de vida, las armas, plantas y animales? Cuéntanos. En lugar de esto escuchamos vanas homilías indistinguibles de aquellas de supuestos ocupantes OVNI que cuentan a los pobres humanos que han sido abducidos por ellos.

Ocasionalmente, por cierto, recibo una carta de alguien que está en “contacto” con un extraterrestre que me invita a “preguntar cualquier cosa”. Cuando es así, tengo una lista de preguntas. Los extraterrestres son muy avanzados, recuerda. Por lo que pregunto cosas como: “Por favor, dame una prueba corta del Último Teorema de Fermat”. O de la Conjetura de Goldbach. Y luego tengo que explicar qué son esas cosas, porque los extraterrestres no los llaman Último Teorema de Fermat, por lo que escribo la pequeña ecuación con los exponentes. Nunca obtengo una respuesta. Por otra parte, si pregunto algo como: “¿Deberían ser buenos los humanos?”, siempre tengo respuesta. Creo que puede deducirse algo de esta capacidad diferencial de responder preguntas. Están encantados de contestar a cualquier cosa vaga, pero para algo concreto, donde hay una posibilidad de descubrir si realmente saben algo, sólo hay silencio.

El científico francés Henri Poincaré hizo un comentario sobre por qué la credulidad está en aumento: “También sabemos cómo de cruel es a menudo la verdad, y nos preguntamos si los espejismos no son más consoladores”. Esto es lo que he intentado decir con mis ejemplos. Pero no creas que es la única razón por la que la credulidad está en aumento. El escepticismo es un reto a las instituciones establecidas. Si enseñamos a todo el mundo, digamos estudiantes de instituto, el hábito de ser escépticos, tal vez no restringirán su escepticismo a los anuncios de aspirinas y canalizadores de 35 000 años. Tal vez empiecen a hacer incómodas preguntas sobre las instituciones económicas, o sociales, o políticas, o religiosas. ¿Dónde iríamos a parar? El escepticismo es peligroso. Esa es exactamente su función, en mi opinión. El papel del escepticismo es ser peligroso. Y por esto es por lo que hay una gran reticencia a enseñarlo en las escuelas. Por esto no encuentras una gran afluencia de escepticismo en los medios. Por otra parte, ¿cómo negociaremos un peligroso futuro si no tenemos las herramientas intelectuales necesarias para hacer preguntas de búsqueda a esos que están al cargo, especialmente en una democracia?

Creo que este es un momento útil para reflexionar sobre el tipo de problema nacional que se podría haber evitado si el escepticismo estuviese más disponible al público en la sociedad estadounidense. El fiasco de Irán/Nicaragua es un ejemplo tan obvio que no me aprovecharé de nuestro pobre y asediado presidente comentándolo. La resistencia de la administración a un Tratado Exhaustivo de Prohibición de Pruebas y su continua pasión por hacer estallar armas nucleares – uno de los principales directores de la carrera armamentística nuclear — bajo el pretexto de hacernos “seguros”, es otro de tales temas. También está la Guerra de las Galaxias. Los hábitos del pensamiento escéptico que promueve CSICOP tienen relevancia para temas de la máxima importancia nacional. Hay tantas tonterías promulgadas por ambos partidos políticos que el hábito de un escepticismo imparcial debería declararse un objetivo nacional, esencial para nuestra supervivencia.

Quiero decir algo más sobre la carga del escepticismo. Puedes acostumbrarte a pensar en lo que disfrutarías ridiculizando a toda esa otra gente que no ve las cosas tan claramente como tú. Esto es un peligro social potencial presente en una organización como CSICOP. Tenemos que guardarnos cuidadosamente de ello.

Me parece que lo que se requiere es un exquisito equilibrio entre dos necesidades en conflicto: el escrutinio más escéptico de todas las hipótesis que se nos sirven y, al mismo tiempo, una gran apertura a las nuevas ideas. Obviamente, estos dos modos de pensamiento están en cierto conflicto. Pero si eres capaz de ejercer sólo uno de estos modos, sea cual sea, estarás en un grave problema. Si sólo eres escéptico, entonces no penetrará en ti ninguna idea nueva. Nunca aprenderás nada nuevo. Te convertirás en un viejo cascarrabias convencido de que la estupidez domina el mundo. (Hay, por supuesto, muchos datos que te apoyan). Pero de vez en cuando, tal vez una vez de cada cien casos, una nueva idea aparece en el mercado, es válida y maravillosa. Si tienes demasiado hábito de ser escéptico, la pasarás por alto o te molestará, en cualquier caso te plantarás ante el camino de la comprensión y el progreso. Por otra parte, si estás abierto al punto de la credibilidad y no tienes nada de sentido escéptico dentro de ti, no podrás distinguir las ideas útiles de las que no tienen valor. Si todas las ideas tienen igual validez, entonces estás perdido, debido a que entonces, en mi opinión, ninguna idea tendría validez en absoluto.

Algunas ideas son mejores que otras. La maquinaria para distinguirlas es una herramientas esencial para lidiar con el mundo, específicamente con el futuro. Y es precisamente la mezcla de esos dos modos de pensamiento la clave del éxito de la ciencia.

Los científicos realmente buenos hacen ambas cosas. Solos, hablando para sí mismos, generan una gran cantidad de nuevas ideas, y las critican con dureza. La mayor parte de las ideas nunca llegan al mundo exterior. Sólo las ideas que pasan un riguroso auto-filtrado salen y son criticadas por el resto de la comunidad científica. A veces las ideas que son aceptadas por todo el mundo resultan ser incorrectas, o al menos parcialmente equívocas, o se ven reemplazadas por ideas de mayor generalidad. Y, aunque hay, por supuesto, una pérdida personal – los vínculos emocionales con la idea en la que has desempeñado un papel en su creación – la ética del colectivo es que tal idea debe ser descartada y reemplazada por algo mejor que haya generado la empresa científica. A menudo, en la ciencia aparece un científico que dice: “Sabes, ese es un argumento realmente bueno; mi posición era la equivocada”, y cambia de idea y nunca vuelves a oír hablar de la vieja idea. Realmente lo hacen. No sucede tan a menudo como debería, debido a que los científicos son humanos y los cambios a veces son dolorosos. Pero sucede cada día. No puedo recordar la última vez que pasó algo así en la religión o la política. Es muy raro que un senador, por ejemplo, diga: “Ese es un buen argumento. Cambiaré mi afiliación política”.

Me gustaría decir algunas cosas sobre las estimulantes sesiones de la Búsqueda de Inteligencia Extraterrestre (SETI) y del lenguaje animal en nuestra conferencia CSICOP. En la historia de la ciencia ha habido un desfile instructivo de grandes batallas intelectuales que dan como resultado, todas ellas, cómo de egocéntricos somos los humanos. Podríamos llamarlas batallas sobre la vanidad anti-copernicana.

Aquí hay algunos de los temas:

  • Somos el centro del universo. Todos los planetas y estrellas, y el Sol y la Luna giran a nuestro alrededor. (Chico, debemos ser algo realmente especial).Esta fue la creencia predominante – Aristarcos aparte – hasta la época de Copérnico. A mucha gente le gustaba debido a que les daba una injustificada posición central en el universo. El simple hecho de que estuvieses en la Tierra te hacía un privilegiado. Eso te hacía sentir bien. Luego llegaron las pruebas de que la Tierra era sólo un planeta, y que esos otros puntos de luz brillantes que se movían, también eran planetas. Un fastidio. Incluso deprimente. Mejor cuando éramos únicos y centrales.
  • Pero al menos nuestro Sol es el centro del universo. No, esas otras estrellas también son soles, y es más, estamos en los suburbios galácticos. Ni siquiera estamos cerca del centro de la galaxia. Muy deprimente.
  • Bueno, al menos la Vía Láctea está en el centro del universo. Y entonces, un poco más de progreso científico. Encontramos que no hay algo a lo que podamos llamar el centro del universo. Es más, hay cientos de miles de millones de otras galaxias. No hay nada especial en la nuestra. Profunda melancolía.
  • Bueno, al menos los humanos somos el pináculo de la creación. Somos distintos. Todas las otras criaturas, plantas y animales, son inferiores. Somos superiores. No tenemos conexión con ellos. Cada ser vivo ha sido creado de forma separada. Y llegó Darwin. Encontramos un continuo evolutivo. Estamos estrechamente conectados con las otras bestias y plantas. Es más, nuestros parientes biológicos más cercanos son los chimpancés. ¿Esos son nuestros parientes más cercanos – esos tipos? Es vergonzoso. ¿Has ido al zoo y los has visto? ¿Has visto lo que hacen? Imagina la Inglaterra victoriana , cuando Darwin generó esta idea, qué verdad tan incómoda debió ser.

Hay otros importantes ejemplos – marcos de referencia privilegiados en la física y de la mente inconsciente en la psicología — que han quedado atrás. Mantengo que, en la tradición de estos largos debates – cada uno de los cuales fue ganado por los copernicanos, por los tipos que dicen que no hay nada especial en nosotros – hubo una contracorriente profundamente emocional en las sesiones de CSICOP que mencioné. La búsqueda de inteligencia extraterrestre y el análisis del posible “lenguaje” animal, golpea uno de los últimos restos del sistema de creencias pre-copernicano:

Al menos, somos las criaturas más inteligentes del universo. Si no hay otros tipos más listos que nosotros, incluso aunque estemos conectados con los chimpancés, incluso si estamos en los suburbios de un vasto y asombroso universo, al menos hay algo especial en nosotros. Pero en el momento en que encontremos inteligencias extraterrestres, se habrá marchado el último pedazo de engreimiento. Creo que parte de la resistencia a la idea de inteligencia extraterrestre se debe a la vanidad anti-copernicana. De la misma forma, sin tomar parte en el debate de si otros animales – primates superiores, especialmente los grandes simios – tienen un lenguaje o son inteligentes, está claro que, a nivel emocional, el problema es el mismo. Si definimos a los humanos como criaturas que tienen un lenguaje y nadie más lo tiene, al menos somos únicos a este respecto. Pero si resulta como todos esos sucios, repugnantes y risibles chimpancés pueden también con Ameslan y otras cosas, comunicar ideas, entonces, ¿qué queda de especial en nosotros? La propulsión de predisposiciones emocionales sobre estos temas está presente, aunque a menudo incoscientemente, en los debates científicos. Es importante darse cuenta de que los debates científicos, así como los pseudocientíficos, pueden estar llenos de emoción, por estas entre muchas razones.

Ahora, echemos un vistazo más de cerca a la búsqueda de inteligencia extraterrestre. ¿En qué se diferencia de la pseudociencia? Déjame darte un par de casos reales. A principios de la década de 1960, los soviéticos convocaron una conferencia de prensa en Moscú en la que anunciaron que una fuente lejana de radio, conocida como CTA-102, variaba sinusoidalmente, como una onda seno, con un periodo de aproximadamente 100 días. ¿Por qué dieron una rueda de prensa para anunciar que una fuente de radio lejana estaba variando? Debido a que pensaron que era una civilización extraterrestre de inmenso poder. Por esto sí merece la pena convocar una rueda de prensa. Esto fue antes de que existiera la palabra “quásar”. Hoy sabemos que CTA-102 es un quásar. No sabemos muy bien qué son los quásares; y hay más de una explicación posible para ellos en la literatura científica. No obstante, pocos consideran seriamente que un quásar, como CTA-102, es una especie de faro galáctico de una civilización extraterrestre, dado que hay un número de explicaciones alternativas de sus propiedades que son más o menos consistentes con las leyes físicas que conocemos sin tener que invocar vida alienígena. La hipótesis extraterrestre es el último asidero. Sólo si todo falla te agarras a ella.

Segundo ejemplo: Científicos británicos descubrieron en 1967 una brillante fuente de radio que fluctuaba a una escala mucho menor, con un periodo constante en diez cifras significativas. ¿Qué era eso? Su primera idea fue que era algo como un mensaje enviado hacia nosotros, o una baliza de navegación interestelar para naves que surcan el espacio entre las estrellas. Incluso le dieron, entre los propios de la Universidad de Cambridge, la irónica desginación de LGM-1 — Little Green Men (Hombrecillos Verdes). No obstante (fueron más listos que los soviéticos), no convocaron una rueda de prensa, y pronto quedó claro que lo que habían obtenido era lo que se conoce como “púlsar”. De hecho fue el primer púlsar, el de la Nebulosa del Cangrejo. Bien, ¿qué es un púlsar? Un púlsar es una estrella que se ha encogido hasta el tamaño de una ciudad, y se mantiene por medios que no siguen otras estrellas, no por la presión del gas, ni por la degeneración de electrones, sino por fuerzas nucleares. Es en cierto sentido un núcleo atómico del tamaño de Pasadena. Ahora que, también sostengo, que es una idea al menos tan extravagante como un faro navigacional interestelar. La respuesta a qué es un púlsar ha tenido que ser algo poderosamente extraño. No es una civilización extraterrestre, es otra cosa; pero una cosa que abre nuestros ojos y mentes e indica posibilidades en la naturaleza en las que nadie había pensado.

Entonces llegamos a la cuestión de los falsos positivos. Frank Drake en su experimento original Ozma, Paul Horowitz en el programa META (Megachannel Extraterrestrial Assay – Ensayo de Megacanal Extraterrestre) patrocinado por la Sociedad Planetaria, el grupo de la Universidad de Ohio y muchos otros grupos han encontrado señales que hacen palpitar el corazón. Pensaron, por un momento, que habían captado una señal genuina. En algunos casos no tenían la más ligera idea de qué eran; las señales no se repitieron. La siguiente noche orientas el mismo telescopio al mismo punto del cielo con la misma modulación, frecuencia y paso de banda, todo igual, y no escuchas nada. No publicas los datos. Puede haber sido un mal funcionamiento del sistema de detección. Puede ser un avión militar AWACS volando y emitiendo en los canales de frecuencia que se supone están reservados para radioastronomía. Puede ser una máquina diatérmica al final de la calle. Hay muchas posibilidades. No declaras inmediatamente que has encontrado inteligencia extraterrestre debido a que tienes una señal anómala.

Y, de repetirse, ¿la anunciarías? No lo harías. Tal vez es un engaño. Tal vez es algo que no has sido lo bastante inteligente como para imaginar que esté sucediendo en tu sistema. En lugar de eso, llamarías a un grupo de científicos de otros radiotelescopios y les dirías que en esa zona particular del cielo, en esa frecuencia y paso de banda y modulación y todo lo demás, parece que estás recibiendo algo divertido. ¿Podrían, por favor, echar un vistazo y ver si obtienen algo similar? Y sólo si varios observadores independientes logran el mismo tipo de información en el mismo punto del cielo, empiezas a pensar que tienes algo. Incluso aunque no sabes que ese algo sea inteligencia extraterrestre, pero al menos podrías determinar que no es algo terrestre. (Y que no es algo en la órbita de la Tierra; es algo más lejano). Esa es la primera secuencia de eventos que se requerirían para estar seguro de que realmente has tenido una señal de una civilización extraterrestre.

Ahora observa que hay cierta disciplina implicada. El escepticismo impone una carga. No puedes simplemente salir y gritar “hombrecillos verdes”, porque vas a quedar como un tonto, como le pasó a los soviéticos con el CTA-102, cuando resultó ser algo bastante diferente. Se necesita una precaución especial cuando las espadas están en lo alto. No estamos obligados a cambiar nuestras mentes antes de que las pruebas estén ahí. Está bien no estar seguro.

A menudo se me hace la pregunta: “¿Crees que hay inteligencia extraterrestre?” Doy los argumentos estándar – hay muchos lugares allí fuera, y uso las palabras miles de millones, y demás. Y entonces digo que me sorprendería si no hubiese inteligencia extraterrestre, pero, por supuesto, no hay pruebas convincente de ello. Y entonces me pregutan: ¿Sí, vale, pero ¿qué piensa realmente?” Y yo digo: “Acabo de decirle lo que realmente pienso”. “Sí, pero, ¿qué le dice el corazón?” Pero intento no pensar con el corazón. En realidad está bien reservarse un juicio hasta que tengamos evidencias.

Después de que mi artículo “El fino arte de la detección de tonterías” apareciera en Parade (1 de febrero de 1987), tuve, como puedes imaginar, una gran cantidad de cartas. 65 millones de personas leen Parade. En el artículo ofrecí una larga lista de cosas que dice que se habían “demostrado o eran presuntamente tonterías” — treinta de tales elementos. Los defensores de todas esas posiciones quedaron uniformemente ofendidos, por lo que recibí grandes cantidades de cartas. Incluso di un conjunto de prescripciones muy elementales sobre cómo pensar acerca de las tonterías — los argumentos de autoridad no funcionan, cada paso en la cadena de pruebas debe ser válido, etc. Mucha gente me escribió diciendo: “Está absolutamente en lo cierto en las generalidades; desafortunadamente eso no se aplica a mi doctrina particular”. Por ejemplo, una carta dijo que la idea de que la vida inteligente existe fuera de la Tierra era un excelente ejemplo de tontería. Concluía: “Estoy tan seguro de esto como de cualquier otra cosa que haya experimentado. No hay vida consciente ahí fuera en el universo. La humanidad, por tanto, retorna a su posición correcta como centro del universo”.

Otro escritor estaba de acuerdo en general conmigo, pero dijo que como escéptico empedernido, tenía mi mente cerrada a la verdad. De forma notable, había ignorado las pruebas de que la Tierra tiene 6000 años de antigüedad. Bueno, no las he ignorado; he considerado las evidencias propuestas y las he rechazado. Hay una diferencia, y esta es la diferencia, podríamos decir, entre prejuicio y post-juicio. El prejuicio es hacer un juicio antes de haber observado los hechos. El postjuicio es hacer el juicio después. El prejuicio es terrible, en el sentido de que cometes injusticias y caes en graves errores. El post-juicio no es tan terrible. No puedes ser perfecto, desde luego; también puedes cometer errores. Pero es aceptable hacer un juicio tras haber examinado las pruebas. En algunos círculos incluso se alienta a ello.

Creo que parte de lo que impulsa a la ciencia es la sed de maravillas. Es una emoción poderosa. Todos los niños la sienten. En una clase de primer curso, todos la sienten; en una clase de último curso, casi nade la siente, o al menos, la reconoce. Algo pasa entre el primer curso y el último, y no es sólo la pubertad. No sólo las clases y los medios no enseñan mucho escepticismo, también se anima poco este agitador sentimiento de maravillarse. La ciencia y la pseudoencienia surgen ambas de este sentimiento. La pobre popularización de la ciencia deja un nicho ecológico para la pseudociencia.

Si la ciencia se explicase a la persona media de una forma que fuese accesible y emocionante, no habría cabida para las pseudociencias. Pero hay una especie de Ley de Gresham por la cual en la cultura popular, la mala ciencia expulsa a la buena. Y por esto, creo que tenemos que culpar primero a nosotros, la propia comunidad científica, por no hacer un mejor trabajo en popularizar la ciencia, y segundo, a los medios, que son a este respecto casi uniformemente horribles. Cada periódico de Estados Unidos tiene una columna astrológica diaria. ¿Cuántos tienen siquiera una columna astronómica semanal? Y creo que también es fallo del sistema educativo. No enseñamos cómo pensamos. Éste es un grave fallo que, en un mundo con 60 000 armas nucleares, incluso compromete el futuro humano.

Sostengo que hay muchas más maravillas en la ciencia que en la pseudociencia. Y, además, en la medida que sea el significado de este término, la ciencia tiene una virtud adicional, y no es una despreciable: la de ser cierta.


Autor: Carl Sagan
Fecha Original: Otoño de 1987
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66 Respuestas a “La carga del escepticismo”
  1. Reddie dice:

    ¡Qué grande era Carl Sagan!

    Enhorabuena a cienciakanija por seguir aportando todos los días tan buenos e interesantes artículos

  2. afoutado dice:

    La información completa se puede leer en su libro “El mundo y sus demonios”, que he encontrado en este enlace

    http://luis.rionda.net/wiki/images/5/59/2010_epistemologia_carl_sagan_el_mundo_y_sus_demonios.pdf

  3. RDC dice:

    El escepticismo simplemente consiste en no tomar decisiones

    • Habría que separar el escepticismo como corriente filosófica, del escepticismo como actitud epistemológica, o lo que se conoce como escepticismo científico, que es de lo que se habla aquí.

    • Antonio dice:

      Para afirmar que el escepticismo consiste en no tomar decisiones hace falta no haber leído el texto de Sagan. Sobre todo la parte en la que dice:

      “…Hay una diferencia, y esta es la diferencia, podríamos decir, entre prejuicio y post-juicio. El prejuicio es hacer un juicio antes de haber observado los hechos. El postjuicio es hacer el juicio después. El prejuicio es terrible, en el sentido de que cometes injusticias y caes en graves errores. El post-juicio no es tan terrible. No puedes ser perfecto, desde luego; también puedes cometer errores. Pero es aceptable hacer un juicio tras haber examinado las pruebas.”

      Un Abrazo

  4. friend dice:

    Tio, escribe un libro

  5. Juls dice:

    RDC #3 “El escepticismo simplemente consiste en no tomar decisiones”

    No comparto tu idea.. de hecho el escepticismo consiste en filtrar las malas ideas para asi tomar las mejores decisiones.. think about it!

  6. Goooooooor dice:

    Como dijo Carl; “El primer defecto de la humanidad fue la fe, la primera virtud la duda”.
    porque sera….

  7. [...] una virtud adicional, y no es una despreciable, la de ser cierta. Artículo traducido y posteado en Ciencia Kanija, el original se publicó en The Committee for Skeptical Inquiry de un artículo escrito por Carl [...]

  8. Javier R. dice:

    Que pedazo de artículo. Poner en duda lo que hacemos y pensamos (sin ser inseguros) es uno de lo mejores consejos que se pueden dar, desde mi punto de vista claro.

  9. Sagutxo dice:

    Pues a los que les ha gustado el artículo, que se lean el libro; es una de mis 5 favoritos y desde que lo leí hace más de 10 años un referencia constante. Recomendabilísimo.

    SalU2

  10. RDC dice:

    Ei Juls… Técnicamente no tienes razón. El escéptico dice que no existe la verdad, o bien, que si esta existe el hombre la desconoce por completo y por tanto, que toda opinión humana es subjetiva y ambigua. POr tanto, no hay buenas opiniones ni malas opiniones, sino que que hay opiniones que bajo ciertas circunstancias, ciertos intereses y conveniencias nos “parecen” buenas y otras “malas”. Pero en realidad jamás sabremos cuales son las verdaderamente buenas y cuales las malas; por tanto, según el escéptico lo mejor es llegar a lo que Pirrón llamaba, “epojé”: el no juzgar, el no decidir, el no afirmar “esto es así o asas”, sino más bien afirmar “esto parece…”.

    Hay una frase muy famosa de Pirron que dice: “La diversidad de opinión existe entre sabios igual que entre ignorantes. Cualquier opinión que yo tenga puede ser repudiada por personas igual de listas y preparadas que yo, y con argumentos tan válidos como los míos.”

    El escepticismo conlleva el nihilismo, o sea, se puede llegar incluso a dudar de que exista la realidad; como así hizo Descartes, que decía que quizás cuanto vivimos sea un engaño ¡Al más puro estilo Matrix!

    Saludos.

    • Francisco Ruiz V. dice:

      De acuerdo, el escépticismo lleva a dudar de todo, de la existencia o incluso de si mismo… muy loco, pero esa es la definición correcta… lo que no estoy de acuerdo es que el escépticismo establezca o implique que es “mejor” no decidir… porque sería contradictorio con su propia filosofía precisamente al no tener certeza para afirmar cuando algo es mejor o peor…

      Creo que el escépticismo tiende mas a la indiferencia: hagas lo que hagas, no importa… pero la indiferencia no necesariamente conlleva inmovilidad o indecisión, me parece que la indiferencia llevaría a tomar decisiones puramente aleatorias… y eso me recuerda a los fenómenos cúanticos…

      luego supongo que por eso se inventaron el “escépticismo científico”, que según entiendo se trata de dudar pero con el fin de poner a prueba, sin llegar a negar el todo.

      FRV

  11. Sagutxo dice:

    ¡ Guau, qué nivel ! Ya que se menciona el nihilismo, a Descartes y hasta hay citas a Pirron, no voy a ser menos y citaré a mi filósofo predilecto:

    “¡ Guau, qué nivel ! Ya que mencionas a Descartes y hasta citas a Pirron, no voy a ser menos y citaré a mi filósofo predilecto:

    “Es mejor estar callado y parecer tonto, que hablar y despejar las dudas definitivamente.” :D

    Es de Groucho Marx. Es que soy de la corriente “marxista”. :-)

    SalU2

    Estos son mis principios. Si no le gustan tengo otros.

  12. Juanchi dice:

    Interesantísimo. Buscaré el libro.
    Hay una frase que siempre me gustó sobre este tema:
    “Sigue siempre al que busca la verdad, apártate del que la encuentra”

    En cuanto al tema de no tomar decisiones, no hacerlo ya es una decisión. Si decides no decidir, ya has tomado una decisión.

  13. Rompetechos dice:

    Intersante este post, demasiado extenso para Internet, pero sin duda interesante. Es curioso lo que algunas respuestas apuntan en esta entrada del blog, porque a mi, no hace mucho, y en este mismo blog se me tachó de ‘filosofo de salón’ por defender justamente esta misma postura. Vaya (de nuevo) por delante que reconozco la ciencia como primera fuente de conocimiento que nos puede llevar hacia esa VERDAD inalcanzable, vaya tambien, por delante que soy un esceptico de casi todo, pero de una manera que creo bastante sana, ya que nunca dejo que mi escepticismo me ciegue o me prive de aceptar ciertas cosas.

    Dicho esto, retomo algunos de los argumentos que ya utilicé anteriormente y que de nuevo (y en este caso, con mas motivo) vienen al caso de lo que se debate. La ciencia es un mito, quizás el mas hermoso y digno de respeto pero sólamente un mito. La ciencia es la religión de nuestro tiempo y se puede creer en ella (como yo lo hago) o no al igual que en cualquier otro mito o religión. Esta claro que existen creencias absurdas y sobre todo inutiles, pero yo digo que creer en cualquier cosa que nos sea util en nuestra existencia como humanos bienvenido sea. El problema surge cuando fruto de esas creencias surgen la estafa, el engaño, el abuso o la incultura (entendido como el hecho de no conocer otras formas de pensar y de opinar). La necesidad de una espiritualidad es algo inherente al ser humano y la ciencia jamás debería pretender terminar con eso como si se tratara de un oponente en un ring, la ciencia tiene un camino y es el que debe seguir, desde la humildad que siempre lo ha hecho y siendo consciente de que ni siquiera hemos empezado a ‘saber’. Cientificos como Bohm han planteado teorias y cuestiones a la ciencia que han desestabilizado la seguridad en la que parecia encontrarse en estos ultimos siglos, donde muchos pensaban que solo faltaba por solucionar algunos flecos sueltos que quedaban para solucionar todo. Y nada mas lejos de la realidad.

    Por lo tanto yo digo, seamos escepticos, fomentemos la duda como camino del conocimiento pero seamos igualmente escepticos con la ciencia y con todas las formas del saber. No aceptemos la ciencia como dogma de fe y desechemos todo lo demas sin pararnos a reflexionar antes. La ciencia está llenando lentamente algunos huecos que nos dejaban nuestras religiones y creencias, pero solo es eso, un metodo quizas, mas perfecto de estar en paz con el mundo y de aceptar nuestra existencia. Tal vez como dice Bohm, todo esto no sea mas que un holograma y no estamos mas que tratando de explicar lo inexplicable; de momento, a mi y a muchos otros, la ciencia nos tranquiliza bastante… pero no nos cerremos a otras creencias (y sobre todo aceptemos que existan y que son necesarias), porque eso ya ha traido demasiadas guerras y desgracias al mundo.

    • Francisco Ruiz V. dice:

      a estas alturas, si damos por hecho la definición de escepticismo y que el resultado final es que no pueden aceptar nada como cierto o falso. me pregunto ¿por qué un escéptico participaría en un debate? (y si participa ¿entonces no es un verdadero escéptico?)

      y otra ¿porque habríamos de debatir con un escéptico? si ya sabemos que sin importar lo que digamos, siempre se quedará en la duda. y mas aún si vemos que se auto-proclama escéptico con tanta seguridad, cuando cualquier escéptico sabe que no puede afirmarlo ni negarlo…

      ah pero ya aclaraste con un “casi todo” que no es ese tu caso, bueno me parece curioso algo que tú escribes, cito: “nunca dejo que mi escepticismo me ciegue o me prive de aceptar ciertas cosas.”

      yo digo, una vez dadas las pruebas ¿podrías aceptar que la ciencia NO es un mito?
      o eso no entra en tu categoría de “ciertas cosas”
      porque no tiene caso debatir si tu lista de “ciertas cosas” es limitada, o cerrada.

      FRV

      • Rompetechos dice:

        Hmmm, interesante lo que planteas. Pienso (estoy convencido, y no con razones cientificas) que la ciencia es un mito, acepto las pruebas de las que hablas en tanto me permiten estar en el mundo y plantear unas bases, pero eso no implica que no sea consciente de que eso que tu llamas ‘pruebas’ mañana pueden no serlo. Porque eso que tu llamas ‘pruebas’ no son mas que sucesos que constatan una repetibilidad, la ciencia predice ciertas cosas con éxito, pero en parcelas limitadas; es decir, en biologia un cierto fenómeno puede ser estudiado e interpretado en una cierta forma que en el campo de la fisica no es válido. Y tambien ocurre que existen fenomenos inexplicados que contradicen los conocimientos actuales y que por lo tanto son obviados, para no tirar las teorias actuales que ‘de momento’ funcionan.

        De momento, y a nivel global (y por desgracia, seguramente) la ciencia tiene menos exito que las religiones, no hay mas que echar un vistazo ‘ahi fuera’ para darse cuenta.

        En mi caso la actitud esceptica tiene mas que ver con la humildad. La acepto, pero siendo consciente de que sólo es un mito, como otro cualquiera. Y todos necesitamos creer en algo, la diferencia es en lo que tu elijes creer o lo que la sociedad en la que vives te dice que creas.

        Para reforzar mi postura, puedes leer las declaraciones de Hawking en los últimos años (bueno, tal vez ya chochea…) y te darás cuenta de que su pensamiento ha evolucionado hasta encontrarse en una posicion similar a la que describo.

        • Francisco Ruiz V. dice:

          con esto me queda claro que no es lo que dices sino la forma en que lo dices… la verdad, en este caso específico, no encuentro razón para discutir la forma porque ya estamos de acuerdo en el fondo del asunto.

          es decir, todos tenemos dudas sobre los conocimientos científicos actuales, me dió la impresión que tú suponías que por estudiar las ciencias se aceptan los conocimientos adquiridos como una “verdad absoluta”, pero no es así, revisa y veras que las condiciones generalmente han sido:
          1.- todos hemos expresado dudas.
          2.- algunos están mas o menos convencidos que otros en cierto tema.
          3.- casi todos estamos abiertos a nuevas ideas.
          4.- no sirve debatir con los que no están abiertos.

          FRV

  14. planck dice:

    Hombre rompetechos hacia tiempo que no se te veia por aqui, ya veo que te acuerdas de la última discusión que tuvimos junto con Sagutxo (espero que no te tomaras a mal lo de filosofete de salón) la verdad es que estuvo entretenida. Pero veo que sigues cometiendo errores de bulto, tu dices: “La ciencia es un mito, quizás el mas hermoso y digno de respeto pero sólamente un mito. La ciencia es la religión de nuestro tiempo y se puede creer en ella (como yo lo hago) o no al igual que en cualquier otro mito o religión”. En la ciencia no se cree, la ciencia explica como funciona la realidad y punto.Tu luego podras creer en lo que te de la gana pero tus creencias muchas veces no tendrán nada que ver con la realidad. Pienso que a mucha gente la ciencia le puede parecer fría, complicada o esquiva y que muchas veces la realidad que describe (la realidad tal y como es) no nos gusta y muchos tratan de desecharla. Como se dice en el artículo la ciencia nos ha explicado que no somos el centro del universo y que solo somos el producto de un sin fin de mutaciones genéticas que han sido modeladas por las leyes de la selección natural. Es muy comprensible que esta realidad no guste a mucha gente (muchos ni siquiera entienden la explicación de la ciencia) y que busquen el refugio de religiones, fenómenos para-anormales, divinidades, el tarot o la magia de los electroduendes. Si esas creencias les sirven para sentirse mejor y afrontar su vida con mayor optimismo (siempre que no pongan en peligro ni se aprovechen de nadie) pues adelante, están en su derecho pero lo que no pueden pretender es buscar en la ciencia una base o explicación a sus creencias por que esas creencias no son reales y la ciencia se basa en hechos reales. Yo personalmente encuentro mucho más bella, fascinante y emocionante la realidad con todos sus misterios (por ahora) que cualquier creencia fantasiosa inventada por la mente para reconfortarse artificiosamente. El último párrafo del artículo lo resume muy bien.
    Saludos

  15. Anónimo dice:

    El problema hoy en día es que a cualquier cosa se le llama ciencia, solo hay que escuchar a un político para echarse a temblar !!!!

    Por eso el escepticismo del que habla el Dr. Sagan es tan importante: comparar palabras con hechos, provengan de quien provengan…

    Saludos a todos.

  16. Yass Fuentes dice:

    Enorme artículo. Muy a favor.

    Gracias por poner palabras a mis pensamientos.

    Un saludo.

  17. Rompetechos dice:

    Se que es duro de aceptar, pero en la ciencia SI se cree. Porque, para empezar, lo que es ‘real’ es algo que la ciencia aun no sabe definir. Podriamos decir que la ciencia funciona, que es útil, que ha permitido ciertos avances (y tambien tremendas catastrofes, todo sea dicho) pero no podemos decir que la ciencia es la VERDAD, porque esto iria en contra de la misma evolucion de la ciencia que cambia cada dia y que se encuentra en constante debate (y en especial en las cuestiones mas esenciales). Lo que hoy es una verdad para la ciencia, mañana deja de serlo. La palabra clave en ciencia es ‘utilidad’.

    La ciencia no describe la realidad tal y como es, la ciencia, como otras ramas del saber (y aunque sea polemico decirlo) y las religiones, busca su camino para describir esa realidad (sea la que sea).

    • planck dice:

      Siento decirte amigo rompetechos que tienes bastantes conceptos erroneos fruto del desconocimiento de que es la ciencia y como consecuencia un lio bastante importante de ideas en tu cabeza: el hecho de que la ciencia este en continua renovación de ideas (hipótesis) y que en ocasiones se tengan que cambiar unas hipótesis por otras no quiere decir ni mucho menos que no haya leyes y teorias PERFECTAMENTE establecidas y DEMOSTRADAS que nos dicen como ES LA REALIDAD y esto es asi por que se basan en profundas simetrías o generalidades de como funciona el universo, esto es lo que distingue a la ciencia de cualquier otra actividad humana. De hecho esta renovación de hipótesis de trabajo se suele producir sobre todo en las fronteras del conocimiento científico: gravedad cuántica, cosmología moderna, física de altísimas energias, etc. Las aplicaciones prácticas de la ciencia son una de las pruebas más claras que demuestran que la ciencia explica la realidad, esa mejor comprensión de como funciona el mundo físico nos ha permitido enviar sondas a Jupiter, construir aparatos que hacen 5000 millones de operaciones por segundo o producir órganos nuevos mediante células madre para salvar miles de vidas ¿Que otra “disciplina del saber” humano puede hacer algo semejante? ¿Cuantos enfermos de cáncer ha salvado la astrología? ¿Cuantos aviones ha hecho volar la teología? ¿Cuales de las siguientes REALIDADES establecidas gracias a la ciencia son falsas según tú puesto que la ciencia no puede explicar la realidad:?
      1º) Vivimos en un planeta que orbita una estrella común dentro de una galaxia común.
      2º) La energía y el momento se conservan en toda interacción física.
      3º) Las estaciones se producen debido a la inclinación del eje terrestre.
      etc etc etc… ¿Todavía piensas que la ciencia no describe la realidad?

  18. Ivan dice:

    ¡Este tío es un crac!

    Buenos comentarios!

  19. Luis SM dice:

    Con respecto a ese tal Rhamta y la hipotética idea de refutarlo con datos más concretos y científicos, los invito a ver “The man from earth”.

    Y bueno, Sagan siempre fue un grande y no he dejado de admirarlo.

    Nada más.

    Saludos.

  20. cnn dice:

    Respecto a Ramtha, esta gente -secta- es la q produjo la película “¿¡Y tú qué sabes!?” (“What the Bleep Do We Know!?”), uno de los ejemplos más vergonzosos de cómo manipular una doctrina científica para que apoye tus tesis paracientíficas.
    http://www.filmaffinity.com/es/film319242.html

    • Rompetechos dice:

      Vergonzosos? en que sentido? (vaya por delante que no se nada de esa gente a la que llamas ‘secta’)

      • planck dice:

        En el caso de la película “¿Y tu que sabes?” lo vergonzoso es como los autores (como muchos otros amiguetes de lo para-anormal) se aprovechan de las antiintuitivas características de la mecánica cuántica para soltar conclusiones totalmente esotéricas sin ninguna base científica. Yo recuerdo asi de memoria que se decian cosas como que los nativos americanos no pudieron ver las carabelas de Colón por que en su “patrón mental” no existia nada parecido o que el agua tiene la característica “mágica” de recordar configuraciones químicas anteriores a su estado actual (como defienden de forma ridícula algunos defensores de la homeopatía) quizás fuese subvencionada la peli por algún colectivo de estos.

        • Rompetechos dice:

          Bueno, yo no veo nada de malo en sacar conclusiones de las implicaciones de las propiedades cuanticas de la materia. En todo caso se podría decir que esta pelicula / documental se aleja un poco de la estricta práctica cientifica y su experimentación. Las conclusiones de Alan Wolf, si bien pueden ser discutidas son, en general bastante interesantes y dignas de consideración. Este famoso documental ha hecho mucho en favor del acercamiento del paradigma cuantico a la sociedad con menor cultura científica, el que sus conclusiones sean discutibles o (volviendo al tema de este post) puedan crear escepticismo en algunos, no me haría calificarlas de ‘vergonzosas’.

          En todo caso, tampoco existe ningún cientifico en posición de comprender exactamente la fisica cuantica y menos aun de extraer conclusiones ciertas de sus implicaciones en nuestra visión del Universo. No hay nada vergonzoso en dejar a la imaginación volar y en hacer filosofía de la ciencia. Esto no es ni mas ni menos vergonzoso que el famoso Universo holográfico del que hablaba Bohm y que sin estar tampoco probado, tiene el apoyo de algunos experimentos que apuntan a que podría estar en lo cierto.

          Tambien podría citar a Michio Kaku y otros que se balancean en los limites de la ciencia y realizando una importante labor de divulgación, acercan conceptos de la fisica mas avanzada a los que no somos cientificos en el sentido mas estricto de la palabra. Cualquier cosa puede ser discutida, pero no calificada como ‘vergonzosa’ por el simple hecho de que sea contraria a nuestras creencias.

          Los que tanto hablais de lo ‘para-anormal’ (haciendo asi una transformacion despectiva de la palabra) deberiais ser conscientes de que lo paranormal es algo que se produce desde siempre (otra cosa es que haya ciertos fenomenos muy discutibles o que cuesten mas de aceptar). Sin ir mas lejos el objeto que se esta estudiando en la ya famosa M82, es algo por el momento paranormal

  21. Sergio dice:

    Lo que le falta al ser humano y cada vez más es autocrítica, humildad y generosidad. Escuchar: “estoy equivocado; tienes razón; quizá deba revisar mis pensamientos, creencias…; no soy el centro del universo…” cada vez es más dificil. Acercar posturas es difícil cuando nadie da su brazo a torcer.

    La ciencia debe ser uno de los pocos reductos donde todavía pueden encontrarse esos tres valores de autocrítica, humildad y generosidad.

  22. kike dice:

    Por mi parte soy tan escéptico que no me termina de convencer ni la necesidad del escepticismo; y por supuesto ninguna creencia “per se”.

    El entresacado del libro de nuestro querido Sagan, que leí hace mucho, demuestra claramente su mente lúcida y didáctica, capaz de llegar a amplias capas de la sociedad, pese a ser la de un científico; no es raro que gracias a sus libros y programas televisivos, generaciones enteras en todo el mundo se interesaran por el espacio; en España tuvimos un ejemplo parecido con Felix Rodríguez de la Fuente.

  23. Sagutxo dice:

    Está muy claro lo que quiere decir Carl Sagan cuando habla del escepticismo científico. Otra cosa es que queramos buscarle los tres pies al gato y marcarnos un monólogo lleno de palabrería que no va a ninguna parte.

    Vuelvo a Groucho Marx, que ese si que era un gran “filósofo”, que para estas situaciones en esclarecedor:

    “La parte contratante de la primera parte es la parte contratante de la primera parte”. ;-)

    SalU2

  24. KC dice:

    No enseñamos cómo pensamos. Este es un grave fallo que, en un mundo con 60 000 armas nucleares, incluso compromete el futuro humano.

    Querido Carl -Sagan-, es que cuando el que tiene que enseñar sólo le preocupa si ese mes va a cobrar más o menos que el anterior, lo tenemos jodido. Para eso lo mejor es sentarse en el aula, leer el libro que has escrito y ya se apañará cada uno en el examen. Además, lo bueno es que el que suspende no lo hará porque tu manual sea una mierda pinchada en un palo menos inteligible que los jeroglíficos egipcios para un ciego. Faltaría más.

    Saludos.

  25. RDC dice:

    Dice Sergio “Lo que le falta al ser humano y cada vez más es autocrítica, humildad y generosidad. Escuchar: “estoy equivocado; tienes razón; quizá deba revisar mis pensamientos, creencias…; no soy el centro del universo…” cada vez es más dificil. Acercar posturas es difícil cuando nadie da su brazo a torcer.”

    Bueno, yo dudo de semejantes conclusiones. Es que soy muy escéptico ;)

    Particularmente suelo ser generoso con quien yo creo que puede sacar provecho de lo que le doy; soy humilde con quienes me parecen que son superiores a mí; y soy autocrítico cuando me aburro y no tengo a nadie más a quien criticar. Y soy así, no porque mi cosnciencia me lo dicte, sino por puro instinto. Y no me parece que tal actitud difiera demasiado de la mayoría ¿Por qué?

    Porqué esto, Sergio, no son valores, sino conductas o sentimeintos morales. Los valores morales más bien representan un juicio sobre estas conducats. Por ejemplo, un valor moral es considerar la generosidad ya como un bien ya como un mal -Pues en muchas situaciones la generosidad es juzgada como un mal o sea, de forma negativa; así la humildad. De esto podría ponerte treintamil ejemplos.

    Saludos

  26. Ángel dice:

    Por mucho que queramos distinguir entre filosofía y ciencia esta frase es válida para ambas: “Si todas las ideas tienen igual validez, entonces estás perdido, debido a que entonces, en mi opinión, ninguna idea tendría validez en absoluto.” Genial, Sagan nos descubre las razones de la posmodernidad y el relativismo de nuestra sociedad. Creo que haríamos bien en recapacitar sobre el hecho de que sólo puede existir una verdad.

    Pero en general la sociedad es básicamente hedonista, por lo que esa reflexión le interesa bastante poco. ¿Conocimiento? ¿Átomos, materia oscura, quarks, mecánica cuántica…?, puff. Y por eso hay un gran número de personas a los que les interesa el fútbol o la vida de famosos o la astrología, y no la ciencia. Y por eso los medios de comunicación pivotan mayoritariamente en torno a lo intrascendente.

    De todos modos encuentro algo contradictorio el maravillarse por la ciencia y sus posibilidades y aplicaciones (la cual es específica en nuestro mundo del género humano), y al tiempo llamar vanidad anti-copernicana el considerar que somos superiores en inteligencia, lenguaje y emociones al resto de los animales, chimpancés incluidos. Es decir, por supuesto que el hombre es especial y, hasta que se demuestre lo contrario, superior y único.

    • Jurl dice:

      Es que todos los seres vivos son especiales y únicos. Cada especie sólo ha existido una vez, y obviamente no volverá a existir jamás una vez que haya desaparecido. Eso vale tanto para Opabinia Regalis como para el Tyrannosaurus Rex como para nosotros. Lo de ser superiores es una idea que no me gusta ab-so-lu-ta-men-te nada, no hay más que darle un repaso a las ideologías que la asumen, que en realidad no predican verdades absolutas, sino vetos implíticos a pensar (es decir, a cuestionarse las cosas y ser escéptico). Una cosa es que nosotros debamos tratarnos con respeto unos a otros y valorarnos en lo máximo posible, entre nostoros, que es algo *relativo* (relativo a nosotros), y otra muy diferente que seamos “superiores” en el sentido *absoluto* del término. No somos superiores a nada porque formamos parte y dependemos del ecosistema en el que vivimos, es como decir que el cerebro es superior al resto del cuerpo, una completa estupidez.

      Hay que tener mucho cuidado con las valoraciones cuanti y cualitativas de las cosas, porque difícilmente tendrán un baremo objetivo universal, sino que por mucho que te pese, tendrán un baremo subjetivo relativista.

      El propio concepto de verdad es engañoso. Se dice de una afirmación que es cierta cuando se corresponde con los hechos, es decir, cuando hay consistencia y coherencia entre la pregunta y su respuesta. La verdad depende tanto de la pregunta cuanto de la respuesta, y ni hay respuestas fáciles ni preguntas simples.

      Apliquemos el escepticismo a todo eso :D

      Los medios de comunicación están para atontar a la gente para que cuatro gobiernen como les da la gana a cuatro miillones. Como las comodidades superfluas. Como las religiones. Como las ideologías. La única verdad absoluta que tienes es que la vas a palmar algún día, todo lo demás depende del lado que lo mires, cómo lo mires, a qué distancia y en qué circunstancia. Sino que se lo digan a los predican que el relativismo moral es mala cosa y luego en las sacristías pasa de todo con los niños (y luego los encubren).

  27. Ángel dice:

    Pues no te gustará nada pero es una realidad que el hombre es superior en desarrollo evolutivo y tecnológico. No hay ningún otro ser vivo que se pueda plantear el ser escéptico o no, o que pueda modificar su ecosistema a voluntad, para bien o para mal. No sé qué tienen que ver las ideologías con este hecho.

    Otra cosa es que nos creamos falsamente dioses todopoderosos. Sólo tenemos que ver lo que nos ocurre tras cualquier cataclismo natural, ya sea la erupción de un volcán o un tsunami.

    Pero la verdad es única. La ciencia intenta describir la realidad, acercándose lo más posible y cada vez más a esa verdad. Nuestro Universo se creó de una única manera, y nuestra galaxia, y nuestro planeta, y la vida… Sólo existe una verdad al respecto y, como mucho, sólo pueden existir momentáneamente distintas teorías que lo intenten explicar, hasta que se descarten y lleguemos a la verdad definitiva. Veremos hasta dónde podemos llegar.

    • Francisco Ruiz V. dice:

      la idea de “superior/inferior” es subjetiva…

      por ejemplo, otro podría pensar que si modificas el ecosistema a voluntad no eres superior sino “dañino”….desarrollo evolutivo… solo en unos pocos cerebros, porque la mayoría de los seres humanos tienden a la pasividad y otros cuantos a la auto-destrucción, pero en otros aspectos estamos menos adaptados, somos mas vulnerables, y necesitamos mas de la asociación para sobrevivir que otras especies.

      desarrollo tecnológico, una vez mas, tu puedes pensar que es “superior” otro dirá que es “dañino”… todo es según el color del cristal.

      que no hay otro ser vivo que se pueda plantear el ser escéptico… pues el universo es muy grande, yo no me atrevería a decir “ningun otro ser vivo…” quizá somos los menos avanzados de todo el universo… ni siquiera podemos “ver” la materia oscura :D

      pero si aun quieres definirlos en superior/inferior, piensalo, porque llegarías a concluir que la humanidad NO es superior, sino solo unos pocos, el resto somos simples usuarios y la mayoría, pésimos, no sabemos usar la energía eléctrica, no sabemos modificar productivamente el entorno sino por el contrario, lo dañamos, es mas, una gran cantidad no sabe ni comunicarse correctamente, es decir, ni entre nosotros nos entendemos ¿te parece eso superior?.

      en conclusión, yo no considero que científicamente tengamos elementos para considerar que un ser es superior a otro, solo podemos hablar de grados de complejidad en función de su estructura biológica o social o de alguna otra característica.

      FRV

      • Ángel dice:

        ¿Pero por qué tanto enredo? Modificar un ecosistema a voluntad, por ejemplo, reforestando una montaña, creando una huerta de regadío, no es una habilidad que pueda desarrollar cualquier especie. Eso es indiscutiblemente una habilidad superior, por no hablar de contemplar los confines del Universo o viajar a la Luna. Llámalo complejidad si quieres.

        Respecto a los “pocos cerebros”, me dice que opinas que no existe una especie superior y sin embargo apuntas que existen seres humanos superiores a otros. ¿¿?? De todos modos si desarrollamos este subtema nos saldríamos con mucho del tema del escepticismo (y la verdad). Porque lo que realmente estás planteando es que la ciencia y la tecnología cuentan con una élite que las comprenden y desarrollan, y una masa de feligreses que jamás las podrán entender ni demostrar, y que la siguen siguiendo una “fe del carbonero”. Es una “religión” que siguen porque funciona, pero no la comprenden.

        • Francisco Ruiz V. dice:

          1o Omitamos todo tu segundo párrafo porque es resultado de una confusión, lo aclaro: yo NO -apunté- que existen seres humanos humanos superiores a otros, solo SUPUSE que siguiendo tu razonamiento llegarías a esa conclusión… insisto, no es eso lo que pienso.

          2o, tu 1er párrafo es claro ejemplo de lo que escribí antes, cuando dices:
          “Eso es … una habilidad superior,…. Llámalo complejidad si quieres….” pues bien, a eso me refería cuando dije que ni entre nosotros nos entendemos, tenemos problemas de lenguaje, para mi, lo “superior” tiene una definición muy diferente a “complejo”… es muy importante usar las palabras correctas.

          pero una vez más insisto, la habilidad de modificar el ambiente no puedes considerarla una habilidad superior ni inferior, piensa en otras especies que, sin modificarlo, saben aprovechar lo que tienen y regularmente es por largos periodos de tiempo, en cambio el que lo modifica en poco tiempo se ve forzado a extenderse.

          Es como el cancer que modifica rápida y eficientemente su entorno, hasta que destruye todo.

          FRV

          • Ángel dice:

            Sinceramente cuanto más discuto, más humano de los inferiores me siento. ¿Cómo puedes afirmar que estamos menos adaptados cuando podemos habitar en un relativamente amplio espectro de entornos naturales? Gracias a la tecnología, sí, pero igual habitamos en el desierto que en el polo o que en el espacio. Si fueramos más vulnerables (que lo somos, pero en tanto que frágiles) iríamos camino de la extinción y la tendencia es la contraria. Y la asociación entre iguales, así como la especialización, es precisamente característica de una mayor complejidad. En resumen, somos la especie dominante.

            Dentro de nuestra especie claro que hay distintos niveles de individuos. Hay jerarquía (o superioridad) en función de las habilidades individuales, pero como la hay en otras especies (el líder de una manada). Quizás cupiera dentro de lo posible hasta que los humanos más inferiores seamos sobrepasados por algún animal (¿?) pero si hablamos de la especie en su conjunto no veo la duda.

            A lo mejor no es que la especie que modifica su entorno se ve obligada a extenderse, sino que se puede extender la que tiene la capacidad de modificar su entorno. Siendo superior, igual que siendo inferior, puedes ser tanto beneficioso como dañino para tu entorno. Es una discusión aparte. No sé si otras especies son más o menos “ecológicas” que el hombre. Lo que sabemos es que no disponen ni de la conciencia ni del conocimiento que nosotros. Ni pueden conocer la ley de la gravedad, ni pueden viajar al espacio. No se paran a pensar si quieren o no tener hijos, si hay trascendencia, si la Última Cena es una obra de arte… Sin lugar a dudas, jamás me cambiaría por ninguna de estas especies… inferiores.

          • Ángel dice:

            Yo no opino que el segundo párrafo sea resultado de una confusión, sino que ha surgido como consecuencia de una confusión, pero como dije nos salimos del tema.

    • Jurl dice:

      Si nos creemos superiores, es un desarrollo lógico tender naturalmente a la todopoderosez. :P

      He visto perros escépticos. He visto vacas escépticas. He visto gatos escépticos. No estoy de coña, he visto cómo animales dudaban de las intenciones de un ser humano para con ellos, y estoy hablando en un plano totalmente emocional y todo lo racional que los cerebros de esos animales puedan dar de sí (no, no son tontos, y hace poco probaron que los perros son capaces de distinguir e identificar palabras del lenguaje humano). Estaban dudando de lo que les gustaría creer, y lo estaban haciendo porque la vida les había enseñado a ser prudentes. Estaban siendo escépticos. No te voy a negar que existe una diferencia entre ellos y nosotros, pero es mucho más tenue y poco importante de lo que crees, por más que nos permite llegar mucho más lejos que ellos. Pero no somos “tan” superiores, ni desde luego mejores (ni peores).

      Nosotros no modificamos el ecosistema, de hecho durante el 95% del tiempo de existencia de la especie humana sobre este planeta, ningún grupo étnico lo hizo. Y los que ahora lo hacemos o hemos hecho, yo no lo llamaría modificar, lo llamaría jugar al aprendiz de brujo o simplemente ser necio e insensato. Eso tampoco casa muy bien con ideas de superioridad. Más bien con todo lo contrario, ¿no?

      Yo no sé si el Universo ha sido creado. El concepto de creación lo extraemos de nuestra experiencia cotidiana, y forzamos esa analogía, que además en muchas ocasiones suele ser una interpretación absurda. Tampoco sé adonde llegaremos. La ciencia es la mejor herramienta que hemos creado desde que nuestros antepasados las hacían de pedernal o trazaban calendarios en varas de madera, o lo que sea. Pero tampoco pongas tanta fe, porque tendrá sus límites, como todo.

      Para nosotros debemos ser lo más importante. Para el Universo no importamos una pija (y precisamente debemos ser lo más importante para nosotros, porque no lo somos ni lo seremos para nada más).

      Y qué coño, querer ser superior sólo denota un complejo de inferioridad. No necesito ser el mejor de la fiesta, ni quiero, me basta con estar en ella.

      • Rompetechos dice:

        Solo un pequeño apunte, estoy siguiendo atento el interesante giro de este debate, pero cuando dices:

        “Nosotros no modificamos el ecosistema, de hecho durante el 95% del tiempo de existencia de la especie humana sobre este planeta, ningún grupo étnico lo hizo. Y los que ahora lo hacemos o hemos hecho, yo no lo llamaría modificar, lo llamaría jugar al aprendiz de brujo o simplemente ser necio e insensato. Eso tampoco casa muy bien con ideas de superioridad. Más bien con todo lo contrario, ¿no?”

        Me parece que esto ‘casa’ mal con una postura pro-cientifica, no? (digo yo vamos, que en este mundo solo soy un humilde ‘watcher’) ;) En todo caso, coincido contigo en que no somos superiores en absoluto, ni en terminos relativos, ni en ningun otro.

        • Jurl dice:

          ¿Por qué? Es un hecho empírico.

          La ciencia es una cosa, la tecnología es otra. Y el uso que se hace de ambas, otro bien diferente. Es lo que tan bien describió Einstein: “todos somos ignorantes, pero no todos ignoramos las mismas cosas”. Otras diferencias (muy) relevantes en cuanto a distribución pero irrelevantes en cuanto a significado.

  28. RDC dice:

    Decís que la verdad debe existir… bueno, la verdad existe, sólo, en un ocntexto humano. Para que haya verdad se precisa, antes un tribunal que juzgue. y para juzgar se precisan unos criterios. Y a mi entender es más importante e interesante preguntarse por los criterios que juzgan si una opinión humana es verdadera o falsa, valida o no valida, etc, que preguntarse si una opinión es verdad.

    Por otro lado, FRV, quizás tengas razón diciendo que lo d e superior e inferior sea un juicio subjetivo, pero eso no implca que sea inválido.

    Saludos

    • Jurl dice:

      Si a ti no te gusta la tortilla de patatas para ti es una mierda grandísima, y como juicio es algo válido para ti, por más de que es una (aparente) verdad tuya individual, totalmente relativa. En realidad la única verdad es que no te gusta, no que sea una mierda grandísima. Y la única verdad que cabe decir sobre la tortilla de patatas es que es un batido de tubérculos (fécula etc) batidos en huevo (albúmina etc) y fritos en aceite de oliva (ácido linoleico, linolénico etc) así y asado y que sufre tales y cuales transformaciones. Y sobre esa “verdad” empírica, tú obtienes tu “verdad” utilitaria de que es una mierda grandísima y otra persona que es un plato excelso y exquisito.

      Técnicamente hablando, tampoco es cierto que el que no te guste sea una verdad, sino que otra descripción más apropiada de los hechos es que la cadena de pautas y comportamientos que hacen que ingieras tubérculos galaicos batidos en huevo de gallinácea vasca y fritos sobre óleo de aceituna andaluza (en sartén de fabricación china) te produce una desazón fisiológica y otra serie de muestras de desagrado que expresas de una serie de maneras, verbales o no. O sea, que igual lo que no te gustan -por decir algo- son los coágulos de menos de 1 μ porque, digamos, nuclean de determinada el sarro en tus encías, así que la verdad tuya implacable individual resulta ser un montaje subjetivísimo amplificado por la ignorancia del hecho.

      Le dice Adso de Melk a Guillermo de Baskerville (o al revés, no recuerdo ahora) al final del Nombre de la Rosa que el conocimiento (como metáfora de la ciencia) es una escalera que sirve para llegar al siguiente piso, y que una vez que llegas al siguiente piso la tienes que tirar porque ya no sirve y necesitas construir una nueva. En realidad creo que es una cita deformada (y anacrónica, de Wittgenstein, me parece), pero vale muy bien para ilustrar el concepto de verdad. De algunas verdades, se entiende. Es otra novela muy recomendable, que habla mucho y bien sobre la ignorancia y el conocimiento, y algunos efectos indeseables de estos fenómenos.

      • Ángel dice:

        No se trata de si la tortilla de patatas es sabrosa en general, sino si a alguien en concreto le gusta. Y sólo puede existir una verdad, que le guste o que no le guste. Pero es más difícil hablar sobre estos juicios humanos que sobre hechos: el Universo se expande o se contrae, existe un calentamiento global o no, la vida se originó en la Tierra o vino del espacio, etc.

        Sólo hay una verdad, pero ignoramos si la conocemos a ciencia cierta o, estando equivocados, la creemos saber. Siendo estrictos con las afirmaciones de Sagan, el escepticismo no tiene fin. Aunque hayamos llegado a una verdad absoluta, siempre habrá alguien que la ponga en duda, con éxito demostrando que realmente era falsa, o infructuosamente, reconociendo su veracidad.

        • Jurl dice:

          Sí, pero fíjate que la verdad absoluta “odio la tortilla de patatas” ni es eterna ni es inmutable, y además cesa de tener sentido tan pronto muera el individuo sobre quién se aplique. Desde una perspectiva filosófica, se puede decir que tuvo un dominio de validez temporal, pero entonces precisamente por eso no es eterna.

          La verdad como dije en otro lado depende mucho de la pregunta. Hay verdades genéricas inamovibles, ciertamente, como el hecho de la propia muerte. Hay verdades por definición axiomática, que también son bastante inamovibles, como que la Tierra es redonda (digamos aproximadamente esferoidal, o mejor aún, que adopta la forma de menor energía potencial gravitatoria o de equilibrio hidrostático, como prefieras). Pero ya no es una verdad en sí misma: es una obviedad. La pregunta de cómo es la Tierra (si redodna, si plana) ha sido reemplazada por muchas otras: ¿y por qué es redonda? ¿por qué la gravedad es como es?

          Son dos tipos de verdades. Creo que en general la verdad tiene un fundamento utilitario y el meollo está en nuestro mecanismo de aprendizaje. También habría que valorar el papel de la mentira (deliberada) en todo este negocio.

          Lo que intento decir explicándome tan mal es que la idea de “verdad absoluta última” es otra analogía por extrapolación, y que no creo que tenga siquiera sentido.

    • Francisco Ruiz V. dice:

      decir que un “juicio subjetivo” es válido o inválido es, por si mismo, otro juicio subjetivo…

      otra vez, para alguno puede ser válido hablar de entes superiores/inferiores, y para otro no lo será, y cada cual tendrá sus argumentos -subjetivos- al respecto…

      en cambio, lo que menciona kike: “mejores para algo” es una valoración objetiva, siempre y cuando delimitemos un ámbito de acción, un alcance, un objetivo, un tiempo, etc… allí si podemos concluir que uno es mejor que otro en ese escenario específico, sabiendo que incluso ese resultado puede invertirse si modificamos un elemento sobre todo, el tiempo. Y lo podemos comprobar en áreas muy distintas, por ejemplo en los negocios o en la vida silvestre, una postura agresiva es útil para obtener beneficios en el corto plazo, pero en el largo plazo es mejor una postura “conciliadora” para obtener rendimientos constantes y a la larga de mayor cuantía.

      FRV

  29. kike dice:

    El tema ha derivado a cuestiones filosóficas.

    Soibre el asunto que se ha tratado arriba, de los seres inferiores y superiores, creo que habría que dejar las cosas en su sitio y no perturbar los diferentes elementos que componen el mosaico humano, pues si mezclamos conceptos al final no hay d. que se aclare.

    No creo que haya un ser orgánico en la Tierra superior ni tampoco a inferior en el estricto sentido de la palabra; una miníscula arquea tiene tanta perfección biológica como el hombre más sabio; cada uno en su sitio que la naturaleza le ha puesto.

    Pero eso no

    • kike dice:

      Sigo, que se me ha colado el comentario..

      Pero eso no quita que dentro de cada especie existan individuos mejor adaptados que otros para realizar los cometidos que se supone idóneos para el bien, ya sea propio o de la comunidad; y ante eso no existe ninguna igualdad; ante eso nadie somos iguales; cada uno desarrolla lo que puede para su beneficio propio o común, y unos lo hacen mejor que otros; unos aprovechan más para su bien particular o ajeno que otros, y eso no tiene vuelta de hoja; decir que nadie es superior es obviar, o mejor dicho, confundir y soslayar las evidentes diferencias que realmente existen entre los indiduos de todas las especies.

      Lo que en el fondo habría que reconocer sería el hecho de que, por muy bien que se comporte determinado individuo, no significa que sea superior; simplemente hace mejor su trabajo, y posiblemente por motivos ajenos a su persona.

      De hecho existen muchos individuos que son capaces de alcanzar difíciles objetivos, pero no lo hacen por diversos motivos, y a simple vista podrían aparecer como inferiores a otros, que quizás más simples, aprovechan todas las oportunidades que se les presenta, quedando ante la sociedad como “superiores”.

      Pero no obstante, lo que cuenta a la postre son los resultados, sin importar otros temas, y en eso siempre habrá diferencias entre individuos; de la misma especie al menos.

      Seguramente más de uno se me echará encima, pero eso de la igualdad la entiendo de una manera diferente a lo que se ha comentado por ahí.

      • Jurl dice:

        Lo de ser iguales y distintos… no va por ahí, en mi opinión. Somos distintos en cuanto a que nuestras vidas son diferentes (y así debe ser), y dado que no podemos transferirnos nuestras experiencias sino de modo indirecto (es decir, no podemos vivir más vida que la nuestra). Si yo tengo el número 1 y tú tienes el número 5, obviamente son números diferentes, pero después si el bombo da el 34, como ves vuelven a ser tan iguales como antes, pero si sale el 1 o el 5 ¿pasan a ser distintos? No, lo que pasa es que la valoración la hacemos a posteriori. Me explico, si Einstein no descubre la teoría de la relatividad, otro u otros lo hubieran hecho igualmente, de otra manera, en otros escenarios, y con otra cascada de consecuencias. Por tanto, las diferencias que pueda haber devienen totalmente irrelevantes ante el curso de los acontecimientos, no porque no sean críticas, que lo son, sino precisamente por su carácter totalmente contingente.

        Cualquiera de nosotros pasando por determinadas circunstancias, podríamos haber salido Jack el Destripador o Florence Nightingale. En ese aspecto, somos exactamente iguales de potenciales, y dado que es el azar en último término el que dicta sentencia, la diferencia pasa a ser irrelevante. Desde la perspectiva de la vida, es irrelevante que sobreviva Opabinia que que lo haga Pikaia. Sobre esa función de utilidad, son exactamente iguales por más que no se parezcan ni de lejos.

        Si fuéramos tan distintos como se quiere vender, no existiría la abstracción “especie humana”. En algunas lenguas incluso, el nombre colectivo se le da a la especie humana como un todo, y para hablar de un individuo se usa un sufijo para indicar un pedazo. Las lenguas romances como parten de conceptos culturales diferentes, recalcan la individualidad, probablemente relacionado con las estructuras sociales.

        Y es una confusión muy común hablar de entrenamiento por adaptación. Eso es como confundir el Lamarckismo con el Darwinismo. Ninguna adaptación que haga un ser humano podrá ser transmitida biológicamente a sus descendientes, como no sea por vía cultural, por tanto estamos de nuevo en un escenario de irrelevancia.

        • kike dice:

          Comprendo Jurl tu punto de vista, que comparto en general; pero pareciera que significas que hacemos las cosas, bien o mal simplemente porque nos ha tocado hacer ese papel en el teatro de la vida y de acuerdo con un código y mandamiento biológico, y creo que, respecto al hombre al menos, olvidas que tiene un don, que es la posibilidad de hacer diferentes cosas según sus gustos, afinidades, ganas, creencias, moralidad, etc; lo que se llama libre albedrío, que elimina de golpe esa especie de predestinación; y eso es un don que las personas lo utilizamos de muy diferente forma y resultados; unas veces para el bien (propio o ajeno) y otras para el mal (Ya salió la palabrita).

          Así que el papel que tenemos que desempeñar en el teatro de la vida, nunca es igual en la práctica para nadie, pues cada cual actúa de diferente forma dependiendo de su habilidad para desempeñar el citado papel, lo que siempre desemboca en diferentes resultados según la persona elegida.

          Comprendo que este es un tema del que se podría hablar largo y tendido durante mucho tiempo, pero lo que quisiera resaltar es que habría que diferenciar entre “Superioridad”o “inferioridad” del hecho constatado a mi juicio de que unos siempre serán mejores para algo que otros, y que esa circunstancia para nada significa que nadie sea “más” o “menos”, pues esos conceptos no considero que sean equivalentes con lo anterior aunque se suelan confundir frecuentemente.

          • Jurl dice:

            No, de acuerdo con el azar. En realidad los gustos, las afinidades, todo eso es azar. Estamos hechos de azar. Nadie nace como le da la gana ni se hace a sí mismo siguiendo un esquema pretrazado (ni por él ni por nadie). Por tanto, todos somos igual de víctimas xD.

            Lo que intento decir es que las diferencias son irrelevantes. Es como lo de Babbage, cuando demostró que era estúpido y antieconómico andar calculando el coste de las cartas según el destino (dentro del país). Se pone una tarifa fija para todos y tirando millas. Las diferencias entre nosotros es lo mismo.

        • Rompetechos dice:

          Discrepo! jajajaja

          Como muy bien dice kike, los seres humanos (e incluso los animales) disponemos del libre albedrio (que incluso tratando con la fisica cuántica, que tanto me gusta, cobra una nueva e importante dimensión). Pareciera por tu exposición que somos simples marionetas de un destino prefijado y que si nos toca ese numero ‘malo’ (siguiendo tu analogía) sólo nos quedase fastidiarnos.

          Yo sinceramente me niego a aceptar que yo pudiera haber sido Jack El Destripador o Hitler, por la sencilla razon que mi YO es incapaz de aceptar ciertas cosas, y si las hubiera aceptado, habria sido otro, pero no este YO que soy. Es cierto que todos somos la misma materia (sea lo que sea eso) pero no es cierto que todos seamos iguales, ni siquiera en potencia.

          • Jurl dice:

            Ni somos marionetas de un destino prefijado ni el libre albedrío llega muy lejos. Si no sabes el camino, tendrás que ir al azar, eso no quiere decir que exista predestinación, no existe. Pero tampoco quiere decir que tengas control de lo que pasa, o siquiera libertad de elección. La libertad de elección implica conocer las consecuencias, y eso no suele sernos otorgado. Ir a ciegas no es libertad de elección, ni libre albedrío siquiera. Por tanto, tú con lo que ahora sabes no serías ni Jack ni Adolfito el malvado, pero si hubieras nacido en la ignorancia, hubieras sido criado en un ambiente de odio y resentimiento, y tus experiencias te hicieran valorar poco la vida humana (ajena), quizá sí.

            Lo que quiero decir es lo que dijo Feynman aquella vez, de que todos los electrones eran el mismo electrón xD

            • Francisco Ruiz V. dice:

              lo que pasa Jurl es que hay que conocerte para entenderte :D

              lo que quiero decir es que en algunos comentarios tuyos parece que hablas de algún tipo de “determinismo”, por suerte ya hace tiempo por fin entendí que realmente hablas de lo opuesto, de indeterminismo, que no controlamos lo que nos pasa y que no hay algo que dirija a este universo y mucho menos a nosotros… antes yo te malentendí y veo que le pasó ahora a kike y a rompetechos…

              aun así, sigo pensando que en todo ese indeterminismo o aleatoriedad debe haber algo que hace que se formen “patrones”, que aunque en lo específico sus resultados no sean idénticos, en lo general son muy similares, desde la formación de estrellas y agujeros negros, hasta el hecho mismo de que la vida se perpetue.

              Es la simple regla causa-efecto… que según parece no existe a nivel cuántico pero que usamos todo el tiempo para nuestras pruebas empíricas…

              FRV

  30.  
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